A quien me dijo los sábados, pues así se queda :v jeje! actualización todos los sábados a partir de hoy n_n

Ahora empieza lo bueno(? jajaja espero que les guste.

Mi fiel agradecimiento a los que se dan el tiempo de leer la historia, le dan follow y fav n_n saben que son más que bienvenidas sus opiniones :)

Para terminar...

MSLN no me pertenece, todo a sus respectivos dueños y bla bla bla... me dio hambre :v


Fuego en la piel

II


Reino de Al-Hazard, Palacio Real

-¡No puede ser posible! ¿Para llegar a esta ridiculez fue que nos llamaron? –exclamaba totalmente incrédula la reina Lindy.

Fate, quien acababa de llegar del viaje, fue a informar sobre la conclusión y solución que brindó la Organización, o más bien, la solución que brindó la castaña representante de Mid-childa, ganándose la exclamación de parte de su madre.

-Madre, no es necesario hacerles caso. Podemos llegar a una mejor y más efectiva solución –proponía compartiendo el desconcierto con su madre.

-Me parece mucho me-

Pero la reina fue interrumpida por la otra soberana del reino, quien escuchaba la conversación con sumo interés y reflexión.

-Nada de eso mi querida Fate, harás lo que se te ha dicho –decía suavemente provocando el desconcierto de su esposa e hija.

-Pero amor eso no nos- fue nuevamente interrumpida, esta vez porque los dedos de su esposa se posaron en sus labios.

-Sí, nos beneficia y de hecho me parece una buena vía, nuestra Fate y la princesa de Uminari pueden llegar a congeniar muy bien y llegar a un buen acuerdo o bien aclarar las razones de su ataque –exponía Precia mientras aún mantenía el dedo sobre los labios de su esposa que la veía con una ceja alzada –eso es algo que no creo que puedas llegar hacer con el líder Takamachi ya que sin atender razones te abalanzarías contra él ¿o me equivoco? –asevera ligeramente divertida mientras su esposa frunce el ceño.

-Pero mamá, ¡Esa princesa es insoportable! ¿Enserio piensas que llegaríamos a entendernos? –Fate hablaba horrorizada ante la idea, no la vio ni por 10 minutos y ya la quería ahorcar por su arrogancia.

-Algo me lo dice –le responde con un tono misterioso la reina Precia –Es la solución más pacífica por el momento, después de todo van a cesar los ataques por parte de ambos ¿cierto? ¡Alégrate porque nuestro pueblo tendrá paz por dos meses! Y si logran congeniar, será a tiempo indefinido ¿no es eso muy bueno?

La segunda monarca sabe muy bien cómo manejar el lado justo y compasivo de su hija mayor, igualmente como hacer que su esposa se tranquilice. Todo por el bien de su pueblo ya que ella misma estaba cansada de las constantes disputas y guerras peligrosas a las que su hija mayor, junto a su compañera Signum, han ido en un par de ocasiones.

Ocasiones en las cuales Precia tenía el corazón en los labios debido a la inmensa preocupación por su hija, ni siquiera lograba descansar bien cuando ella iba a batallar y la sola idea de recibir la terrible noticia de que su amada Fate no regresaría le provocaba un inmenso desespero que terminaba en lágrimas que su esposa limpiaba tiernamente por ella.

-¡Pero mamá!-

-¡Pero nada Fate! ¿Acaso quieres arriesgar de nuevo tu vida en esos crueles campos de batalla? –Los recuerdos de aquellos angustiosos días hacen que la reina se exalte –Dime, ¿te has puesto a pensar en cómo se debe sentir la familia de cada uno de los guerreros que van a esos enfrentamientos? –El mirar violeta de la segunda monarca se pone vidrioso para decir lo siguiente -¿Te has puesto a pensar en cómo se pone tu hermana, tu madre y yo cuándo tienes que ir a luchar también?

En tiempos de desesperación, cualquier mano extra es de mucha ayuda y así lo ve la princesa Fate quién sobrecogida por un sentimiento de impotencia y cansada de solo ver a sus soldados marchar hacia la incertidumbre, empezó a entrenar desde muy joven en el arte de la espada y así ser una buena líder para ellos al guiarlos hacia la victoria en los campos de batalla. A pesar de la negativa de sus madres, Fate mejoró notablemente en sus habilidades por su cuenta además estudió la sistemática de los encuentros convirtiéndose al mismo tiempo en una excelente estratega que desgraciadamente era muy necesaria en esos tiempos.

Con el dolor en el alma, Lindy concedió el permiso para que Fate vaya a su primera batalla cuando la joven princesa contaba con tan solo quince primaveras. El enfrentamiento era de suma importancia al ser en una ciudad clave para la economía del reino de Al-Hazard, por eso la insistencia de Fate era extrema. El día que tenía que partir, Alicia, la menor de las gemelas, lloraba desconsolada rogando a su mamá que no deje que su hermana vaya a una muerte segura mientras su madre veía con dolor la escena donde su esposa trataba de consolar a su hija diciendo que era necesario aunque ella misma estaba en contra. Despidió a su hija con una forzada sonrisa y ella partió con decisión al frente del batallón. Durante los tres meses en que Fate estuvo fuera, Lindy vivía mortificada por su decisión y la culpa crecía cada noche en la que tenía que limpiar las lágrimas en los ojos de su esposa o cada tarde en que pasaba abrazando a su otra hija quien buscaba consuelo ante su angustia, en sus brazos.

A pesar de que el alivio llegó cuando su hija regresó a salvo al palacio y se prometió no volver a dejar que su hija se marchara a otra batalla, tuvo que ceder ante la insistencia de su hija en otras dos ocasiones más, que al ser igual de cruciales que la primera, la testarudez brindaba a su hija mayor razones casi irrebatibles para su presencia en las mismas.

Y estas reacciones en su familia eran muy poco conocidas para Fate, hasta ese momento donde vio la tristeza en su madre y la desesperación en el rostro de su mamá.

-Está bien mamá, haré mi mejor esfuerzo para poder llegar a un acuerdo con la princesa esa –concedió a medias mientras suspiraba y veía culpable a sus madres.

-Gracias mi niña, estoy segura que estos dos meses serán más llevaderos que en otras ocasiones.

-Muy bien, como desees, sigue en tus manos la futura paz del reino –concedía también, la reina y su esposa tomó felizmente su mano.

-Iré alistando mis cosas, con su permiso –pidió la princesa para darse vuelta e ingresar en el palacio.

Recorrió pasillos hasta llegar a su habitación donde empezó a clasificar las cosas que llevaría, como sus espadas de práctica, mudas de ropa y varios dijes de madera hechos a mano que representaban a su familia y que solía llevar como amuletos en el campo de batalla.

En esas ocasiones los distribuía, el dije en forma de lobo representaba a su madre y lo amarraba en el mango de su espada simbolizando la lealtad a su familia y liderazgo que necesitaba y sabía muy bien que a su madre le sobraba. Uno en forma de leona que solía llevar en el cuello cerca de su corazón y el cual representaba a su mamá, quién siempre estaba dispuesta a defender a su familia y brindar calidez, por eso lo llevaba cerca de su corazón, para no permitir que este se vuelva frío e insensible. Un dije que siempre la hacía sonreír y no solo por la broma personal que conlleva sino también por lo que significa para ella, un zorro, que representaba a su astuta y molestosa hermana, y el cual lo llevaba amarrado en la muñeca izquierda. Por último y también causa de su sonrisa, era un perrito hecho por su hermana, ya que según ella "Si para ti soy un zorro, tú para mí eres un perro por lo leal, noble y cabezota que eres a veces, además piensa que eres digna sucesora de nuestra madre al ser un lobo chiquito", este lo llevaba en su muñeca derecha.

-¿Por qué estás empacando? –Sonó la voz de la gemela menor y se notaba cierto tono de desconcierto -¿Acaso los diálogos salieron mal? ¿Vas a ir a otra batalla? –agregaba, esta vez, con cierta desesperación y angustia naciente ante la idea de que su hermana se exponga al peligro por cuarta vez y aquí Fate tomó en consideración lo que le dijo su mamá.

-No es eso Ali, no voy a ninguna batalla –tranquilizó a su hermana y esta la miro casi no creyéndoselo –Que los diálogos hayan ido bien aún está por verse. Pasa que una representante de Mid-childa propuso la idea de que conviva con la princesa de Uminari por dos meses en terrenos neutros y así crear una amistad beneficiosa para ambos territorios –explicó a su hermana mientras ella asentía comprensiva hasta que comprendió el tiempo que estaría sin la compañía de su hermana logrando que la idea la entristeciera.

-Bueno, cualquier cosa es mejor que una nueva guerra –dice mientras se acerca lentamente hacia su hermana quien la mira apreciativa –Te voy a extrañar pedazo de boba, suerte con la princesa y procura no ahorcarla en la primera semana –sonríe y procede a abrazarla con mucho cariño.

-También te extrañaré enana.

-¿Cuándo te irás? –pregunta lentamente la menor.

-Mañana a medio día, esta vez no hay tanta urgencia por nuestra presencia y Signum no quiere madrugar, ya sabes que lo detesta –comenta con gracia contagiando a su hermana.

-Entonces te ayudo con lo que te falta y pasaremos lo que resta del día juntas, así como los viejos tiempos –propone la menor y la mayor acepta de buena gana.

Estado de Uminari, mansión Takamachi

-Entiendo, confiaré en ti hija mía, el bien de nuestros habitantes está en tus manos –asiente el líder Takamachi ocultando la tristeza que le causa el estar separado de su pequeña por tanto tiempo.

-Gracias padre, iré a prepararme, pero antes –la princesa se acerca a su padre y toma sus manos mientras en sus facciones se aprecia el cariño – ¿Hay noticias de mamá y mis hermanos?

-Sí, tu madre te envía muchos besos y tus hermanos, muchos abrazos. Ellos llegarán en una semana, supongo que se pondrán un poco tristes al no encontrarte –informa un poco cabizbajo el patriarca y su hija asiente y lo mira con ternura hasta que se acerca a abrazarlo.

-Los extrañaré mucho y parece que tendré que esperar más para volver a verlos –se notaba que la tristeza también afectaba a la joven pelirroja y acompañaba a su padre en su melancolía –Ellos también están buscando ayudar al estado y lo entiendo, no debo ponerme así… no debemos –le sonríe a su padre y este asiente orgulloso de la fortaleza y entendimiento de su hija.

-Así es, ahora mi pequeña, ve a descansar que mañana te espera un largo viaje –pide el padre y su hija hace caso despidiéndose de nuevo y caminando hacia su cuarto.

Una vez ahí alistó sus cosas, llevaba poco en realidad, pero según ella no necesitaba más, con unas pocas mudas y un collar en forma de dragón, que era símbolo del clan Takamachi, dio por terminados sus arreglos y procedió a cambiar su vestimenta por una ropa de dormir para dejarse llevar, sin reparos, por los brazos de Morfeo.

Al día siguiente, muy de mañana, mandó a que sus cosas estén alistadas en su yegua mientras ella iba hacia la habitación de su padre a despedirse.

-Buenos días padre –saludaba mientras se acercaba hacia los aposentos del líder quien permanecía sentado y aún arropado pero con una expresión decaída.

-Buenos días hija mía, rogaré porque llegues sin problema a tus destino y ahí puedas lograr todos tus objetivos –dicho esto su hija se acercó para abrazarlo y dejar un beso en su mejilla.

-Daré lo mejor de mí, por favor cuídate mucho y dales muchos besos y abrazos a mamá y mis hermanos cuando lleguen –se alejaba lentamente de su padre regalándole una hermosa sonrisa antes de dar vuelta y dirigirse hacia los establos donde su yegua y su escolta esperaban listos para partir.

La princesa montó con elegancia y empezó su travesía.

Ya a cierta distancia de su hogar, regresó la vista y le regalo una última mirada cargada de nostalgia y decisión.

Y así pasaron los tres días más cansados de su existencia, entre el viaje a caballo y las acampadas al aire libre. El anterior viaje no lo sintió tanto debido a que lo realizó en un carruaje, ahora no lo dispuso así porque según ella sería mucha molestia para el pobre conductor que tenía que regresar enseguida ya que no figuraba para nada en el acuerdo.

Llegó a la mansión Yagami, donde vivía la responsable de la desconcertante idea de paz, a la hora del almuerzo y al que ella asistió con mucho gusto debido al hambre que tenía.

-Su alteza, sea bienvenida al hogar Yagami, la escoltaremos a su habitación y acomodaremos sus cosas –daba la bienvenida un mayordomo alto y robusto de tez morena y pelo claro mientras daba una protocolaria reverencia hacia la princesa que agradecía las atenciones dadas.

Recorrieron pasillos y subieron escaleras hasta llegar a un pasillo con tres puertas, una de color chocolate con adornos de oro, otra de color negro con decoraciones de rubí y en frente de esta, la última puerta, de color blanco y sus adornos eran de zafiro. El alto mayordomo la guió hacia esta última.

-Hayate-sama dispuso esta habitación para usted, está equipada con todo lo que necesite y si necesita algo más puede llamarnos o bien consultarlo con la ama quien usualmente está en su cuarto, el cual es el de la puerta color chocolate, o bien está en la biblioteca –informa en servil tono el hombre.

-Muchas gracias, si no es molestia, ¿me podría avisar a la hora de almorzar? –pide casi tímidamente la princesa y el mayordomo asiente.

-Por supuesto.

-¿Dónde se encuentra Yagami-san? –pregunta curiosa la joven.

-Está en la cocina de la mansión ayudando con la comida –esto sorprende sobremanera a la joven pelirroja ya que, para ser alguien importante, parece ser alguien muy humilde.

-Oh vaya… una última pregunta –dice mientras mira a los lados, como esperando algún ataque o algún destrozo por las cercanías – ¿Dónde se encuentra esa… ejem… Harlaown-san? –corrige cualquier expresión agresiva y espera por la respuesta del hombre.

-Harlaown-sama aún no llega, su alteza –le responde y después se gira ligeramente –si ya no hay nada en que le pueda servir, me retiro –dicho esto gira completamente y se pierde en los pasillos mientras que la princesa suspira y se tira a la cama boca arriba.

-Bueno, por lo menos tengo minutos de paz antes de que llegue –se pone a pensarlo mientras mira el techo para después fruncir el ceño –ojalá no se pase de lista y en verdad llegue. ¿Quién se cree esa salvaje?

Y procede a refunfuñar en contra de la rubia princesa por largo tiempo hasta que se le da el aviso de que el almuerzo está servido.

Debido a que no está familiarizada con la mansión, decide a seguir al sirviente que le dio el aviso hasta llegar a un salón grande, con decoraciones llamativas pero sin pasar a la exageración dando un ambiente bastante cálido y familiar. En medio del salón se encontraba una mesa con capacidad para ocho personas y sentada en una de las puntas con una sonrisa divertida en la cara, se encontraba la dueña de casa.

-Bienvenida a mi humilde hogar Nanoha-chan, espero que disfrutes de la comida –saludaba la castaña y la cobriza se sorprendía por el trato familiar, de nueva cuenta.

-Emm, muchas gracias Yagami-san –procede a sentarse bajo la atenta mirada de la castaña quien niega con una sonrisa.

-Solo Hayate, por favor, después de todo vamos a pasar largo tiempo en compañía de la otra… claro, nosotras y Fate-chan –ante la mención del nombre la princesa de Uminari se tensa en su puesto y esto no pasa desapercibido por la divertida muchacha –Tranquila, tengo la corazonada que se llevarán muy bien y lograrán solucionar sus conflictos, solo deben darse la oportunidad –habla como si solo fuera un juego de niños, sorprendiendo de nuevo a la princesa cobriza –Hablando de ella, parece que la tendremos para la hora de la cena, así que ten un poco más de paciencia –le guiña un ojo y después pide amablemente a un sirviente que se empiecen a servir los alimentos.

Horas más tarde, puertas de Mid-childa

-¿Enserio podrás convivir con la princesa de Uminari durante dos meses? –preguntaba al borde de la ironía, una joven mujer de cabellos rosas, a su acompañante quien lucía un ceño perfectamente fruncido.

-Signum, basta, no me lo recuerdes a cada rato –amenazaba sin éxito ya que para la peli-rosa, su acompañante más que ser su princesa, era más bien su muy cabezota hermana menor.

-Te doy dos días antes de que quieras ahorcarla o bien darla como ofrenda a los dioses del bosque –provocaba intencionalmente, la sonrisa en su rostro así lo demostraba.

-¡Con un demonio, ya me cansé! –gritaba para después arrear a su caballo y emprender una carrera hacia su destino.

-¡No te vas a librar de mí, Testarossa! ¡Después de todo yo también viviré ahí! –seguía molestando mientras acompañaba a la rubia princesa en su carrera.

-¿Ahora qué te picó que viniste muy graciosa? –le preguntaba cansada y de respuesta solo recibió una fugaz carcajada.

-Nada, pero esto ya quiero verlo –y procedió a exigir más velocidad a su caballo que parecía disfrutar con la carrera que le brindaba su jinete.

-Claro, como digas –también aumentaba la velocidad de su pura sangre quien parecía ansioso por dar alcance a su compañero.

Importándoles poco el relajo que estuviesen armando, princesa y compañera iniciaron una guerra de velocidad que no bajó de intensidad ni porque ya faltaba poco para llegar a su destino. Más bien aumentaron más la velocidad y entraron a la residencia haciendo algarabía por sus exclamaciones y risas.

Ya en el último trecho, la princesa animó más a su caballo, logrando que llegaran primeros por muy poco y el disfrute de la princesa no se hiciera esperar contagiando a su pura sangre quien se puso a relinchar mientras se apoyaba en sus dos patas traseras.

-Vaya, que entrada tan propia de una princesa –se escuchó la sarcástica voz de cierta princesa de pelo cobrizo.

-Vaya, ni bien llego y ya me anda jodiendo la existencia –sonreía mordazmente la rubia mientras bajaba de su caballo con elegancia matadora.

-¡Fate-chan! Que gusto tenerte aquí finalmente –intervenía la castaña al percibir la tensión entre ambas.

-Yagami, perdón el retraso y el hecho de dejar que soportes tan odiosa presencia por ti sola –asentía aún con una sonrisa en el rostro y la aludida solo negó con la cabeza.

-Eso es un mal comienzo Fate-chan y por favor, solo trátame por mi nombre –regañaba y pedía al mismo tiempo.

-No te esfuerces Hayate-chan, supongo que ya está en su sangre ser tan hostil –echaba más leña al fuego, la ofendida princesa pelirroja.

-Ay pero quien habla, si es la misma princesa que me recibe con sarcasmos solo porque es muy cobarde como para cabalgar como se debe a un pura sangre –y no se hace esperar la mordaz respuesta de la rubia.

-¡Salvaje! –acusa sin pensar la princesa de Uminari.

-¡Estirada! –le responde la princesa de Al-Hazard.

-Estos dos meses serán un martirio con una persona como tú.

-¡Qué bueno que coincidimos en algo! ¿Ya somos compatibles? Y si es así ¿Ya te casas conmigo? –agregaba con mordaz diversión mientras pasaba su brazo por los hombros de la cobriza.

-¡Ni siquiera te me acerques! Preferiría botarme de un barranco antes que casarme contigo –escupe con odio mientras aparta de un empujón a la rubia.

-¡Qué bueno! ¿No quieres que te eche una mano con eso? –proponía destilando el mismo odio.

-¡Agh, imbécil! –y entraba a la mansión hecha una furia la pelirroja.

-¡Insufrible! –respondía en un grito mientras se giraba hacia su caballo para recoger sus cosas.

-Me equivoqué, no fueron ni dos minutos antes de que quieras ahorcarla-


Pasa que cuando quiero hacer un drama igual me sale comedia :v así que, por el momento si, dejaré que sea comedia pero después ire arreglando eso ;) ok ya jaja! Debo confesar que no me esperaba tantos favs y follows tan rápido :O que emoción! Gracias a todos los que leen y también a los que dejan reviews.

Y hablando de estos, seguiré mi parte favorita que es responder los comentarios *-* ya dije que me encanta saber su opinión?... no?... Pues me encanta! x)

Fatelove: Ahora te haré el sábado? lel, como es eso de la caja de tomates? D: mala -3- y... oh claro fíjate tengo esposa e hijos :v a q no te lo esperabas? jajajaja Para lo demás, ya vez que si les avisé e_e y tu cuando avisas?...oh, ya tengo con que molestarte en clase muahahaha xP cuidate Signum...-kun :v xD

NanoFate24: Que bueno que te haya gustado! :D y te daré razón en la frase, pero talvez les lleve más de un paso por aquí...talvez no...ya veremos :3 Confieso que me estoy divirtiendo horrores al escribir a Nanoha con esta personalidad xD por el momento, en algún rato aparecerá nuestra tierna y querida Nanoha :3. Aquí fue la conti, espero que te haya gustado... hasta mientras me como las uñas por tu epílogo :C.

Momo: Que gusto leerte de nuevo! n_n es bueno saber que el primer cap me salió más interesante xD en la primera historia me costó más por el hecho de ser la primera :3. Por cierto, habrá más del mapache! es el picantito de las historias jeje, ahora con lo de la convivencia... roguemos xq no incendien la mansión :O ok no. Gracias por los buenos deseos y x el review :D cuídate y ten una excelente semana.

Sakuradakota: Hey gracias! espero que te haya gustado este cap :3 saludos para ti tb, no me tarde mucho no? jejeje

Nos leemos la próxima :D