Advertencia: Posible aburrimiento. (?)
"Te amo…"
Esas palabras resonaban en su cabeza ¿Qué acababa de escuchar? Esas dos palabras que tanto temía…alguien lo amaba. No podía estar pasando…no… ¿Por qué? Lo que más temía, estaba ocurriendo en ese momento.
"Te amo…"
¿Por qué él? ¿Qué demonios había hecho como para merecerse esto? Que hacer ahora…No quería lastimarlo, no rechazándolo de esa manera…lo que nunca pensó, es que terminaría correspondiéndole, y formarían una pareja hermosa, pero en ese momento su cuerpo estaba invadido por el miedo y la duda… ¿Qué hacer? ¿¡QUE HACER!
Se levantó perezosamente de su cómoda cama, odiaba levantarse temprano. Apagó su despertador con rabia, ese sonido tan desesperante….Caminó adormecido aún hacia el baño, se daría una muy larga ducha para pensar sobre sus desgracias, como hacía a menudo.
Al terminar su baño simplemente se vistió y salió directo al instituto Raimon, donde había asistido a clases desde ayer, pero por más que luchara, protestara y pataleara su madre no cambiaría de opinión, eso le molestaba de sobremanera ¿De dónde venía esa repentina obligación de ir a un instituto público? Aparte de eso, asistir a ese lugar…INUNDADO de personas, ¡¿Qué acaso durante todo este tiempo su madre no se ha dado cuenta de su terrible fobia al contacto con la mayoría de personas? Ese temor que siente al simplemente tener contacto visual con una persona desconocida, al rozar si mucho el hombro de un familiar… ¿Qué no es obvio?
Ya al volver en sí se dio cuenta de que estaba parado justo en la entrada de su salón de clases. Se quedó allí unos cuantos minutos, debía encontrarse con esa persona…Suspiró pesadamente. No quería ir a la enfermería de nuevo por culpa de ese fastidioso Endo, ¡No más!
Escuchó el timbre de entrada a lo lejos, se vio obligado a entrar ahora; sin más se fue directo a su lugar en el salón. Para su suerte, aún no había llegado. Se tumbó en su puesto y alzó su cabeza, miraba el techo pensativo. Se estaba quedando dormido cuando de repente, sintió una mano en su hombro.
-¡Ohayou, Kazemaru!- Saludó animadamente el causante de sus idas a enfermería, Endo Mamoru. Al peli azulado solo le recorrió un tremendo escalofrío por todo el cuerpo. Ayer había estado haciéndole lo mismo todo el día, TODO EL DÍA.
¿Qué ni siquiera una pequeña parte de su (pequeño) cerebro nota que me enferma estar rodeado de personas? ¡Sobre todo de él! Esas palabras eran muy comunes en los pensamientos de Kazemaru, no creía que alguien podía ser así de acosador y más con una persona como él.
Sonó el timbre del receso. ¡Aleluya! ¡Su perfecta oportunidad para escapar de él! El día de ayer le había funcionado extremadamente bien, había estado tranquilo todos esos treinta minutos de libertad ante ese calabozo con fachada de salón de clases. La verdad, a veces le entraba una pequeña llama de arrepentimiento al tratar así al pobre castaño, pero si lo dejaba entrar en confianza, ya no tendría escapatoria; y no planeaba dejar de asistir a la escuela por miedo a empeorar su salud ¿Para qué? ¿Para que su madre se enojara con él? No, eso sí que no. Su madre podía ser un amor, derrochando alegría en cada paso que daba; pero cuando se enojaba…era mejor no estar ahí.
Las clases pasaron rápidamente, Kazemaru parecía estar de buen humor. Bueno, cada vez que iba a casa lo estaba, nada mejor que salir de ese horrible lugar.
Estaba en su cama, recostado, pensando. Miraba el techo aburrido. Se le ocurrió sacar su "diario", podía sonar un poco afeminado que tuviera uno, pero ahí se desahogaba. ¿Dónde más podría hacerlo? Cogió su lapicero azul; le encantaba ese color, y procedió a escribir:
Mayo 22, 2012
¿Qué haré? No puedo soportar más esto, no quiero enfermar, no quiero temer de nadie. Ser incapaz de confiar en las personas no es bueno, no para mí. Varias veces me arrepiento de cómo trato a Endo; el sólo quiere ser amable conmigo, y aun así, yo lo trato de esa forma tan cruel…
No puedo creer que tuve que escribir aquí de nuevo, la última vez fue cuando mis temores empezaron. Todavía recuerdo lo que escribí:
"¡Que me pasa! Por qué no me puedo acercar a las personas…Tengo miedo, necesito ayuda. Todo, todo por culpa de ESE TIPO, LO ODIO LO ODIO! Nunca debí irme por ese callejón a esas horas de la noche…
No pudo escribir más, recordar ese incidente lo enloquecía, tanto que hasta una vez intentó suicidarse. Si, era así de grave lo que le pasaba al peli azulado. Las lágrimas cayeron sobre el diario, ese era el lado que nadie conocía de él. Su lado débil.
Ese sentimiento nació de nuevo en su pecho, cayó de rodillas sobre el suelo. Agarró su cabeza con desesperación, arrancándose algunos mechones azulados. Todo lo que pasó hace tres años…todo lo que sufrió. Estaba en medio de un ataque de pánico. De sus orbes almendras, salían incesables lágrimas que dejaban un camino brillante en su rostro. Quería gritar pero no podía, ni siquiera podía moverse.
El timbre sonó. La Sra. Mamá de Kazemaru (Así se llamará en todo el fic LOL) no tardó en ir a ver quién era que llamaba a la puerta; hace mucho que alguien no lo hacía. Se extrañó un poco al ver quién estaba frente a su casa…no lo había visto nunca. Aún así abrió.
-Buenas señora, aquí vive Kazemaru?- cuestionó el chico.
-Sisi; pero ¿Quién eres tú?- Era muy raro que alguien estuviera buscando a su hijo, ¡Nunca salía de casa! Además qué clase de persona lleva una banda (subnormal) naranja en su cabeza…
-Aaah, perdón por no presentarme antes- rió –Me llamo Endou Mamoru, un gusto conocerla-
-Que buen momento en el que llagaste Endou-san, tengo un favor que pedirte: Tengo que salir a comprar algunas cosas al supermercado de la otra ciudad (?) Puedes quedarte con él, por favor?-
No dudó en responder, ¡Claro que aceptaba! Estaría a solas con quién ocupaba sus pensamientos la mayor parte del día, imposible decir que no.
Siguió las indicaciones de la Señora hasta el cuarto del peli azulado: Segundo piso, en el final del pasillo, la puerta izquierda. Le fue fácil encontrarla, no es que su casa fuera tan grande después de todo.
Llamó a la puerta. Nadie respondió. Optó por entrar sin aún haber preguntado si había alguien ahí, fue un poco grosero, pero lo hizo. Se sorprendió demasiado al ver tal escena…definitivamente no podía ser él.
Kazemaru estaba en un oscuro rincón de su habitación, lloraba demasiado. Desde que lo conocía (cofcofdesdeayercofcof) no lo había visto así nunca. Siempre mostraba un aterrador semblante que hacía que nadie se le acercara. Exceptuando el moreno, por supuesto.
Se aterró al ver la sangre que bajaba por los brazos y cabeza del de cabello azul. ¿Qué demonios estaba ocurriendo?
Listo~
Quedo muy dramático…
Es la primera vez que escribo algo así, seguro que no quedo bien /3
Perdón por la demora, es que mi cerebro se secó (?) y no tenía nada de imaginación! :c
Si leen acá pues, gracias por hacerlo
Qué les pareció la mamá? Como descarada no? LOL
Ojala les haya gustado y esperen el tercer capítulo, que va a estar bueno –supongo- .w.
***Lo de la primera parte es del futuro~~ o del pasado, quién sabe? x'DD***
