Rodolphus seguía con la boca cerrada. En realidad, llevaba un par de semanas así. Al principio, la hilaridad de su comportamiento había ocultado cualquier otro sentimiento al respecto de su "problema", pero ahora estaba harta. Casi quería estrangularlo cada vez que hacía una pregunta y él, en su orgulloso mutismo se negaba a abrir la boca.

Era frustrante

Al fin de cuentas era ella quien tenía que cargar con todo aquello, aún sin estar segura de hasta donde quería llegar. Sólo faltaba que lo supiera el resto de ineptos que frecuentaban aquella casa siniestra y derruida.

-¿Qué vas a hacer con eso?

Bellatrix levantó la cabeza sorprendida, y le sonrió de manera irónica.

-¡Vaya! ¡Nos dignamos a abrir la boca!

-Responde

-¿Que sugieres?

Rodolphus apretó los labios y la miró con hastío. Ella aún tenía esa odiosa sonrisa en los labios, sonrisa que él correspondió.

-No lo sé.

-Oh bueno, supongo que si dejamos pasar el tiempo...podríamos saberlo ¿no crees?

-¿Que clase de tontería es esa? ¡Deberíamos acabar con esto ya!

Lo meditó unos minutos.Ventajas y desventajas que llevaba sopesando desde que confirmó sus sospechas; más desventajas y más problemas, como siempre, pero ella quería saber...Tenía curiosidad desde aquel incidente con su hermana, quizá podría llegar hasta el final, sería su experimento.

-No, creo que no, querido.

-¡Oh por favor! ¿Crees que esto es un juego? ¿Qué va a pasar cuando el Lord te requiera?

-¡No soy estúpida Rodolphus! ¡No es un impedimento mayor! sabré arreglármelas, así que déjame-en-paz

-Haz lo que quieras

Vio como él se iba por el pasillo mascullando incoherencias ¡A veces podía ser tan infantil! Pero ella ya había tomado una decisión. Ni su esposo ni nadie iba a impedir que llevara a cabo su experimento. Nadie.