Parálisis de sueños

Oscuridad.

De nuevo estaba en aquel mundo oscuro lejos de cualquier rastro de luz, dos veces en un día fue forzada, la oleada de oscuridad lo consumía totalmente, no sentía nada, solo estaba flotando en medio de la oscuridad.

En un momento sintió un fuerte dolor en su cabeza, como si una mano invisible apretase la parte de arriba de su cerebro, el dolor era fuerte, tan fuerte que lo obligo a abrir los ojos lentamente, la luz lo golpeo cegándolo de momento, las voces a su alrededor eran confusas y desconocidas pero fuertes, tanto que golpeaban su cabeza como si fuesen martillos dispuestos a matarlo, pudo sentir una suave superficie en su espalda.

Las imágenes se volvieron más nítidas dando lugar a formas oscuras, la luz hería sus ojos.

-Chico-una voz sonó en un tono alto y claro

Volteo hacia donde provenía la voz, todo lo que vio fue una figura borrosa

-¿Estas despierto?-en lo segundos posteriores de esa pregunta las pudo distinguir una cara

Frente a él estaba un hombre de cabello negro canoso, traía puesto una camisa negra con pantalones cafés, era alto y se veía entrando a la vejez

-Hola pequeño-saludo con una voz tranquila como la de un abuelo le dedicaba a su nieto antes de contar una historia de la generación anterior

No pudo decir nada más que soltar un quejido, los músculos le dolían como cuando practicaba deportes con Lynn

Lynn

Una alarma se disparo en su cabeza a la par que recuerdos surgían como películas en su cabeza de lo que ocurrió anoche.

El hombre a un lado suyo pudo ver el terror y el pánico en su cara, presiono su mano en el pecho del albino empujándolo hacia la cama cuando noto que quería levantarse, el niño soltó un pequeño grito cuando sintió un dolor exagerado en los músculos, no fue necesario que el hombre empujase a Lincoln, el dolor mismo de su cuerpo lo hubiese obligado a quedarse en cama.

-Escúchame, se que tienes preguntas y tal vez quieras volver a casa, pero nosotros también tenemos preguntas, por lo pronto confórmate con saber que estas en un lugar seguro-dijo poniendo una sabana encima del albino-Mira, lo único que puedo decirte es que estas en la casa de un oficial de mi confianza, no pudimos encontrar nada que te localice o te identifique así que de momento entrar a un hospital no es una opción válida, si, el sistema es una pu-Porqueria-se detuvo abruptamente antes de lanzar una grosería que Lincoln ya sabía-pero tan pronto sepamos quien y de dónde vienes, de momento descansa-dicho esto salió por una puerta de madera marrón con cuatro hendiduras rectangulares a lo largo de esta en fila de dos

No pudo escuchar con toda claridad las palabras de aquel hombre, aun estaba procesando lo que ocurría, recordaba haber tenido una discusión con sus hermanas, había recordado ese sentimiento de no ser deseado, recordaba la decisión y la charla que tuvo con su amigo antes de dirigirse a su casa, recordaba hablar con una mujer cuyas facciones apenas podía ver por la oscuridad, misma que fue forzado a entrar, lo último que escucho antes de caer inconsciente -de nuevo- era las pisadas de una persona.

El miedo de dormir y despertar en una esquina tirado como un perro y con un hombre al frente suyo apuntándolo con una pistola, eso era lo único que lo mantuvo despierto, en el lapso de tiempo que estuvo despierto pudo ver mejor en donde estaba, pese a que la luz era cubierta por las cortinas rojas y la habitación estaba a oscuras, pudo ver una habitación arreglada, con un armario de madera blanca, un tapiz a juego con las cortinas, un mueble negro con una tele de pantalla plana encima y un ventilador de techo

No dijo nada mientras se concentraba en identificar cada cosa, hasta ahora parecía la típica habitación de invitados, el dolor de cabeza y músculos le siguió persistiendo, no se alejaba pero si lograba calmar el dolor muscular, ahora podía sentarse en la cama, mas aun el dolor lo obligaba a cerrar los ojos y apretar la sienes de su cabeza, cuando por fin el dolor paso de intenso a aceptable se volvió a acostar y tratar de relajar su mente, pero el dolor seguía.

Abrió los ojos y levanto su cuerpo lo más rápido que pudo cuando escucho el leve rechinido de las bisagras de la puerta al abrirse

-¿Te desperté?-quien abrió la puerta era un hombre vestido con uniforme

Miro al hombre con precaución, se apoyo lo mas que pudo en la cabecera de la cama, el hombre se acerco lentamente hacia el albino, Lincoln en cambio quiso hundirse con la pared, el hombre vestía un uniforme de color azul con botones negros y una insignia en su pecho derecho con aleaciones de metal parecido al oro junto a unas hombreras de azul oscuro, también traía unos pantalones negros del mismo color que sus zapatos y un sombrero del mismo color que su uniforme, vestía como un policía.

El hombre dio unos pasos acercándose a Lincoln, sintió un temor extremo inundarlo cuando recordó la misma mano salir de las penumbra para atraparlo, solo que el policía se detuvo a unos escasos metros de tocar su piel y hablo con voz calmada

-Tranquilo, no te hare nada-no importa lo que diga, Lincoln prefería mantener su espacio entre cualquier desconocido-mira, se que todo esto te debe de asustar pero no-

-¿Dónde estoy?-Lincoln se digno en hablar, interrumpiendo al policía con una voz temblorosa y casi imperceptible, sentía su garganta rasposa y lastimosa

-En mi casa-se sentó a los pies de la cama sin despegar la vista de Lincoln-te encontré inconsciente en un apartamento, en una zona con poca vigilancia, yo te traje aquí-

Lincoln pudo relajarse unos momentos pero aun no despegaba la vista del policía ni un minuto, se refugió aun más en las sabanas

-Mira, el detective que estaba aquí hace rato dijo que lo mejor será que descanses, hazle caso, yo estaré abajo, por si quieres algo-

El hombre se quedo quieto, esperando una respuesta, el silencio era un poco incomodo pero luego de unos segundos por fin Lincoln volvió a hablar

-¿Quién eres?-

-Soy el oficial Jack Walker pequeño-se presento el oficial-Necesito hacer un papeleo y algunas investigaciones de tu caso, mientras si pudieras decirme ¿Quién eres y de dónde vienes? Eso podría ser un buen punto de partida-

- Yo-titubeo al momento de decir su identidad, pero todas formas era la única persona Royal Woods-dijo apretando los ojos por el dolor que nuevamente volvió a golpearlo con intensidad

-Bien, eso moverá un poco más las cosas-

Dicho esto, se fue de la habitación dejando a Lincoln solo.

No sabía que mas decir o hacer, solo quería que su dolor de cabeza se vaya, apretó los lados de su cabeza tan fuerte que creyó que terminaría aplastando, sus ojos se mantenían fuertemente cerrados en una expresión de dolor, no fue sino hasta que el dolor fue demasiado que simplemente decidió dormir para calmar las molestia en su cuerpo y cabeza


Miro con cansancio la pantalla frente a él, froto sus ojos irritados y cansados de tanto estar frente a la potente iluminación directa, no podía creer que los más jóvenes pudiesen estar una hora sin sentir absolutamente nada, el estuvo cerca de media hora y ya sentía que sus ojos se secarían dentro de sus cuencas, unas lagrimas salieron cuando cerró sus parpados fuertemente.

Unas pisadas se oyeron bajar por unas escaleras a un lado suyo, Jack estaba descendiendo con la vista clavada en el hombre mayor

-¿Conseguiste algo?-pregunto.

-Nada sobre un chico albino, ¿Te dijo algo?-

-Solo que se que se llama Lincoln y es de Royal Woods-

-¿Royal Woods?-pregunto con duda rascándose su mejilla derecha-Nunca había oído de un lugar llamado así por aquí-con eso dicho empezó a teclear con rapidez buscando en la vasta base de datos de la policía.

-Pues tenemos que encontrarlo-dijo sentándose a un lado del hombre-No podemos estar pendientes de un niño perdido de quien sabe dónde, cuando tenemos otros problemas más urgentes-

-¿Más urgente que un niño perdido?-siguió tecleando en aquella portátil de propiedad de su compañero

-Como investigar lo que paso en el callejón cerca del bar de los hermanos Colbton-dijo tan serio como pudo

El hombres de canas bufo molesto, mas aun por lo dicho por su compañero que por la falta de información, el caso del callejón fue uno de muchos casos de fanatismo religioso, la policía fue enviada gracias a una llamada anónima de algún transeúnte que vio el desastre que ocurrió, al llegar la patrulla informado de un caso de homicidio vieron tres cadáveres, uno más pequeño que los otros dos, cuando se acercaron vieron a dos hombres y un niño tendidos en el suelo boca abajo encima de un circulo raro que cubría todo el piso lleno de signos y figuras lo que más resaltaban eran tres círculos ordenadas en fila y unidas por cadenas, todo dibujado para sorpresa de la policía con marcador rojo, luego de investigar lo mejor que se pudo y llamar a los forenses y demás para acordonar la zona, una vez hecho el chequeo médico, el forense a cargo dijo que murieron a causa de cortes rápidos y profundos en la garganta, todo demasiado rápido para que puedan reaccionar, al parecer el asesinato fue premeditado ya que el circulo ya estaba desde antes que el asesinato ocurriese, otro informe menciono que a las victimas le faltaban los corazones, no dejaron rastros ni de los órganos faltantes ni de los responsables del asesinato o si quiera del arma.

El caso en si era extraño pero no tanto para el departamento de policía, a lo largo de los años hubo mucho reportes de asesinatos de este tipo, pero ningún tan cerca de lugares donde las personas más abundaban, naturalmente eran arrastrados hasta un cementerio o al interior del bosque, esta vez lo dejaron ahí tirado cerca de la salida de emergencia del bar, Jack le pregunto al hombre detrás de la barra sobre lo sucedido, dijo que si los había visto, eran clientes casuales, un padre, el tío y el hijo, ninguno de los dos adultos tomo bebidas alcohólicas como para que estén en un estado de ebriedad, los forenses confirmaron lo dicho por el barman, eran una familia que residía en un conjunto departamental, el niño y el padre vivían junto a la madre en uno de los pisos inferiores, cuando la noticia llego a la madre su reacción fue como él esperaba.

Inexpresiva

Los primeros tres segundos fueron puramente inexpresivos hasta que la realidad la golpeo con fuerza, lagrimas salieron hasta que inevitablemente se volvió en un llanto, no tuvo más opción que sentarla en un sillón, pero no había nada que podía hacer, no con un hijo y esposos muertos por algún lunático, se quedo a su lado hasta que estuvo seguro que no haría nada malo.

-¿Alguna novedad?-

-No-se levanto y se acerco a su cocina, agarro dos vasos y los lleno con agua hirviendo-Ni siquiera sabemos el significado o de que religión son, ni hablar de los asesinos-volcó dos paquetes granos negros y los revolvió con una cuchara.

-Mierda, esto solo empeora a cada momento-en algún momento cuando estaba perdido en el mar de sus pensamientos dejo de investigar el caso del niño y se centro en el asesinato cerca del bar.

El más joven de los dos no dijo nada, solo le tendió un vaso lleno de café, Jack se tomo el tiempo de inhalar el suave aroma que desprendía el café permitiendo relajar las tensiones que tenia acumulado dentro de sí.


Abrió los ojos con pesadez, sus músculos y la cabeza dejaron de doler, pero se sintió pesado, sentía como podía quedarse horas tumbado en la cama, sentía que si se levantaba caería como si el aire pesase.

La oscuridad envolvía la habitación con firmeza, la oscuridad abundaba en cada rincón, los rayos espectrales de la luna se filtraban con una menor intensidad con la que la luz del sol lo hizo.

A su alrededor las sombras cubrían cada objeto de la habitación, lo único que visualizaba con un poco de claridad eran las sabanas que lo acogían, sentía como el frio aire nocturno atravesaba las sabanas con una dolorosa facilidad

-¿H-Hola?-Con voz temblorosa lanzo un saludo en forma de pregunta al aire, pero nadie respondió -¿Hay alguien ahí?-

Su pregunta fue contestada con el rechinido del piso acompañado por fuertes pisadas.

Lincoln no pudo hacer nada más que tensarse ante cada pisada pensando que vendría el oficial de hace unos momentos, nada más lejos de la realidad.

Una horrible realidad.

El rechinido de la puerta abrirse lentamente le puso los pelos de punta, todo lo que pudo ver fue una silueta oscura abrir la puerta, se quedo quieto mirando directamente a Lincoln por unos momentos que le parecían horas, pero después de eso se dirigió calmadamente hacia él, su corazón se acelero desenfrenadamente cuando se dio cuenta de que era más alto que el oficial, era tan alto que casi tuvo que agacharse para entrar.

Cuando estuvo a los pies de su cama se subió encima suya arrastrando su cuerpo, para el horror del niño de cabellos blanco.

La luz de la luna permitió ver su seca y pálida piel, mas blanca y pálida que su hermana, mas blanca que las hojas de papel, su cerebro se asomaba por donde debería estar la parte frontal del cráneo, había dos agujeros negros y vacio donde deberían estar los ojos causándole tanto miedo que quiso correr, pero su cuerpo no respondía, no sentía ni dolor o ni nada que lo estuviese reteniendo, simplemente su cuerpo se negaba a obedecer, aquella cosa acerco su cara a la suya, lo suficientemente cerca para ver su torcida y gran sonrisa sin labios, con dientes grandes y de un color entre el negro y el amarrillo, pero tan grandes como el de un adulto, podía sentir su frío y hediendo aliento chocar con su cara, su cuerpo temblaba sin control mientras su garganta se negaba a emitir cualquier sonido.

Aquella cosa entreabrió la boca lo suficientemente grande para que al cerrar arranque la mayor parte de la cara de Lincoln.

En este punto Lincoln era un manojo de nervios, el sudor y lágrimas caían como una lluvia torrencial, el temblor en su cuerpo se acentuó bastante, sentía un revoltijo en su estomago como si hubiese una marea de acido estomacal listo para salir desde su esófago hasta su garganta.

Pero su garganta aun seguía cerrada.

La mandíbula del monstruo deforme se coloco encima de la oreja izquierda de Lincoln, cerró los ojos esperando un destino terrible

-¿Lincoln?-

Cuando abrió los ojos se pudo encontrar con la luz del día y en vez de aquel monstruo que recordaría mucho después de volver a dormir estaba el oficial Jack mirándolo con preocupación

-¿Estás bien chico?-

-Yo-por un momento su mente quedo en blanco-solo una pesadilla-

-Espero que sea solo eso chico, porque ahora es cuando sigo con las preguntas-

Lincoln miro hacia el oficial sintiendo como el día se volvía cada vez más pesado e insoportable para él, lo único que quería era estar solo.

Ya no sabía qué hacer