Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.

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Capitulo I

Reyes y peones.

-Mierda. -Milo dejo salir una risa entre dientes tras escuchar la expresión de Aioria. Era un cuatro contra cuatro: de un lado Defteros con él, Aioria y Shaka. Del otro lado Sasha con Camus, Aldebarán y Mu.

-Aioria eliminado. -Notifico Defteros con voz mortecina- Escorpio atentó. -Con Aioria, eran dos los eliminados dado que Shaka había sido dejado fuera de combate por un ataque combinado de Mu y Sasha.

-Si, señor. -Milo respondió mecánicamente, a pesar que en el simulador en ese precisó momento tenia a Sasha enfocada en la mira. -Una menos. -Apretó el gatillo, anulado dado que era una practica en red con simulación, y el mecha Minerva fue impactado por un disparo de granada.-Fuera de servicio... Pero por las dudas... -Disparo único directamente al pecho del mecha.

-Buen tiro, Antiko. -Elogio Sasha, una vez desconectada del simulador.

-Gracias Mayor. -Replicó sereno, mientras trataba de dar con los tres faltantes. Camus y Mu no aparecían en su radar... Menos aun Aldebarán, de este no tenia idea donde estaba. Shaka y Aioria no habían llegado a descubrir el paradero de este antes de ser eliminados.

-Aries eliminado. -Informo Defteros.

-Bueno... Solo queda Camus. -Que sabe como me muevo y pienso, pensó amargamente. -Y Aldebarán- Por alguna razón, era incapaz de apretar el gatillo en los simuladores cuando sus amigos estaban enfrente. Solía disparar y dejar el mecha fuera de funcionamiento, pero evitaba dañar la cabina del piloto.

-Acuario eliminado. -Gruño Defteros.

-Ok... Alde ¿Donde te metiste? -El mecha circulaba entre las calles desérticas de La Habana, se había montado el escenario con fotos satelitales del lugar. - ¿Como puede el mecha mas grande desaparecer tan fácilmente...?

-Que buena pregunta...- Milo agradeció no haber dicho nada comprometedor, dado que su canal de audio estaba enlazado al de Defteros- Sube algún lugar alto y explora con los sensores de calor.

-Si, señor. -¿Donde se metió el grandote?- Alde... - Subió al edificio mas estable que encontró-Tengo que felicitarte, estas muy bien escondido. -La señal de ataque inminente comenzó a chillar, Milo movió bruscamente los controles y evadió el misil anti-mecha lanzado por su amigo- Hijo de la gran... -Los sistemas de amortiguación evitaron una fea caída- Espero a que tomara altura... ¿Señor pudo encontrar donde esta?

-Estoy fuera... Me acaba de eliminar. Realmente esta bien escondido.

¿Que Aldebarán había hecho que...? ¿Había sacado de combate al mayor de ellos? Aldebarán había eliminado al mas experimentado de todos (sin contar a Sasha). Cambio de arma por una de distancia más corta. El rifle era bueno, siempre y cuando fueras el cazador y no el cazado. Algo le decía que acababan de cambiar lugares. Él no sabia donde estaba su amigo, pero si había eliminado a Defteros tendría que estar cerca de la anterior posición de este.

-Scar. Busca la ultima posición del Géminis Dark y que lo saco de combate. -Sintió que le daría un infarto: explosión simultanea de cargas terrestres magnéticas-Claro... El Tauros tiene para llevar explosivos, dado que puede usarse en demolición de infraestructura enemiga- Debo andarme con ojo o me hará lo mismo que a Defteros- Scar, muéstrame desde donde vino el ataque hacia nosotros.

...

-Aldebarán... -El grandote sonrió, había eliminado al Scarlet Nedell de la misma forma que el Géminis Dark.- ¿Donde te escondiste todo el tiempo?

-No tendría gracia que te lo dijera Milo.

Puente. Al mismo tiempo.

-A cada momento, trabajan mejor con los mechas -Defteros observo a Sage atentamente.- Las táctica de Aldebarán, fue muy astuta elimino a Milo antes que este descubriera las trampas...

-Sospecho que quieres preguntar algo. -Era la única razón por la que se presentaría en el puente sin ser llamado.

-¿Por que entrenamos en "La Habana"? -Hizo una pausa- Señor, hasta donde tenia entendido... No participaríamos del ataque a la Isla de Cuba.

-Ordenes de arriba. -Fue la única respuesta que recibió de manera cortante.

-¿Participamos a pesar qué se notifico a las tropas que no lo haríamos?

-Alhena, el tono de voz. -Se levanto de su lugar y caminó hacia el hombre- Entiende, que respondemos a alguien.

-Que no esta en este navío-Replico Defteros- Vendió su alma al diablo, cuando acepto sentarse en ese lugar. -Tras decir esas palabras salió del puente. Al igual que él, Sage no era mas que un peón... Una pieza que podría sacrificar, quien sea que moviera los hilos, en cualquier momento.

-¿Y si la orden de eliminar a la piloto vino de aquí? -No creía creer eso- Me niego a aceptarlo, Sage no haría algo así- Pero siempre esta la posibilidad, nada es absoluto.

Apretando los dientes, Defteros siguió su caminó. Lo de decirle que había vendido su alma había sido un momento de rabia, pero ahora comenzaba a creer en esa probabilidad. Tantos años en el campo de batalla le hacia ver enemigos entre quienes considera sus amigos. Todos los demás integrantes del puente estaban completamente enmudecidos. Habían escuchado la duda del jefe de pilotos mecha y también las ultimas palabras que le dedico al comandante del navío.

Pista de despegue. Una hora después.

Milo observa a Ío, a lo lejos un par de latas vacías esperan. Están a un metro del borde de la pista de despegue. El francotirador lleva un rato sentado en el suelo esperando a disparar. Dado que las balas deben guardarse están usando rifles de perdigones. En cierta forma se siente un pequeño al usar esas armas. El disparo se escucha, es muy leve, pero ve como una gaviota se va al pisó.

-El objetivo eran las latas.

-¿Acaso nunca comiste gaviota asada? -La cara de Milo le saca una risa al francotirador, quien enfoca de nuevo su mira y tras varios disparos repetitivos hace saltar las latas.- ¿Que te parece?

-Que te toca ir hasta allá a acomodar las latas. -Informo Milo, mientras observa con los binoculares las cuerditas evitando que las latas cayeran por la borda- Y una cinta no aguantó. -El otro chasquea la lengua. -Ío... Yo...

-Es una guerra -La palabras fueron dichas de forma helada- Desde que entre al ejército, sabia que mi país no lo lograría. -Dejo el rifle de aire comprimido en el suelo y se fue acomodar las latas.

-Creo que te agradecerá que no les des tus condolencias. -El otro francotirador presente, un soldado llamado Albafica, le miro con pena. -Por mas gentil que sea tu intención, solo presionas una herida infectada que aun no ha tenido posibilidad de sanar.

-Mientras él estaba en las islas, olvidado incluso por dios, su hogar era destruido. -Observo a Ío realizar el camino de regreso- No me puedo imaginar como se debe sentir.

-No debes hacerlo. -Albafica le miro, de los tres presentes era el mayor... Los demás francotiradores habían pasado de su idea de práctica.- No le conocéis y hay veces que la empatía solo es un vendaje... Que te impedirá hacer lo correcto cuando es correcto.

-¿Y como sabes cuando algo es completamente correcto?

-Que gran pregunta... -Ío sin duda había escuchado la ultima parte- Todo depende de lo que traigas en tu mochila.

-¿Que mochila? -Albafica puso los ojos en blanco ante la pregunta de Milo.

-La mochila de valores que poseas, para mi lo correcto fue unirme voluntariamente al ejército para proteger a mi familia. -Ío sonrió y cerro los ojos- mis valores decían que sacrificar mi vida por mi país era lo correcto, para mi padre... Lo correcto era que me quedara en la isla, siendo un pescador como él.

-¿Que tenias en la cabeza para alistarte voluntariamente? -Albafica y Milo le miraron espantados, creían que el francotirador era un recluta forzado al igual que ellos.

-En Chile existía una ley conocida popularmente como la "ley honoris causa"... Si un miembro de cualquier familia se unía voluntariamente al ejército... Todos los restantes de dicha familia quedaban fuera del convenio militar internacional. -Milo junto los labios en una fina línea, estaba seguro que si esa ley hubiera estado en Grecia su hermano hubiera hecho lo mismo que Ío- Soy el... Bueno...era el mayor de siete. -Dejo salir un amargo suspiro- preferí darle la espalda a la posibilidad de que ninguno ingresara en las pruebas de los 16 y fui por lo seguro. Ofrecerme de voluntario y liberar a mis hermanos de semejante destino. -Miro a Milo- Y te toca disparar.

-¿En serio vas a azar la gaviota? -Pregunto Albafica al notar que el francotirador tenia el ave por las patas.

-Si me dejan si. -Milo tomo posición y observo las latas, termino sentándose en el suelo como Ío. Deseando tener un trípode para estabilizar bien el arma. Ahora entendía por que Ío había sugerido que fuera sin el trípode... No siempre podrían gozar de la ventaja de la situación ideal.

Sonrió y jalo el gatillo, una lata salto de su lugar. Paso la mira hacia la siguiente, el pequeño banderín que usaban para calcular el viento se sacudió sin clemencia. Tamborileo lentamente sus dedos en el arma, no quería quedar en ridículo ante los otros dos que sin problemas habían derribado las latas.

-Tienes que enseñarme a disparar desde el hombro de un mecha. -Comento al fin, sacando una risa al soldado de Chile.

Camarote, esa misma noche.

"Vendió su alma al diablo cuando acepto sentarse en ese lugar".

Las palabras lo habían atormentado todo el día desde que fueron dichas. Y le atormentaban por que había verdad en ellas. El Proyecto Assasin, (creación de Defteros y otros) presentado originalmente como un manotazo de ahogado bajo el disfraz del proyecto Centinela. Se había transguiversado de tal manera que ya no existía como tal. Defteros tenia muchas razones para estar furioso, él había creado el proyectó en si. Fue la voz de Defteros Alhena la que junto a esas personas y permitió crear los dos proyectos.

Claramente, en el proceso los políticos habían metido sus narices mas de lo que Defteros (de haberlo sabido) lo hubiera permitido. Sabia que de los creadores del proyecto, Defteros era uno de los pocos que aun vivía. Todos los demás habían muerto y por la escasa comunicación que se permitía entré militares en cierta forma comprendería si el hombre ignoraba esa información.

-Ellos son los reyes y nosotros los peones... -Encendió su computadora- Esto es el juego del rey, el rey dice y como idiotas cumplimos... -Había un mensaje esperándole.- necesitaba contar con los seis pilotos -Y por suerte uno de ellos me es incondicionalmente fiel.

Continuara.