DÍA 2
Harry se encontraba en su despacho, en la ultima planta de ese gran edificio, uno de los mas altos de todo Londres, mirando papeles, que tendrían que ser revisados por su padrino, pero este, como no, se escaqueaba de su trabajo, y para que la empresa no se fuera a pique le tocaba a el arreglar la incompetencia de Sirius. Se estaba quedando dormido. El había estudiado arquitectura en parte para que su padre pudiera sentirse orgulloso de el, en parte por que le gustaba la profesión, pero hubiera preferido mil veces el estar en trabajo de campo que en esa oficina revisando cuentas que no eran su especialidad, si no las de Sirius, por algo este, al crear la empresa, era el socio capitalista y el que llevaba las cuentas, y su padre, el arquitecto que iba a ver todas las obras de las que se ocupaban. Su madre era la relaciones publicas de la compañía y la que, a base de gritos y amenazas, hacia que su amigo se ocupara de su trabajo mas que de acosar a las mujeres que trabajaban en el edificio. Todo eso acabo cuando sus padres murieron en un accidente de coche.
Cuando las letras se volvían dobles y su cabeza se acercaba cada vez mas a la mesa unas voces provenientes de fuera de su oficina le hicieron erguir la cabeza y mirar expectante la puerta.
-No puede pasar. El señor Potter se encuentra muy ocupado y ha pedido expresamente que no se le moleste.- oyó a su siempre estricta secretaria ¿cuándo había dicho el que no lo molestaran?
-Me da igual. Necesito verle ahora.- ¿Esa era la voz de Hermione?
-Pero señorita no pue...- tarde, la puerta ya había sido abierta por una roja Hermione que le miraba fijamente.- Señor.- le dijo su secretaria.- Lo siento, no he podido detenerla.
- No pasa nada Hannah.- la dije. Hannah hizo una reverencia y salió de la habitación cerrando las puertas tras Hermione.- ¿Qué te pasa? Pareciera que hubieses hecho la maratón.
-Se casa.- fue lo único que pudo decir la joven.
-¿Quién se casa?
-Ronald, Ronald se casa.
-¿Contigo?
-No, sin mi. Se casa en dos semanas y se supone que yo tengo que ir a Dublin mañana.
-Vaya, al final el motivo de la llamada no era por lo que pensábamos, bueno si, pero no del todo. ¿Qué ha pasado?
-Le llame, y me dijo que se casaba, que había encontrado a su mujer ideal, y la niña tan solo tiene 19 años. ¿Lo ves normal? ¿Cómo puede ser tan imprudente? Tan solo la conoce desde hace unos meses y ya se casa. ¿No se da cuenta de la diferencia de edad? Es abismal. Es...es...es...de locos.- después de soltar todo el discurso se sentó agotada en una de las sillas de la oficina de su amigo. Ya había soltado todo lo que tenia que soltar, por lo menos lo sabia alguien mas.
Harry solo podía reírse de la cara que tenia su amiga. De verdad parecía disgustada, sulfurada, no comprendía del todo la situación, se sentía confusa, todo eso le decían los ojos amielados de ella.
-Espero que no te enfades pero...¿No crees que estas siendo un poco incoherente?- le pregunto.
-¿Cómo que estoy siendo incoherente? Claro que no.
-Venga. Tu ayer no querías casarte por muchas promesas que hubieses hecho. Y ahora, cuando el te dice que es feliz junto a otra y que quiere unir su vida con ella, te sienta fatal. Eso es ser incoherente.
-Yo no soy la incoherente, es el. ¿Como puede haber estado tantos años diciéndome que me quería que era la mujer de su vida y luego de pronto decirme que se casa con otra?
-Simple. Te ha olvidado de esa forma. Asúmelo, ya no siente nada por ti.
-No lo asumo. No puedo asumirlo.
-¿Qué te pasa? ¿Era tu tabla de salvamento para no sentirte sola? ¿Sabias que con el tendrías un futuro asegurado?
-¡Si! Digo...No.
-Otra vez incoherente.
-Vale de acuerdo tienes razón. Creía que pasase lo que pasase siempre podía contar con Ron. Pero ahora eso se ha ido por la borda. El ha encontrado a otra, ya no me necesita.- Dijo Hermione con cara triste.
-Eso no es del todo cierto. El sigue considerándote su mejor amiga, dice que te necesita a su lado, pues quédate con eso.
-No puedo. El era mío, y lo volverá a ser.
-Que posesiva.
-Mucho.
-Bueno tu sabrás lo que haces.
-De momento ir a comprar un billete de avión para el primer vuelo que salga mañana hacia Dublín.
-Eso es ya es un paso. ¿Y luego?
-Luego...esperar que mi otro mejor amigo vaya esta noche a mi piso con una buena botella de vino.
-¿No me vas a arrastrar a algún restaurante que quieras cerrar por su mala comida?
-No, hoy cocinare yo.
-¿Eso es bueno o es malo?
-Ya me lo dirás tu. Hoy tu serás el critico.
-De acuerdo.
-Gracias Harry.- se acerco al moreno y le dio un dulce beso en la mejilla.
-¿Por qué?
-Por escucharme, aguantarme, y saberme que decir en cada momento, aunque sea lo mas duro pero lo mas realista y lo mejor para mi.
-Así soy yo.
-Lo se, jejeje. Bueno me voy a comprar mi vendito billete. Pasare dos semanas muy entretenidas en Dublín.
-De acuerdo. Te veo esta noche.
-No se te olvide el vino. Lo necesito.- dijo la muchacha antes de salir por la puerta.
El moreno se volvió a quedar solo en su despacho, junto con las enormes listas de números que tenia que revisar. Suspiro. Esperaba que su querida amiga no metiese la pata con lo impulsiva que podía llegar a ser.
Sirius entro por la puerta y antes de que este dijera nada, Harry le lanzo una carpeta con un montón de cuentas.
-Ese es tu trabajo no el mío.- le dijo.
-Siempre tan amargado, pequeño Potter.
-No se como puede mantenerse esta empresa en pie siendo tu el presidente.
-Por que el vicepresidente hace un buen trabajo.
-Ya claro.
-Oye, ¿qué le has hecho a la preciosa de Hermione? Me la he encontrado en los ascensores, la he saludado, y tan solo me ha lanzado un gruñido. No me digas que se te ha declarado y has rechazado a esa hermosura. Si es así entonces ahora podría ser yo quien intentase consolarla, pobrecita estará llena de dolor por que mi estúpido ahijado no puede ver la belleza que deja escapar, así que ira tito Sirius a ofrecerle un hombro donde llorar y lo que luego lleve a eso...
-Deja de montarte tus películas. No ha sido nada de eso.- Harry se había puesto algo rojo.
-Vaya, mi hermanito sonrojado. No será que ha sido al revés. Te has declarado a ella y te ha rechazado, pobrecito, pero eso puede significar que le interesa alguien más, y ese puedo ser perfectamente yo.
-He dicho que dejes a un lado tus películas. No ha sido eso. No te importa lo que le pase, solo te digo que no te acerques a ella, por que conociéndote la acabaras haciendo daño y eso no estoy dispuesto a consentirlo.
-Que protector estas hecho. Parece que te importa mas de lo que dices.
-Ella solo es mi amiga, mi mejor amiga.
-Y casi la única que tienes.
-Pues mas razón para protegerla.
-Bueno...¿Me dirás donde se ha ido esa suave rosa con las espinas sacadas?
-A sacar un billete para Dublin. Tiene una boda a la que asistir.
-Yo puedo ofrecerme como acompañante.
-¡No! Te he dicho que la dejes en paz. No te acerques a ella con intenciones que no sean una bonita amistad, y ni eso, no me fió de ti.
-De acuerdo. ¿Y de quien es la boda? Si puedo saberlo claro.
-De la persona de la que Hermione, aunque se niegue a admitirlo, esta fuertemente interesada.- su voz se iba apagando, en realidad Ronald era de quien Hermione estaba realmente interesada, llevase a lo que llevase eso.
Sirius vio la cara de su ahijado a través del cristal de la ventana y sonrió de medio lado. A el le gustaba Hemrione, pero a Harry también, aunque el ni siquiera se le hubiese pasado por la cabeza. Por eso le gustaba tanto meterse con el, para sacarle alguna declaración, pero aun sus esfuerzos no habían llegado a nada.
Hermione llego a su apartamento cargada con un montón de bolsas llenas de comida. Esa noche iba a cocinar para un regimiento, aunque solo fueran dos, ella y Harry. Necesitaba pasar el mayor tiempo posible con la mente y las manos ocupadas, apenas le quedaban uñas de los nervios. No podía estarse quieta, iba de un lado a otro de la cocina mirando todo lo que se estaba preparando.
Lo mejor de tener un buen empleo en el periódico y ser la escritora de una de las columnas mas leídas era la paga. Su piso no era pequeño, pero tampoco era una mansión. Estaba en la planta 13º de uno de los edificios mas lujosos de Londres, aunque apenas era una décima parte de la mansión que Harry compartía con Sirius. La cocina era grande, por lo que aparte de estar cocinando tenia música puesta a muy alto volumen y bailaba como si la vida dependiese de ello. Ya tenia casi todo listo cuando la puerta sonó.
Al abrirla vio a Harry apoyado en el marco de la puerta, con una sonrisa arrebatadora en los labios y una botella de vino de muy buena calidad en una de sus manos.
-¿Este te parece lo suficientemente bueno?- la pregunto.
-Si tiene alcohol y mas de 5 años por mi perfecto.- y le arrebato la botella al pelinegro y se adentro a su hogar.
-No pides poco ¿Sabias? Pero tiene 10 años y no es muy barata la botella.
-¡Mejor!- le grito desde algún punto que el moreno identifico como la cocina.
Harry entro y cerro la puerta. Había estado hay tantas veces que ya sentía como si fuera su segundo hogar. Se quito la chaqueta y se sentó en el sofá de piel negro, muy sofisticado y bastante cómodo, más de lo que parecía.
Hermione apareció por la puerta con dos copas de vino, le ofreció una a su amigo y se sentó a su lado apoyando su cabeza en el hombro de el.
-¿Ya has solucionado algo?- empezó la conversación el mayor.
-Tengo el billete de vuelo. Sale mañana a las 10:00 a.m por lo que tendré que estar en el aeropuerto sobre las 9.
-Yo te llevare.
-¿De verdad?- el joven solo asintió.- ¡Gracias, Harry, gracias!- y se colgó de su cuello. El tan solo pudo pasarle una mano por la estrecha cintura y abrazarla con el mayor cariño que podía, contando que a ella era la única que le mostraba lo dulce y cariñoso que podía llegar a ser.
-¿Y donde te vas a quedar? Pasar dos semanas en un hotel seria caro pero bastante cómodo.
-No.- negó ella.- He llamado a Remus.
-¿Tu primo?
-Si. Me ha dicho que él y Tonks estarán encantados de ofrecerme una de las habitaciones de su casa sin problemas.
-Que buenas personas.
-La verdad es que si. Remus y yo nos hemos criado juntos, pasamos hasta los 17 años bajo el mismo techo.
-Hasta que te viniste a vivir aquí.
-Si. Y Tonks era una de mis mejores amigas. Con ella hablo cada dos días y con el cada semana, no esta mal la relación, además, no se si por suerte o por desgracia ellos también están invitados a la boda.
-Mira, así tendrás compañía.
-Claro.- rodó los ojos.- No hay nada para sentirse mejor que ir a una boda que tienes que arruinar en dos semanas con una pareja que se ama con locura y encima pasar ese tiempo viviendo con ellos.
-¿De verdad piensas ir para arruinarla?
-Si.- dijo decidida.
-Hermione, no puedes hacer eso. Si el se entera de todo esto te odiara.
-O me amara. Luchare por el, Harry. No intentes impedírmelo.
-Muy bien. No lo haré. Pero solo déjame que te diga una cosa mas, te estas comportando como una niña pequeña y eso hará que acabes llorando como si realmente fueras una. Es como si tuvieras una piruleta que no quieres abrir por que no te llega a convencer el sabor, pero que cuando alguien te la quita de las manos por que es su sabor favorito tu pataleas y montas una rabieta simplemente por que esa era primero tu piruleta.
-Seguramente, pero tengo que intentarlo, Ron me volverá a amar. Además, se que si, como tu dices, vuelvo llorando, tu estarás hay para darme consuelo.
-Como lo sabes...
-Jejeje. Vamos, la cena ya esta lista.
Se levanto y cogió al moreno de la mano ayudándolo a levantarse y se dirigieron a la cocina para degustar la comida, que al ser sinceros, a Harry le supo mejor que cualquier otra cosa que hubiese probado en los cientos de restaurantes a los que su amiga le había arrastrado, Hermione era muy buena cocinera.
Ya terminado el postre, Hermione sirvió un poco de licor en dos copas y le paso uno de los vasos a su amigo.
-¿Qué tal ha estado la cena?- pregunto con sonrisa de niña pequeña, sabiendo que había sido una de las mejores comidas que había preparado en su vida.
-Estupenda Mione. Creo que mas que ser critica deberías ser chef.
- Mmm, no estaría mal, pero no. Seria muy estresante. Lo de escribir en el periódico me gusta muchísimo mas.
-Y mas si no sueles pagar la mayoría de lo que comes para tus columnas.
-Seguramente.
- Hablando de trabajo, ¿qué vas hacer con el periódico?
-Eso también lo he solucionado. Le he dicho al jefe que le mandare las columnas por e-mail, y que lo haré de algunos de los restaurantes de Dublin.
-Buena idea. No seria bueno que te quedaras sin empleo.
-La verdad es que no. Aunque la herencia de mi padre me daría para vivir una buena temporada sin preocupaciones. Y tengo un buen amigo que me ofrecería trabajo aunque sea simplemente para preparar cafés en su muy aclamada empresa.
-¿Y que pasaría si yo no quisiera darte trabajo?
-¿Qué se lo pediría a Sirius?
-¿No hablaras en serio?
-Muy en serio.
-A saber lo que te pediría para que te diera trabajo.
-Sacrificios. Nada es gratis, además, tienes que reconocer que Sirius...
-¡Hermione! ¿No lo dirás realmente en serio?
-Jajaja. Claro que no. Se que tu no me dejarías que me muriese de hambre y en la calle.- poniéndole ojitos de cordero degollado.
-Vale, vale. Lo reconozco. No podría verte de ese modo.
-Si es que eres como un trozo de pan.- abrazándole.
-Duro.- responiéndola al abrazo.
-Bueno, eso con mojarlo se soluciona.
-Uff.- suspiro el mayor.- Será mejor que me vaya. Si mañana tengo que venir a recogerte...
-¿No prefieres quedarte?
-No mejor no. Una vez que te deje en el aeropuerto iré directo a la oficina, y no es bueno que llegue con el mismo traje que ayer.- dijo señalándose.- A saber lo que podrían pensar mis empleados.
-Pues que pasaste la noche con tu mejor amiga por que ella necesitaba un apoyo en estos duros momentos de su vida.
-Y ni Sirius que te conoce seria capaz de creerse eso.
-Jajaja. Vale, vale. No te retengo mas. ¿A que hora pasaras a buscarme?
-A las 8. No tardes.
-De acuerdo.- Le despidió en la puerta dándole su típico beso en la mejilla y el devolviéndoselo.
-Hasta mañana Mione. Y duerme algo. Tu cara te lo pide a gritos.
-Lo intentare Harry. Hasta mañana.
Hola!
¿Que tal va el martes? Ya mas cerca el fin de semana, jajajaja.
Espero que os haya gustado este capitulo, como habreis notado cada capitulo es un dia, por lo que voy diciendo que esta historia consta de 15 capitulo + 2 epilogos, total 17.
Espero que me dejeis un review...o dos...o los que os apetezcan...y os voy a hacer chantaje emocional, si por cada capitulo llego a los 10 reviews o mas, actualizare cada 3 dias, si son menos esperareis una semana, muahahahaha, soy malvada, lo se, pero siempre hace ilusion ver que alguien te lee y te apoya, o te lee y te dice que tienes que mejorar y da consejos constructivos, todos sean bienvenidos.
Bueno, un besazo para todos y gracias, muchas gracias por leer!
