Disclaimer: Tengo que hacer un Disclaimer en cada capitulo? Bueno aquí vamos. Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling, Warner y las geniales editoriales que han publicado sus libros. Ángela y Tewy me pertenecen a mi y a la genial pagina de Fanfiction que nos deja ser felices mientras intentamos maneras creativas de borrar de nuestras mentes esos "19 años después".

Sin mas preámbulos, espero que disfruten el capitulo.

Capítulo 2

En una de las ilustraciones de unos de los libros de Historia de la Magia, y en algunos capítulos se hablaba de cómo fue tomada y aplicada la magia en las grandes culturas de la antigüedad (las cuales fueron obviamente impulsadas por las intervenciones de los magos), no era exactamente mi clase favorita, y tenía que reconocer que se había quedado dormido con Bins más veces que Granger, pero aun así no había manera en la que no pudiera identificar el Partenón.

Realmente quería preguntarse, por Merlín como era posible que estuviera allí, pero desde un principio sabía que era una causa perdida. Lucius era la persona más cuidadosa que conocía en lo que respectaba a los trasladares y de ningún modo pudo llegar a ser un error de sus padres. Estaba anocheciendo y hacia más calor que el que habría hecho en Francia, de modo que se quitó la túnica para quedarse solo en el traje negro.

Se había preparado para ser secuestrado por los mortifagos leales a Tom que aún quedaban, por lo que era extremadamente consciente de donde estaba su varita por si tenía que protegerse o hechizar a alguien en cualquier momento. Pero una parada a un lugar turístico no era algo que tuviera planeado, no cuando había tantos muggles a los alrededores.

Joder. ¿Lo habían visto aparecer? ¿Algún testigo que tuviera una idea de quien lo había dejado allá? Aun cuando fuera un sucio muggle estaría dispuesto a preguntar, tal vez con un imper…

Una luz lo cegó.

Durante el segundo en el que pasaba de estar ciego a ver solo puntitos inexistentes frente a él, una voz femenina comenzó a hablar.

— Rimasto bello, non vedo l'ora di rivelare.

Apenas sabia como defenderse en italiano, el francés y el latín los dominaba mejor, pero sin lugar a dudas supo que esa voz lo había llamado "bello". Sonrió con suficiencia y se dirigió a la propietaria de la voz.

— ¿disculpa? — pregunto en su idioma natal.

Así que eres inglés. Ahora me alegro te tomarlo en la escuela. Realmente habría preferido que hubieras estado en la parte frontal del templo, pero aun así quedo perfecta.

La chica tenia gafas y pecas, y seguro no tendría que lanzarle un imperius para saber lo que quisiera, así que decidió aprovechar la oportunidad antes de que ella siguiera diciendo cosas sin importancia.

— Si lo soy… quisiera saber si has visto algo extraño, alguien huyendo o algo así en los últimos minutos.

La muchacha proceso sus palabras unos segundos arrugando la nariz y moviendo su cámara de una mano a otra.

— No. Nadie hasta que te tomé la fotografía. ¿podría usarla? Estoy no solo haciendo turismo, también estoy tomando las mejores fotografías para aplicar a la universidad de bellas artes de Roma, y la tuya ha sido una de las mejores. Si quien revisa mi trabajo es una mujer, seguro que logro entrar… o un hombre gay. Por cierto, mi nombre es Ángela ¿así que puedo usarla?

No solo fue el marcado acento italiano de la chica, sino la velocidad con la que dijo todo y los saltos abruptos de tema lo que casi le hicieron marear. Ordeno las ideas un poco. Merlín, los muggles eran intratables y ya no tenía la necesidad de ser amable con esta. No había nadie cuando llego, ningún testigo, nada que le sirviera de pista más allá de la fuerte presencia de magia.

— De acuerdo Ángela — la chica le sonrió ampliamente, seguro había tomado eso como su permiso para publicar su fotografía, no era como si le importara que aun los muggles pudieran apreciar su atractivo, puso los ojos en blanco antes de continuar — gracias, no me has servido de ayuda. Ahora si me disculpas tengo algo que hacer.

Draco le dirigió una última mirada al Partenón y sintió la magia de nuevo. En ese lugar no solo había rastros de magia. Había magia actual, pero hasta no saber qué demonios le había ocurrido y el porqué de su estancia allí, no se interesaría por otra cosa.

Empezó a rodear a la chica habladora, pero se dio cuenta de que no tenía idea de que hacer, de donde era la salida ni a donde dirigirse a continuación. Soltó una maldición entre dientes.

— ¡Espera ragazzo! El autobús está por salir y aun no me has dicho tu nombre. ¿Qué es lo que traes en tu brazo, una manta? Pero si casi estamos en verano y el clima es cálido. ¿puedo tomarte otra fotografía, pero esta vez a la entrada del templo?

La mente le iba a explotar, y no solamente por el hecho de que la voz de la chica llenara cada rincón de su cerebro demandando una respuesta. Sino porque precisamente, la razón por la que su familia se dirigía a Francia, era porque en Inglaterra se les consideraba como mortifagos, o al menos iban a ser juzgados. Lo que quería decir que si los Aurores eran inteligentes, habrían emitido órdenes de búsqueda a todos los que estuvieron de lado del ejército de Voldemort. Al tener propiedades y familiares en Francia, gozaban de cierta protección en ese país. Pero ese no era el caso de Grecia…

— Soy Draco — después de todo solo era una muggle insignificante.

…no podía ir a la embajada mágica de Inglaterra en Grecia, o al ministerio mágico de Grecia o tal vez siquiera a una tienda mágica allí. Podrían ponerlo bajo custodia por alguna ley, y entonces sería devuelto a Inglaterra para ser juzgado. Eso quería decir que tenía que sobrevivir como muggle. Maldito Merlín.

Dejo de caminar huyendo de Ángela.

— Ragazzo straordinario, nome straordinario — Ángela le dirigió una sonrisa deslumbrante, en otras circunstancias habría aprovechado la ocasión, pero no en ese momento.

No en ese caos. No al darse cuenta de cuan jodido estaba.

No después de saber la razón por la que había podido crear un patronus corpóreo.

— Bien Ángela,¿ me dirías por favor donde puedo irme de este lugar?

— Te he dicho que el bus está por salir, nos llevará al centro turístico. A los bares. — en ese punto le guiño un ojo — ¿no tienes el programa?

No sabía bien de lo que hablaba la chica. Había decidido ignórala previamente, pero ahora veía que era lo más cercano que tenía a una salida y una introducción a la Atenas muggle ¿Por qué no había tomado las clases para entender a los muggles? Ah, porque su padre se lo había prohibido. Pero aun así ¿Qué nadie se daba cuenta de lo necesarias que podían llegar a hacer?

Estaba seguro de que los muggles no usaban galeones. Había visto a los padres de Granger cambiar… ¿Cómo se llamaban? ¿Libros? ¡Libras! Los cambiaban por galeones. ¿en Grecia se usaban también las Libras?

El caso es que no tenía más que un par de galeones en sus bolsillos, y ninguna intención de averiguar cómo ganaban los muggles su dinero.

— No, no lo tengo. ¿piden algo antes de entrar al bus?

— No si ya pagaste tu tour. Pero no te había visto antes. Obviamente. De modo que te tocará pagar, creo que son tres euros. No te preocupes, yo invito siempre y cuanto te sientes conmigo y no con esa zorra pelirroja que tengo por amiga.

Parecía un buen trato ¡Euros! Todos los días se aprende algo nuevo. Excepto cuando el señor tenebroso vive en tu casa y todos están en guerra.

Ángela tenía el cabello chocolate y era bastante desgarbada.

— Gracias. De todos modos no me agradan los pelirrojos.

Y ese pareció ser todo el permiso que necesito Ángela para tomarlo del brazo y arrastrarlo a la entrada del Partenón.

— Pero… primero una foto. Tu solo tienes que ponerte en esas piedras de aquí y yo hago todo el trabajo. Has lo que sea que hacías antes de que te encontrara, todavía me pregunto cómo es que no te he visto antes…

La voz de Ángela sonaba lejos de su mente mientras obedecía y se dirigía a las piedras mirando todo. Más abajo se hallaba Atenas. No es como si hubiera sido un sueño ir allá pero se sentía bien, aunque la magia le abrumaba un poco. Ese era el templo de Atenea, diosa de la sabiduría. Seguramente si hubieran "secuestrado" también a Granger, ya tendría suficiente para un doctorado. Actuar como muggle, no ser demasiado raro, no demandarles cosas a las personas, intentar ser amable, no creer que todos conocen a Potter para poder hablar mal de él, conseguir euros, no dejarse ver de ningún mago… hacer un plan para saber quién demonios lo había llevado allí. Eran las cosas básicas que necesitaría para sobrevivir hasta poder llegar a Francia y sinceramente le daban ganas de vomitar.

— Draco, ¿quitarías la mueca arrogante? — la voz de Ángela se hizo oír sobre sus pensamientos.

La chica le gastaría un pasaje, así que intento pensar con la cara de inocencia que lograba convencer a sus padres y algunos profesores de que era un buen chico.

¿eso podía ser un trabajo? No hacer absolutamente nada mientras te sacan fotos sin movimiento. Los muggles eran incomprensibles.

¿además de un traslador, que te puede llevar de un país a otro en segundos?

— He gastado todo un rollo en ti. Eres el segundo en tener ese honor después de mi pequeño sobrino. ¡oh ya nos están llamando! Al bus y luego podremos escoger la mejor cerveza griega.

Y lo volvió a arrastras agarrada de su brazo y hablando sin parar.

El bus estaba casi vacío y Ángela insistió en que tuviera la ventana, para poder ver mejor Atenas. Pero a él le pareció que la chica quería acorralarlo lejos de "esa zorra pelirroja" que se había subido al bus. De hecho esa "zorra pelirroja" guardaba cierto parecido con la zorra pelirroja de Ginny Weasly. Merlín, como la odiaba. Solo por eso se dejó acorralar por Ángela mientras Atenas pasaba por su ventana y consideraba sus opciones.

Si había algo que soportaba menos que una muggle acechándolo, era un bar atestado de muggles, y el calor que estaba haciendo. Se había visto obligado a abrir sus saco de sastre, y Merlín sabía que el odiaba eso. Odio aún más la cerveza muggle. No tenía nada que ver con la cerveza de mantequilla.

Se disculpó de Ángela, que había mantenido lejos a esa-zorra-pelirroja-comadrejita de él y salió del bar después de responder que no tenía ningún "teléfono" móvil o no.

Camino sin rumbo hasta que encontró una calle cerrada donde no había un alma. Sin considerar que podría ser víctima de algún ladrón, entro y se apoyó contra una pared intentando asimilarlo todo y controlando sus náuseas y respiración. Hasta que oyó un chasquido bastante reconocible.

Saco su varita y se puso en guardia, listo para soltar un desmaius a la mínima provocación, aun cuando sabía que el ministerio griego podría localizar un mago no ingresado legalmente.

— El amo Draco está bien. Ha tenido a Tewy preocupado por un buen rato, desapareció de donde lo había dejado y Tewy no supo dónde encontrarlo. Tewy se asustó mucho.

El pequeño elfo domestico era aún más raro que Dobby. Traía una banda en la cabeza y su camisa verde no estaba desgastada. De hecho parecía bastante nueva y decía "Spice Girls" en una letra mareante. Un elfo así habría sido motivo de infinitas burlas, por lo que estaba seguro de no haberlo visto en su vida.

— ¿Quién es tu amo? ¿Qué haces aquí? ¿Quién eres? — no sabía si reír o llorar por lo bizarro de la situación. Casi pregunto si su amo era "Spice Girls" pero de inmediato desecho la idea.

— Tewy no tiene amo desde que murió el amo Albus, Tewy ayudaba a los otros elfos en las cocinas de Hogwarts, pero Tewy es un elfo libre.

Y mucho por lo que podía ver. ¿Algo aparte de un traslador? Un elfo doméstico. Un maldito elfo domestico lo había secuestrado.

Pero no podía amenazarlo con la prenda porque no tenía amo. Ni con una paliza porque su única fuente de información huiría. Casi tenía que tratar a ese elfo como a un humano. Pero había sido un día extraño ¿no? Que más daba si le pedía el favor de algo a un elfo revolucionario… Pansy tendría que oír eso.

— ¿Por qué estoy aquí? ¿Quién te mando secuestrarme? ¿alguien te paga? — casi rio ante la idea de decirle eso a un elfo domestico — ¿Quién más sabe de esto? ¿Por qué Grecia?

El elfo parecía agobiado por la cantidad de preguntas, y Draco temió que huyera en cualquier momento, pero desde luego no era un elfo común.

— Antes de que Dobby — claro que ese elfo estaba involucrado — muriera — ¿Qué? Dobby había muerto… lastima — le hizo prometer a Tewy que protegiera y sirviera al amo Harry pero sin ser su elfo, porque al amo Harry no le gusta tener elfos.

— ¿quieres decir que Potter tiene algo que ver con esto? ¿Potter te mando a secuestrarme? — se le había hecho un pesado hueco en el estómago. No quería comprender qué demonios implicaba eso.

— No. El amo Harry no despierta desde hace varios días. Sus amigos y Molly Weasly están muy preocupados por el — así que era por eso que no había escuchado nada de Potter, porque estaba durmiendo como un vago que no tiene nada mejor que hacer. Y las comadrejas se preocupaban por él, ja — es que… Dobby me hizo prometer que haría lo posible por hacer feliz al amo Harry, y Tewy se lo prometió.

Ahora entendía menos. No quería entender, no quería subir para después no recuperarse del golpe de bajada, así que ignoro la voz e su interior.

— ¿y qué tengo que ver yo en eso? Seguro Potter me quiere muerto, y sus comadrejas también. ¿Por qué estoy en Grecia?

— El amo Harry no quiere que Draco muera ni que esté en peligro. Por eso Draco está en Grecia.

No entendía porque Potter no lo quería muerto ni que podría ser peligroso en Francia… a menos que… ¿y cómo sabía el elfo eso? Bueno después de todo Potter se había arriesgado al salvarlo de convertirse en cenizas.

— Mis padres ¿ellos están bien?

— Si, ellos están siendo bien custodiados y Tewy cree que les irá bien en el juicio. En Francia son menos duros, y dijeron que como Draco había tomado la marca siendo menor, la responsabilidad caía sobre ellos. Pero Tewy no se quería arriesgar. Además Tewy cree que Draco le puede ayudar al amo Harry.

Así que sus padres después de todo habían sido apresados. Y el elfo lo sabía. ¿Qué más sabia ese curioso elfo?

— ¿Por qué crees que podría yo ayudarle de algún modo a Potter si estoy en Grecia y él duerme perfectamente?

— Tewy solo cree que podría ayudarle. Pero primero el amo Harry tiene que despertar y Tewy no le puede ayudar en eso.

No sabía si golpear al elfo o a la pared. Casi se abre los nudillos contra el cemento desgastado, porque Tewy parecía ser un elfo que pensaba por sí mismo. El había detestado y le había intrigado eso mismo en Dobby.

— Así que, ¿qué quieren mis papas que haga? ¿Qué quiere Potter que haga?

El elfo se aliso su camisa de las "Spice Girls" antes de hablar con la voz temerosa.

— Tewy cree que sería mejor si Draco Malfoy se queda dónde está.

— ¿viviendo como un asqueroso muggle? Estás loco maldito elfo…

— Hasta que el amo Harry se recupere y lo pueda ayudar.

— Yo no necesito la ayuda de Potter, estás loco si crees que puedes darme órdenes. Soy un Malfoy y a nosotros nadie nos dice que hacer. Así que te ordeno que me digas porque demonios me trajiste aquí.

Había impreso cada parte de su orgullo y herencia Malfoy en esas palabras, no habría elfo en la tierra que se negara a obedecer una orden directa como esa. Excepto ese elfo que solo sonrió antes de hablar.

— Tewy no puede decir nada, pero le desea suerte a Draco Malfoy porque quiere que el amo Harry sea feliz

Y así sin más, el elfo desapareció.

Creyendo que la mejor opción era fingir y convencerse de no hacer nada, y preparándose para entrar de nuevo en "modo inferí" para dejarse llevar por la fan loca que se había ganado y así tener una posibilidad de sobrevivir sin ser atrapado por ningún ministerio de magia, Draco respiro hondo y regreso al bar donde seguramente lo estaban esperando.

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En algún momento la nada se convirtió en fuego. El fuego era apagado siendo vencido por una niebla gris que lo extinguía poco a poco.

Por alguna razón, y aun sin ser ello un sueño, esto perturbó tanto a Harry que despertó jadeante bajo la mirada de Molly Weasly que se levantó inmediatamente de donde estaba y se acercó a él.

— Harry, cariño, que bien que has despertado. Nos tenías preocupados.

¿Por qué habría alguien de preocuparse? Ya había derrotado a Riddle, había cumplido con su parte. A nadie le debía importar lo que él quisiera en adelante. Pero lo que había dicho Molly no era verdad, el ya había despertado. Un zorro familiar lo había despertado.

Decidió no decir nada al respecto. De hecho no dijo nada hasta que su estómago rugió.

— Estas hambriento, y con razón. Toma — le paso un plato repleto de comida, que aun humeaba. Harry se acomodó de la mejor manera para comer — estas muy flaco, no sé qué comieron ustedes durante ese tiempo, pero sin duda no fue lo suficiente.

— Gracias.

— No tienes que agradecer nada, Harry. Iré a avisarle a todos que ya despertaste.

Molly se fue y ni bien había cerrado la puerta cuando un chasquido le advirtió de la presencia de un elfo. Harry casi sonríe esperando ver a Dobby, pero el extravagante elfo que tenía adelante le recordó donde yacía Dobby.

— ¡El amo Harry ha despertado!

Fruncio el ceño en busca de una explicación a ¿Por qué se alegraban de que despertara? ¿Quién era ese elfo que le llamaba "amo"? él no tenía ningún elfo doméstico.

— Si eso parece… disculpa ¿Quién eres?

— Oh. Tewy, mi señor. Yo ayudaba en las cocinas de Hogwarts. Dobby era mi amigo.

— Oh, lo siento.

— Tewy también lamenta mucho la muerte de Dobby. Pero antes de dejar las cocinas, Dobby le hizo prometer a Tewy que cuidara del amo Harry.

Harry se mordió los labios para no caer en la tristeza por la pérdida de Dobby que seguía presente aun después de muerto. Pero él no necesitaba un elfo.

— Gracias Tewy. Pero veras, yo…

—Tewy también ha puesto a salvo a Draco Malfoy. — informo el elfo orgulloso.

Harry se quedó en shock por unos segundos antes de poder reaccionar de la manera más lógica.

— ¿Qué?... ¿Malfoy estaba en peligro?

— Ahora no. Tewy lo llevo a un lugar seguro, pero parece que no le gustó.

— ¿Por qué Malfoy estaba en peligro?

— Tewy quiere saber si el amo Harry se encuentra bien. ¿quiere que le caliente su comida?

Efectivamente, no había probado un bocado. La noticia lo había dejado… sorprendido. Por no decir preocupado.

— Si estoy bien. Ahora, Malfoy. ¿Por qué…?

No pudo terminar la pregunta porque a mitad de esta el elfo abrió desmesuradamente los ojos y casi grita.

— ¡Peligro!¡ Está en peligro!

Y desapareció.

Harry se quedó con la boca abierta y la cuchara aun en su plato. Pero también con una sensación suprema de malestar como la que le había hecho volver por Malfoy entre las llamas.


Por cierto, estas son las frases en italiano:

Rimasto bello, non vedo l'ora di rivelare. - Quedaste bello, no puedo esperar a revelarlo.

Ragazzo es la palabra en italiano para chico, o muchacho.

Ragazzo straordinario, nome straordinario - Chico extraordinario, nombre extraordinario.

Gracias por leer, espero que les halla gustado.

Dejen sus reviews, para saber si les gusta o no. Esta historia aun esta en proceso de creación de modo que todas las sugerencias y comentarios, también las cervezas de mantequilla son bienvenidas. Nos vemos otro dia de estos ;)