Hola que tal :D espero sus vacaciones vayan de lo mejor, heme aquí de nuevo con dos nuevos capítulos! jejeje he tenido problemas con el Internet por lo que decidí que esta vez postearía dos capítulos de esta historia. Ojala que sean de su agrado.

Y ohh si Los personajes pertenecen al señor Kishimoto la trama es todo mía ;)


xoxoxoxoxoxoxo-Capitulo II- xoxoxoxoxoxoxooxox

— ¿N-Neji nii-san eres tú? — Soltó la Hyuga mientras corría a abrazarlo.

Neji no pudo sino abrir los ojos desmesuradamente, era la criatura más hermosa que había visto en su vida.

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Está bien, digamos que no había visto muchas mujeres, de hecho no había visto una nunca, bueno su mamá, ¿pero eso contaba? Digo era su mama. Y que era esa sensación en su pecho y aquello, acaso era su pe… su parte emm bueno eso ¿Que le pasaba?. O.O! Eran sensaciones nuevas, que no había experimentado nunca. Santo Dios y se le vería, los demás lo verían, ¿Qué era eso? Qué vergüenza, debía ser malo porque algo como eso no podía ser bueno.

— Etto, nii-san ¿estás bien?, estas temblando! te vez rojo, ¿no tienes fiebre? — dijo la oji perla mientras con la palma de su mano tocaba la frente del castaño

Pobre Neji termino cayendo de rodillas, con los ojos bien abiertos, no podía decir nada, solo balbuceaba.

— E-e-e yo, S-si, ¿Hinata cierto?, H-hola! Eemm— carraspeo el castaño— gusto en verte, madre, será que puedo retirarme a mi recamara, creo que no me siento muy bien que digamos— dijo con la voz entre cortada y con la respiración acelerada, termino casi corriendo y tropezando con el escalón. Pero en cuanto pudo corrió a su cuarto cerro con llave y se metió bajo las cobijas de su cama.

— ¿Qué es esto?, ¿Es normal? ¿Es esto de lo que Fray Teo me había hablado, esas sensaciones físicas que produce una mujer cuando te gusta? ¿Ósea que me gusta mi prima? ¿Pero no es eso algo malo?, digo es mi familiar…— Se cuestionaba con múltiples preguntas

De pronto el sonido de la puerta lo saco de su alegato mental... Toc toc…

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— Neji... Hijo… ¿estás bien?, hijo, me preocupas, ¿Te sientes bien? Nos dejaste preocupadas a tu prima y a mí.

— Estoy bien madre, creo que me hizo un poco de daño la altura es todo— Contesto, luego dijo para si— que bien Neji ahora dices mentiras y también es malo mentir T.T! Bien decía el padre Jerónimo que las mujeres eran cosa del demonio, ¿pero como algo tan bello puede ser cosa del maligno? Ah genial ahora ya estás viendo linda a tu prima! Grrrr — decía el castaño mientras se restregaba el cabello con ambas manos.

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Afuera seguía su madre hablando literalmente sola porque el castaño seguía con una discusión mental por lo que no respondía nada. Entonces al no obtener respuesta alguna, la mujer decidió entrar a su habitación. Lo que vio le hizo mucha gracia, ahí estaba el bajo las cobijas como cuando era niño, como cuando tenía miedo de los relámpagos, o cuando su padre le llamaba la atención por haber hecho alguna travesura.

Lentamente se acercó a la cama y levanto la colcha encontrando a un Neji totalmente sonrojado y hecho nudo. (Si la madre de Neji tenía también llave de su recamara)

— Cariño… —dijo la mayor mientras colocaba una mano en la frente de su hijo — ¿Estas bien?—

— Madre!— Respondió el castaño casi gritando, a que no esperaba verla

— ¿Te pasa algo? Nos dejas a tu prima y a mi preocupadas—

— Madre, Y-yyo, no se yyo...— Respondió tartamudeando (si así como Hinata cuando veía a Naruto, y lo peor que iba a tener que ver a esa belleza de mujer, a esa tentación a diario). Pero es que esa prueba que le ponía Dios estaba muy difícil! ¿No sería mejor irse pretextando lo que sea?

— ¿Es por tu prima no es cierto? — Oyó decía la Hyuga mayor — ¿Crees que puedes engañar a tu madre? —

El castaño abrió los ojos como platos y volteo a verla, mientras ella le sonreía pícaramente, al parecer su hijo no había recibido "La plática" en el sitio donde estaba, lo cual no sonaba ilógico, después de todo paso casi toda su vida en un monasterio, esa situación le producía tanta ternura a la mayor, que Tomó su cara con cariño mientras posaba ambas manos en su rostro y depositaba un beso en su frente.

Hijo mío, no tienes por qué sentirte mal, tu prima es una chica muy linda, lamento que por una promesa hecha por tu padre hayas sido forzado a estar en ese sitio, te extrañe tanto cariño— La mujer ya se había sentado sobre la cama y colocado la cabeza de su hijo sobre sus piernas y mientras acariciaba sus cabellos, como cuando era pequeño—

— Quiero pedirte que me prometas algo—

— ¿Qué cosa madre? — Dijo el castaño levantándose y viendo a su mamá a los ojos

— Si por alguna circunstancia te das cuenta que no tienes vocación, promete que no tomaras los votos— Dijo mientras sonreía y sostenía el rostro de su hijo con sus manos evitando que este desviara la mirada.

— Pero madre!... mi padre…— Intento decir el castaño

— Hijo mío ante todo tu felicidad es lo más importante. Además puedo buscar una dispensa, no creo que Dios quiera que alguien sin vocación le sirva de esa manera— dijo la mujer interrumpiendo los intentos de su hijo.

— No, nos adelantemos a los hechos, por favor… yo— Intento continuar pero sus labios fueron sellados momentáneamente con el dedo índice de su madre que le indicaba guardar silencio

—Aun así hijo, prométeme que si descubres que no tienes vocación no tomaras los votos—Insistió la mayor.

—Yy-yo..—Neji intento decir algo, ni podía hilar palabra, pero alguien del otro lado interrumpió su plática.

Toc-toc alguien más tocaba la puerta

—Señora, ya está lista la merienda—Dijo la joven del servicio

—Sí, Ayame, ahora mismo vamos—Respondió la mayor mientras volteaba a ver a su hijo—Neji, vamos a comer—

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— Adelántate tu madre, creo que antes debo lavarme la cara y cambiarme de ropa—

— Ay hijo, ¿Qué te vas a poner? ¿No me digas que esos trapos viejos?—

— Madre! Son donaciones que la gente da al monasterio para las personas de bajos recursos!, no son feos—

— Perdona hijo no quise ofender, es solo que emm están un poco bueno, no importa, revisa ese baúl, te mande hacer algunas yukatas— Dijo la mayor mientras señalaba a un bello baúl de cedro que Neji no había visto antes.

El castaño se levantó y se dirigió al baúl, al abrirlo quedo sorprendido, jamás había visto ropa tan lujosa, o al menos no lo recordaba. Comenzó a revisar todo como niño con juguete nuevo. Pero al poco tiempo se preguntó si era correcto tener esos atuendos, después de todo una vez que tomara los votos no los podría usar, después pensó que rayos lo donare a la gente necesitada que llega al monasterio.

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Mientras tanto una muy confundida Hinata Hyuga rememoraba lo ocurrido hacia un momento.

P.

Mi tía me dijo que iría ella misma por mi primo Neji, hace mucho tiempo que lo conocí, recuerdo que era un chico muy lindo, dijo que era linda cuando lo conocí la primera vez. Recuerdo que jugamos mucho, me pregunto si ¿se acordara de mí?. De pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por la chica del servicio que la llamaba anunciando que su tía al fin había llegado.

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Hinata sama, su tía Nabiki ha vuelto—

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Enseguida voy — respondió la oji perla, mientras corría al espejo a acicalarse un poco el cabello y su ropa — Bien, creo que ya está. Hay Hinata que te pasa porque te importa saber cómo te vez, si el chico es un monje o será un monje— se decía la peli azul, luego sacudió su cabeza y se dirigió a recibir a su familiar.

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Cuando lo vi, no pude sino sonrojarme afortunadamente mi tía no me había visto aun, respire profundo y salude.

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Tía! Has vuelto! —

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Hinata cariño, muchas gracias—Respondió ella.

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Luego lo vi, era, era no tengo palabras para decirlo, a pesar de la ropa tan sencilla y hasta harapienta que vestía, era el chico más guapo y varonil que había visto, tenía un aire de inocencia que tampoco había visto en un chico, sé que no soy una mujer experimentada y de hecho soy hasta tímida de cierta manera. Pero en verdad es muy muy atractivo, Por kamisama!, mi reacción fue abrazarlo, todo vino a mi mente nuestra niñez, el gusto de verlo todo!

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¿N-Neji nii-san eres tú? — Dije mientras ocultaba mi rostro en el hueco de su cuello, no quería que me viera, sabía que mis mejillas parecerían un par de tomates. Aunque quizás estaban tan tibias por el sonrojo que seguramente lo noto! Ay nooo! Creo que me detesta! ¿Porque lo abre abrazado Dios?, ¿Qué me pasa?! Seguramente lo incomode, volteo a verlo y esta tan tembloroso seguro está enojado!

Etto, ni-ssan ¿estás bien?, estas temblando! te vez rojo, ¿no tienes fiebre? — dije mientras tocaba su rostro, el me veía con una cara de te odio! Se veía molesto, lo sé, lo sé! El no contesto nada solo se disculpó y se fue, definitivamente no debí abrazarlo u.u Nii-san, perdóname. Mi tía se fue siguiéndolo me da pena tomar la merienda tal vez… pero que dices Hinata, actúa normal solo no te le acerques tanto, no está bien. Pero solo fue un abrazo, ¿Por qué tendría que ser malo?, ¿y si le pregunto?

Fin P.V Hinata

Hinata seguía pensativa en su cuarto cuando el sonido de la puerta interrumpió sus pensamientos.

— Hinata sama ya está la merienda— Dijo una voz conocida.

— Hai, ahora voy— Dijo la oji perla mientras nuevamente se acicalaba el cabello y vestido.

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En el comedor ya les esperaba su tía y su primo —Por Kamisama o.o ¿será posible? Hinata creo que te será más difícil ocultar tu sonrojo, cálmate, cálmate, cálmateee! —Pensaba la oji perla mientras se arrojaba un poco de aire al rostro con sus manos, y justo creía que su pena no podría ser mayor. Su tía se levanta de la mesa y la sienta a justo en frente de su primo. Durante toda la cena ambos evadieron la mirada del otro y cuando por casualidad se encontraban giraban su cabeza hacia otro sitio totalmente sonrojados.

— Jeje, ¿el clima está muy lindo verdad tía? —Dijo la oji perla.

— Mmm la verdad es que ha hecho mucho frío hija pero supongo que debe ser mi edad que ya ha cambiado mi percepción del clima—

Pobre Hinata estaba tan nerviosa, la única ocasión que se le ocurre decir algo durante la cena y queda como boba. Afortunadamente su tía tuvo una idea.

— Oye sobrina, ¿porque no cocinas mañana el desayuno? Tienes un sazón delicioso, es más Neji podría ayudarte, ¿sabías que el también cocina? — Dijo la mujer, luego se giró a ver al castaño —¿No es así hijo? —Dijo la mayor mientras le daba un codazo a su hijo.

— Así es madre— Respondió casi en automático, mientras un leve sonrojo asomaba por sus antes pálidas y ahora rojas mejillas. —En el monasterio en ocasiones ayudaba al encargado de cocina con sus labores—Dijo el castaño evitando todo contacto visual con la peli azul.

—Hai, creo que será buena idea—Respondió la peli azul tímidamente mientras decía—Ay noooo! Lo que me faltaba, ¿que estará pensando mi tía?, más bien creo que no está pensando. No, basta sosiégate Hinata, es tu tía le debes respeto, menos mal que en unos días padre vendrá por mí, no creo que pueda soportar mucho tiempo estando cerca de Nii san— Pensaba mientras con el puño ligeramente cerrando se golpeaba un poco la cabeza. La escena no podía ser más cómica.

— Hinata sama. ¿Está usted bien?— Finalmente pregunto el castaño ante los raros ademanes de su prima.

— Hai, emm si, solo estaba recordando que deje remojando una ropa, así que si me disculpan debo ir a solucionar ese detalle. Emm bueno te veo mañana para que hagamos el desayuno juntos. ¿Te parece?

— Bien, como desee. Hinata sama, buena noche— Dijo el oji perla haciendo una breve reverencia, misma que respondió la Hyuga haciendo una igual.

Una vez fuera de la vista de su primo se alejó casi corriendo del sitio, pensó en ir a su habitación pero seguramente su tía a la que conocía perfectamente que había notado su nerviosismo iría a verla como hacia siempre que algo le pasaba, por lo que pensó que ir al jardín de la propiedad sería una buena idea.

Al llegar no pudo evitar sonreír, las flores eran hermosas y el árbol de Sakura bajo el que Neji y ella alguna vez jugaron estaba en plena floración. Así que sin más se acercó a él, y se sentó en una banca bajo su sombra (aunque bueno no debía haber mucha en ese momento), pensando en cómo las cosas eran más sencillas en la infancia, de pronto una voz interrumpió sus pensamientos.

— ¿Es hermoso no es cierto?— dijo la ya conocida voz tras ella

Era el, era el, ¿Cómo es que sabía que ella estaba ahí? ¿Cómo pudo adivinarlo, la siguió? No, no claro que no seguramente era casualidad— Se dijo.

— El árbol de Sakura— Dijo el, mientras se acercaba y retiraba una pequeña flor que había caído al cabello de la peli azul. Ella lo vio a los ojos y casi podía sentir como era enviada al fondo de un abismo donde se perdería si no salía pronto.

— Emm —carraspeo— si, es hermoso— contesto ella.

Luego el castaño camino rodeando el árbol mientras colocaba una mano sobre el tronco — A veces olvidamos la belleza de las cosas y nos convertimos en seres superficiales—

— ¿ A qué te refieres Nii-san?— Pregunto ella intrigada

— A todo y a nada Hinata sama—Es decir –carraspeo- cuando llegue aquí, llegue con tan solo un simple habito de monje color café representando a la simpleza y efímero de la vida, todo lo material se va y al final de cuentas solo queda lo que somos realmente. Este árbol es hermoso, y ¿Cuántas veces nos hemos detenido a pensarlo? ¿si no existiera sabríamos que es hermoso? ¿Por otra parte que es o no hermoso?— termino de decir el Hyuga mientras no dejaba de contemplar al árbol de cerezo en flor.

— Dices cosas muy interesantes nii-san, pero que sin duda yo no tendría una respuesta—

— A veces no es necesaria una respuesta porque no todo la tiene, Hinata sama— Dijo el castaño esta vez dirigiendo su mirada hacia la oji perla quien no pudo evitar sonrojarse.

Y así permanecieron observándose uno y otro viendo caer entre ellos las flores de cerezo rosadas, analizando cada gesto cada mirada, cada parpadeo.

Después de un momento que para la Hyuga se hizo eterno, dado el nerviosismo que sentía y por lo intimidantemente atractivo que resultaba su primo para ella.

Finalmente decidió marcharse, después de todo no sería propio de una señorita decente estar a la luz de las antorchas que iluminaban el jardín con un chico tan guapo y que se preparaba para ser monje.

—Creo que debo irme, es tarde y debo descansar— Dijo ella

—Por supuesto— Respondió el haciendo una breve reverencia— Que descanse Hinata sama—

—Igualmente Nii-san— Contesto ella mientras se alejaba lo más rápido posible, tratando de hacer menos notorio su nerviosismo. ¿Porqué de todos los lugares a los que él podría haber llegado lo hizo precisamente a su lugar favorito?.

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En tanto un sonriente Neji continuaba contemplando el árbol

—Padre eterno, ¿es tan malo que una mujer pueda suscitar tantas sensaciones en un hombre? Ella es mi prima y sin embargo me siento tan feliz a su lado, es una sensación diferente, ¿Será acaso esto a lo que se refería mi madre en la mañana o a lo que Fray Teo me comentaba sobre el amor entre hombre y mujer? ¿Podre negarme al destino que mi padre ha dictado para mí? Y en grado caso en que pueda librarme de tal destino ¿seriamos capaces de estar juntos ella y yo?

Quizás solo pienso tonterías y esto solo sea pasajero pero por ahora no puedo sino estar confundido de que es lo que deseo hacer, máximo si tan solo ha pasado un día es más, ni siquiera un día desde que estoy aquí, tal vez con el paso de los días esta sensación desaparezca. Se dijo Él Hyuga.

…nota de la autora…..

Mis queridos dos lectores, les habla la autora de este fic, a últimas fechas he tenido algunos problemas de inspiración, no han venido muchas ideas a mi, y por otra parte han surgido nuevos fics que no publicare hasta que termine por lo menos dos de los fic empezados. Dicho lo anterior debo decirles que espero no estarlos aburriendo con esta historia, de verdad que pondré todo mi empeño para hacerlo ameno, no creo que sea una muy larga, contrario a lo que podría llegar a parecer, aunque todo podría pasar no sabemos. Por otra parte me gustaría leer sus dudas y sugerencias. Espero que tengan hermosas y felices fiestas!