"Orgullo Naranja"

by ASUKA02

Cap. 2: ¡Cero Ramen!

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—¡Eww, me duele Sakura-chan, me duele! —se quejaba sobándose su panza hinchada.

Estaba tumbado en posición fetal sobre la cama, bien estaba dicho que los hombres exageraban cualquier dolor y Naruto no escapaba de esa lista, Sakura entornó los ojos, su novio podría ser el shinobi más fuerte y talentoso, pero seguía siendo un baka.

—Sólo a ti se te ocurre comer algo sin mirar la fecha de caducidad.

—¡Pero es que yo no sabía que estaban vencidos!.—se defendió con su voz chillona.

Acabando de terminar la frase soltó un gemido de dolor y Sakura bufó.

—Iré a comprar unas hierbas para prepararte una medicina.

El rubio se apresuro a sacar dinero de su monedero con forma de sapito, —Tráeme algo de comer para cuando me curre, ¿Si?. —puso su mejor cara de cachorrito.

—¡Naruto!, eres imposible, ¿cómo puedes pensar en comer? —lo reprendió pero aunque quería sonar severa, no lo logro, —está bien, pero antes tendrás que beberte la medicina.

Sakura salió de la habitación y luego a la calle, camino por la aldea en dirección al mercado, por el camino saludó a varias personas, estaba bien demostrado que el equipo siete es el más poderoso de todos los novatos, incluso superaron a sus maestros y a los propios ANBU, la gente los admiraba a los tres, pero sólo le guardaban cariño a Haruno y Naruto, Sasuke seguía siendo frio y distante, los niños le tenía miedo, los adulto lo evitaban.

Había pasado un año desde que Obito Uchiha muriera después de que le fueran extraídos los bijuus, murió tranquilo, depositando todas sus esperanzas y su fe en Naruto, en que el rubio traería la paz al mundo Shinobi.

Los Hokage revividos por medio del edo tensei fueron sellados gracias a Sai y el equipo de sellados, Madara Uchiha fue derrotado por Naruto y Sasuke e igualmente fue sellado, Kabuto tuvo una muerte absurda, seguía paralizado en aquella cueva cuando hubo un temblor y la caverna se desplomo sobre él, murió desangrado, ni siquiera los buitres pudieron comer de su cuerpo.

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Naruto ya se estaba quedando dormido cuando Haruno entró con una taza de algo humeante.

—¿Como sigues? —le preguntó ofreciéndole la taza.

El rubio se sentó en medio de la cama —wee, Sakura-chan, te necesito aquí para curarme más deprisa. —dijo con voz lastimera.

Sakura sabía que exageraba, pero le parecía tierno que él se aprovechara del momento para querer pasar tiempo juntos.

—Con esto te sentirás mejor, le e agregado algunas vitaminas.

Naruto sonrió rascándose la nuca, ya sabía lo que le esperaba, acepto la taza, probo el liquido y sonrió, —gracias Sakura-chan.

Ella sonrió, —voy a servirte tu comida, apúrate con eso y tómatelo todo.

—¡Hasta la última gota! —aseguro él.

La joven salió de la habitación y Naruto se apuro a echarlo entero en el florero de la mesa, ¡asqueroso!, confiaba en que Kurama no lo dejaría morir, se limpio la lengua con la sabana, eso hacia cuando ella entró y casi le da un infarto.

—Me queme la lengua. —inventó, ella ni siquiera sospecho nada.

—¿Seguro que quieres comer? —le preguntó, tenia la bandeja con un plato de sopa de pollo.

—Muero de hambre Sakura-chan.

Sakura suspiro y se sentó a su lado, cogió la cucharilla removió la sopa corto un pedazo de verdura y dijo. —abre la boca.

Los ojos de Naruto brillaron como dos luceros, sólo por ese momento sería capaz de volver a soporta su infancia llena de soledad, si Sakura-chan iba a alimentarlo como si fuese lo más importante para ella. El primer bocado le supo a gloria y los siguientes también.

—Sabes Naruto, la gente es bien ingrata, tú salvaste al mundo, nos salvaste a todos, y sigues viviendo aquí, en un reducido apartamento, cuando deberían haberte regalado una casa.

—A mi no me importa vivir aquí o en la calle, me basta con tener el reconociendo de la gente, con que Sasuke abandonara sus deseos de venganza, y con que tu estés a mi lado.

—Te falto nombrar lo de ser Hokage.

—Jejeje… eso también claro.

Cuando la guerra termino fueron muchos los honores que se rindieron a los shinobis caídos en la guerra, también los títulos que se les entregaron a los héroes que lucharon y sobrevivieron, Naruto recibió una propuesta del mismísimo Raikage para trabajar como su mano derecha en Kumogakure, oferta que rechazó sin dudar, no podía imaginarse viviendo en otra aldea y menos lejos de Sakura-chan, justo cuando el viento al fin soplaba a su favor.

La abuela Tsunade le había informado que le daría dos años antes de entregarle el cargo de Hokage, dos años para que estudiara y se preparara, Naruto acepto con la única ilusión de tener más tiempo para disfrutar la vida con Sakura-chan, aun no había abierto un libro y le quedaba sólo un año.

—Sakura-chan, tengo envidia de nuestros hijos que aun no han nacido, vas a ser la mejor madre del mundo.

Haruno se ruborizó y nerviosa le dio un coscorrón, —no digas tonterías… la idea de reproducir otros Narutos es para volverse loca, apenas te soporto a ti.

Naruto rió entre dientes, —ojalá yo fuese tenido alguien que me cuidara como tú.

—Vaya, es halagador saber que mi novio me está viendo como una madre, ¡¿acaso escuchas lo que dices?!. ¡Abre la boca!.

El impulso que puso ella hizo que la cucharilla sonara con los dientes, parecía molesta, Sakura sabía que era poco femenina, pero que la comparara con una madre era peor, el rubio se apresuro a tragar los alimentos antes de decir.

—Si te viera como una madre para mí, no tuviera tantas ganas de verte desnuda. —Sakura soltó el cubierto y él se apresuro a continuar, —¡era broma!, ¡era broma!

—Una broma de mal gusto.

Terminada la sopa, Haruno dejo la bandeja en la mesita y se acomodo en la cama para hacerle compañía unos minutos al chico, —Sakura-chan, ¿te quedaras todo el día cuidándome?.

—No puedo, tengo que ir al hospital.

Apoyó la cabeza en el hombro de Naruto, como iba a querer curarse si estando enfermo la tenía pegada a él, sólo un estúpido quería curarse, comenzó a jugar con el cabello de la chica, acariciándolo, ella cerró los ojos.

—Sakura-chan espero que no hagas esto con todos tus pacientes.

Sakura levantó la cabeza, —pues debería, tu pareces bien sano.

Naruto hizo un fingido gesto de dolor, la panza que tenía hace una hora, ya no la tenía, (así como los golpes siempre desaparecen mágicamente).

—Pero aun me duele la barriga.

Sakura negó con la cabeza, levantó la franela del joven con una mano y tocó la piel del chico, él se ruborizó, un destello de luz verde salió de la mano de la chica, —en teoría sólo estas indigestado, ¿fuiste al baño cuando salí a la calle?

Naruto se ruborizó avergonzado —¡Sakura-chaan!.

Sakura se rió entre dientes, —tienes que ir al baño, no tienes que contenerte sólo porque yo esté aquí. —insistió sólo para fastidiarlo.

—Ya fui varias veces. —murmuró aun con la cara enrojecida, no le parecía nada romántico hablar de sus heces.

Sakura dejo la mano allí en el abdomen del rubio y él cubrió esa mano con la suya, ella sonrió con malicia —¿de qué color eran?

—¡Sakura-chan no sigas con eso! —chilló y ella soltó una carcajada, luego se puso seria.

—Me preocupo por tu salud, ¿olvidas que soy médico?. —Naruto se cruzó de brazos, —está bien, hablemos de otra cosa.

Hizo una pausa antes de preguntar algo que desde hace tiempo la tenia intrigada, —Naruto, nunca me contaste quien te crio cuando eras un bebé.

El ninja levantó ambas cejas y soltó un silbido, —sabrá kami-sama, no lo recuerdo Sakura-chan, —se rascó la nuca, ella hizo un gesto de decepción. —recuerdo que cuando tenía cinco años el tercero me trajo a vivir a este departamento, bueno el que estaba antes de este.

Había sido reconstruido al igual que toda Konoha.

—¿Pero antes de eso donde vivías? —insistió.

—¿Donde más Sakura-chan?, en un orfanato, pero ya no recuerdo mucho, —mintió descaradamente, recordaba cada insulto, cada desprecio, cada golpe, no quería que Sakura se sintiera triste por él, rápidamente cambio el tema, —si me dieras muchos besos me curaría más rápido.

Hizo una tropita y ella se le quedo mirando, le rompía el corazón imaginarse a Naruto de cinco años viviendo solo en ese departamento, cuando ella había tenido una infancia feliz, "Naruto, juro que nunca más estarás solo, no mientras yo viva".

Al fin Naruto sintió los labios de su novia, cubriendo los suyos, le encantaba cuando Sakura le mordía los labios, porque después de eso lo dejaba entrar en su boca y se quedaban un rato así, luego cuando se separaban ella le apretaba la nariz, no sabía porque hacia eso pero también le gustaba.

—Ya tengo que irme, no vayas a comer más hasta la noche, —le recomendó saliendo de la cama, —por cierto deberías dejar de comer ramen por un tiempo, no es bueno para tu salud.

—¡Pero Sakura-chan!, si dejo de comer ramen me debilitaré, perderé mis poderes y moriré. —explicó seriamente.

Ella resopló, —hablas como un adicto, hay muchísimas comidas mejores que el ramen.

—Seguro que sí, pero yo crecí alimentándome con puro ramen, no sería lo que soy ahora si no fuera por el ramen.

Haruno bufó, —yo no creo que el ramen tenga algo que ver, pero si tu lo dices tú sabrás, al menos promete que no comerás ramen en toda una semana.

Naruto lo pensó, era una petición muy difícil, se había imaginado un montón de veces como seria su vida sin Sakura, pero sin el ramen, eso era inimaginable, no le gustaba nada lo que iba a decir.

—Está bien Sakura-chan lo hare por ti, no comeré ramen en una semana.

Como buena médico ninja Haruno sonrió satisfecha, —pasare más tarde a ver qué tal sigues.

Se despidió con un beso en la mejilla y se marchó, Naruto se volvió a tumbar en la cama.

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En la tarde Naruto salió a dar un paseo, ya se había currado completamente de su indigestión, al parecer el único trago que le dio al remedio que Sakura había preparado para él funciono, caminaba tranquilo cuando de pronto Kiba y Akamaru se atravesaron en su camino, el castaño tenia los cabellos más revueltos que nunca, como si se los hubiese estado estirando.

—¿Naruto podemos hablar?. —más que una pregunta parecía una exigencia, por el tono de voz que había aplicado, llevaba más de una hora asechando la casa del rubio.

El rubio acepto y ambos se fueron al Ichiraku-ramen, donde la tentación de Naruto era demasiado fuerte, se humedeció los labios viendo a un hombre degustando un plato de ramen, el estomago le gruñó y no era Kurama.

El dueño del restaurante le ofreció un plato gratis y con todo el dolor del alma tuvo que rechazarlo. El señor Teuchi se sintió ofendido y el rubio tuvo que explicarle que se había indigestado con leche, no dijo ramen porque eso si que ofendería más al viejo. Kiba pidió dos cervezas y el dueño del local se rió puesto que seguían siendo menores de edad, le sirvió un jugo a cada uno.

—¿De qué querías hablar conmigo? —le preguntó Naruto con curiosidad. —te ves mal, ¿qué es lo que te sucede?

Kiba se desinfló ante su mirada, —tienes que hablar con Hinata, hasta que no lo escuche de tu propia boca no dejara de esperarte.

—¿De esperarme? —repitió confundido.

Kiba frunció el ceño, le molestaba la actitud tan despreocupada del joven héroe.

—Sí, no finjas que no sabes que Hinata está enamorada de ti, que siempre lo ha estado. —agregó con algo de rencor en su voz.

Naruto se puso serio, —No sabía que ella tuviera esos sentimientos hacia mí, yo estoy con Sakura-chan desde casi un año.

A Kiba se le pusieron las orejas rojas de la rabia, pero se contuvo, —ella se te declaró, aquella vez cuando la batalla de Pain, me lo dijo, por eso lo sé, estoy cansado de ser su pañito de lágrimas.

Naruto había olvidado completamente ese momento de la declaración de Hinata, en toda su vida eran poquísimas las veces que había hablado con ella, y después de la guerra él había asistido junto con Sakura al funeral de Neji, se habían acercado a la joven Hyuga para darle sus condolencia y del resto nada.

Inuzuka apretó los puños —No te hagas el imbécil, hiciste que Hinata se enamorara de ti y que se te declarara, no puedes jugar con los sentimientos de las mujeres, no lo permitiré.

—¿Eh?. —balbuceó.

El rubio estaba sorprendido por toda esa conversación, pero no iba a permitir que lo acusara de algo que no tenía ninguna culpa, frunció el ceño.

—Yo jamás le he dado motivos a Hinata para que se interese en mí, toda chica aquí en Konoha sabe que Sakura-chan es mi novia, y que antes de eso ella es la única a la que siempre le he pedido citas.

—Tú sabrás, quiero que hables con Hinata y le dejes bien claro que nunca tendrá esperanzas contigo.

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N/A: Este fue un capitulo de transición aun faltan dos más así, sorry pero toca arreglar un poco las cosas antes de que comience lo bueno.

Chicos gracias por sus comentarios los leo todos, creo que no le respondí a nadie, ¿o si lo hice?, tengo una laguna mental. XD

¿Será que Naruto al fin se dignara a darle una respuesta a Hinata?, ¿o se molestara y deja a Kiba hablando solo?, ¿lograra el rubio resistir la tentación de comer ramen?.