Notas de Autor:
Hola y bienvenidos una vez más a este fic. Me conmovió que el fic haya tenido buena recepción en cuanto a seguidores, aunque me gustaría que más de ustedes dejaran sus comentarios. Todas las críticas son aceptadas, y si notan algún error de narración u ortografía igual me gustaría que me lo hiciesen saber para mejorar como escritora :3. Como dije en el capítulo anterior, antes de continuar habrán varios capítulos de regresión. Espero que los disfruten.
Btw recuerden que aquí la edad de los personajes se mantienen, así que tomen en cuenta que aún son niños you know.
[Disclaimer] South Park y todas sus locuras pertenecen a Trey Parker y Matt Stone no a mi. Si me perteneciera nominaría a la canción Put it Down como sencillo del año.
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Pasado I:
Sombras Gigantes
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¿Cuántas posibilidades había de que las asiáticas lograran hacer que de verdad él saliera con Tweek? ¡Ni siquiera habían estado en su primaria por más de una semana! Se mordió la lengua con fuerza y frunció el ceño mientras apretaba fuertemente la mano del rubio que caminaba junto a él. Tweek clavó la mirada en el piso siguiendo el paso del otro. A ambos les molestaba aquel bullicio que escuchaban a unos metros a su derecha. Eran ellas, dibujando y escribiendo artículos mientras los miraban y realizaban comentarios en japones, coreano u algún otro idioma oriental que ellos nunca entenderían. Se reían bajito, pero ellos podían escucharlas.
Prefirieron, entonces, abandonar el lugar lo más pronto posible por lo que simplemente salieron de la escuela, dejando esos sonidos molestos atrás pero encontrándose con la mirada feliz de los ciudadanos de South Park. Tweek miró al azabache quien prefería ignorar todas las miradas de esas personas que únicamente los quería juntos por alguna especie de fetiche raro, estúpido y morboso. Siendo sinceros, todavía aquella situación «los presionaba demasiado», en palabras del propio rubio, claro. Después de todo, apenas habían pasado unos días desde su «reconciliación».
Craig sentía el peso de las miradas de todos. Vamos, que él era heterosexual, y a Tweek apenas lo consideraba como a un amigo de aquellos a los que ves de vez en cuando. Es más, incluso en los últimos meses se habían distanciado un poco, antes al menos se juntaban para hacer proyectos o formar un grupo de juegos.
Tweek, por su parte, no podía creer que finalmente —luego de todos los problemas por los que pasaron— volviese a involucrarse en esa farsa con Craig por sus propios medios. Sin embargo se había prometido a sí mismo hacerlo por el bien del chico del chullo azul ¡Él había sido el único que había confiado en él y a cambio sólo le había dado una mala reputación! Definitivamente si eso se hubiese mantenido sus tres horas de sueño se hubiesen reducido a una por la culpa.
Pese a todo ninguno habló, ambos siguieron caminando, creyendo que el silencio era lo mejor. Aún no se acostumbraban del todo a caminar bajo la mirada atenta de South Park que velaba por el bien de esa relación falsa. Habían decidido entonces continuar caminando tomados de la mano a cada lugar que se dirigieran juntos intentando evitar pensar mucho en ello, algún día ellos simplemente lo olvidarían. Al menos eso esperaban.
—Oye, Craig —llamó la atención el rubio mientras ambos llegaban a la bifurcación que dividía el camino usual de ambos.
—¿Qué? —fue la escueta respuesta que obtuvo.
—¿Te quedarás a dormir en mi casa ésta noche? —interrogó alterado mientras un tic asaltaba su ojo izquierdo.
—Sí —respondió, después de todo aún necesitaban acabar con ese proyecto que el director PC les dejó postergar. No es como si ambos tuvieran o se preocuparan por tener las mejores calificaciones del grupo, pero acordaron en que no les gustaba esa condescendencia y privilegios que les otorgaron por verlos sólo como un par de homosexuales—. Pero primero pasemos por mi casa, necesito agarrar unas cosas —el rubio asintió y ambos se dirigieron a la dirección del azabache.
Al llegar a la casa de los Tuckers ambos soltaron sus manos, Craig abrió la puerta e invitó a pasar a su amigo, y ahora novio forzado, dentro.
—Mi papá está en el trabajo y mi madre está en la casa de una amiga junto con Ruby —mencionó al ver que el rubio miraba en ambas direcciones buscando alguna señal de vida dentro de la casa—. Busca algún videojuego en la sala que quieras jugar luego de que acabemos —le mencionó al rubio entonces mientras subía las escaleras hasta su cuarto.
Tweek prendió una de las lamparas de la sala y se dirigió a la estantería, abrió una de las puertas de la misma y comenzó a ver los títulos que Craig tenía guardados allí. Finalmente, después de ver varios, agarró un fighting que le parecía interesante, al menos para echar un par de partidas rápidas. Una vez que tuvo el juego entre manos no supo que hacer. Observó la cajita de plástico entre manos y alternó su vista con la escalera, ¿debía subirlas o quedarse esperando allí abajo? Estaba cavilando sus posibilidades cuando se percató de una pequeña sombra en uno de los rincones de la sala. Aún no oscurecía, pero como la casa tenía las puertas y ventanas cerradas ya que estaba sola la única luz que lo dejaba ver era la que había encendido momentos atrás.
—¿Hola...? —preguntó mientras un ligero temblor se apoderaba de su cuerpo. Él estaba allí parado en medio de aquella sala vacía, completamente solo y con una iluminación precaria—. ¿Gnomos? —inquirió suave, con duda en su voz— ¡Si son ustedes quiero decirles que ya no les tengo miedo! —intentó sonar seguro de sí, apretando sus manos en dos puños, sin embargo la sombra se volvió más grande. Haciendo que pegara un pequeño salto en su sitio. Luego de unos momentos donde se quedó estático, el terror se apoderó de él ante un chillido proveniente de la sombra. Sonido que lo hizo correr escaleras arriba como alma que lleva el diablo.
Ni siquiera los gritos provenientes de su boca lograron hacer reaccionar a Craig quien se encontraba a punto de bajar las escaleras. Tampoco el hecho de que Tweek corriese con los ojos cerrados había ayudado a evitar el choque de ambos niños los cuales acabaron tendidos en el suelo.
—¡Ack! ¡Jesucristo! —exclamó Tweek quien al menos había amortiguado su caída con el cuerpo de Craig.
—¿Qué carajos? —preguntó Craig observando al rubio con el ceño fruncido, el golpe que había recibido en la espalda y el trasero seguro le dejaría un moretón.
—¡Hay... Hay algo allí abajo! —Chilló alterado Tweek jalándolo de su camisa—. ¡Pensé que eran los gnomos, los gnomos que vienen a por mis calzoncillos! —gritó zamarreándolo un poco. El chico del chullo suspiró tomando las manos del rubio.
—Tweek, ya te he dicho que no le tienes que tener miedo a… —las palabras de Craig fueron interrumpidas.
—¡Pero no son los gnomos! —aclaró a los gritos mientras los temblores lo invadían—. ¡Algo grande y feroz se encuentra en la sala! ¡Nos comerá a ti y a mi! ¡Nhg! ¡Moriremos, Craig, moriremos!
Craig frunció el ceño y su boca se torció en una mueca de desagrado.
—Levantate —le ordenó entonces al niño que aún se encontraba sobre él.
Tweek tardó un poco pero lo hizo, Craig lo tomó de la mano y lo guió hasta su cuarto. Allí tomó el bate de béisbol que utilizaba para jugar a aquel estúpido y aburrido juego por pedido de su padre —como el resto del equipo de las ligas menores de South Park— y volvió a salir de la misma.
—¿¡A-a dónde se supone que vamos!? —interrogó entonces Tweek alterado.
—Voy a vencer a la bestia así ya no te molestará —dijo mientras ambos tomaban posición frente a la escalera.
—¡¿Qué?! ¿Estás loco? ¡Nos comerá!
—Quedate aquí si tienes miedo —quizá había sonado un poco brusco pero así era él. Soltó entonces su mano y bajó, agarrando con fuerza el bate. Sabía que probablemente era la sombra de algún objeto que se había caído lo que había asustado a Tweek, no era tonto pensaba mostrarselo, sin embargo no venía mal ir preparado, después de todo vivían en South Park. Pese a eso el muchacho no sabía muy bien porqué estaba actuando así. Tweek era alguien demasiado nervioso, el azabache mentiría si le dijese que nunca había sentido algo que identificó como pena por él. Al verlo perdiéndose de un montón de juegos por sus miedos infundados. Incluso aquello hizo que se distanciara de su grupo.
—«Tal vez no sea malo acabar con uno de sus miedos o dos» —fue la frase que cruzó por la mente de él mientras llegaba al final de la escalera.
Al apoyar sus pies en el piso se dio vuelta un momento. Con cualquier par de chicos normales el integrante en la posición de Craig le haría un gesto conciliador y tranquilizante a Tweek. Craig por su parte le sacó el dedo medio. El rubio se quedó estático por un momento, tiempo suficiente para que Craig se dirigiera a la sala. Hasta que algo hizo «click» en la cabeza del cafeinómano producto de aquel gesto vulgar.
—¿Es enserio dude? —murmuró para sí mismo al darse cuenta de que él parecía una dama en peligro en estos momentos, una niña chillona y miedosa, cosa que él definitivamente no era. Los temblores lo atacaron y mordió su labio inferior pero bajó decidido aquellas escaleras.
Al bajar asomó la cabeza esperando no ver el cadáver tirado de su amigo por algún lugar de la sala. No esperaba ver a Craig allí parado, perplejo. Tweek lo miraba preocupado desde aquella distancia que los separaba ¿Por qué Craig no se movía? ¿acaso el monstruo lo había hipnotizado? El pequeño rubio estaba inquieto, sus temblores no disminuían, por lo que sólo atinó a pronunciar el nombre del otro antes de acercarse.
—¿Craig?
Y el chico rió, rió tan fuerte y claro que Tweek lo miró raro.
—Te presento al objeto de tus pesadillas —mencionó entonces, agachándose para tomar aquello que producía esa sombra espantosa que le helaba los vellos de la piel—. Su nombre es Stripe #3 —dijo al mostrar a un adorable puerquito de guinea.
Tweek intercaló su vista entre el pequeño animal y su dueño. Ambos niños rieron.
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Notas de Autor:
Y así llegamos al final de este episodio. Espero que les haya gustado, en la sección de abajo responderé a aquellos comentarios que no pueda responder mediante un correo privado. Muchas gracias por leer y espero ver y leer sus opiniones.
Siento el tema de haberlo publicado y borrado, Fanfic no copió (vaya uno a saber porqué motivos) una de las oraciones del fic.
Gracias a [Luis Carlos], [MentaShikazi] y a [Nonato Annimo] una vez más por sus comentarios. Así como también a todos los que le dieron fav y follow a la historia.
Respuestas a Reviews:
[Ladelacontiplz] Tu nombre ya dice mucho así que espero que te haya gustado este nuevo capitulo pese a que, como dije antes, regresamos un poco al pasado. Más adelante continuaré desarrollando la idea, a mi sinceramente me parece un buen punto y algo que podría pasar tranquilamente en la serie (aunque seguro que lo utilizarían de otra manera, ya conocemos el humor característico de Trey y Matt). Muchas gracias por dejar tu comentario :).
