Hola! volví con el segundo capítulo de adicción *-* con una de las visitas furtivas de sasuke! Este lo terminé cuando subí el segundo capítulo de primer y último beso pero recién ahora lo subo, además no creo que demore tanto ahora en subir el tercer (y creo que ultimo capitulo) ya que soy libre porfin.. por exactamente 18 dias!!! (amo las vacaciones *-*)
Creo que el siguiente capítulo lo subiré la próxima semana, no pondré fecha exacta pero no creo y espero que no pase del viernes 17 =)
Disclaimer: Sasuke y Naruto no meperteneces, son propiedad de masashi kishimoto
Capítulo II: Entre Caricias y Besos
Me encontraba en la entrada de Konoha, en una de las muchas visitas furtivas que había realizado durante el último año. Entré sin ningún problema, al parecer nadie me había notado así que me dirigí de una vez hacia mi "objetivo".
Aún mi orgullo no me permitía volver a lo que alguna vez fue mi hogar. A pesar de que ya había cumplido con mi venganza y había descubierto que mi hermano había tenido razones para asesinar al clan Uchiha. Tal vez esa era una de las razones por la que no volvía, una parte de mí no perdonaba a Konoha por ordenar matar a mi familia; sin embargo, tampoco era capaz de destruir la aldea…después de todo este fue algún día mi "hogar" y aún lo era de mi dulce adicción.
Entré silenciosamente por la ventana de aquel pequeño departamento en donde vivías y con tan solo un paso adentro de tu habitación, me embriagué con tu dulce aroma. Aquel olor que me quitaba el sueño y por el cual daría mi vida con tal de sentirlo todo los días.
Me apoyé en la pared cruzándome de brazos y entrecerré mis ojos mientras esperaba que llegaras a tu habitación. Supongo que te estabas dando una ducha ya que podía sentir tu chakra en el baño y escuchar el sonido del agua.
― Teme, ¿Por qué no habías venido antes? ―me preguntó con cierto tono de reproche en su voz cuando salió del baño –con tan solo una toalla en su cintura- y me vio esperándolo.
Me fijé en tu rostro y como fruncías el ceño, en tus bellos ojos zafiro, tus labios suaves y dulces, bajé mi mirada hasta llegar a tu torso semidesnudo en donde traviesas gotas caían hasta perderse en la toalla. Estabas endemoniadamente sexy… por mí, te violaría en aquel mismo instante.
― Porque simplemente no quería ―de acuerdo, eso era la blasfemia más grande que había dicho en mi vida, pero no te diría que me moría de ganas de verte y sentirte junto a mí.
Frunció más el ceño y luego se volteó, te conocía lo suficiente para saber que tenías la mirada cabizbaja y que te había afectado mi comentario. Quise morderme la lengua por eso, pero la verdad era que Jugo, Suigetsu y Karin comenzaban a sospechar y no es como si fuese a dar explicaciones de mis actos.
― Baka, algún día me aburriré y no estaré esperándote con la ventana abierta, dattebayo ―terminaste con aquella palabra tan propia de ti y girándote nuevamente hacia mí.
― ¿Me esperas siempre con tu ventana abierta? ―te pregunté sabiendo de antemano la respuesta.
Sonreí de medio y me acerqué a ti, lo suficiente para que incluso susurrando me escucharas.
Te observé mejor, pude notar como tus mejillas se volvían de un hermoso carmín. Te estabas poniendo nervioso y comenzabas a respirar entrecortadamente. Te conocía y me encantaba causar estas sensaciones en ti.
― Dobe ―
― Teme ―te acercaste a mí, apoyado tu cabeza en mi pecho. Tu cercanía me tensó, ya que me recordó que te encontrabas semidesnudo―. Regresa ―dijiste para luego lanzarte a mis labios.
Pasaste tus brazos por mi cuello y yo te agarré por la cintura para poder devorar tus adictivos labios, que me hacía perder la poca cordura que me quedaba.
― Quédate ―hablaste sin soltarme y sin dejar que te alejara de mí, con un tono de voz que parecía más una imploración que otra cosa.
― Naruto, ya hemos hablado del tema ―era verdad que este tema ya lo habíamos conversado, pero tu seguías siendo tan obstinado como siempre e insistías en que regresara definitivamente a Konoha. No es como si no lo hubiese pensado, pero sinceramente yo no me encontraba ligado a la aldea como lo estaba él― y no hay nada que me ate a este lugar ―
No había pensado mucho en el significado de las palabras que había dicho, y ni siquiera cuando Naruto me respondió con tono taciturno noté el error que había cometido.
― ¿Ni siquiera yo? ―
― De que estás… ―
― Vete, Sasuke ― Me interrumpió y contestó de forma tajante y a la vez dolida; y yo aún sin entender que es lo que había dicho.
― Usuratonkachi… que es lo que te pasa ―pregunté totalmente confundido.
― No, Sasuke. Eso es lo que yo debería preguntarte a ti ―Habló totalmente alterando mientras sus ojos zafiros comenzaban a cristalizarse― Solo piensas en ti, no creas que puedes hacer lo que quieras con las personas… ¿Ni siquiera yo te ato a este lugar? ―Solamente ahí pude ver lo que había dicho y había puesto a Naru en ese estado― Vienes un día y me follas por que se te da la gana, que te quede claro que no soy tu juguete de turno… ¿qué quieres de mí, Sasuke? ―
Por primera vez en mi vida me sentí realmente mal, estaba contrito de lo que había dicho. Creo que tenías razón, siempre todo giraba en torno a mí…hasta que apareciste tú.
Como decir dos simples palabras era tan difícil. No entendía como todo era tan complicado contigo. Me había enamorado de ti, lo sabía, pero no hallaba la manera de decírtelo.
― No sabes cuanto te odio por el simple hecho de no poder dejar de pensar en ti ―murmuró mientras una lágrima corría por tu rostro.
― Y tú por que complicas siempre las cosas ―te acorralé en el muro justo al lado de tu cama, tomé tus muñecas por encima de tu cabeza y apoyé mi frente con la tuya, evitando que miraras otra cosa que no fuera yo― No sabes lo difícil que es estar lejos de ti, pero me es más difícil decirte las cosas que siento, ya deberías tener claros cuales son éstos. Siempre te lo he demostrado, pero sabes que no quiero volver a Konoha… y por supuesto sabes que eres el único capaz de atarme a un lugar ―
― Pero no lo suficiente para que te quedes conmigo ¿o no? ―
― ¿Crees que me recibirían con los brazos abiertos?, los ancianos del consejo pagarían por mi cabeza…―
― ¡NO! ―pegó un grito ahogado― Moriría por ti si lo intentaran. Y si no hubiese opción yo no lo permitiría, ni Tsunade Oba-chan.
― Nunca dejaría que murieras por mí, ya he sido lo suficientemente egoísta como para permitir eso ―
― ¡Es que no puedes dejar una vez tu orgullo! ¡No puedes por una vez dejar de ser egoísta y pensar en lo que yo quiero! ― Me gritó, provocando que yo lo soltara y me alejara de él― No ves que te amo… ―
No lo dejé terminar, lo callé con un beso. A veces hablaba demasiado.
Naruto correspondió el beso y nuevamente éste se volvió demandante y lujurioso.
― Y ni creas que esta conversación termina aquí, solo la postergaremos un poco ―musitó mientras besaba mis labios totalmente excitado.
Sabía que luego sacaría a flote el tema, eras demasiado…obstinado. Pero por ahora la discusión estaba cerrada.
Naru atraía mi cabeza hacia la de él provocando que nuestros rostros estuviesen más cerca si eso fuese posible. Mientras tanto nuestros cuerpos se rozaban instintivamente, notando como un bulto comenzaba a crecer por debajo de la toalla de Naruto, provocando irremediablemente que me excitara.
Te tiré a tu cama a la vez que comenzaba a morder el lóbulo de tu oreja, sabiendo que esa era una parte sensible de ti, y mis manos se dedicaban a recorrer tu tersa piel.
Ambos empezábamos a tener calor, a pesar del frío de la noche y de que tú te encontrabas semidesnudo. Podía ver pequeñas gotas de sudor caer por tu rostro.
Bajé hasta tu cuello, dejando rojas marcas, mientras suspirabas y tu respiración se hacía cada vez más entrecortada.
― Sasuke ―Gemiste mi nombre en mi oído, sabiendo que eso me ponía cachondo.
Tus manos empezaron a despojarme lentamente de mis ropas a la vez que acariciabas mi torso y yo empezaba a descender por tu pecho llegando a tus tetillas.
Finalmente me libraste de toda la ropa que llevaba y yo quité aquel molesto paño que rodeaba tu cintura. Al mismo tiempo me dedicaba a lamer aquellos botones rosaditos que no tardaron en ponerse duros.
Soltabas suspiros ante todas mis caricias, tomaste mi rostro y lo llevaste a tus labios para volver a besarme.
Movía tus caderas haciendo que nuestros miembros se rozaran y ambos soltáramos gemidos que terminaban ahogado en la boca del otro.
Aumenté el ritmo, refregando frenéticamente nuestros cuerpos simulando embestidas. Quería sentirte y esto no era suficiente, lo único que me saciaría sería estar dentro de ti.
Sin contar que tu rostro sonrojado, con perlas de sudor recorrer tu rostro, tu cuerpo desnudo y tus suaves suspiros, solo hacían que me excitara más.
Paré de golpe y te comenzaste a quejar, pero al ver mis intenciones me dejaste continuar.
Me recosté en tu cama, mientras a ti te sentaba a horcajadas en mi regazo para poder prepararte. Sentía mi dura erección dolor pero debía lubricarte si no quería dañarte.
Puse tres dedos frente a ti, sin embargo tú solamente negaste.
― Necesito sentirte… ahora ya… Sasuke ―hablaste nuevamente con esa voz endemoniadamente sensual.
Sin que yo te pudiera responder levantaste tus caderas y comenzaste a introducir mi pene por tu estrecha cavidad.
Diste un grito de dolor a la vez que mi pene se introducía más en ti y yo gritaba de placer al sentir tu constreñida entrada. Hace más de 2 meses que no te veía por lo que hace algún tiempo que no teníamos relaciones –a menos de que te hubieses metido con otro que lo dudaba, y si lo había aquel lo pagaría–, por lo que no me extrañaba que me apretara tanto mi miembro.
Finalmente entraste completamente y lamí tus lágrimas, ante tal acto te azoraste y escondiste tu cabeza en mi pecho. Después de eso no dejé que te movieras o te dañarías, a pesar de que mi miembro lo demandaba.
Quería sentir como me hacías gritar de placer. Y ese momento llegó cuando comenzaste a mover tus caderas y a cabalgar sobre mí.
Me hacías llegar al cielo, sentía aquellas corrientes de placer recorrer toda mi columna vertebral, sentir como tu cavidad estrujaba cada vez más placenteramente mi pene.
Tú por otra parte ya no sentías dolor, lo veía en tu rostro, ahora estabas cegado por el placer, cabalgabas sobre mí a un ritmo frenético. Mientras tus gemidos… éstos llegaban como música a mis oídos.
― Ahh…Sasu…ahí…ahh ―Gemiste y yo traté de volver a tocar aquel punto que te enloquecía.
Sujeté con firmeza tus caderas para volver a tocar cuantas veces fuese posible aquel punto que te hacía perder la cordura, eso es lo que quería…que sintieras todo el placer del mundo y solo existiéramos los dos, fundiéndonos en uno solo.
Ambos estábamos llegando al final, comenzaste a besar mis labios cuando sentí como se arqueaba tu espalda y llegabas al orgasmo, apretando fuertemente mi pene y provocando finalmente que llegara al orgasmo junto a ti.
Sin salir de mí, te recostaste en mi pecho y besaste mis labios.
― Te Amo ―susurré con un sonrojo en mis mejillas y el rostro ladeado. Tu solo sonreíste cálidamente y a poyaste tu cabeza en mi pecho.
― Yo también te amo, teme ―con tan solo esas palabras hacías que todo en mí irradiara felicidad...después de todo eras mi tentación.
Te iba a abrazar pero no tomé en cuenta que aún estaba dentro de ti. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y solté un gemido ronco de placer a la vez que soltabas un suspiro…
Al parecer habría segunda ronda…
"Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones"
Walter Bagehot
Quiero sus opiniones... ¿les gustó? ¿quieren lemon también en el próximo capítulo?
Con respecto a la frase que puse en el capítulo, cuando la leí me enamoré de ella... creo que viene mucho en el sentido de que tanto para Naruto como para Sasuke el otro es una tentación...
se podría decir que hasta el punto de ser un vicio sano[?]...
En fin, muchas gracias a los que han leido esta historia ^^ y espero que les guste. Espero sus Reviews!
Mikiita ~
