Pasaron varias horas, Hian se había comprado una botella de ron y ahora estaba fuertemente alcoholizado para su edad. Andaba por un lugar rocoso y solitario, hasta que tropezó y se golpeó la cabeza con una roca.. después de 4 minutos de un extremo dolor, convulsionando bajo un sol radiante, perdió el conocimiento.
-Hian putito despierta ya, tengo hambre... despierta... despiertaaaa...
Hian despertó y vio a Soke, tenía la sensación de que había hablado.
-¿Y mi botella de ron? -dijo Hian- ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado?
-¡Te la has bebido toda! Que te follen maldito niño alcoholico, me estás hinchando los huevos. Ni una gota me has dejado. Y estás aquí tirado por ser un hijo de la gran puta y no dar de comer en horas a tu pokemon. -dijo Soka el pikachu variocolor con cornamenta indignado.
Hian recordó todo lo sucedido y quiso desparecer, lloró de nuevo aunque tenía la boca y la gargánta seca.
-Si que estás jodido.. -dijo Soka.
-Estoy solo y perdido porque mi mamá se acostó con el profesor, y todo en mi cumpleaños, el peor cumpleaños de la historia snif... -se quejaba.
-Calmate Hian, no estás solo, me tienes a mi. Y eso a todos nos ha pasado..
-¿Tambien viste a tu madre haciendo eso?
-No, nunca, me refería a que todos lo hemos hecho con tu madre, lo hace bien rico, pero sigue siendo tu madre.
El niño aun no dejaba de lamentarse, hasta que...
-Hian, mi intuición pokemon me dice que algo va a suceder -dijo Soke.
Hian permanecía sentado en el suelo, en shock.
-Tenemos que salir de aquí. -insistía el pokemon.
Pero el lastimado humano no se movía del sitio. El cielo de pronto comenzó a nublarse.
A lo lejos una moto se aproximaba, Soke se mantenía alerta, observándola, tenía un mal presentimiento. Tiró del brazo de su amigo pero este no se movía, así que se preparaba para afrontar lo que fuera.
La moto se detuvo en frente de ellos, era una agente, ella tenía cara de preocupación.
-¿Que estais haciendo aquí? -dijo bajándose de la moto y aproximandose- Niño, ¿Me oyes?
- Y-yo.. -era incapaz de artícular palabra.
-Han prognosticado una tormenta, debemos salir de aquí.
Subió al niño en la moto por delante suyo, y el pokemon cortante por perder el puesto tuvo que sentarse atrás. El viento soplaba con sorprendente fuerza ya a esas alturas, así que no había tiempo que perder; la agente arrancó, Soke se apretó a la espalda de la agente , presionando su entre pierna con la parte baja de la edpalda de la agente. Quería follarsela, le gustaban las humanas. Se iba frotando hasta que por fin llegaron primeramente a la ciudad y luego a la comisaría.
-Bien, ¿niño como te llamas? -preguntó la agente al niño sentado en una silla mientras ella dejaba sus cosas sobre la mesa.
-Hian.
-¿Qué hacías tú solo por ese lugar? No viste la televisión.
El niño negó con la cabeza.
-Bien voy a tener que localizar a tus padres y devolverte a casa..
La agente fue a utilizar su computadora pero esta se apagó, al igual que el resto de aparatos de la comisaría, se quedaron con la poca luz que entraba por la ventana.
-Será por la tormenta...
De pronto un porrazo se escuchó. La agente se dio la vuelta y se topó con alguien.
-¡¿Quién eres?! -preguntó ella.
-Eso no importa querida.. dame todos los pokemon que tengas. -dijo una voz femenina.
-¿Y si no quiero?
-Digamos que no tienes opción.. -dijo- Aunque debo de admitir que eres muy hermosa.
El mightyena que tenía al lado, gruñía. La agente trató de mover la mano para sacar la pokeball de su pokemon y combatir, pero de pronto la mujer desconocida a la que era dificil de reconocer la detuvo.
-Yo que tú no haría eso, cualquier ataque irá al niño.
-Me las vas a pagar. -dijo la trabajadora de la ley recordando algo-¡Pikachu como te llames usa rayo! Es por tu dueño.
Soke comenzó a envolverse en rayos y fue capaz de iluminar todo por unos segundos, luego guiñó un ojo a la sensual agente y disparó un potente rayo hacia mightyena que quedó debilitado. La chica misteriosa llevaba una capucha de su sudadera con un extraño símbolo: se rió, le plantó un beso a la agente en la frente mientras puso su mano en la vagina por encima de la ropa y comenzó a haber humo.. todos tosieron y la agente se preocupó de sacar a Hian fuera, que también tosía. Salieron fuera, y habían perdido de vista a aquella maleante. El viento seguía soplando con fuerza, y llovía a raudales, así que entraron en cuanto se disipó el humo. Iban a tener que pasar la noche ahí como pudieran, al día siguiente, iba a devolver al niño a su hogar fuese cual fuese.
Pueden darme ideas no se corten xD gracias Oscar Lope Samperio por tu comentario