Summary: El golpe de una puerta le aviso que su infierno comenzaba. Isabella rápidamente guardo el anillo bajo su almohada y se metió debajo de las mantas rogando a Dios que el infeliz que estaba abajo se olvidara de ella por lo menos una noche.

Bella es víctima de los constantes abusos de James, su tutor. Un día cualquiera se encuentra con la menor de los Cullen ¿Qué pasara de ahora en adelante en la vida de Bella? Todo cambiara ¿Será para mejor?

Desclaymer: Los personajes no son mios, son de Stephenie Meyer.


Marks Fire

Capitulo 2

A las siete de la mañana, el despertador de Isabella Swan sonó.

Bella se levanto rápidamente ganándose un mareo por eso. Su cuerpo dolía. Cada parte de su menudo cuerpo estaba adolorido por la actividad de la noche anterior. Tomo su neceser y corrió al baño para darse una ducha. Evito mirarse al espejo y se metió al agua frio. Reprimió un gemido al sentir el agua en su cuerpo, pero rápidamente se acomodo a la sensación. Se enjabono su cuerpo, y las imágenes de lo sucedido en la noche llegaron a su mente. Empezó a frotar todo su cuerpo con más fuerza que antes dejando todo rojo. Aun sentía las manos de su "padre" en todo su cuerpo. Cuando ya no tenía fuerzas para seguir limpiándose, cerro el grifo del agua y bajo lentamente de la ducha.

Ya en su habitación se coloco unos jeans y una blusa azul, sobre esta se coloco un chaleco de lana. Se dirigió al baño para maquillarse. Bella odiaba maquillarse, pero era necesario para cubrir todas las marcas que quedaban impresas en su piel. Cuando se vio en el espejo, gimió. Su cara estaba hinchada, no tanto, podía pasar desapercibido, pero la moradura de su pómulo izquierdo era muy visible. Aplico toda la base que pudo para que la herida no se viera y un poco de sombras en sus ojos. Cuando estaba presentable, salió de su habitación para hacer el desayuno.

Se dirigió a la cocina y comenzó a prepara todo. James se despertaba siempre a las ocho y a él le gustaba que cuando llegara a la cocina todo estuviera listo. El trabajaba en una cadena de hoteles y le pagaban muy bien. Si Isabella lo viera por ese lado, ella podría decir que no le faltaba nada. Pero no podía decir eso. Ni siquiera podía ver el lado bueno de todo. James era un monstruo con ella.

En esos términos siguió haciendo el desayuno y tenía todo servido cuando el bajo las escaleras y se sentó.

- Buenos días Bella – dijo el hombre antes de empezar a comer. Bella musito algo parecido a unos buenos días y se sentó junto a él, revolviendo sus cereales en la leche.

- Isabella – Bella reprimió la mueca ante su nombre completo – me iré una semana a Seattle, por unas cosas del hotel. Cuando llegue quiero que todo este tal y como lo deje entendiste – Bella asintió rápidamente mostrando un repentino interés. Estaría una semana fuera del infierno. – era eso. Eeeh…. Nos vemos Bella – luego de eso, James subió a su habitación y con maleta en mano salió de su casa.

Cuando la puerta sonó, Bella sintió que tenía un peso menos en sus hombros. Lavo todo los platos sucios y guardo todas las cosas que sobraron y se dirigió a su cuarto. Cerró la puerta tras de ella y se acerco a su cama. Lentamente saco el anillo que había escondido la noche anterior de bajo de su almohada y se lo coloco en su pulgar derecho. Se arropo con sus mantas y cerró los ojos, por fin durmiendo tranquila.

Cuatro horas después, Bella despertó sintiendo su cuerpo menos adolorido que en un principio. Se levanto perezosamente y camino hacia el baño. Ya allí, se retoco un poco el maquillaje y arreglo su cabello lo que más pudo. Al salir del baño, Bella decidió que iría de compras. Eso era algo raro en ella. A Bella nunca le habían gustado las compras, y que fuera a comprar a su voluntad era un gran acontecimiento. Por un momento, su mente viajo unos cuantos años atrás y pensó en una pequeña duende de ojos verdes que siempre la obligaba a comprarse ropa. Sonrió con tristeza y saco esos pensamientos de su mente. Tomo su bolso y viendo que no le faltara nada, salió de la casa rumbo al centro comercial.

Lentamente camino hacia su auto. Un audi coupe blanco. Un regalo de su "papito" pero que nunca ocupaba porque él nunca la dejaba salir. Ni siquiera la dejaba ejercer su profesión de editora porque según él, no tenía que preocuparse por dinero porque para eso estaban los hombres. Se subió en él carro y arranco a una velocidad prudente. Coloco la radio y justo en ese momento estaba sonando "Life is wonderful" de Jason Mraz. Ella rio sin gracia cuando escuchaba la canción. ¿Podía haber algo más irónico que eso? Ella pensó que no. El cantante hablaba sobre las maravillas de la vida. Todas las cosas buenas y ella pensando y pensado… nunca encontró algo buena en la suya. Quizás en algún tiempo ella fue feliz junto con sus padres y sus amigos de secundaria pero después de eso… todo se volvió negro, un pozo sin fondo.

Sin ser realmente consiente del camino llego al centro comercial. Aparco su coche en el estacionamiento y bajo lentamente de él.

Ya en el centro comercial, paso por diferentes tiendas. Unas tiendas de decoración, otras de pinturas. Entro a una librería y compro unos cuantos libros para entretenerse mientras el monstruo estuviera afuera. Siguió con sus recorridos hasta las muy temibles tiendas de ropa. Llego a una tienda en particular que le llamo la atención. Su ropa tenía muchos estilos y sin pensarlo dos veces entro en ella.

- Hola ¿Te puedo ayudar en algo? – pregunto una voz cantarina, muy familiar para Bella, demasiado familiar para ella. Ella se dio vuelta lentamente y no espero ver lo que sus ojos vieron.

Detrás de ella, solo a unos centímetros se encontraba Alice Cullen. Su mejor amiga de la secundaria. Según el criterio de Bella ella se encontraba igual que siempre. Su cabello seguía siendo corto y sus puntas iban dirigidas a varias direcciones. Sus ojos seguían siendo de ese verde cautivador y aun tenían ese pequeño toque de diversión.

Por otro lado, Alice no estaba menos sorprendida que Bella. Nunca pensó volver a toparse con Isabella Swan. Luego de la fiesta de graduación, no se habían visto nunca más. Alice la encontró igual. Seguía siendo esa chica hermosa que había conocido durante la etapa escolar. Pero había algo en ella que la inquietaba. A lo mejor eran sus ojos. Estos ya no brillaban como antes o a lo mejor era su rostro que se veía algo ¿hinchado? No estaba segura pero eso no le importo a la hora de abrazarla.

- ¡Bella! – grito la pequeña Alice. Se colgó en el cuello de su amiga y esta le devolvió el abrazo emocionada de a verla encontrado nuevamente.

- ¡Alice! – chillo Bella aun abrazándola – No puedo creerlo

- Yo tampoco – dijo Alice soltándola un poco para poderse mirar – pero mírate ¡estas hermosísima! – Bella se sonrojo por el comentario y bajo la cabeza en señal de vergüenza.

- Tu también – dijo Bella

- Okey, okey… tenemos que ir a tomar un café – Alice corrió a buscar su cartera y llego en menos de un minuto donde Bella – Ang, quédate a cargo de la tienda. Vuelvo en un rato –

Así, tomaron rumbo hacia el café que se encontraba en el centro comercial. Por primera vez en mucho tiempo, Bella sentía algo de esperanza y comodidad con una persona. Hablaron de trivialidades sin importancia hasta cuando llegaron al café. Alice pidió un Expreso, mientras Bella pidió un café helado. Cuando sus pedidos llegaron, comenzaron a conversar más tranquilas.

- Y ¿esa tienda? ¿es tuya? – pregunto Bella. Ella solo quería mantener los temas de conversación fuera de su persona. Quería mantener ocupada la mente de Alice, aunque conociéndola como la conocía sabría que no podría contra Alice

- ¡Sí! – dijo Alice aplaudiendo – cumplí mi gran sueño ahora mis diseños se venden en toda América y próximamente abriré una boutique en Paris – respondió orgullosa de sí misma

- Me alegro por ti Alice. Siempre supe que llegarías lejos – respondió Bella con una sonrisa sincera. Alice era de esas personas que merecían siempre lo mejor y le alegraba saber que su amiga había podido cumplir sus sueños. Bella tomo un poco de su café helado mientras Alice hacia lo mismo con su expreso.

- Ok pero hemos hablado mucho de mi ¿Cómo están Charlie y René? – pregunto con una sonrisa Alice. Pero esta rápidamente desapareció de su rostro al ver la cara de Bella. La castaña sabía que era inevitable que Alice preguntara por sus padres pero tenía una vaga esperanza a que se le olvidara el tema o que por ultimo no lo preguntara.

- ¿Bella estas bien? – pregunto Alice al ver que su amiga no respondió y sus ojos lentamente se fueron anegando de lagrimas. Rápidamente el ambiente paso de felicidad y emoción a tristeza y melancolía.

- Ellos… René y Charlie… -

- Ok Bella no tienes que decirlo fui una estúpida al preguntarte y…- trato de decir Alice, pero no pudo seguir por qué Bella soltó todo de golpe.

- René y Charlie murieron hace tres año –

Todo lo que hubo después de esa confesión, fue silencio.


Hello! :)

chicas muchas gracias por sus reviews! me esmere y aqui les dejo el cap 2 :) espero que le guste... el lunes tengo el tercero

gracias por todo en verdad me hacen feliz!

esperosus reviews!!! y gracias de nuevo por todo

besytooos

pd: desde aqui las cosas cambiaran :S