Bueno aquí les traigo otro capítulo y bueno aquí ya empieza lo que sería la historia, espero que les guste, besos.

Disclaimer. Naruto y sus personajes son propiedad de Kishimoto.

¿Qué está pasando?

La chica sintió algo felpudo en sus brazos, sonrió y lo estrecho contra su cara, pensó "debe ser el gato" frunció el seño, uno ella nunca dejaría que el gato durmiera con ella y dos ella no tenia gato.

Abrió los ojos y vio que lo que tenia sostenido no era un gato sino un conejo, lo soltó de repente y el conejo se fue saltando, ella se incorporo y vio a su alrededor, todo era verde, era hermoso, mas no para ella estaba ahí sin nadie más se paro rápido y vio caer su teléfono que gracias a sus audífonos quedo colgando, lo tomo entre sus manos y reviso "sin señal".

Suspiro, si ya estaba metida en esto sería mejor buscar a alguien más, un fantasma por lo menos, ella siempre creyó que la compañía de un fantasma era mejor que estar sola.

Llevaba alrededor de 10 minutos dando vueltas, por un momento se sintió como Alicia en el país de las maravillas y siguió al conejo, pero este solo daba vueltas en círculos y dejo de seguirlo cuando se dio cuenta.

La chica estaba por rendirse cuando vio una cabellera rubia.

"Gracias a dios" pensó la chica, mientras se acercaba a aquella persona.

- Estoy tan feliz de al fin encontrar a alguien y mas a una chica – Dijo la castaña mientras se ponía frente a aquella persona, pasaron largos segundos en los que la persona no contestaba y la chica pensó por un segundo que esta levantaría la cabeza con una sonrisa endemoniada, al pensar eso fue retrocediendo unos pasos, hasta que levanto la cabeza y la miro, en ese instante se dio cuenta de su gran error no era una chica sino un chico, y el chico la miraba con una venita saltada de la frente, la chica trago en seco.

- hahaha por un momento creí que eras una chica jaja, es que tu cabello – Dijo la chica riendo.

Se recargo en un árbol a recuperar aire, llevaba bastante tiempo corriendo y como no si después de haber dicho el chico le había saltado enzima, no sabía ni como había logrado escapar.

Cuando volteo hacia tras no vio a nadie y se puso feliz, así que recobro su camino mas esta vez caminaba, estaba caminando tranquilamente cuando el chico salió de los árboles y salto frente a ella, no le dio tiempo ni de gritar porque el chico le tapo la boca.

La chica odiaba que le taparan la boca, pero como no podía morderla la mano al rubio, pensó que chuparla tendría el mismo efecto, pero cuando lo hizo lo único que sintió fue como alguien le devolvía el acto, la chica abrió los ojos como platos y comenzó a patalear, ocasionando que el rubio la soltara.

- Pero… Pero… ¡¿Qué FUE ESO?! – Le dijo al rubio.

- Tu lo provocaste – Le respondió con una sonrisa de medio lado mientras mostraba sus manos.

Después de eso la chica callo desmayada, eso ya era bastante para ella, este sueño se estaba tornando bastante raro.

La chica comenzó a abrir los ojos, se levanto y toco su cabeza le dolía demasiado.

- ¿Dónde estoy? – Dijo viendo a su alrededor, era un cuarto blanco con varias camillas y todo bien ordenado, se tomo de nuevo la cabeza confundida tratando de recordar el porqué de que estuviera ahí.

- hahahaha – Comenzó a reír la chica de repente.

Se levanto de la camilla y camino hacia la puerta tomo la perilla y la giro dándole paso a un pasillo enorme.

- "Esto parece uno de esos hospitales de las pelicular de terror" – pensó la chica mientras caminaba, constantemente veía hacia tras por si algún asesino en serie la seguía.

Pronto se encontró con una puerta, tomo la perilla y la abrió lentamente, solo así puedo ver que era un tipo de living y en el fondo estaba la cocina, iba a salir pero cuando dio la vuelta se choco con alguien ella retrocedió y se sobo la frente.

- Hahaha lo siento que tonta soy – Dijo la chica con una risita. Levanto la vista y se topo con la de un pelirrojo que vestía con la misma bata que el rubio.

La chica se quedo viéndolo unos largos minutos hasta que el decidió hablar.

- ¿Te pasa algo? Creo que no debiste de salir de la enfermería.

La chica solo murmuro un "yoamsdnokdsjdbia", el chico solo se limito a levantar una de sus finas cejas mientras le sonreía de lado y la chica se sonrojo.

- Aquí estas – Dijo el rubio entrando – Eres una mocosa muy escurridiza.

- No soy una mocosa – Dijo la chica mientras inflaba sus cachetes en símbolo de puchero un segundo después comenzó a reírse como loca, mientras los dos chicos la veían extraño.

Unos minutos después y la chica seguía riendo, el rubio ya se estaba cansando, cuando estaba a punto de decir algo entro un pelinaranja.

- ¿Pero qué está pasando aquí? – pregunto con semblante serio y acto seguido la castaña paro de reír.

- Ohlala – dijo la castaña – Hola guapo – Dijo con tono coqueto.

El pelinaranja solo la vio serio y dijo – Deidara pensé que te estabas encargando de ella.

- Si, si en eso estoy, solo que ella se escapo de la enfermería.

- Pues deberías hacer bien tu trabajo – Le dijo el pelirrojo burlesco.

- Tú que sabes Sasori um – Le respondió el rubio.

El pelirrojo le iba a contestar, pero los tres voltearan al ver que la chica estaba sentada arriba de la mesa balanceando sus piernas mientras cantaba un "lalala" como niña pequeña.

- Por lo menos sabemos que no es una amenaza – Dijo Pain, la chica se detuvo al sentir las miradas sobre ella y comenzó a reír de nuevo.

- Sera mejor que la lleves al cuarto de Konan para que se calme un poco – Le dijo Pain mientras salía.

Deidara la jalaba del brazo mientras la llevaba al cuarto de Konan, la castaña seguía riendo y el no entendía por qué y eso le ponía furioso.

- ¿Así que te llamas Deidara? – Le dijo la chica parando de reír.

- Si – Le dijo irritado – Tu sabes mi nombre pero yo no el tuyo

- Oh pues me llamo Katie – Le dijo la chica mientras soltaba una risita.

- No otra vez – Dijo el chico, mas para él.

La chica salió con una toalla enredada en el cuerpo, y se dirigió a donde estaba la ropa, las cosas que había no le gustaban para nada, pero vio la bata que había visto en aquellos 3 chicos, la miro de todos los ángulos, no le gustaba para nada, pero pensó que si le hacía algunos ajustes quedaría perfecto.

Caminaba por los pasillos, cuando se choco con una peliazul, esta la miro de arriba abajo y frunció el seño, después bajo su vista a su vestimenta.

La peliazul la vio con ganas de querer matarla, se acerco a ella muy rápido con intenciones de lastimarla y la castaña lo único que pudo hacer fue gritar….

- Hay por dios, yo… yo… lo siento – Le dijo la castaña mientras se acercaba a la peliazul y le echaba viento con sus manos, estaba muy asustada y no sabía qué hacer, la peliazul estaba en el piso desmayada y la castaña trataba de darle aire.

No falto mucho tiempo para que un pelinegro, el rubio, el pelirrojo y el pelinaranja llegaran a ver qué era lo que estaba pasando.

Todos se quedaron sorprendidos al ver a la peliazul en el suelo mientras era ventilada por la castaña.