¡Hola!

Me presento: soy Diana (liRose) vivo en Venezuela y mi pareja favorita es RON&HERMIONE pero desde hace unos meses la pareja Rose-Scorpius ha imperado con cierta fuerza pero no sobrepasando mis Rose-OC que son invaluables para mi. En fin, esta viñeta o serie de viñetas (aun no se) se irá desenvolviendo con lentitud basándose en el amor Rose y Scorpius que se generó con dificultad y se propagó en sus cuerpos tan silenciosamente como una enfermedad mortal.

Sin más preámbulos:

. + * Rose y Scorpius * + .

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*-- MALA CONDUCTA --*

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Cierto chico observaba con determinación, tal como una serpiente a su presa, a una chica pelirroja-castaña que se encontraba en medio de la biblioteca leyendo un enorme libro que, seguramente, era un tema avanzado, pero no podía evitar que sus ojos azul noche brillaran con cada palabra, su nariz arrugara enfatizando sus pecas, y envolviera un rizo de cabello en su dedo índice en señal de reflexión.

Llevaba meses observándola, conociéndola desde la distancia y en ocasiones muy de cerca, buscando un defecto o un algo que le quitara el hechizo puesto por la chica, ya que, no podía evitar que ciertas cosas revolotearan en su interior con cada mínima conexión visual que él se dedicaba a romper para no revelar su propia rendición.

La chica era conciente de que tenía un observador constante, pero no se molestaba en tomarle importancia al acto puesto que conocía al chico como a la palma de su mano. Y eso, eso si le daba miedo.

Estando al tanto que tenia la vista gris sobre ella se levantó a dejar su libro en su estante correspondiente, aunque la bibliotecaria siempre insistiera con el 'Puede dejarlos sobre las mesas, señorita Weasley', ella necesitaba ir a dejarlo en el lugar correcto, que casualmente era el último estante al fondo de las paredes de ese mundo alternativo que llegan a representar las bibliotecas.

Busco el estante, con un movimiento de varita acercó la escalera, se subió a ella y con sumo cuidado dejó el libro en su lugar, pero mientras bajaba una voz susurrante, como de serpiente, habló de forma segura desde unos metros atrás:

-No deberías venir hasta aquí sola, es peligroso. Puede pasarte algo y nadie escucharía tus gritos- dijo de forma pausada, con su pose arrogante, cruzado de brazos y esa sonrisa tan deseable.

-Se cuidarme sola, Malfoy- aclaró la chica, con una sonrisa segura pero que él no veía pues estaba de espaldas, -ningún tonto se atrevería a hacerme algo que yo no quiera-

Ella disfrutó cada palabra hasta que se volteó tranquilamente, logrando que su falda del colegio girara con ella y que su tacón diera un último golpe al suelo con la palabra final de su argumento.

-Eso es bueno saberlo, Weasley- dijo Scorpius con lasciva y seducción innata en sus palabras, -Muy bueno.

-Es la verdad, solamente- se volteó para acomodar la escalera, pero antes de poder girarse para mirarlo de nuevo, sintió dos fuertes brazos por su cintura y unos labios sobre su cuello blanco cargado de un pequeño camino de pecas.

-Mientras que tú quieras- la giró para besarla con pasión, caminaron unos pasos hasta que golpearon con fuerza contra el estante de libros, -Esto siempre será recurrente.

-Beso… a… beso- alcanzó a decir entre besos y suspiros –eso siempre será recurrente.

-Me encantas- habló con voz cargada de lujuria el chico Malfoy mientras besaba el cuello de la Gryffindor, -Eres mía.

Rose ya tenía su cabello revuelto, la corbata rojo con amarillo caída junto a la de plata y verde en algún punto del suelo frío, los primeros botones de su camisa desabrochados, su falda un tanto subida, mientras seguía recostada al estante. Pero en un rápido movimiento, hubo un cambio de papeles, y fue, Scorpius, quien quedó atrapado contra el estante y la chica.

-No me gusta cuando me dejan en segundo plato en esto- habló mientras quitaba casi con desesperación la camisa blanca del Slytherin, -Pero si es excitante y me encanta.

-Debiste decir 'me encantas'

-No te desees tanto, Malfoy- dijo con seducción, mientras lo besaba lentamente, -aunque puedes lograr que algún día te lo diga.

-Y ese día- ahogó un suspiró ante las caricias de la leona, -lo disfrutaré como nunca. Eso puedo jurártelo.

-Esperemos que ese día llegue antes que sea fin de mundo.

-Será pronto- la giró con fuerza, y ahogo su grito de dolor, por el golpe contra el estante, con un beso fuego ardiente, -Ya me lo dirás, Weasley. Mientras tanto disfruta de todo lo que te ofrezco.

-Lo mismo digo, Malfoy. Porque este juego puede acabar demasiado pronto.

A lo lejos, dos adolescentes hablaban tranquilamente en uno de los pasillos de sexto piso. Ella Blenda Grint y él, Albus Potter. Una tercera persona llegó a ellos sonriente y tranquilo.

-Hola, chicos. ¿Han visto a Rose?

-Blue, ¿Se te perdió mi prima?- se burló Albus.

-No la he visto desde hace rato… imagino que estará en los jardines- habló Blenda al chico de cabello oscuro y ojos color aceituna.

-Gracias, Grint.

-Rose se desaparece mucho ¿no? Especialmente cuando Blue la está buscando- razonó el chico Potter a su amiga

-Lo se. Estará ocupada.

Aunque Blenda notó como Alisa Zabini preguntaba por su novio, Scorpius Malfoy. No pudo evitar lanzar un suspiro de resignación, y cuando Albus le preguntó '¿Por qué suspiras?' ella solo atinó a decirle: 'Me quiero buscar un novio', respuesta que, aparentemente, desagradó al chico.

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Hasta aquí llega la primera viñeta como tal. Creo que esto si seguirá como una serie de viñetas que contarán una historia, un extraño amor-desamor que se dio entre el heredero de los Malfoy y la mayor de nuestro matrimonio Weasley favorito (tras los 'señores Weasley' originales, por supuesto). En fin, dejen comentarios.

Las quiero ^^

Muchos besotes…

¡Nos leemos!

Con cariño infinito… Diana.