N/A: Karoru Gengar trae al fin la continuación, XD. Gracias por el apoyo, lectores. Ah, estoy muy triste, Empiezan las clases el Lunes y me da miedo ir a la escuela. Un estudiante mató a otro estudiante en mi escuela. Pero bueno, eso no importa, ¿verdad? Ahemn...
¡A contestar Reviews!
FNAF Gang: ¡Ya le he continuado! Espero que te guste.
Assassins Gato: ¡Gracias por tu review! Y aquí está la continuación, espero que te guste también.
Hatsune Kawaii: Marionette ya no tiene emoción en su vida XD. Seh, Bon Bon es un arruina momentos. Ya le continué y espero que te guste. Gracias por tu apoyo.
HollyKanonCreepz: ¡Yaoi! Ya le continué, Holly-Chan. Yo también te amo.
Princesa Twilight Sparkle 1: ¡Que cuentas chavala! ¿Enserio crres que puede ser una de tus parejas favoritas en cuanto a los OC? Gracias, señorita. Aquí está la continuación. Espero que te guste.
BORRE2222: Saludos para tí también desde Sinaloa, México señor. Gracias por tu review y aquí está la actualización.
Anne Holloway: Pues sí, The Marionette estaba encariñado con el Lydan niño. Pues Puppet va a tratar de... no, no te voy a adelantar la historia. Y gracias por decir que está hermoso.
Advertencias: Ligeri AU. Yaoi [Relación Hombre x Hombre]. Hetero [Hombre x Mujer]. Robotfilia [Robot x Humano]. Posible OoC [Out of Character/ Fuera del personaje]. Lenguaje Vulgar. Posibles insinuaciones sexuales.
Disclaimer: FNAF no me pertenece desgraciadamente. La imagen de portada le pertenece a Blasticheart. Lo único de mi pertenencia es Lynda y Lydan Murtons y la trama de la historia. No gano dinero con esto. Es sin intenciones de lucro y lo hago sólo por diversión.
Capítulo 2: Sentir los hilos del destino.
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—¿No me recuerdas? ¿P-Por qué no me recuerdas?
Lynda suspiró cansada, ganándose la atención de The Marionette.
—Tenemos amnesia.—Relató la chica, sus orbes chocolate dándole la verdad en bandeja de plata. El pelinegro notó entonces la cicatriz en la mejilla de la chica y la marca en el cuello de Lydan, siendo cubiertas por su inseparable pañuelo verde.—Mi mamá falleció en el accidente, quedando sólamente nosotros dos vivos. Pero ambos nos golpeamos la cabeza entre sí y contrajimos una pérdida de memoria.
El más alto de todos se quitó su preciosa máscara, mostrándoles a los demás su desilucionado rostro.
—Oh... Espero entonces que podamos iniciar desde el inicio, Lydan.
El nombrado le dedicó una de las sonrisas más cálidas que poseía.—¡Así será, The Marionette!
—¿Podrías... llamarme Puppet?
Toy Bonnie sonrió de manera vanidosa, antes de tomar a Lynda del hombro y jalarle de éste delicadamente, la única mujer del cuarteto volteándo a verle en respuesta.
—¿Puppet?—El joven Murtons sonrió tímido.—Está bien, Puppet.
The Marionette exhibió una hermosa sonrisa. Sonrisa tétrica que ruborizó a Lydan, sus mejillas calentándose ante aquel pequeño y simple obsequio nacido de los circuitos del pelinegro.
El chico castaño revisó entonces The Office, dándose cuenta de que Lynda y Toy Bonnie se habían ido; ocasionando que el menor se preocupara por su hermana. El más alto comprendió lo que sentía ante la mirada preocupada del castaño.
—No te preocupes, ella estará bien.—La joven y elegante marioneta animatrónica entonces procedió a tomar la mano del chico de orbes chocolate con miel e irlo jalándo por el pasillo. Lydan le miró con sorpresa.
—¿A dónde me estás llevando, Puppet?
El mencionado amplió entonces su sonrisa ante la mención de aquel mote. Su mano libre fue la encargada de colocarse de nuevo su máscara, su apuesto rostro siendo cubierto ahora.
—Vamos a Prize Corner, por supuesto.—Respondió el pelinegro.—Tienes diez años de faltas que reponerme.
Lydan tragó saliva, nervioso.
-.-.-.-.-.-Con Toy Bonnie & Lynda-.-.-.-.-.-
—Ahemn... ¿A dónde decías que me llevas?
El peliazul sonrió de manera juguetona, la chica tragando saliva ante las raras y tiernas acciones del Toy. El Bonnie de tonalidad azul se detuvo en una puerta, una con el cartel Parts and Service.
—¿Esto te trae recuerdos?
La chica negó con la cabeza, deteniéndo sus lentos y cortos pasos frente a la puerta entreabierta. Toy Bonnie suspiró decepcionado, sus cabellos azules que caían sobre su cara moviéndose grácilmente de su posición para regresarse a la misma.
—No vale la pena entrar, entonces.—Toy Bonnie suspiró de nuevo, esta vez con resignación, su brazo derecho enredándose con el izquierdo de la chica de cabellos castaños.
Ambos se dieron la media vuelta y empezaron a alejarse a pasos rápidos, pero se detuvieron al oír chillidos provenientes de la puerta de Parts and Service, chillidos que significaban que la puerta se había abierto.
Ambos voltearon la vista, viendo al mismísimo y original Freddy Fazbear saliendo de Parts and Service, su mirada confusa al ver a la guardia fuera de su lugar de trabajo.
—¿Qué haces con ella, Bon Bon?—Preguntó el joven de moño negro, el guitarrista Toy quedándose sin palabras.
—¡Es un gusto... como te llames!—La guardia le saludó con algo de burla, porque ciertamente no tenía ni la más remota idea de cómo carajo se llamaba aquel chico.—¡Mi nombre es Lynda Murtons! ¡Es un gus...!
—¡Espera, no!
Freddy miró a aquella chica con shock, examinando sus facciones, como si su jodida mirada fuera capaz de atravezar su piel, su ropa, su todo.
Toy Bonnie empezó a jalar a la castaña, diciéndole con la mirada que era mejor salir huyendo.—Por eso te decía que no valía la pena entrar, Lynda. Vámonos.
—Espera, ¿vas a irte así sin más?—El cantante dejó su mirada de sorpresa a una de total furia.—¿Vas a abandonarme de nuevo?
—¿Me vas a decir de qué diablos estás hablando?—Lynda le contraatacó. No tenía idea de lo que estaba hablando. Toy Bonnie le jaló de nuevo, la chica negando con la cabeza, deteniendo al conejo.—No entiendo a qué te refieres.
—¡Hace diez años! ¡Hace diez jodidos años...!—Empezó Fazbear, con total furia para ser interrumpido.
—... Contraje amnesia.
Silencio incómodo. Un largo e incómodo silencio de alrededor cinco minutos.
—Ahora si me disculpas, chico robot sin ojo derecho del cual no tengo ni puta idea de cómo se llama, debo buscar a mi hermano.—Lynda se volteó, justo para ver la mirada sorprendida de Toy Bonnie.—Vámanos Bonnie, que este ambiente me huele a chatarra vieja.
Golpe bajo para Freddy Fazbear.
Toy Bonnie no dijo nada, se dedicó a simplemente jalar a Lynda del brazo, dirigiéndola a The Office, él en estado de shock al ver el cómo Freddy se quedaba quieto en su lugar, como si esa frase le hubiese dolido demasiado.
Aquella no era la pequeña Lynda Murtons de la que se había encariñado.
-.-.-.-.-.-Con The Marionette & Lydan-.-.-.-.-.-
—Vaya que te gusta bailar, The Marionette.—Lydan sonrió amable, para después caer en su error. Borró su sonrisa, su cara tornándose algo consternada.—Eh... lo siento, Puppet.
El mencionado negó con la cabeza, su máscara cubriendo la mueca de dolor que le había llegado.—N-No hay problema.
Y cómo Lydan había dicho, The Marionette danzaba de manera fina y elegante por los aires, sujetado por unos hilos dándole honor a su nombre. La caja de música le ayudaba a darse ritmo, sus movimientos suaves y acoplados. El castaño seguía los movimientos con admiración, sus orbes chocolates paseándose por el cuerpo delgado, alto y varonil del joven con máscara. Sentado en el escritorio donde se vendían los peluches de aquella pequeña habitación, Murtons se dedicó a cerrar los ojos y menear su cabeza al ritmo de la versión de caja musical de "Vivere la vita" (*).
—¿Te apetece bailar conmigo, Lydan?—El pelinegro preguntó, deteniendo su danza para extender uno de sus brazos hacia él, su grande mano luciéndose enfrente del humano.
El chico castaño abrió sus ojos con sorpresa, un pequeño rubor haciendo aparición en sus mejillas. Llevó su mano derecha a la izquierda de The Marionette, la misma que se mostraba enfrente de él, invitándola a bailar; ambas extremidades rosándose.—La idea suena muy gay pero...—Lydan negó con la cabeza, una sonrisa amable apareciendo en su rostro.—Me encantaría bailar contigo, Puppet.
El hombre de máscara no perdió tiempo. Su mano izquierda atrapó la otra, y con un fuerte jalón consiguió levantar al guardia de su asiento -el pobre escritorio tomando el puesto de silla- y atraerlo hacia él, el pequeño castaño chocando contra su cuerpo. La diferencia de altura eran bastante notoria, Lydan apenas rayando en el 1.57 mientras que The Marionette iba al 2.17, por lo que el más alto llevó sus brazos a la cintura del más bajo para enredarlos y poder levantarlo a su altura. Lydan chilló de vergüenza al ser levantado por los aires con ese agarre tan extraño pero extrañamente no protestó. La cara del humano y el animatrónico quedaba al fin a la altura, pero los pies de Lydan estaban suspendidos en el aire mientras que los de The Puppet estaban pegados de manera firme al suelo.
La canción de Vivere la vita había acabado, pero Toreador March (**) fue la siguiente. Un sentimiento de nostalgia cubrió al humano, nostalgia cambiada a terror cuando los hilos levantaron a los dos, The Marionette empezó a dar vueltas en el aire de manera elegante; el castaño entonces llevó sus manos al cuello de la marioneta, el robot disfrutando plenamente del acercamiento.
Después de dar unas cuantas vueltas en el aire, Lydan perdió el miedo y relajó sus brazos, las pálidas y pequeñas manos que poseía irse a los hombros del más alto. La curiosidad le llegó a Lydan, y debido a esa naturaleza, procedió a quitarle la máscara con cuidado a The Marionette.
Murtons se dedicó a admirar el pacífico rostro del joven animatrónico. Tenía ambos orbes cerrados, las mejillas del robot estaban ligeramente sonrojadas y una pequeña sonrisa cruzaba por la faz de aquél ser misterioso. Si Lydan tuviera que describirla palabra que describía las emociones de The Marionette, diría indudablemente que él estaba Feliz. Porque estaba en lo cierto, no había sinónimo para describir los sentimientos de la joven marioneta, simplemente la palabra "feliz" era la única que podía similarla.
Simplemente estaba feliz.
El joven Murtons salió de sus pensamientos cuando unos fríos y metálicos labios se posaron delicadamente sobre su frente, un cálido y tierno beso en la mejilla que llenó de una extraña nostalgia al joven humano. Las mejillas del menor explotaron en rojo, totalmente en shock por la repentina muestra de cariño. The Puppet sonrió aliviado cuando notó que el extraño calor en sus circuitos se mantenía igual como cuando Lydan era un niño; el mismo sentimiento de felicidad que le rodeaba cuando besó por primera y única vez la frente del niño.
De ese niño que se había ido hacía diez años.
Mientras la canción seguía dando su curso, y Lydan estaba hecho todo un manojo de nervios, abrazado a su robótico ser, The Marionette se dedicó a recordar.
-.-.-.-.-.-Hace 10 años aproximadamente/ The Marionette PoV-.-.-.-.-.-
—¡Gracias por venir, joven Lydan!
Ya era hora de irse de Freddy's Fazbear Pizza, y el pequeño Murtons se negaba a irse. Ese mocoso estaba encariñado conmigo tanto como yo lo estaba de él. Aquel niño solía decír que yo era su personaje favorito y siendo sincero, él era mi niño favorito. Él me visitaba todos los días, su hermana gemela acompañándolo siempre aquí, en Prize Corner para después irse. Más de una vez la he visto salir de Parts and Service, supongo que ella está encariñada con los viejos animatrónicos.
—Nos veremos mañana, Puppet.—El mocoso me sonrió, tan optimista como siempre. Me pregunto de dónde habrá sacado tantas buenas vibras siendo su madre una amargada.—¡Mañana iré a visitarte, no lo olvides!
El niño se dio la media vuelta y empezó a alejarse a pasos rápidoa y cortos, y yo sentía que le debía algo.
—Espera, Lydan.
El mocoso detuvo sus pasos y volteó a verme, su expresión radiante en curiosidad. Suspiré cansado antes de descender del aire, los hilos que me sujetaban despegándose de mi espalda para acercarme al pequeño Lydan, ponerme en rodillas e inclinarme. Besé la frente del pequeño niño, apenas inclinado podía alcanzar la frente con mis labios.
Me aparté unos momentos después. El mocoso sonreía con un ligero sonrojo en las mejillas que le hacía ver adorable; su madre no se merecía semejante hijo como el joven Lydan.
—Te quiero, Puppet. ¡Prometo visitarte mañana!
Antes de poder contestar, el chiquillo salió corriendo, olvidando el peluche de mí que siempre traía consigo al visitarme. Lo guardé adentro de mi enorme caja que pafecía de regalo, la misma que en la que me mantenía dormido. Voy a dárselo mañana cuando vuelva a visitarme.
Me acomodé en esa misma caja, dispuesto a dormir.
Este calor en mi cuerpo. Esta extraña sensación en mis circuitos, ¿por qué me siento tan feliz?
-.-.-.-.-.-Tiempo Actual/ Fin de Marionette PoV-.-.-.-.-.-
Una lágrima negra descendió de la mejilla, golpeando una de las mejillas de Murtons. The Marionette recordaba ese día a la perfección, ese día siendo el último en el que había recibido la visita de Lydan Murtons.
El pelinegro despertó de sus recuerdos al sentir una pequeña y cálida mano irse a su mejilla y limpiar una lágrima que no había visto nunca descender, Lydan lucía bastante preocupado.
—¿P-Puppet? ¿E-Estás bien?—Fue lo que preguntó el humano, su voz llena de serenidad y un poco de miedo.
—Estoy bien...
Besó de nuevo la pequeña frente de Lydan y lo estrechó entre sus brazos, oyó un pequeño jadeo de sorpresa y después notó los brazos tímidos de Lydan rodear apenas su espalda.
—"No lo voy a perder de nuevo".—Fue lo que pensó el joven robot.
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(*): Vivere la vita es mi canción de un juego llamado Deemo preferida. El juego es como Guitar Hero pero para Android y con piano.
(**): Sip, es la canción que Freddy Fazbear toca cuando se va ala luz en la primera entrega.
N/A: Eso ha sido todo por hoy. Este capítulo fue más largo que el anterior y espero que les haya gustado. ¡Amo a The Marionette, enserio!
¡Espero sus reviews!
ATTE:
Karoru Gengar.
