La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer, esta historia es de Goo82 y cuento con su permiso para traducir

Gracias por esos fantásticos reviews!! Creo que de paso recibí el review más largo de la historia xD

Vale, algo para recordar, pase lo que pase, este es un fic EdwardXBella, no se asusten…

Frappucino: por lo que el buen google me mostró, es una clase de café de la starbucks


Realize

Capítulo 2

Edward finalmente puso su trasero en marcha y nos dirigimos a su audición.

Esta era a diez minutos de la casa, por lo que nos pasamos por un Starbucks local para otra carga de cafeína. Compré mi habitual frappucino de caramelo extra grande y Edward, su latte con moka blanca extra grande.

Edward nunca parecía prepararse para estas audiciones. Enfrentaba todas las cosas que hacía de manera relajada, con tanta calma. El director lo había solicitado a él personalmente; prácticamente tenía este proyecto en el bolsillo. Edward estaba jugueteando con el Ipod, tratando de encontrar algo para escuchar mientras sorbía de su latte.

"Edward, por favor, para de meterte con esa cosa. Sabes que nunca logras hacerlo trabajar a tiempo antes que lleguemos a donde vamos. ¿Por qué te molestas?" Pregunté con fingida molestia. Sus raros hábitos siempre me sorprendían.

"Me molesto porque quiero escuchar un poco de música. No es mi culpa que haya tanto de donde elegir." Se burló juguetonamente y entonces levantó la mirada del Ipod para destellarme su sonrisa torcida.

Simplemente le rodé mis ojos y me paré dentro del parqueadero donde las audiciones estaban siendo realizadas.

"Ves, veinte minutos temprano, Bella. No teníamos nada porqué preocuparnos. Tu y tu loca obsesión con estar temprano para todo." Se río con un tono burlón.

"Cierto, debe ser como tu obsesión con estar treinta minutos tarde para todo." le lancé en respuesta.

"Bella, eso es llamado tardanza elegante." Dijo con una sonrisa.

El engreído tenía una respuesta para todo.

"Si ellos tuvieran un problemas con eso, no estarían consiguiendo los trabajos, ¿o no? Te preocupas demasiado." Finalizó con un gran sobro a su latte y luego lo puso en el porta-vasos.

"Alguien tiene que asegurarse que podamos ver más de tu linda carita," dije pellizcando sus mejillas. "Ahora, ¿necesitas trabajar con Emmett hoy?"

"Seguro, hazlo venir cuando regresemos a la casa. Podemos tener una pequeña reunión. Llama a Alice y haz que traiga a Jasper, y Emmett puede traer a Rosalie si quiere."

"Vale, llamaré y les avisaré. Deberías entrar; haz una buena impresión llegando temprano. Te hace parecer como si de verdad quisieras la parte."

"Si señora," se inclinó y depositó en beso en mi mejilla. "¿Qué haría yo sin ti, Bella?

"Bueno," puse un dedo en mi quijada y dejé salir un exagerado 'mmm'. "Dormir a lo largo de tus audiciones, probablemente." Dije haciéndole una mueca.

"Muy divertida, Swan," pellizcó mi pierna y saltó fuera del carro, caminando dentro del edificio.

Ahora a llamar a Emmett. Miré el reloj y estuve bastante segura que estaba despierto.

Emmett era un buen amigo nuestro, lo habíamos conocido cuado nos mudamos a Hollywood.

Una noche fuimos a bailar y Edward me había dejado en la barra para ir al baño. Estaba parada ahí y este chico se me acercó, presentándose cono Tyler, y ofreció comprarme un trago. Educadamente decliné. Él continuó hablándome a pesar que mi sutil negación y me invitó a bailar. De nuevo, tan amable como pude, dije que no. Al chico aparentemente no le gustó ser rechazado, por lo que intentó forzarme hacia la pista. Estaba buscando desesperadamente a Edward mientras le decía a este chico que me dejara en paz cuando oí una voz resonante gritar, "Hola bebe, ahí estas. Te he estado buscando." Sentí un par de brazos enormes envolverse alrededor mío. Levanté la mirada para ver a un gran hombre musculoso sonriéndome. Aparentemente el tamaño de este hombre asustó a Tyler, porque prácticamente huyó balbuceando una disculpa. Él debió haber visto la mirada de sorpresa y terror en mi cara porque me soltó inmediatamente y comenzó a reírse mientras me explicaba que vio al tipo acosándome y pensó que pretender ser un novio furioso sería la mejor manera de deshacerse de él sin iniciar una pelea. Procedió a presentarse cono Emmett McCarty. Se acababa de mudar aquí desde Dakota del Norte para convertirse en un entrenador personal, por lo cual no estaba sorprendida al asimilar su tamaño. Era de casi 1.85 con cabello café churco y bellos ojos azules. Sus brazos parecían ser más grandes que mi cintura, era una bestia.

Finalmente Edward reapareció y lo presenté a Emmett y le conté como nos conocimos. Edward le agradeció a Emmett por ayudarme y luego todos nos sentamos y charlamos por el resto de la noche. Puesto que todos éramos nuevos en esta ciudad, decidimos mantenernos en contacto y nos hicimos amigos rápidamente. Cuando le dijeron a Edward que consiguiera un entrenador para mantenerse en forma, no pudimos pensar en uno mejor que Emmett. No que Edward lo necesitara. Edward estaba bendecido con genes perfectos; el hombre comía como cerdo y nunca tenía que hacer nada para mantenerse en forma. Era más como tener un buen amigo con quien ejercitarse cuando tenían sesiones. Esas –así llamadas- sesiones de ejercicio terminaban en todos nosotros saliendo y haciendo algo como grupo.

Levanté el teléfono y marqué rápidamente y escuché el timbre. Él contesto al cuarto timbre y sonaba sofocado.

"¿Hola?"

"Hey, Em, es Bella. No estoy interrumpiendo nada, ¿verdad?"

"Eh, hola mi pequeña Deseaosa," Ah, aquí vamos de nuevo. "No, no estás interrumpiendo nada, simplemente estaba levantando algunas pesas por diversión."

"¿Qué les pasa a ustedes gente con acosarme con esta mierda?" Pregunté con un suspiro exasperado. Malditos sean.

"Oh oh, ¿quién lo hizo primero?" preguntó Emmett, riéndose entre dientes.

"Alice, ella me regañó esta mañana,"

"Bueno, tu sabes que una manera fácil de hacernos parar de molestarte sobre eso sería simplemente decirle." Explicó Emmett como si no fuera nada, sólo algo que sueltas sobre alguien. Sólo podía imaginarlo.

"Hey, Edward, aquí está tu café y a propósito, he estado enamorada de ti casi toda mi vida. ¡Que tengas un buen día!

Si, eso funcionaría de maravilla.

"Si claro, ¿y que vas a hacer por mi cuando esté desempleada, mi querido amigo?

"¿De modo que me estás diciendo que si le dices a Edward que estás enamorada de él, él te despedirá y luego te pateará fuera de su casa? Si claro, Bella, esa sería mi primera reacción si me mejor amiga me dijera que ha estado añorándome por los pasados… cuantos años hayan sido."

"No, Em. Creo que una vez él rechace mi trasero, estaré demasiado avergonzada para mirarlo a la cara y renunciaré. Entonces estaré sin casa y sin trabajo."

"Bella, Bella, Bella, ¿qué vamos a hacer contigo?, Tú sabes que el chico está loco por ti, sólo que no lo sabe porque no le has dicho nada. Él es un chico Bella, nosotros apestamos en el juego de las señales."

"Si, Emmett," sentí la rabia treparse por mi sistema. "Él me ama, pero sólo como una hermana. Las cosas que pienso sobre él, tu no las haces con tus hermanos." Emmett estalló en una sonora carcajada.

"¿En serio? ¿Piensas sobre esas cosas con Eddie? Voy a tener que renombrarte mi pequeña Bella pervertidilla."

"Al igual a ciento de miles de otras chicas, Em."

"Si, pero él no conoce a esas otras chicas. Ellas lo aman porque es famoso. Él estaría contigo y sabría que tú siempre lo has amado, incluso antes que creciera.

"Lo que sea Emmett, no puede saber eso. Has visto a las chicas que se le tiran. Yo me veo como un trapo sucio comparada con ellas."

"Bella, tú eres hermosa. Por favor para de rebajarte. ¿Por qué rayos serías amiga de alguien que sólo viera el exterior de las imágenes y no lo que realmente son? No puedes pensar en serio que Edward es tan superficial."

Ahora me sentí mal. ¿De verdad pensaba que Edward era el chico que no saldría conmigo porque no era lo suficientemente bonita? Nunca pensé que lo fuera, no se por qué lo pensaría ahora. Estaba dejando que mis inseguridades nublaran mi percepción de mi mejor amigo. Ese no era el tipo de chico que él era.

"No Emmett, no pienso que Edward sea así. Simplemente no quiero salir herida, y no quiero perderlo."

"No le perderías Bella, él te ama. Sólo necesitas ayudarlo a entenderlo."

"Lo se," dije, no creyéndolo completamente.

"Como sea, lamento haber molestado antes. Fue mi disparo del día, no volveré a hacerlo de nuevo hasta mañana." Podía decir que estaba sonriendo de nuevo, simplemente rodé mis ojos.

"Edward quiere invitarte a ti y a Rosalie esta tarde. Deberíamos estár en casa alrededor de las tres. Quiere ejercitarse un poco, y entonces vamos a tener una pequeña reunión. Alice y Jasper están invitados también. Tal vez hagamos un asado o algo; un pequeño tiempo de relajación."

"Suena genial, Bella. Llamaré a Alice y Jasper y les haré saber."

"Bien Em, gracias. Te veré a ti y a Rose después." Dije adiós cerrando de golpe el teléfono.

Me senté en el carro garabateando sobre un cuadernillo que cargaba conmigo y revisando a través de mi blackberry para ver como se veía el resto de la semana. No mucho pasaba. Acabábamos de regresar de Seattle donde Edward había estado filmando una peli adolescente. Su apariencia juvenil todavía le permitía pasar por un adolescente, y con él siendo un gran rompe corazones en el ojo público, prácticamente le rogaron que hiciera la parte.

Aunque conociendo a Edward, a menudo le ofrecían hacer apariciones en los clubs o tiendas por un poquito de dinero en efectivo en orden de ayudar a levantar el negocio. Tu sabes, las revistas publicarían algo como, "el rompecorazones de película Edward Cullen visto festejando en Hyde con París," y eso le garantizaría el obtener un auge de asistencia por un chance de toparse con "el" Edward Cullen.

La audición de Edward estaba tomando un poco más de lo anticipado, por lo que me puse cómoda, encendí la playlist que hice, recliné el asiento y me recosté cerrando mis ojos. Tan pronto como mis pestañas se tocaron, mi mente fue a las dos conversaciones que había tenido con mis amigos esta mañana y los constantes ruegos para que simplemente le dijera a Edward como me siento. Ellos reasegurándome que él sentía lo mismo y que todo funcionaría como estaba probablemente destinado a ser, pero si no estaba destinado a ser con Edward, ¿entonces qué?

No podía negar que vi una vida donde lo que mis amigos me decían era verdad. Iría a Edward, lo miraría a los ojos y le entregaría mi corazón. Como pienso que tal vez lo he amado desde el primer momento que nos juntaron de bebes. Le contaría que es la única persona con la que querría envejecer, tener bebes, levantar una familia en un hogar en una de esas calles como en "El Padre De la Novia" (NT/ vamos, ¿quién no ha visto esa película?), con un cercado blanco. Él podría actuar, yo escribiría. Tendríamos dos hijos; una pequeña niña con mi cabello café y sus ojos verdes, y un pequeño niño con sus desordenados mechones bronces y mis ojos cafés. Él me miraría a los ojos y me diría que siempre ha sentido lo mismo, pero estaba demasiado asustado de decirme. Estaríamos tan envueltos por el momento que nos abrazaríamos y él me besaría. Entonces él me levantaría y me cargaría a la habitación donde haríamos el amor por horas –tal vez días- compensando todo el tiempo perdido que nuestras inseguridades nos habían robado.

Podía sentir una sonrisa comenzar a posarse en mis labios con la idea cuando fui sacada de mi lugar feliz por la puerta abriéndose.

"¿Estás durmiendo en el trabajo, Bella?" Edward me jaló del cabello.

"Aw ¿Siempre tienes que ser tan molesto, Edward?" Me senté e intenté arreglar mi cabello.

"Vacación Bella, vacación. Deja de ser tan gruñona." Le rodé mis ojos.

"¿Cómo fue la audición?"

"Fue genial, pareció que al director realmente le gusté; dijo que me daría una llamada esta semana."

"¡Eso es genial!, Espero que funcione."

"Gracias, Bells." Él se inclinó dándome un abrazo, y mi estúpido corazón comenzó a latir rápidamente. No tu también, pensé, corazón traidor.

"Bueno, llamé a Emmett mientras estabas dentro y él está llamando a los otros y vendrán alrededor de las tres. Le dije que probablemente sólo haríamos un asado y nos relajaríamos."

"Suena bien para mi, no tenemos nada planeado para más tarde de todas maneras, ¿o si?"

"Nope, sólo tenemos que pasarnos por la oficina de tu agente para checar y ver si tienes algunas ofertas de trabajos, y luego estamos hechos por el día." Dije encendiendo el carro y poniéndolo en la calle.

"Bien, Ángela me prometió un descanso entre filmaciones. No quiero tener que correr inmediatamente a otro trabajo. Necesito un descanso."

"Bueno, hasta donde se, así fue. Tu, por supuesto, puede que tengas algunas pequeñas cosas como sesiones de fotos o entrevistas a la vista, pero aparte eso creo que esto es lo mejor que vas a recibir."

"Eso está bien," dijo, recostando su cabeza sobre el reposa-cabezas y cerrando sus ojos.

Condujimos el resto del camino a su agente en silencio. Una vez llegamos, le di un codazo y le dije que estábamos aquí. Él suspiró e hicimos nuestro camino fuera del carro y hacia la oficina de Ángela.

Caminamos hacia la secretaria de Ángela y le dijimos que nos esperaba. Ella hizo una llamada a Ángela, y fuimos recibidos de una.

Caminamos entre una puerta de roble dentro de su gran oficina que parecía ser toda ventana. Tenía esta increíble vista de las colinas de Hollywood. Tomé asiento mientras Edward se acercaba para darle un abrazo.

"¿Cómo está mi chico dorado hoy? ¿Fue bien la audición?" Ella preguntó tomando asiento y arreglando su falda.

Edward vino y se dejó caer e la silla a mi lado y le sonrió mientras se encorvaba en una posición más cómoda.

"Fue genial, pareció que les gusté. Dijeron que me contactarían dentro de una semana."

"Bien, es bueno escuchar eso. Cuando ellos contacten la oficina me aseguraré de dejarte saberlo. Bueno, realmente no tenemos nada para que hagas por el resto de la semana. Hasta nuevo aviso están de descanso." Escribió algo en su computador y sacó el archivo de Edward. "Bella, él tiene una sesión de fotos con la revista EW la próxima semana como uno de los top treinta más populares menores de treinta. Hemos sido contactados para que hagas un anuncio de "¿tienes leche?" (NT/ vale, acá es raro, es una tipo de campaña publicitaria que usan para recordarle a la gente que compre lo que le falta, puede tener muchos contextos dependiendo de cómo se haga), y People está buscando una entrevista contigo sobre el mismo viejo artículo de disparado a la fama. Nada que no puedas manejar. Querrán saber sobre tus proyectos venideros, así que esperemos que sepas los resultados de la audión de hoy para entonces."

"¿Me mandarías un fax sobre las fechas y horarios para esas cosas y yo las cuadraría con todo en casa?" Tenía un sistema que ayudaba a mantener los trabajos de Edward organizados. Sin mencionar que necesitaba archivar todo para registros por futuras referencias si alguna vez se necesitaban.

"Por supuesto, Bella, siempre lo hago. Bueno pues, eso es todo. Disfruta tu tiempo libre. Edgard, Estaré en contacto contigo o Bella si algo más aparece mientras tanto." Con eso ella se puso de pie como hicimos Edward y yo, dijimos nuestros adioses y caminamos de regreso al auto.

"Bueno, esas fueron grandes noticias, no he tenido esta cantidad de tiempo libre en eras." Podía decir que él estaba más que emocionado con la oportunidad de relajarse y tener tiempo para si mismo.

"¿Qué vas a hacer con tu recién descubierta libertad?" Pregunté mientras regresábamos al carro y nos dirigíamos a casa.

"No tengo ni la más mínima idea, Bella. No recuerdo lo que es tiempo libre." Se rió.

"Bueno, estoy segura que hallarás algo que hacer mientras tanto. Siempre lo haces."

"Si, si. Encontraremos algo que hacer para sacar lo mejor de ello."

Habíamos llegado a casa y aún teníamos unas horas antes que los otros llegaran. Por lo que nos ubicamos para ver una película. Edward se quejó por mi elección de las películas, por lo que dejé que el bebe grande eligiera algo que le gustaría ver. Naturalmente tenía que irse con algo al azar y asqueroso como "Planet Terror". El momento en que el pene de Quentin Tarantino comenzó a derretirse rodé mis ojos ante la ridiculez de la película elegida por Edward.

La película finalmente terminó y caminamos a la cocina para coger un tentempié, viendo que la banda estaría aquí pronto para hacer el asado. Nos conformamos con algunos emparedados de queso a la parrilla con rebanadas de tomate. Después que limpiamos el desorden de nuestro tentempié, fui a guardar mi bolso en mi cuarto. Me senté sobre mi cama y me recosté, descansando mis brazos sobre de mis ojos y suspiré.

Esta cosa de estar enamorada de Edward estaba comenzando a volverse agotador. Era lo suficientemente malo cuando éramos sólo amigos y la idea de estar enamorada de él no había cruzado mi mente mientras lo veía rodeado por otras chicas, y saliendo por ahí. Pero ahora, cada día era como un cuchillo en mi corazón. Viéndolo hacer cosas con alguien más que hace mucho quería hacer con él. Besar alguien más… sujetar a alguien más… tal vez si tenía el coraje sería el sosteniéndome a mi, yo besándolo a él y él estaría enamorado de mi.

Sin embargo, no tenía el coraje. Era una gallina hasta la médula, y la idea de que le fuera posible sentir una onza de amor por mí como yo hacía por él, era ridícula.

Suspiré profundamente y continué recostada allí hasta que sentí la cama hundirse a mi lado y a Edward hablar.

"¿Qué está mal? ¿Te sientes bien?" preocupación mostrándose en su tono.

Removí mis brazos de mis ojos y giré mi cara hacia la suya. Me sorprendí por cuan cerca estaba, y cuanto quería inclinarme y probar los labios que estaban a milímetros de los míos. ¡Gah! Paralo, Bella.

"Sólo un poco cansada." Dije, levantando mi mirada hacia el techo. "¿Necesitas algo?"

"Nope, sólo pensé que debería entrar y hablarte hasta que los otros llegaran."

"¿Qué piensas?"

"Bueno, estaba tratando de pensar en cosas que hacer a demás del obvio dormir de más, mientras tengo algún tiempo libre."

"¿Qué tienes en mente?"

"Nada demasiado espectacular. Se que quiero tener un poco de tiempo con ustedes chicos. No veo lo suficiente a los otros. Pensé que tal vez yendo de viaje a Santa Bárbara o algo por un día o dos."

"Me suena bien. Simplemente avísame cuando decidas y podemos reservar algunos cuartos."

"Llamaré a Ángela mañana y veré si está bien que pueda dejar la ciudad por un par de días y no tener que preocuparme sobre un trabajo sorpresa apareciendo."

"Vale, estoy segura que si algo demasiado bueno para dejarlo pasar aparece, podrías regresar ese mismo día".

"Verdad, pero aún voy a chechar de nuevo."

Nos acomodamos en un pacífico silencio y mis ojos habían comenzado a cerrarse, entonces estaba profunda.

De repente fui sacada del sueño por el movimiento de Edward parándose de la cama. Como mis ojos se enfocaron en él, noté que debió haberse quedado dormido también porque estaba restregándose los ojos y bostezando. Me echó una miradita.

"Creo que están aquí." Llamó sobre su hombro, luego dejó el cuarto para saludar a nuestros invitados.

Me empujé fuera de la cama e hice mi camino al baño y me revisé en el espejo. Mis ojos estaban rojos por dormir y mi cabello se veía como un pajar. Levanté mi cepillo, pasándolo por mi cabello y tratando de hacerme un poco presentable.

Escuché voces hablando en la sala e hice mi camino para decir hola. Como giraba la esquina colisioné con mi duendecilla diminuta de cabellos puntiagudos.

"Umph, ¡Oh Alice, lo siento tanto!" Mi poder de dañar todo con sólo caminar mostró su cara de nuevo.

"Oh, Bella, estoy acostumbrada a ser casi arrollada diariamente por gente que no me nota estando parada ahí." ¡Ha! Como si Alice pudiera pasar inadvertida. Se veía como si una gran caja de crayolas brillantes hubiera explotado sobre ella. Estaba usando un ajustado vestido color rosa vivo con una cinturón amarillo brillante alrededor de su cintura, dándole la apariencia de curvas que realmente no tenía.

"No, no esta prestando atención como es usual."

"¿Soñando despierta sobre alguien en especial?" Solté un suspiro de frustración sacudiendo mi cabeza.

"Alice, por favor, no ahora."

"Oh, Bella, relájate. Simplemente te estoy molestando."

"Yo se, Alice, sólo estoy cansada. Lamento ser una gruñona."

"No hay lio." Dijo en su normal tono animado.

Caminamos a la sala para unirnos a los otros. Todos estaban sentados y charlando. Alice fue y tomó asiento sobre el regazo de su prometido, Jasper.

Jasper y Alice se habían conocido cuando Alice vino por primera vez a Los Ángeles. Una noche ella fue a un bar y estaban teniendo noche de talentos. Ella dijo que estaba sentada ahí, tomando sorbos de su bebida cuando escuchó la más bella guitarra acústica sonando, seguida por la voz más angelical que había oído jamás. Levantó la mirada hacia el escenario para ver a este alto y rubio dios de hombre, que no era demasiado grande, pero bien constituido en todos los lugares correctos. No podía quitar sus ojos de él. Dijo que eventualmente él hizo contacto visual con ella y nunca lo rompió a lo largo de toda la canción; fue como si le estuviera cantando a ella y sólo a ella. Cuando la canción hubo terminado, ella dejó la mesa y él se bajó del escenario y se encontraron a mitad de camino; como atraídos el uno por el otro. Cuando finalmente estaban cara a cara, Alice simplemente dijo, "he estado esperando por ti toda mi vida." Han estado juntos desde entonces.

Ahora Jasper estaba contratado por una marca independiente y estaba en trabajos para sacar su primer álbum para el otoño. De hecho, él era bastante talentoso. No sólo podía tocar y cantar de manera increíble, sino que escribía toda su música y las letras que con las que este hombre podía salir eran indescriptibles. Tan emocionales y reales, siendo aún bellas y sinceras. Jasper tenía una manera de tocar tus emociones con su arte.

Emmett estaba parado cerca del centro de entretenimiento revisando cualquier DVD nuevo que Edward tuviera. Siendo famoso, usualmente recibía copias de avances de películas antes que salieran al público en general. La novia de Emmett, Rosalie, estaba sentada frente a Alice y Jasper le estaba hablando sobre su último trabajo.

Rosalie era modelo. Una vez la veías no había duda de lo que hacía. Era como una Amazona. Alta y delgada con su largo y suelto pelo rubio y brillantes ojos azules. Tenía un cuerpo que mantenía a los cirujanos plásticos locales ocupados tratando de recrearlo para sus pacientes, sin embargo, nada podía ni acercarse al original porque este era completamente natural. Rose simplemente nació con los genes de diosa bella, tenía piernas largas y curvas en los lugares indicados. Había comenzado su carrera modelando en car shows locales. Tú sabes, en los que te pavoneas alrededor en diminutos bikinis y básicamente estás ahí sólo como otro objeto para que los chicos babeen. Fue descubierta allí y entró a las grandes ligas en un abrir y cerrar de ojos. Ahora tenía campañas con Chanel y Victoria's Secret, entre otras. Ella y Emmett se habían conocido cuando él fue contratado como su entrenador personal, ella pensó que él era un imbécil arrogante, y él pensó que ella era una arpía estirada. Ambos dijeron que eso los hizo perfectos el uno para el otro. Ahora llevan dos años.

No pude evitar la punzada de celos que me golpeó al mirar las dos felices parejas y obviamente enamoradas, sentándose en nuestra sala. Anhelaba tener ese tipo de relación. Donde yo estaba completamente enamorada, no podía vivir sin el amor de la otra persona y él sentía lo mismo por mi. Si, la pieza clave, él tenía que sentirlo también, ahí es donde el problema estaba. Por mucho que estuviera enamorada de Edward, casi estaba segura que él no se sentía igual por mí. Me senté ahí, viéndolo interactuar con nuestros amigos y el era, simplemente, muchísimo mejor que yo. Yo era muy plana para siquiera ser acompañada alrededor de él como algo más que la mejor amiga o asistente personal. Era una causa perdida.

Después que todos tuvieron unas cuantas risas y tiempo para ponerse al corriente, hicimos nuestro camino al patio para comenzar con la comida. Los hombres, por supuesto, se pararon sobre el asador con utensilios en mano discutiendo sobre quién sería el cocinero y el que se encargaría de la comida. Batallaron para ver quién tenía las habilidades asadoras más fuertes, pero eventualmente se rindieron en tratar de superar los créditos del otro chico y fueron a sólo estar parados alrededor del asador señalando como lo harían mejor.

Las chicas y yo estábamos sentadas en la piscina, charlando y riendo de los chicos y sus bromas de machos llenas de testosterona.

"Bueno, Bella cariño, ¿cómo están las cosas?" Preguntó Rose torciendo una de sus perfectamente esculpidas cejas.

"Oh Dios, Rose, no también tu." Rodé mis ojos. Estas –así llamadas- amigas nunca la iban a dejar pasar. "Alice, ¿debería esperar que Jasper tenga profunda charla conmigo más tarde?"

"¿Heh?" preguntó levantando la mirada de su Vogue Italiana. "No tengo idea de lo que estás hablando."

"Ah, pero claro que no. Todos ustedes son como enloquecedores tele vendedores volviéndome loca. Primero tú, Alice, luego Emmett esta mañana. Lo juro, ahora metieron a Rose en ello también." Esto se estaba volviendo más que ridículo.

"Bella," dijo Rose ubicando su mano sobre la mía. "¿Por qué te sientas por ahí y dejas que ese chico traiga a todas esas chicas que no significan nada para él cuando todo lo que tendrías que hacer es decirle que estás enamorada de él y él sería tuyo?"

"Cierto, si sólo eso fuera tan simple y tan posible. Maldita sea, entonces lo habría hecho hace siglos, pero, no lo es. Podría perder todo lo que tengo si él no sintiera lo mismo. No es un riesgo que estoy dispuesta a tomar. Todos ustedes necesitan confiar en mi en esto, no puedo vivir sabiendo que tendría que dejar que mis emociones destruyeran una amistad de casi 20 años." Sin embargo quería decirle desesperadamente y que mis amigos estuvieran en lo correcto, sólo que no podía arriesgarlo, no importa cuanto quisiera.

"Bella, desearía que confiaras en mi, en nosotros. Te amamos, nunca te diríamos que hicieras algo si pensáramos que hay un chance de que salieras herida. Ese chico está enamorado de ti, él simplemente necesitaba saber que sientes lo mismo. Él necesitaba saber que tu lo amas y todo estará bien." Habló Alice directa y francamente.

"¿Entonces por qué no están todos ustedes hablando con él sobre esto? Él es el más valiente de los dos. ¿Por qué no lo están acosando y pidiéndole que me declare su amor?"

Como si ese fuera el caso.

"Porque Bella, él no sabe que te ama. Él es un hombre, ellos siempre son los últimos en saber." Señaló Rosalie.

"Bueno, no me siento como teniendo que mostrarle a alguien que me ama, creo que él debería simplemente saberlo. Eso sería forzarlo, me sentiría como si estuviera tratando de lavarle el cerebro para que creyera que es cierto."

"Oh Bella, tan tonta. Los chicos no tienen sentido común, ellos no ven lo que está justo en frente suyo. Así que o necesitas decírselo o dejarte a ti misma en las manos de Rose y mías por una día de entrenamiento, ¡y él vendrá a ti!" Alice dio brinquitos con la idea de conseguirme algunas porquerías de diseñador. Estaba soñando si pensó que le iba a permitir torturarme de buena gana.

"No, Alice, creo que voy a pasar el tiempo de 'arreglarr a Bella'.

"Pero Bella, si quieres que Edward te vea como algo más que su mejor amiga, tienes que dejar de actuar como su mejor amiga todo el tiempo. Comienza a actuar como un ser sexual, primer paso, ponerte sexy. Segundo paso, sacarte en citas."

"Alice, no quiero tener más citas. Lo quiero a Él." Susurré.

"Sabemos eso, tontita. Pero dinos esto. ¿En cuántas citas has estado desde que has vivido aquí en L.A.? Preguntó Rose.

"No lo se, como dos." Estaba tratando de contarlas en mi cabeza, sentía que estaba perdiendo a alguien aquí o allí.

"¿En serio, alguna vez llegó a algún lado? Tú sabes, ¿más de una primera cita? Alice me miró a sabiendas.

"No, no estaba interesada en ellos, no había química para nada." Mejor dicho, ellos no eran Edward.

"Uh-huh, más bien ellos no eran nuestro amigo por allá." Rose echó una mirada hacia los chicos.

Yo sólo rodé mis ojos, ellas nunca iban a dejar esto pasar.

"Así que, ¿cuál es entonces"? Preguntó Alice dándome una amenazadora mirada.

"¿Qué es qué?"

"Tu elección Bella, lee dices tu misma pronto, o nosotros lo intentamos a nuestra manera."

Estaba tratando de pensar mis opciones, yo diciéndole a él podía resultar ser horripilante y terminar embarazoso con él diciéndome que no me amaba. Dejar que Rose y Alice me renovaran para ver si su teoría funcionaba no parecía tener muchas consecuencias, por lo que son un suspiro accedí a hacerlo a su manera.

"¡Oh Bella, nos vas a agradecer cuando aquel amigo sexy tuyo no pueda quitar sus manos de ti!" Alice chocó sus manos, dando brinquitos.

"Seguro, Alice," suspiré.

De repente, Rose y Alice me estaban mirando entre ojos achicados.

"¿Qué?"

"La primera cosa en la que vamos a trabajar en tu confianza. Necesita una afinación mayor." Dijo Rose.

"Seguro, seguro," me rendí.

Poco después del acoso que había soportado, Emmett se acercó a nosotras para decirnos que la batalla masculina había terminado finalmente y la cena estaba lista. Todos agarramos platos e hicimos algunos cócteles de fruta y nos sentamos por ahí a comer y hablar. Una vez terminamos la cena, la noche aún era joven y estábamos tratando de hallar cosas que hacer.

Siendo que todos estábamos tan aburridos, y obviamente no tan creativos, aceptamos la ridícula sugerencia de Alice y Emmett de 'verdad o reto". Los demás se veían sumamente emocionados de jugarlo.

Eché una mirada alrededor a las caras de mis amigos y noté que todos menos Edward me estaba mirando y dándome sonrisitas malévolas. Pensé, esto no puede ser bueno, nada bueno.

Edward fue primero.

"Alice, ¿verdad o reto?"

Alice llevó su dedo a sus labios y miró hacia arriba como si estuviera profundamente concentrada.

"Reto"

"Genial, te reto a ir dentro del closet de Bella y ponerte uno de sus trajes. Tienes que usarlo por el resto de día."

Un chillido de terror pudo ser escuchado de Alice, mientras los otros estallaban en risas contenidas. Yo, sin embargo, no sabía si reírme o estar un poco ofendida, mis ropas no estaban tan mal, ¿o si?

"Un reto es un reto Alice, ahora, se una buena jugadora y apúrate… esto es divertido." Con un tranquilizante abrazo de Jasper y un puchero impreso en su cara, fue a pisotones hacia la casa.

Tuvimos otra ronda de tragos mientras Alice estaba intercambiando sus ropas de diseñador por mi atuendo Old Navi (marca de ropa). Finalmente escuchamos la puerta abrirse y nos giramos para mirarla.

Alice salió rascándose sus brazos. Estaba usando un par de mis desgastados jeans Old Navi que tenían hoyos en las rodillas. Lo remató con uno de mis buzos de tamaño grande que se la tragaba por completo. Caminó hacia nosotros sentándose al lado de Jasper y continuó rascándose.

"Alice, ¿hay algo mal? ¿Por qué te estás rascando?" Preguntó Rose.

"La falta de ropa que no contenga todas las fibras sintéticas de Bella me está causando estallar en alergias."

"¡Hey!"

"Bella, no puedo evitar si mi piel está acostumbrada a ropas que cuestan más de 25.99 en la plaza comercial local."

"Vaya, Alice, dime como te sientes realmente sobre mi ropa." Mis ropas no estaban tan mal.

"Nope, está bien. Tuve una buena mirada de tu closet, y aceptaste ir de compras conmigo… Así que todas esas cosas serán reemplazadas bastante pronto." Gemí internamente. "Como sea, ahora es mi turno." Me estaba dando una mirada de muerte, y estaba preocupada de que me las fuera a regresar por reírme de ella al tener que usar mis ropas. Gracias al cielo, se giró hacia Jasper.

"¿Verdad o reto, Jasper?"

"Verdad."

"Vale, ¿quién fue tu primer amor?" Ahora estaba concentrada sólo en Jasper.

"Tu te sabes esta," susurró Jasper. "Su nombre es Alice Brandon y ella es la primera y única chica que he amado y podría amar." Dijo en su mejor acento sureño y la haló más cerca y sobre su regazo.

Alice lanzó sus brazos alrededor del cuello de Jasper y dio un dulce beso en sus labios.

"Sabes cuanto te amo cuando hablas con tu acento, bebe." Chilló entre besos.

"Dios. Mío. Osea, eso fue, taaaaaaaan dulce." Emmet puso su mano sobre su corazón y limpió una lágrima imaginaria.

Alice se giró hacia Emmett y de la forma más madura que pudo conjurar, le sacó su lengua. Emmett estalló en risas y le dijo que mantuviera su lengua para ella. Y para Jasper, por supuesto.

"Bueno, supongo que es mi turno." Dijo Jasper. "Bueno Emmett, viendo que te ves tan apurado por comentar, ¿verdad o reto?"

"Verdad." Una sonrisa satisfecha jugaba sobre su cara, no estaba preocupado para nada.

"¿Cuál es él trabajo más penoso que hayas hecho jamás?"

"Manos abajo, fui un stripper por una semana. Daba dinero genial, pero por mucho que amaba que las damas se tiraran solas sobre mi, no podía lidiar con las mujeres que eran viejas suficientes como para ser mi abuela, empujando billetes por el frente de mis pantalones,"

Pude sentir mi quijada caer abierta mientras me imaginaba a Emmett en esas pequeñas tangas con billetes sobresaliendo de ellos.

"Me fui por el nombre "El Gran Papá Colgante" y mi traje no era más que una tanga negra de Speedo con unas amarillas GCP en la parte importante.

Una ronda de risas explotó no sólo con el nombre, sino con la tranquilidad con que Emmett decía esas palabras. Era obvio que nada iba a apenar a la gente a mi alrededor. Tomó unos minutos el recuperarse de las revelaciones de Emmett. Entonces era su turno.

"Bueno, vas tu, Emmett."

"Bien, te elijo a ti, Rosie."

"Verdad, Emmett." Ella rodó sus ojos como si no hubiera nada que le podría haber sido pedido por reto que importara.

"Primera vez que tuviste sexo, ¿Cuántos años tenías, cuántos años tenía el chico y donde fue?"

"Tenía quince y era estudiante de segundo año de secundaria, él tenía diecisiete e iba de doce, fue en el salón taller después de clases. Sobre el capó del Corvette Sting Ray del 67. Era el orgullo y alegría de nuestro profesor, lo había reconstruido básicamente desde el inicio y lo había traído para mostrarnos los frutos de su labor."

"Santa mierda, Rose, ¡no sabía esa!" Retumbó Emmett. "Eso es un poco sensual."

Yo simplemente sacudí mi cabeza por cuan abiertos y libres con las cosas eran mis amigos.

"Ahora, es mi turno," dijo Rose, sólo podía imaginar lo que me iba a hacer.

Para mi sorpresa no fue mi nombre el que llamó.

"Edward, ¿verdad o reto?" Tendría que agradecerle por darme un descanso.

"Reto" dijo simplemente.

"Te reto a que le des un beso francés a Bella por dos minutos enteros." Retiro eso, iba a matarla, definitivamente.

Estaba frotando mi mano sobre mi cara tratando de pensar pudo haber sido peor.

Edward caminó hacia mi y se sentó con las piernas cruzas frente a mi. Mi corazón estaba así de cerca de explotar fuera de mi pecho. Estaba tratando de concentrarme en respirar de modo que no me desmayara. Él ni siguiera me había tocado y me sentía como si fuera a morir.

Sentí su mano levantarse hacia mi cara, sus cálida y fuerte mano acunó mi mejilla, su otra mano hizo lo mismo, me dio una de sus famosas medio sonrisas. Comenzó a inclinarse hacia mi y pensé No puedo hacer esto, no puedo hacer esto. Sin embargo, era demasiado tarde, sentí sus cálidos labios rozarse contra los míos y la descarga que sentí fue instantánea. Se sintió correcto, me pregunto si él lo sintió también. Sentí su lengua moverse a través de mi labio inferior pidiendo permiso, y chico, si que lo consiguió. Empezó como yo acostumbrándome a este nerviosismo, algo hizo clic. Ataqué. Nuestras lenguas lucharon por dominar la otra y no podía respirar, pero no me importó, quién necesita aire. Gemí mientras apretó su agarre en mi cara y yo tomaba su cabello. Probablemente esta sería mi única oportunidad para besarlo e iba a tomar completa ventaja de ella. Pero demasiado rápido el momento estaba terminado y sabía que nuestro tiempo estaba acabado por los chiflidos y gritos con que nuestros maravillosos amigos nos habían suplido.

Lentamente liberé a Edward, no queriendo dejarle ir. Él se rió entre dientes.

"Vaya, ¿quién iba a saber que tenías eso en ti, Bella? Fue bastante sensual." Dijo sin aliento. Sus mejillas estaban sonrojadas y sus labios se veían rojos.

"See, estoy tan orgullosa de mi talento," le disparé en respuesta, aún intentando recuperar el aliento.

"Eso es cierto, mi mejor amiga es muy talentosa." Mi corazón se cayó.

Lo sabía. No sintió nada de ese beso. Era estúpida por tan sólo contemplar la idea. Dejé que mis inseguridades asumieran el poder inmediatamente y tuve que salir de allí. No quería jugar más. Necesitaba irme antes que mis emociones comenzaran a sacar lo mejor de mí.

"Muy bien, bueno, eso es suficiente para mi por esta noche. Me voy a la cama." Me puse de pie y Alice y Rose me lanzaron una mirada de preocupación. Ellas debían saber porqué estaba enojada.

Todos me dijeron buenas noches y una vez atravesé la puerta, corrí a mi habitación. Sostuve las lágrimas que estaban amenazando por derramarse antes que la puerta estuvo cerrada y asegurada. Con mi espalda presionada contra la pared, me deslicé sollozando silenciosamente. Sabía que no era posible que él se interesara por mí de otra manera. No sintió nada por el beso más asombroso que jamás había experimentado.

Para Edward, yo siempre seré sólo una amiga.


Vale, el siguente cap es igual de largo, así que no se cuanto tarde, no mucho, espero xD… Hasta ahora, ¿qué les parece? Dije que habría drama…