Bueno, dije que haría la parte desde el punto de Neliel y aquí está. Ahora mismo cuando acabe uno de mis fics que está casi por finalizar, me pondré con uno de esta pareja porque en el fondo me gusta xD Gracias a sus preciosos reviews! De verdad!


/Neliel's POV/

No me creía aún que después de tanto pudiera verle de nuevo. ¡Y en el mundo humano! Me preguntaba si sería un lugar divertido. Grimmy-kitty tampoco cooperó mucho en decirme cómo era Karakura. ¡Como siguiera refunfuñando a cada rato se le iba a caer el pelaje!

Así, después todo… ¡El mundo humano me fascinó! Con todos aquellos edificios y tanta gente. Comparado con Hueco Mundo aquello era fantástico. De repente de casualidad me choqué con un hombro de aspecto extraño. Pero si digo la verdad, me gustó mucho su sombrero.

Después de que aquel hombre me explicara muchas cosas que no entendí, me prestó un cuerpo falso por el que podía andar libremente por la ciudad. ¡Eso fue muy amable de su parte! ¡Ahora ya podía ir a buscarle! Y qué decir, no era muy complicado encontrarlo con toda esa energía espiritual que tiene. De nuevo, con la ayuda del hombre de sombrerito a rayas, pude colarme en el lugar donde estaba la persona que deseaba ver, pero me daba un poco de corte aparecer de repente.

Me paré en la puerta a pesar de que aquella señorita me llamaba para entrar. Con aquella ropa, con humanos y con él dentro… Me ponía un poco nerviosa.

–Vamos Neliel, ¡tú puedes! Sé tú misma y no pasará nada –respiré hondo y pasé adentro. Todos me observaban tan atentamente… ¡Creí que me iba a morir ahí mismo!

–Busca un asiento libre y siéntate. Haremos las presentaciones en la siguiente hora. Ya debo empezar con la clase.

Sonreí, muy feliz. ¡Me sentía tan bien estando allí! ¡Qué divertido era! Y ahí estaba sentado Ichigo. ¡No había cambiado en absoluto! Solo que era un poco extraño verlo sin su ropa de shinigami. Tenía ganas de tirarme sobre él, gritar su nombre y abrazarlo, pero sabía que no era el momento. Todos estaban calladitos… Lo observé de reojo y vi como me pasaba una nota. ¡Uy! ¿Qué habría escrito? Desdoblé la hoja y la leí. Jo, por su cara y lo que escribió cualquiera diría que no se alegraba de verme. ¡Mejor sería que se lo preguntara! Luego de escribir el papel se lo devolví. Cruzamos miradas y sonreí. Decidí en un momento mirar al frente como los demás, pero no entendía nada de lo que la señorita estaba diciendo. Tarareé una canción en voz baja para entretenerme hasta que se acabara la clase.

Terminó la señorita con su explicación y todos salieron fuera. ¿A dónde debería ir ahora? Aquella chica que ya conocía de cuando estaba Hueco Mundo, sí aquella que Aizen-sama había capturado, me llevó hasta un lugar donde me compró cosas para comer. Después de todo, me alegraba que Ichigo hubiera conseguido salvar a aquella chica por la que tanto se sacrificó. Incluso ella me dijo de ir con sus amigas a comer, pero decidí pasar. ¡Me iba a buscar a Ichigo de nuevo! Siguiendo su reiatsu lo encontré en lo alto del edificio. ¡Por fin podría acercarme!

–¡Ichigooooooooooo! –corrí hacia él. ¡Qué feliz era de volver a verle! Lo abracé con fuerza antes de que se fuera a alguna otra parte. ¡Yo quería estar a su lado! Me di cuenta de un momento a otro que no reaccionaba. Me asusté– ¡Ichigo! ¡Reacciona! –lo zarandeé varias veces pero me seguía sin contestar. Lo volví a abrazar. ¡Que se me estaba muriendo! ¡Por qué!

–¡Ah perdona! –dijo un chico de pelo castaño que estaba cerca. ¿Algún amigo de Ichigo? –Creo que si lo dejas respirar un momento te contestará –decidí hacerle caso y dejar un poco de espacio a Ichigo. Tal vez me había pasado un poquitín, jejejeje.

Mientras el chico de pelo castaño me decía un montón de cosas en las que no estaba interesada, escuché a Ichigo hablar con otro chico de pelo negro. Al menos ese era más tranquilo que el que estaba hablando conmigo.

–¿Sigue en pie lo de mañana?

–Claro.

–Creo que no podré ir –Ichigo me miró de reojo. ¿Pasó algo?

–¡¿Por qué no puedes?– ¿Por qué ese chico era tan escandaloso?

–Tengo que cuidar de ella– ¿De mí?–, e-es… una prima mía– ¿Prima? ¿Eso con qué se come?

–¡¿Es tu prima? ¡¿Por qué nunca me dijiste que tenías una prima así?

¿Otra vez gritando? Pero ignorando a ese chico que me empezaba a ser un poquitín molesto… ¡Me alegraba tanto que Ichigo hubiera dicho que iba a cuidar de mí! Eso me recordaba a cuando nos conocimos. ¡Tenía ganas de abrazarlo de nuevo!

Pero me esquivó– ¡N-no más abrazos hoy! ¿Vale? –oh vaya, creo que le asusté. Sería mejor que aflojara en mis abrazos o acabaría matando a alguien.

Cuando acabaron las clases todos los chicos y chicas salían del edificio. ¿Y yo que podía hacer? Seguí a Ichigo de nuevo. Es lo único que podía hacer y me pregunté… ¿Se sentiría mejor si lo abrazaba suavemente? Opté por hacerlo y esa vez no se movió para liberarse. ¡Creo que estuve en lo correcto al hacerlo de aquella manera! ¡Qué bien!

–Oye Ichigo…

–A-ah, eres tú Nell. ¿Qué pasa?

–No tengo donde quedarme, ¿podrías ayudarme a buscar un lugar?

–No hay problema. Puedes quedarte en mi casa. Rukia no está ahora.

Sentí la alegría recorrer todo mi cuerpo. ¡Eso era genial!– ¡Gracias! –lo solté y caminé alegremente. ¿Cuándo fue la última vez que me sentía tan feliz? ¡El mundo humano es fascinante y tan colorido! Y algo me llamó mucho la atención a lo lejos. Había una especie de rueda gigante que giraba y que tenía muchos colores. ¡Era hermosa! Me acerqué de nuevo hasta a Ichigo y tiré suavemente de su brazo.–¡Ichigo! –Señalé hacia la rueda– ¿Qué es eso?

–Es una feria.

–¿Una feria? ¿Qué es una feria? Es muy colorida– ¡Tenía tantas ganas de saber qué era eso!

–Es un lugar con puestos de comida, atracciones, en general, un lugar donde la gente va a divertirse.

–¿Podemos ir? –quería ver ese lugar de cerca… ¡Y divertirme!

–Está bien, pero no dispongo de mucho dinero.

–¡Genial! ¡Vamos! –tiré de él de lo emocionada que estaba. Era un poco anti natural que un Arrancar como yo y un humano-shinigami como él, estuviéramos juntos, ¿pero que importaba eso si nos llevábamos bien? ¡El derecho de divertirnos como los demás es todo nuestro! ¿A qué sí?

La feria era preciosa. Colores por todos lados. Las risas de los niños. Era todo tan fantástico. Sin embargo no podía compararlo con el hecho de que estaba junto a Ichigo. Era lo que había estado persiguiendo desde hace tiempo hasta que logré llegar aquí. Sacudí la cabeza. ¡Hablando de colores! Vi a muchos niños comiendo algo de color rosa. A primera vista no parecía algo comestible hasta que los vi comerlo. ¡Quería probarlo! Y parecía que Ichigo se dio cuenta en que estaba interesada en ellos. Compró uno y lo compartimos. ¿Con qué se llamaba algodón de azúcar, eh? ¡Estaba delicioso! Aunque era bastante pegajoso y se pegaba alrededor de mi boca. Me hizo más gracia que Ichigo tuviera en su nariz y me acerqué para quitárselo, pero mis manos estaban también llenas de algodón y acabé poniéndole más. ¡Qué problemas y diversión da ese algodón rosa!

Un rato después quise subirme a sus hombros. Echaba de menos cuando en Hueco Mundo me llevó de aquí para allá y a pesar de todo por lo que pasamos fue muy divertido. Me apoyé sobre su cabeza. Era relajante. Olía tan bien…

Algo me distrajo cuando noté que encendían las luces en alguna parte. ¡Oh es la rueda gigante de colores!– ¡Ichigo! ¡Vamos a subir a eso! ¡Te prometo que es lo último que te pido!

–Vale, vale –caminó hasta la rueda y me ayudó a bajarme. Pagó las entradas y subimos.

Mientras los asientos iban subiendo yo le miré– ¿Tienes miedo a las alturas?– ¡En realidad solo bromeaba! En ese momento estaba nerviosa y no sabía qué decir.

–¿Cómo voy a tener miedo a las alturas? ¡Soy un shinigami! –como lo adoraba hablaba tan convencido sobre algo.

–Sí, tienes razón –reí. Era ahora o nunca. No sabía cuándo podría volver allí, o estar tan cerca de él. Me abracé a su brazo con suavidad como antes cuando salimos de la escuela. Hasta a mí me agradaba más hacerlo de esa forma. Poco a poco sentía paz en mi interior, como toda mi energía hiperactiva se calmaba.

La luna se veía muy bonita. En Hueco Mundo casi siempre se veía igual, pero vista allí… La veía de otro modo. Muchísimo más hermosa.

–La luna es más hermosa aquí –dije contenta–. Más contigo –confesé mirando hacia Ichigo, casi sin dudar de lo que iba a hacer.

–Nell… -no supe que iba a decir, pero le di poca importancia. Junté mis labios con los suyos, fue suave, tenía un poco de miedo de cual fuera a ser su reacción, pero me sorprendí cuando me correspondió y pasó una de sus manos por mi cabello. Yo hice lo mismo. Estaba tan feliz y emocionada de que hubiera sido correspondida, que a pesar de todos los problemas que puedo causar o que yo sea un Arrancar… Que ninguna de esas cosas fueran importantes me hacía sentir alegre.

Desde conocí a Ichigo en Hueco Mundo supe que era alguien importante a quién debía guardar siempre en mi corazón.


Me estoy enamorando de esta pareja, en verdad cada vez que lo pienso mucho... Neliel e Ichigo juntos son divertidos xD