CAPÍTULO 2

…:::…

Unos momentos después, Tony se arrepintió de revelar su identidad.

Había jugado al tipo arrogante y presumido enfrente de la cámara, pero se había dado cuenta unos instantes después que había hecho una mala jugada. Si solo fuera él, estaría bien, él podría sobrellevarlo, podría enfrentarse cara a cara contra el mundo y llegar a la cima. Demonios, él lo amaría. Tony siempre había sido un poco adicto al peligro. La cosa era, que ya no se trataba solo de él nunca más y Tony estaba teniendo un momento difícil asimilando esto, más difícil de lo que había pensado que sería.

Sólo había tenido a Peter un mes y medio después de todo.

Fue un mes y medio maravilloso y teniendo en cuenta todos los eventos ocurridos en tan solo ese mes y medio, el tiempo se sentía malditamente más largo que eso, pero la verdad era, que Peter era relativamente nuevo en su vida y Tony todavía estaba aprendiendo. Él todavía estaba aprendiendo acerca de Peter y la paternidad, demonios, acerca de ser un adulto responsable en general y había momentos donde fue lo suficientemente arrogante como para olvidarse de ello, lo suficientemente egoísta para creer que él podía de alguna manera continuar su vida exactamente como la había tenido antes. Restar armas, añadir un bebe, lograr la felicidad. Matemáticas simples.

La vida real nunca fue igual de simple como aquello.

No era que él se estuviese arrepintiendo, él amaba a Peter con todo su corazón y no habría fuerza en todo el mundo que lo convenciera de que él había tomado la decisión equivocada. Se trataba solo de ciertas decisiones que había tomado desde entonces lo que era el problema. Tony necesitaba aclimatarse, necesitaba empezar a actuar como un adulto responsable, algo que él no había intentado en décadas. El necesitaba hacer unos ajustes.

No podía salir de viaje a Francia para el fin de semana por un capricho, no podía tener borracheras locas que lo dejaban con resaca por una semana, no podía ir por ahí hablando de una identidad secreta que habría mantenido a su hijo sano. Había actuado tontamente e impulsivamente, encabronado por esa maldita reportera quien llamó a Peter un error, y él no podía hacer eso de nuevo. Tenía que pensar en el efecto que sus decisiones tendrían sobre Peter.

Pepper se lo había comentado también, pero Tony, ya lo suficientemente enojado consigo mismo no fue muy receptivo.

—Tú no puedes amenazar a las personas en televisión nacional, Tony. —Dijo suspirando en el momento en el que él regreso del escenario. —Tienes que mantenerte calmado cuando las personas llamen a Peter un error. Tu puedes defenderlo, ciertamente, pero–

—Pero nada, ellos no pueden solo decir cosas como esas, ¿¡Qué tal si él las cree!?

—Tony. —La voz de Pepper fue amable pero honesta. —No puedes reaccionar así de mal cada vez que los reporteros hagan algo como eso. Ellos lo seguirán haciendo, eso es lo que ellos hacen, pican y clavan el aguijón en todos tus puntos débiles, sabes eso. Y nos guste o no, técnicamente hablando Peter es–

— ¡ÉL NO LO ES! —Tony se sintió un poco avergonzado luego sobre cuán agresivo había sido su tono con Pepper, quien solo estaba tratando de hacer su trabajo, quien tenía un punto valido, pero él estaba enfermo y cansado de la palabra "error". —Él no fue intencional, no un error, eso solo… eso implica arrepentimientos y tu podrías querer enmendarlo si pudieras y yo no lo haría, nunca lo haría. Hay una gran diferencia, no quiero escuchar ni una palabra más sobre esto.

Luego Peter empezó a llorar y Tony solo pudo culparse a sí mismo por gruñir y gritar así mientras sostenía a Peter.

El realmente necesitaba aprender a controlarse.

El trató y consiguió hacerlo mejor. Él no era perfecto y hubo una que otra metedura de pata con la prensa ese año, uno en particular, que fue un incidente muy malo donde Tony terminó pegándole en la cara a un reportero cuando lo abordó fuera de una tienda de ropa de bebe por que el reportero le pregunto si él tenía planes de enviar a Peter a estudiar a un internado como él lo había hecho.

No había sido la culpa del reportero y Tony había sido lo suficientemente maduro para admitir esto luego. Él estaba estresado y exhausto ese día —había sido la tercera noche en que permaneció despierto con un bebé con cólicos— Los reporteros habían hecho miles de preguntas y estaban demasiado cerca de Peter para su comodidad, Peter empezó a lloriquear de nuevo por todo los flashes de cámaras y esa pregunta cruzó solo un poco la línea.

La gota que derramó el vaso y todo eso.

Tony fue llamado para encontrarse con el reportero, Jeff Kalinski, disculparse en persona y le pagó más de lo que el tipo hubiera conseguido en los tribunales. Jeff trato de rechazarlo, lo cual Tony apreció, pero le puso el dinero en el bolsillo e insistió. Ellos incluso tuvieron una conversación algo decente; Jeff tenía tres hijos y entendía lo que eran las largas noches que arrancaban tu cordura de un solo tirón. Él incluso le dio un buen consejo a Tony y cuando Tony admitió que él se sentía un poco preocupado de arruinarlo todo (aunque un "poco preocupado" era el eufemismo del año), Jeff solo rió.

—Lo vas a arruinar. —Jeff se encogió de hombros. —Es inevitable. Vas a gritarle al niño cuando él no se lo merece solo porque tuviste un mal día, o vas a perder tu paciencia con algo estúpido y trivial, vas a hacer reglas que no tendrán sentido, Peter va a quebrarlas y tú no vas a darle la razón, incluso aunque sepas que él tiene la razón, ambos terminaran enojados. Nadie lo hace perfectamente. Tercer round, y solo Dios sabe que aún sigo dando tumbos.

—Pero yo siento que tengo todo a mi disposición, debería ser capaz de llegar con un algoritmo sobre esto. —Admitió Tony. —Tengo el dinero, los recursos, el intelecto, dame tiempo y podré escrudiñar en todo esto y encontrar todo los datos disponibles para pasar por esto y–

—Todo el dinero y recursos del mundo no te harán un mejor padre. —Jeff sacudió su cabeza. —Eso lo hará un poco menos duro, seguro. Nunca tendrás que rebuscar el dinero para pañales, o recortar gastos para pagar el equipo de futbol o las lecciones de ballet, las escuelas privadas o la preparatoria, la universidad. Pero pienso que cuando se trata de paternidad, hay un poco de karma en todo esto. Si una parte es fácil, la otra será dura. Tú no tienes que tomar fotos de celebridades que no quieren ser fotografiadas y te dan puñetazos en la cara para pagar la universidad de tus hijos–

—Sí, sobre eso… lo siento mucho. —Tony hizo una mueca, aunque Jeff solo lo despidió con una sonrisa irónica, no sin antes añadir. —Pero tu tendrás que explicarle a tu hijo porque no le compraras un Maserati para sus dieciséis aunque tengas el dinero para hacerlo, o tendrás que explicarte por qué no pagaras su renta cuando tenga veinticuatro y este retrasado por sexta vez porque tiene que aprender de la manera difícil.

Tony consideró esto y burlonamente dijo. — ¿Entonces no debo comprarle un Maserati?

—Eso depende de usted, Señor Stark. —Se rió Jeff.

—Tony, por favor. —Insistió este por tercera vez.

—De acuerdo, Tony, entonces. Eso depende de ti, pero te lo digo hombre, recuerda el karma. La forma en como las cosas sean mientras crezca será la manera en la que él espera que sean siempre. El no trabajará para nada, no aprenderá como. Se supone que nosotros debemos prepararlos para el mundo real y debo decirte una cosa, el mundo real no viene de la mano con un Maserati.

Tony se encontró con Jeff un par de veces después de eso, cada tantos meses o cuando él podía. Ellos no eran precisamente amigos, pero Tony le ayudo a conseguir su trabajo soñado como fotógrafo para el Time, unos cuatro meses después de revelar lo de Peter y Iron Man y un mes después de ofrecerle a Jeff unas disculpas, Tony dejó que le hiciera la primera nota oficial de él y Peter.

Eso había sido bueno para las relaciones públicas y desde que Jeff no hizo gran escándalo por el incidente del puñetazo en la cara, fue más que suficiente para compensar el pequeño desliz de Tony. Más importante aún, su reunión con Jeff le había dejado mucho sobre lo que pensar y reconsideró algunas cosas. Por un lado, la absoluta bomba de juguetes en que se había convertido su casa. Después de revelar la existencia de Peter, no era necesario esconder nada así que Tony tenía todo pero había comprado una tienda de juguetes y la llevo a casa.

No es que dotar a su hijo fuera algo malo pero… si Jeff tenía razón, tal vez Tony debería atenuar un poco las cosas. Si Peter tenía siempre lo que quería, entonces el terminaría siendo un caprichoso. Demonios, Tony en sí mismo era un perfecto ejemplo y lo que menos quería era que Peter creciera igual que él.

Así que él redujo un poco los juguetes y se volvió más cuidadoso sobre consentir a Peter demasiado. El no usaba regalos, juguetes o dulces para comprar cooperación, por mucho que quisiera hacerlo. Ellos vivían en una mansión en Malibu, sí, pero por supuesto que Peter tenía las cosas de mejor calidad, pero Tony trató de mantener las posesiones del chico en un mínimo.

Peter tenía su propia habitación, equipada y decorada. Estaba justo al fondo del pasillo de la habitación de Tony, pero Tony no quería mover a Peter fuera de su habitación aun. Es decir, era imposible ignorar los lloriqueos de Peter en la noche, pero él no quería hacerlo —Ok, si, en las noches él quería rodar y arrojar una almohada sobre su cabeza— pero cuando pensaba bien sobre ello, él sabía que no quería ignorar a Peter o contratar alguna nana para alimentarlo en las noches. Eso era algo que él tenía que hacer, algo que él quería hacer por sí mismo.

El continuó siendo Iron Man —él no podría no hacerlo, no con sus armas por allí afuera destruyendo familias y matando a personas inocentes, siendo usadas contra buenos soldados que estaban tratando de proteger a otros— Pero Tony estaba siendo cuidadoso. Él planeaba sus misiones con mucho detalle, tomando solo unos pocos, pocos riesgos, y nada extravagante u ostentoso cuando había peligro real involucrado. Tony siempre había amado jugar un poco con la adrenalina, claro, pero no era solo él quien se ponía en riegos, no nuca más. La imagen de las manos de Stane sobre su hijo nunca lo abandonó y Tony lo consideraba como un recordatorio de que el efecto de sus acciones ahora no recaía solo en sí mismo.

En la cima de todo esto, él aún tenía deberes como CEO de Industrias Stark. Tony tenía reuniones tres veces por semana, aunque él generalmente solo se presentaba a una —no podía permitir que sus expectaciones subieran demasiado ahora— aunque era mejor que antes cuando él solo se presentaba una vez en una que otra semana a lo sumo. Él tenía reuniones ocasionales con los clientes también, pero él siempre había sido bueno en eso, eran las otras reuniones de negocio que lo volvían loco. Tony tenía que sentarse y estar quieto, para firmar papeles y atontar sus ideas por un puñado de magnates con solo dinero en sus cabezas mientras Happy jugaba a las escondidas con Peter en lugar de hacerlo él.

No, él no estaba celoso.

Si, bueno, él estaba un poco celoso.

La cosa era que, entre Peter, Iron Man e industrias Stark, la vida de Tony se había convertido en algo completamente agotador, por decirlo sutilmente. Él se despertaba cansado, pasaba el día agotado, e iba a la cama exhausto. Él difícilmente había hecho algún progreso en las mejoras de la armadura, desde que Peter había tenido algunos problemas para dormir y luego Industrias Stark ocupó todo su tiempo libre durante el día, lo cual era inaceptable.

Así que cerca de seis meses después de convertirse en Iron Man y revelar la existencia de Peter, Tony se tomó una hora, mientras que Peter dormía la siesta, apagó todos los aparatos electrónicos, apoyó la frente en sus manos, y pensó largo y tendido sobre lo que realmente quería para el futuro, y la mejor manera de lograrlo.

Cuando era niño, él solo quiso la atención de su padre. Cuando fue creciendo y empezó a darse cuenta de que eso no iba a pasar, su única meta en la vida era rebelarse, empujar de vuelta, pelear fuego con fuego. Sus objetivos eran dormir con cualquiera, embriagarse y conseguir que lo arrestaran en tantas formas únicas y extrañas como fueran posible, cualquier cosa para conseguir la atención que todavía ansiaba tan desesperadamente. Él se había alcoholizado bastante en su temprana adolescencia, pero fue la muerte de sus padres quienes lo arrojaron a la espiral del alcoholismo de la que nunca se había recuperado.

Tony había ido a la deriva después de eso. Se había graduado de Ingeniería mecánica y cargaba con una pesada herencia, por poco no regresa a Industrias Stark. Probablemente se habría ahogado en alcohol a si mismo si no hubiera sido por la insistencia de Stane para que regresará, si no lo hubiera sacado de su profunda depresión, convirtiéndole en una máquina de negocio para la guerra. Tony se había aferrado a eso como único objetivo, su razón de vivir, sin dar un segundo pensamiento a las consecuencias de sus acciones. Él se lanzó a dirigir una compañía, diseñó las armas, y bebió. Dormía con las modelos, él apostó su fortuna y la ganó de nuevo, bebió. Hizo negocios, dio innumerables comunicados de prensa, bebió. Bebió, y él bebió, y bebió.

Tony era lo suficientemente listo como para reconocer que había un común denominador cuando lo veía.

Paso uno para cambiar su vida, moldear su futuro en la forma que él lo quería, tendría que dejar de tomar. Esta era una idea que le había dado vueltas a Tony antes, especialmente en sus primeras semanas con Peter. Sus peores recuerdos con su padre eran de Howard borracho y Tony sabía bien que él también podía ser un borracho vicioso cuando quería serlo.

El segundo paso… bueno, eso dependía de que quisiera, ¿no? Él quería a Peter. Peter era su prioridad número uno, el resto de su vida podría girar en torno a esto. Balancear su rol como padre, CEO y Iron Man era demasiado, pero dos… él podría manejar ser dos de eso. Él no podría renunciar a ser Iron Man, no con sus armas aun rondando por allí, pero él podía renunciar a ser CEO. Tony aun podía inventar cosas, haciendo contratos independientes con Industrias Stark y fácilmente manteniendo su confortable estilo de vida, todo mientras pasaba más tiempo con Peter.

Él trató de decírselo a Pepper un par de veces, pero ella aun no lo entendía hasta que él se lo dejo en claro.

—Necesito que dirijas la compañía.

—Yo dirijo la compañía. —Dijo ella rodando sus ojos, no entiendo el punto. —Pero aun así necesito de tu firma.

—No, no me estas escuchando, estoy tratando de hacerte la nueva directora.

Silencio.

— ¡Eo! repetía Peter felizmente desde su silla de bebé y Tony no pudo evitar sonreír. — ¿Lo ves? Peter está de acuerdo conmigo, ¿Verdad Petey?

— ¡No! —No fue un "no" rotundo, pero si uno risueño y Tony rodo los ojos con cariño.

—Ayúdame acá, compañero. —Suspiró dirigiéndose a Peter. —Él ha empezado a decir "no" a todo, es muy divertido.

— ¿Haz estado bebiendo? —Pepper se inclinó hacia delante, aun mirándolo como si estuviera fuera de sus cabales

—Por supuesto que no. —Tony frunció el ceño, un poco ofendido. Él no habría bebido cerca de Peter ni en un millón de años.

—Es que... no creo que sepas lo que estás diciendo–

—Estoy diciendo que por la presente, de manera irrevocable, te nombro CEO de Industrias Stark, con efecto inmediato. ¿Genial? ¿De acuerdo? ¡Hecho! —Peter asintió con la cabeza en señal de acuerdo y Tony se rio entre dientes.

— ¿Tú también quieres ser genial Peter? Tienes que conseguir un tono frio como el mío, luego puedes ser muy misterioso. —Tony se acercó a hacerle cosquillas, y Peter gritó alegremente. Pepper lo siguió, tratando de recuperar su atención.

—Tony escúchame por un minuto, haz si quiera–

— ¿Pensado sobre esto? Yo lo he hecho. —Le interrumpió, dándose vuelta para mirarla seriamente, tratando de hacerle entender bien. —Quiero tener más tiempo con Peter y quiero recuperar las armas. Esas son mis dos prioridades ahora, ser director interfiere con ambas.

—Tony. —Pepper tenía esa Mirada es sus ojos, esa donde ella estaba leyendo su mente sin su consentimiento. —Eres lo menos parecido en el mundo a un padre ausente, no importa lo que pienses. Tu estas siempre girando en torno a ese chico como si fuera el sol, no se te ocurra ir por allí sintiéndose culpable sólo porque a veces tienes una reunión, no puedes evitar todo a la vez por un tiempo. Eres un padre soltero, es inevitable que a veces tienes que pasar de él–

—No estoy diciendo que he sido un padre ausente. —Tony acordó, a pesar del hecho de que dejar a su hijo por incluso una hora lo hacía sentir terrible, y la frase de "pasar de él" lo hizo querer sostener a Peter, acurrucarlo como una bola y nunca dejarlo ir. —Sé que he estado haciendo lo mejor que puedo, pero la cosa Pep, es que no quiero hacerlo lo mejor que puedo, quiero hacerlo mejor. Quiero ser un buen padre, no solo tratar de serlo. No necesito ser CEO para mantener mi estilo de vida, todavía puedo ayudar a dirigir R&D sin problemas, y si lo piensas bien tengo más tiempo para estar con Peter. Yo realmente no veo cómo esto podría ser algo malo. ¿Quieres ver más papá, verdad, Peteroo?

— ¡No! —Rió Peter, cubriendo su boca con sus manos como si hubiera sido atrapado diciendo algo malo.

— ¿No? —Jadeó Tony. — ¡Peter, me haz herido! Pienso que necesitaré unos besos para sentirme mejor.

Peter se inclinó y le dio un sonoro beso en la mejilla.

— ¡Ah, Ah, Ah! —Tony negó con la cabeza. —No es suficiente, hombrecito, me heriste muy mal, creo que necesitaré al menos… cinco besos.

— ¡No! —Dijo Peter, cruzándose de brazos.

—Entonces supongo que tendré que robarlos. —Tony atacó a Peter, haciéndole cosquillas tontamente mientras que robaba los cinco besos necesarios. Peter se retorció y chilló con deleite, y Tony plantó el último beso a la derecha de su nariz. —Perfecto.

—'evo, ada —Peter se rió. — ¡Hazlo, 'evo!

—Tan dulce cómo es esto. —Interrumpió Pepper, aunque con una mueca risueña en sus labios. —Me temo que necesito robarme a papi por unos minutos, Peter.

—No. —Peter frunció el ceño, este "no" era menos alegre y más insistente.

— ¡No, ada!

—Lo siento, él se ha vuelto un poco meloso últimamente. —Le explicó Tony a Pepper, luego se giró a ver a Peter. —Petey, se amable, compartir, ¿recuerdas?

—No, ada. —Peter se veía horrorizado por el concepto.

—Sí, si tienes que compartir a papi también. —Tony besó le beso una sonrojada mejilla. —Tu pequeño ingrato.

— ¡No!

—Sí, seguro no lo eres. —Rió Tony

—Tony, podrías por favor escucharme por un momento, esto es serio–

—Estoy siendo serio, quiero que seas la nueva CEO. Pienso que habría algunos temas legales, pero resultará, te estoy nombrando mi sucesora.

Luego de unos cuantas discusiones más. Tony tuvo su consentimiento y dos días después Pepper trajo los papeles. Tony estaba en el gimnasio de boxeo con Happy, Peter en su silla de juegos móvil. Allí estaba él, recién alimentado, y cambiado, por lo que estaba jugando con los diferentes sonajeros y juguetes, balbuceando felizmente cuando Pepper y una magnífica pelirroja entraron.

—El notario está aquí, ¿puedes por favor firmar los papeles de transferencia? —Le anunció Pepper.

Tony hizo un rápido movimiento, distraído por la entrada de la pelirroja y cuando Happy se adelantó hacia él, Tony instintivamente se echó hacia atrás para dejar de mirarla antes de darse vuelta y darle un codazo en la cara.

—Lo siento. —Tony hizo una mueca de dolor.

— ¿Qué demonios fue eso? —Gruñó Happy.

—Se llama artes marciales mixtas. —Tony rebotó sobre sus pies sin dejar de mirar a la pelirroja. —Lo ha sido así desde hace tres semanas–

—Se llama boxeo sucio y no hay nada de nuevo en ello. —Espetó Happy. —Mantén los codos, tramposo.

—Lo prometo Tony, esta será la única vez que te pido que me cedas tu compañía.

Pepper suspiró, hojeando el contrato que la pelirroja le mostraba, haciéndole firmar donde fuese necesario. Tony las miraba, la forma en las caderas de la pelirroja cambiaron cuando se inclinó hacia adelante para mostrar a Pepper el contrato, como las líneas delgadas de los dedos se curvaron alrededor del boligra…

—Primera regla del boxeo. —Happy le dio un manotazo en la cabeza para que se diera vuelta. —Los ojos en tu oponen–

Tony se agachó y le lanzó una patada de lleno a su estómago, lo suficiente para mandarlo de nuevo en las cuerdas.

—Eso es todo, estoy harto. —Happy levantó sus manos. —Si vas a pelear sucio entonces no tengo nada que enseñarte.

—Tú. —Tony ignoró a Happy y señaló a la pelirroja. —Tu nombre.

—Rushman. —Ella le dio una sorpresiva y recatada mirada. —Natalie Rushman.

—Ven al centro, pasa a la iglesia. —Le señalo con un guante.

—No, tú realmente no quieres que ella–

Pepper empezó a protestar.

—Vamos, Vamos. —Decía Tony de nuevo. —No tengo todo el día.

—Lo siento. —Se disculpó Pepper. —Desearía poder decir que él no es usualmente así, pero él es bastante excéntrico.

Tony sostuvo las cuerdas, dejándole a Natalie dar un paso hacia el ring. Él la observo, no embobado, pero la miró fijamente. Ella parecía competente y capaz. Cara bonita, muy graciosa y controlada en su forma de moverse.

— ¿Eres buena con los niños?

—Los amo. —Aseguró ella con una sonrisa.

—Huh. —Dijo Tony levantando la cabeza. —Interesante. ¿Happy puedes darle una lección?

Luego salió del ring y se unió a Pepper en el sofá, al lado de la silla de Peter. Dejo que Peter agarrara su guante de boxeo mientras hablaba con Pepper.

— ¿Quién es ella?

—Ella es de Legal, y es potencialmente una demanda por acoso sexual Tony, si sigues viéndola de esa manera.

—Necesito una asistent– Peter no pongas eso es tu boca, bebé. —Tony puso rápidamente el guante de boxeo lejos de Peter a pesar de sus quejidos de descontento, sacó la caja de cereales de debajo del asiento de Peter y le puso un puñado enfrente. —Acá tienes tu cereal.

—Sé que necesitas una asistente, ya tengo tres potenciales candidatas esperando conocerte.

—No tengo tiempo para conocerlas, necesito una ahora, es ella–

—No, no es ella.

Mientras ellos continuaban argumentando. Happy le preguntó a Natalia si alguna vez había boxeado.

—Si lo he hecho. —Ella le dio una pequeña sonrisa y Happy dudo un poco.

— ¿De qué tipo, tai bo, en el gimnasio o en la calle? Dime. —Él le pregunto. Ella se veía un poco distraída viendo a Stark en vez de responderle, así que él se dispuso a darle un pequeño golpe en el hombro. —Regla número uno, no quites los ojos de tu oponen–

Ella le agarró la mano, la retorció, y lo utilizó como palanca para girar las piernas hacia arriba, se envolvió alrededor de su cuello, y lo hizo rodar hacia adelante cayendo en la colchoneta.

— ¡Oh Dios mío! —Chilló Pepper y Natalie lo soltó. — ¡Happy!

— 'evo, 'evo - Peter aplaudía riendo, mientras le lanzaba cereal a Natalia como si fuera un premio.

—Bueno, eso era de lo que estaba hablando. —Tony solo se rió, acariciando a Peter en la cabeza mientras se ponía de pie. — ¿Qué gran show, no Petey? Parece que el tío Happy acaba de recibir una paliza.

—Me resbalé. —Gruño Happy.

— ¿Lo hiciste? —Tony se rió entre dientes, haciendo sonar la campana junto a la estera. —Parece un nocaut técnico para mí.

—Necesito su impresión. —Natalie le informó esquivando con gracia las cuerdas.

—Tienes una acallada fuerza y unos ojos con una intensidad–

—Quiero decir, una impresión de su pulgar. —Ella le sonrió, recogiendo el contrato y sosteniéndolo para él.

—Cierto.

— ¿Cómo van? —Pepper se les unió levantando una ceja en señal de advertencia a Tony

—Bien. —Tony sonrió, presionando su pulgar una última vez. —Tú eres la jefa ahora.

—Eso sería todo, señor Stark? —Le preguntó Natalie.

—No. —Decidió Tony al mismo tiempo que Pepper decía con más intensidad. —Si, eso sería todo por ahora, señorita Rushman, muchas gracias.

—Quiero una.

—No.

Tony la contrató de todas formas.

…:::…

Seis meses después Tony se encontraba entre las nubes.

Su hijo era la luz de su vida y Tony nunca había sido más feliz. Peter tenía ocho meses ahora, caminaba, hablaba, aunque todavía balbuceaba un poco algunas veces y sólo frases cortas, pero Tony estaba muy orgulloso. Había mantenido a Peter en revisión constante por un grupo de pediatras inmediatamente después de que reveló su existencia a la prensa siendo estas consultas de manera regular desde entonces.

Peter estaba un poco debajo de la estatura promedio, pero era la viva imagen de la salud en los otros aspectos, así que los doctores no estaban preocupados por eso. Uno de ellos, el Doctor Ward, se atrevió a hacer una broma diciendo que él estaba seguro de que Peter se divertiría parándose en pequeñas cajas negras para usarlas como escalones tras el atril, como hacía su querido y viejo padre.

Tony y Ward tuvieron una competencia de miradas.

Ward ganó.

Después de eso, el Doctor Ward se convirtió en el médico de cabecera de Peter. Tenía un irónico ingenio y siempre era muy suave y comprensivo incluso cuando semanas después Tony irrumpió en su oficina insistiendo que tenía que curar a Peter de una nueva enfermedad que sus temores habían imaginado.

Estas eran las partes más duras de la paternidad y lo peor, Tony no tenía con quien compartir la carga. Nadie que lo ayudara a tener un balance, nadie que le recordara que sólo porque Peter tosía una vez, no significaba que tenía neumonía o sólo porque le tomó más tiempo caminar en comparación con los otros bebés no significaba que sería un paralítico de por vida. Nadie para tranquilizarlo, nadie para decirle que lo estaba haciendo bien, nadie para darle ideas o pedir un consejo.

Hubo altos y bajos, momentos difíciles lo golpearon, cometió errores, momentos donde su capacidad para poner a Peter por encima de todo lo demás en su vida lo hizo dudar de su habilidad para realmente manejar esto. Todavía se cuestionaba a sí mismo, muy seguido, había noches donde sólo quería embriagarse desesperadamente para tratar de callar la voz en su cabeza que le gritaba que iba a joder esto.

Pepper, Happy y Rhodey, hacían cada uno lo mejor que podían para ayudar. Irónicamente, él más enamorado de Peter era Rhodey, quien se enteró de Peter al final. Pasaba más y más de sus días libres con Tony y Peter. Tony bromeó sobre que las visitas de Rhodey no tenían fin, pero él las apreciaba en demasía.

Pepper fue sorpresivamente quien se sentía incómoda con Peter. Cuando era más joven ella estuvo bien con él, pero ahora cuando ya podía moverse, ella estaba cada vez más incómoda al quedarse a solas con él. Todavía amaba a Peter, por supuesto y aún podía manejarlo, pero no le gustaba. A Pepper sólo le gustaban los niños cuando eran lo suficientemente jóvenes para sólo cargar con ellos por ahí o lo suficientemente mayores como para razonar con ellos. Era ajena a ésta etapa de niño-medio en la que Peter se encontraba.

Tal vez fue eso, lo que terminó cualquier pensamiento de romance que Tony habría podido considerar con ella. No le reprochaba eso a Pepper en lo más mínimo, ella todavía era una de sus amigos más cercanos, siempre lo sería, pero no podía considerar tener una relación con alguien a quien no le gustara los niños.

Al final resultó que esto se convirtió en una especie de ultimátum para ellos.

Happy en cambio tenía el balance perfecto. Era capaz, y cuidadoso, así como era ese entrenado guardaespaldas en el que Tony confiaba con su vida. Cada vez que él no podía vigilar a Peter, Happy estaba en servicio, junto con otros dos cadetes armados como respaldo de seguridad. ¿Exagerado? Tal vez, pero entonces, recordaba las palabras de su padre cuando lo envió a tomar clases de defensa personal.

"Alguien te secuestrará un día, es parte de ser un Stark, lo mejor que puedes hacer es dejar de preocuparte tanto y endurecerte, así al menos podrás ser un inconveniente para ellos."

Aun cuando ésta no fuera una lección que Tony no quisiera particularmente pasarle a su hijo, hizo caso de la advertencia por lo que significaba y se aseguró de que Peter estuviera bien protegido todo el tiempo.

Natalie se había ofrecido en numerosas ocasiones, pero Tony podía llegar a ser un maldito paranoico y cuando se trataba de su hijo no le importaba serlo. Había conocido a Pepper y Happy cerca de una década. A Rhodey incluso más que eso; ellos eran las únicas personas en las que él podía confiar absolutamente a Peter en una emergencia del fin del mundo. Le gustaba Natalie sin embargo, era una buena asistente; eficiente y profesional, casi como Pepper así que su vida no se sentía muy diferente. Aunque ella era más dulce que Pepper, casi demasiado fácil de sobrellevar, lo cual era un poco malo porque Tony se había acostumbrado a ser regañado por su asistente.

Mientras tanto, a Peter le habían empezado a crecer los dientes, un proceso lento y agonizante que había succionado diez años de la vida de Tony. Ahora Peter comía alimentos sólidos, aunque era extremadamente meticuloso con las comidas y su palabra favorita resultó ser "no". Le encantaban las bananas, mayormente porque podía hacerlas papillas con sus manos antes de comerlas. Tony había tratado de pararlo al principio, antes de rendirse ante el hecho de que la fruta con Cheerios cantaban Victoria en la boca de Peter. Pero todo lo demás daba una batalla cuesta arriba. En la nieve. Con pesos muertos.

Por todo lo manejable que Peter había sido como infante, ahora estaba probando ser un niño muy difícil.

En los días buenos, Tony podía apreciar esto, lo que significaba que Peter tenía fuego, espíritu y una mente propia, por lo que tenía reparos en demostrarlo. Ya estaba demostrando estar mentalmente por delante del juego, su lenguaje y la motricidad fina eran impresionantes para un niño de su edad, por lo que no fue una sorpresa que podía ser descarado también.

En los días malos, bueno…

Solo se podría decir que había ciertas noches en el laboratorio donde todo era más satisfactorio cuando algo explotaba.

Peter nunca tuvo una etapa de gateo; fue directamente de rodar boca abajo con un poco de "uh uh"—sonidos que Tony le había pedido a JARVIS guardar como videos en los archivos permanentes de Peter— a rodar por todas partes. Tony encontró eso absolutamente divertido, hasta que tuvo que instalar puertas para bebé.

Y dejo de ser divertido cuando él tropezó con la puerta bajando por las escaleras.

Había otras cosas a las que había tenido que acostumbrarse así —había llamado a un profesional tan pronto como Peter se pudo mover por sí mismo, asegurando el lugar de principio a fin— cosas como cubiertas para los enchufes y los pestillos del gabinete además del temido bloqueo del asiento del inodoro, lo que volvió a Tony loco hasta que lo rediseñó y lo hizo realmente eficaz.

Esto inspiró la línea de artículos de seguridad para bebés de Industrias Stark, efectivos artículos para bebé que podían ser manejables por un adulto cuerdo sin que este tuviera que golpear su cabeza contra la pared con frustración. No generaba gran dinero, pero obtuvo un beneficio, algo que la empresa sin duda podría utilizar mientras regresaba al éxito de nuevo, debido al desastre sufrido por Stane.

Aunque la prensa estuvo desesperada por la primicia de Peter por un tiempo, Tony finalmente dejó muy claro que no habría seguimientos, sesiones de fotos, o más entrevistas aparte de la ya realizada por el Time. Había dado toda la información que estaba dispuesto a dar. Había logrado mantener a Peter relativamente fuera de los medios después de eso y eventualmente los paparazis perdieron el interés. Tony todavía llevaba a Peter con él lo más que podía, pero esto conllevaba grandes esfuerzos disfrazándolos a ambos por lo que no había fotografía alguna.

Todavía tenía algunas reuniones cada tanto, pero desde que él era ahora técnicamente la cabeza del departamento de investigación y desarrollo, la mayoría de ellas se podían atender por videoconferencias.

Así que la mayor parte de la vida de Tony se había asentado. Era un padre cariñoso, un hombre de negocios increíblemente rico, y un superhéroe en su tiempo libre; estaba en la cima del mundo, hasta que éste se volcó sobre él.

Estaba envenenado con paladio.

Tony estaba en la cama con Peter, leyéndole su segundo cuento para dormir cuando vio las marcas negras en las venas de sus muñecas. Estuvo confundido por un momento antes de sumar dos más dos y luego cuatro más cuatro, ocho y ocho, luego lo supo y su respiración se cortó, Peter parpadeaba hacía él, con los ojos abiertos, confundido y un poco asustado.

— ¿Apa?

—Papi está bien Peter. —Tony besó la cabeza del niño para esconder la fragilidad de sus palabras. —Papi va arreglar esto.

—Superero. —Declaró Peter afirmativamente, acariciando con sus pequeñas manos el reactor ARC de Tony.

—Eso es cierto, papi es un superhéroe. Papi puede superar todo.

Tony no estaba seguro de quién tranquilizaba a quien ya, pero tiró de Peter para un abrazo y no lo soltó por un muy largo tiempo. Sin embargo Peter siempre había sido muy cariñoso y no le importaba. Cuando le soltó, el chico se quedó acurrucado en su regazo, con la cabeza contra el pecho de Tony. Cuando terminaron su último libro, Tony no se movió para poner a Peter en su cuna.

No pudo dormir, por lo que pasó la noche así, observando a su bebé mientras este se quedaba dormido en su pecho, el peso cálido y sólido que lo mantenía aún en tierra. Se comprometió a mantener esto en su memoria, cada respiración, cada aleteo de sus pestañas oscuras, archivando cada pequeña manera en la que Peter se movía, babeaba y balbuceaba mientras dormía. Había creado esto, este maravilloso ser humano, magnífico. Aún a pesar de todo lo irritable que era Peter, lo caprichoso que podía ser para comer y sus "no" cómo estados de ánimo, nadie podría convencerlo de que su hijo no era perfecto.

Ya se había perdido los tres primeros meses de vida de Peter y rogaba al cielo y la tierra no perderse otro minuto.

Así que se puso a trabajar en curas y medidas preventivas, así vino una semana y luego otra. Stark Expo se estrenaría pronto, un evento que requería su presencia. La Expo era demasiado bulliciosa y caótica para que Tony pudiera traer a Peter a ella, con tan sólo dieciocho meses, pero ya que iba a estar en Nueva York un tiempo, lo hizo venir con él y tenía a Happy vigilándolo en la mansión en Nueva York mientras él cumplía con su hora obligatoria en la Expo.

Tony hizo una llamativa entrada, volando a través del techo abierto y aterrizó en una rodilla en el escenario, dejando la armadura desmontarse mientras él sonreía y saludaba a la audiencia, para empezar su discurso. El discurso fue inspirador, a pesar de que alguien más lo había escrito, creía él; él era como la metáfora del fénix. De las cenizas del cautiverio, Tony había revivido, reformado su legado, se reunió con su hijo, y provocó el mayor período de paz en la historia de los Estados Unidos.

Así que aparte de la cosa sobre morir, lo estaba haciendo bastante bien.

Luego por supuesto, porque su semana estaba yendo muy bien, fue citado en la corte por séptima vez. Tony sólo agitó al diputado alterándolo y pisó el acelerador, haciendo que el guardia de seguridad que remplazaba a Happy por las noches, hiciera una mueca de dolor y se agarrará al asiento, mientras Tony rompía un diferente número de leyes para volver al Hotel antes de la hora de dormir de Peter.

La audiencia del día siguiente fue diez veces más aburrida, Tony se movió inquieto durante toda la sesión. Quería estar ya en casa, quería estar con Peter o teniendo en cuenta la hora, viendo la televisión sobre el hombro de Peter mientras el niño dormía en su pecho. Era su ritual de la siesta, y se lo estaba perdiendo.

No estaba particularmente feliz al respecto.

—Esto es un arma, Señor Stark, llámelo por lo que es–

—Por favor, si su prioridad fuera de verdad la seguridad de los ciudadanos norteamericanos–

—Mi prioridad es conseguir que el arma Iron Man no se vuelque sobre el Estado–

—Bueno, la mía es llegar a tiempo a casa antes de la siesta, pero resulta que nadie consigue lo que quiere hoy en día. —Espetó Tony. —Por qué yo soy Iron Man. El traje y yo somos uno. Así que entregar el traje de Iron Man sería entregarme a mí mismo, lo que equivale a esclavitud o la prostitución según el Estado en que se encuentre, ninguno de los cuales es un ejemplo que me gustaría darle a mi hijo.

—Mire, yo no soy un experto–

— ¿En prostitución? Claro que no, usted es un senador.

Todos estallaron en risas, incluso si Pepper le daba una mirada de desaprobación y que Natalie lo mirara como si hubiera hecho su vida infinitamente más dura. Tony estaba tratando de encontrar el significado de eso, pero entonces ellos llamaron a Justin Hammer y la piel de Tony se erizó por instinto.

Hammer habló estupideces sólo como él lo hacía, algún discurso barato sobre cómo Tony no podría anticipar todo, él insistía en que el traje de Iron Man era una espada en vez de un escudo. Entonces Rhodey fue obligado a colaborar y Tony quiso gemir; esto iba a extenderse y si no hacía algo él, no estaría de regreso a casa ni siquiera para cuando Peter se despertara.

Lo cual era inaceptable.

Así que Tony hizo la colaboración por su cuenta, hackeando las pantallas para mostrar cuán lejos todos habían llegado con los trajes de Iron Man. Lanzó un par de golpes al aire, hizo una buena declaración sobre la privatización de la paz mundial, y finalizó con éxito al decirle al senador "vete a la mierda" en la televisión nacional.

Con todo eso, bueno, pudo haber sido peor.

Regresó a casa con Peter y pasó la tarde con su pequeño. Ellos leyeron sus libros favoritos, compartieron el almuerzo e incluso fueron al parque como premio después de que Peter contara los números del uno al diez sin siquiera pedírselo. Peter estaba demostrando ser bastante inteligente y Tony no podía estar más orgulloso.

Lograron no ser sorprendidos por la prensa en el parque, un milagro en sí mismo, y pasaron un par de horas pateando un balón en el césped, jugando con los columpios y sosteniendo a Peter cuando éste pretendía escalar en las barras. Se devolvían cuando Tony notó un par de rayas negras debajo de su cuello.

Cuando regresó a casa, lavó las manos de Peter, cambió su pañal y lo puso en el corral del laboratorio mejorado por él. Ahora había una gran variedad de juguetes, libros y marcadores lavables, para que Peter pudiera jugar mientras observaba el trabajo de papá. Coloreaba en los libros a veces, pero no es como si los libros estuvieron en perfectas condiciones en este momento de todos modos, pero a Peter no parecía importarle de todos modos, por lo que Tony no se molestó en detenerlo.

Babas le sirvió un batido, mientras él le preguntaba a JARVIS.

— ¿De cuánto es mi consumo ahora?

—Ahora es de 80 onzas al día, señor.

Tony suspiró y se bebió la copa de un trago rápido.

— ¿Jugo? —Preguntó Peter, arqueando su cabeza.

—Sí, Petey. —Tony se rió entre dientes. —Este es un batido.

— ¿Mío, apá? —Peter tenía el hábito de saltarse la primera p en papá, lo cual Tony encontraba irresistiblemente dulce. Pero entonces, se dio cuenta que no había mucho de Peter que Tony no encontrara lindo así que tal vez no era el mejor juez.

Eh, al diablo la humildad, él sabía que su hijo era el más lindo.

—No, este es el jugo de papi. —Tony negó con la cabeza. —No para ti Petey. No te gustaría.

— ¿tudo? —Peter hizo una mueca, parecía captarlo.

—Muy suertudo. —Afirmó Tony seriamente.

—Bleh. —Peter sacó su lengua, reenfocando su atención en su set de juegos en vez del batido de Tony.

—Revisa los niveles de Paladio. —Le indicó Tony a JARVIS, pinchándose en el dedo para conseguir una muestra de sangre.

—Toxicidad en la sangre de 24% —Reportó JARVIS. —Parece que el constante uso del traje Iron Man está acelerando su condición, otro núcleo se ha agotado. He corrido simulaciones con todos los elementos disponibles y ninguno sirve para remplazar el núcleo de Paladio. Se le termina el tiempo y las opciones, señor. Desafortunadamente, lo que lo mantiene con vida también está matándolo y…

—No digas eso. —Tony miró a Peter, quien estaba mordiendo los palos que venían con su tambor de juguete, totalmente ajeno a todo por fortuna.

—Sí señor, la señorita Rushman se acerca, le sugiero le infor–

—Silencio.

— ¡Silencio! —Repitió Peter con alegría, y Tony apenas tuvo tiempo de borrar la sonrisa tonta de la cara antes de que Natalie entrara, recordándole acerca del vuelo a Mónaco para el que ya estaba tres horas tarde.

Cierto, el Grand Prix.

El viaje en avión era terriblemente largo; Peter no era un fan de los viajes en avión, pasó casi todo el vuelo llorando, probablemente porque sus oídos se habían taponado. Probablemente podría haber dejado a Peter en Nueva York con Happy, pero todavía se sentía muy incómodo con la idea de estar en un país diferente al de Peter, incluso si eso significaba perder sus oídos en un vuelo de dieciocho horas con un niño gritando.

Una vez que estuvieron allí, a Tony sólo le dieron una hora y algo en la habitación del hotel con Peter antes de que tuviera que darle un beso de despedida y dirigirse al estadio. Esquivó a Hammer y la reportera rubia cuyo nombre se negaba a que ocupara un espacio en su cerebro, y pasó media hora escuchando a Pepper regañarlo porque había vendido la colección de arte.

Lo cual, para que conste, tenía una buena razón. Si él no podía encontrar una cura pronto para el veneno del paladio, dejaría a Peter solo. Tony sabía mejor que nadie que ninguna cantidad de dinero calmaba el dolor que la pérdida de los padres producía, a él ni siquiera le habían gustado sus padres, y sabía que Peter era mucho más unido a él, sí, la ansiedad ante los extraños que había estado mostrando últimamente era una indicación, pero el dinero era todo lo que Tony tenía para dar. Así que si la venta de la colección de arte que ni siquiera miraba significaba que Peter tendría más cuando él se fuera, no lo pensaría dos veces.

Pepper no fue tan comprensiva, pero después de todo, él no le había dicho que se estaba muriendo. ¿Cómo podría? ¿Cómo se puede incluso empezar con esa conversación? Así que en vez de sentarse escuchar a su alrededor los quejidos de Pepper, a Hammer intentando jugar a ser amigos cercanos y a la rubia blandir sus pestañas hacia él, Tony se coló fuera haciéndose cargo de su piloto de carreras.

Ya estaba muriendo, podría vivir un poco mientras pudiera.

Pero por supuesto que no podía tener un poco de diversión sin que todo saliera mal. Ni siquiera alcanzó a completar una vuelta, cuando algún idiota estaba caminando derecho por la pista, revelando un prototipo de reactor ARC que encendía un par de látigos eléctricos, que utilizó para atacar a los corredores. Sólo a duras penas consiguió el traje a tiempo, gracias a Pepper y Happy.

Fue arrojado un poco, consiguió un par de raspones y contusiones, hasta se incendió en un punto, pero aparte de eso, fue bastante sencillo. No era que se tratase de una dura batalla, pero lo que significaba hizo que Tony se preocupara.

Este imbécil tenía un reactor ARC.

Tony conoció al sujeto en la cárcel. El hombre —lejos de imitarlo— podría haber subido los ciclos, venderlo a Corea del Norte, China, demonios, ir directamente al mercado negro, pero en cambio le había atacado. Esto significaba algo, algo que Tony aún no podía entender, ya que no reconoció al hombre en lo más mínimo.

—Vienes de una familia de ladrones y matones. —El hombre sacudió la cabeza. —Ahora como todo hombre culpable tratas de reescribir tu historia y olvidas todas las vidas que la familia Stark ha destruido.

Tony desvió la mirada, no estaba dispuesto a discutir los cambios en su vida con un criminal, y se enteró de que su padre, Anton Vanko, había sido el que creó el diseño. El hijo de Vanko afirmaba que su padre era el motivo de que Tony siguiera con vida y que su intención había sido la de "hacer una purga en nombre de Dios".

Entonces antes de que Tony se marchara, el sujeto hizo un último comentario.

—Paladio en el pecho. —Se rió entre dientes con acento ruso. — ¿Es un doloroso camino para morir? Más doloroso, creo es que estés defraudando a tu hijo.

Tony se quedó inmóvil, con la mano en el picaporte, algo en su pecho crujió y se apretó por un breve momento, no podía respirar. Luego le dio vuelta al picaporte y salió, pasando a los guardias bruscamente, demasiado perdido dentro de su propia cabeza como para las excusas.

Pepper trató de hablar con él en el vuelo de regreso, pero Tony se limitó a sacudir la cabeza y se unió a Peter en el tapete. Se sentó con las piernas cruzadas delante de Peter, que estaba mordiendo un bloque de juguete.

Desafortunadamente, porque Peter era un bebé demasiado listo y nadie podría convencer a Tony de lo contrario, éste notó que papi no estaba tan feliz como usualmente.

— ¿Apá? —Peter palmeó la rodilla de Tony. — ¿Juegas?

—Obviamente es hijo tuyo. —Pepper rió con ironía.

—Sí, jugaré contigo Petey. —Tony le lanzó a Pepper una mirada. — ¿Quieres los tambores o la guitarra?

— ¡Bores!

Tony le pasó a Peter su tambor de juguete para golpear, luego tomó la guitarra de juguete. Dejó que sus dedos tocaran salvajemente, exagerando el juego para que Peter riera. Al final de su solo, él sacó la lengua e hizo la señal rockstar con su mano. Peter aún tenía la habilidad para imitar, pero él levantó una mano también con una gran carcajada.

Luego Pepper encendió las noticias.

El Senador Stern, el idiota de la sesión en la corte, estaba hablando sobre que Tony usaba el traje de Iron Man como un juguete, que tenía que arrebatárselo por el bien de los buenos ciudadanos norteamericanos.

— ¡Apa! —Peter gritó feliz, apuntando a la pantalla cuando mostraron imágenes de Iron Man.

—Silencio. —Murmuró Tony y Peter lo repitió también. — ¡Silencio!

—Tony. —Suspiró Pepper, mirando por encima de la cabeza de Peter hacia él. Ella le estaba dando una mirada como si estuviera tratando de adivinar, y Tony se removió inquieto. — ¿Qué es lo que no me estás diciendo?

Tony la ignoró unos minutos, mientras ayudaba a Peter a golpear el tambor, luego la miró.

—No quiero ir a casa. Eso es todo. Solo…Hay que cancelar mi cumpleaños. Estamos en Europa, vamos, vamos a Venecia.

— ¿Venecia?

—Sí, sería divertido, es un grandioso lugar, muy saludable. —Terminó Tony sin convicción, agachando la mirada, mirando a Peter de nuevo en su lugar.

Había dejado de pensar así sobre Pepper, románticamente hablando. No había pensado en ella así en meses, no hasta que este envenenamiento con paladio se había presentado. Era algo morboso, pero era la idea de morir la que le hacía plantearse estos pensamientos en su cabeza, tratando de arreglar estos sentimientos por Pepper de alguna manera, juntos crear una familia, con la cual Peter se podría apoyar cuando él no estuviera.

Lo relacionado con morir, jugaba con su cabeza.

—Este no es el momento correcto, Tony. —Ella sólo suspiró. —Estamos en un aprieto.

—Tal vez por eso, es que éste es el momento correcto–

—Creo que como directora de la compañía debo hacer acto de presencia–

—Como directora tienes derechos a permisos.

— ¿Permisos?

—Retiro corporativo.

Y así era como las cosas serían, como siempre serían. Las bromas de los amigos que se conocen demasiado bien como para desperdiciar aire con frases finales cuando no necesitan escuchar el final de los pensamientos del otro. Estos eran él y Pepper, su CEO, su mejor amiga, pero no la persona con la que estaba destinado a estar.

Más tarde esa noche, mientras Peter dormía, Tony investigó al tal Anton Vanko. Su hijo, el hombre que Tony había conocido, se llamaba Iván. Anton era un espía soviético que había desertado décadas atrás, y ambos eran físicos condenados por la venta de plutonio procedente de Pakistán en la era de la unión soviética.

—Tony tienes que ir escaleras arriba, y ¿qué le pasó a tu cara, hombre?

— ¿Qué demonios pasa con mi ca–? —Tony frunció el ceño, luego se dio cuenta. —Oh…Sí. Peter encontró un sharpie antes y realmente no quería renunciar a él.

—Escucha. —Rhodey trató de nuevo. —He estado en el teléfono con la Guardia Nacional todo el día tratando de que detenerlos de traer tanques para golpear tu puerta y llevarselos. Ellos tomarán tus trajes, Tony, ¿de acuerdo? Están hartos de jugar, tú dijiste que nadie tendría ésta tecnología por veinte años, pero ¿adivina qué? Alguien más ya la tiene, ya no es algo teórico, ¿estás escuchándome…?

Rhodey lo sacudió por el hombro, y Tony sintió que su cabeza pesaba un poco; mierda, el envenenamiento estaba realmente empezando a afectarle. Entre el paladio, Peter despertándose cada dos horas y el insomnio permanente de Tony, estaba empezando a derrumbarse bajo la presión. Nunca antes se había sentido así de horrible en su vida, ni siquiera en la universidad.

— ¿Hey hombre, estás bien? —Rhodey preguntó angustiado y dejó caer su mano en el hombro de Tony. —Te ves terrible, ¿lo sabes?

— ¿Eh? —Tony sonrió. —No me sorprende, ¿puedes ayudarme aquí?

Él se movió para levantarse pero sus rodillas se rindieron. Rhodey lo atrapó envolviendo un brazo alrededor de él para sostenerlo.

—Hey, hey. —Rhodey cambió rápidamente de la preocupación al pánico. —¿Qué fue eso? ¿Estás bien?

— ¿Ves esa caja? —Tony le señaló a Rhodey mientras le ayudó a cojear hacia su escritorio. Se dejó caer en su silla como una muñeca de trapo, sin huesos. —Tiene paladio.

Arrancó su reactor, presionándolo hasta que hizo clic expulsándolo para insertar otro núcleo.

— ¿Es normal que a eso le salga humo?

—Tiene daño de neutrones.

— ¿Y tú tienes esto en el cuerpo? —Señaló Rhodey, luego cuando Tony se dio vuelta, agregó. — ¿Qué hay sobre el crucigrama tecnológico en tu cuello, es sharpie también?

Tony resistió el impulso de cubrir las marcas de rayas negras del veneno con una mano. Reemplazó el núcleo y empujó el reactor de nuevo, presionándolo hacia abajo hasta que hizo clic en su lugar.

—Es una urticaria. —Mintió, pero Rhodey no se lo creyó. Rhodey continuó examinándolo hasta que Tony se quebró. — ¿Qué estás mirando?

—Estoy mirándote a ti, Tony—Rhodey sacudió la cabeza. —Quieres hacer todo este acto del llanero solitario y es innecesario, no tienes que hacer esto solo.

—Sabes, desearía creer eso, lo hago, pero tienes que confiar en mí, ¿de acuerdo?

— ¿Qué hay sobre Peter?

—Jódete. —Espetó Tony. —Eso es un golpe bajo de tu parte, Rhodes.

—Soy serio, Tony ¿Qué pasa?

—Guárdatelo, Rhodes, no necesito escuchar–

—Estoy tratando de decirte que estoy aquí para ti, si sólo charlaras con alguien de vez en cuando.

Y eso calló a Tony por un momento.

—Tú… ¿Qué?

—Mi hermana y su esposo son padres adoptivos. No será lo mismo que contigo alrededor, Tony, pero son grandes personas y eso es algo. Él debe ser cuidado, amado, y tú sabes que no puedo resistir visitarle. Me aseguraré de que cuiden de él, es lo que estoy diciendo, si...Si en el peor de los casos llega a suceder.

—Quiero que tengas un traje.

La oración salió de la boca de Tony antes de que éste siquiera pudiera pensar en ella. Había querido darle a Rhodey un traje en algún punto, para dos propósitos: Callarle la boca a los militares y por qué quería que quien cuidara su espalda fuera Rhodey. Él había pensado que podría demorar un poco más, pero el hombre le había dicho que se encargaría de su hijo. Tony no era realmente emocional, pero estaba tan agradecido que tenía que decir algo.

— ¿Tú qué?

—Es lo mejor, realmente perfecto. —Tony empezó a hablar y balbucear, tratando de no demostrar cuanto significaba esto para él. —Esto mantendrá a los militares lejos de los trajes y tú puedes darles apoyo, si quieres. Tú serás el único que podrá volarlo, por supuesto, pues tú serás el único al que autorizaré para ello y Dios sabe que los militares no pueden hackear mi tecnología. Ya sabes, si así lo quieres, por supuesto.

Rhodey, quien lo conocía demasiado bien, lo palmeó en el hombro.

—Yo me encargo, Tony.

Tony le dio algunos retoques de última hora antes de enviar a Rhodey enfundado en un traje plateado. No tenía la misma calidad de Iron Man, era un par de Marks atrasado, pero todavía era uno muy bueno, tenía que serlo si estaba protegiendo a su mejor amigo.

Al día siguiente, en su cumpleaños, Tony se encontró preguntándole a Natalie que haría ella si hipotéticamente hablando, este fuera su último cumpleaños en toda su vida. La respuesta que le dio. —"Haría lo que quisiera hacer, con quien yo quisiera hacerlo" —Hizo cambiar a Tony de parecer. Le dijo que cancelara la fiesta y que enviara a casa a cualquiera que tocara la puerta.

Tomó a Peter y salieron.

Pasó el día en la ciudad. Llevó a Peter a Central Park, el acuario, el zoológico y cualquier otro lugar que se le ocurrió, tratando de hacer más memorable el día. Este no era probablemente su último día de vida, pero se sentía así. Se sentía como si se le acabara el tiempo y las energías, así que quería darle hasta la última gota de su existencia a Peter. Tony tenía la armadura-maletín en el auto, y después de obtener unas donas se lo puso lentamente, voló cuidadosamente con Peter hacia la enorme dona de Randy. Peter, quien adoraba tanto la armadura de Iron Man y volar, gritó de alegría.

Ellos estaban comiendo donas, bueno, Tony las estaba comiendo, Peter sólo comía fresas para bebés cuando se acercó nada más ni nada menos que Nick Fury.

Nada arruinaba el día tan rápidamente como Nick Fury diciéndote que salieras de la dona.

Sin embargo, la emoción de Peter por el "pirata" lo hizo un poco mejor.

—Ya te lo dije, no quiero unirme a tu súper secreta banda de súper chicos. —Gruñó Tony, mientras Peter babeaba en su casco. —Petey, por favor no hagas eso, que va en la cara de Papá.

—Nah, recuerdo que haces todo por ti mismo. —Resopló Nick. — ¿Cómo está funcionando eso para ti?

—Eh, sobre eso… —Tony hizo un gesto vago con la mano, desestimando la cuestión a su favor. —Yo no quiero empezar con el pie equivocado ¿debo ver al parche o al ojo?

Nick le dio una agridulce sonrisa y estiró una mano para tirar del cuello de Tony, revelando las oscuras y furiosas marcas al rojo vivo ahora.

—No luce muy bien.

—He estado peor. —Tony frunció el ceño en respuesta, desviando su atención a Peter dándole un trozo de rosquilla por lo que no vio lo que Nick estaba señalando. —No escuches al pirata enojado, amigo. Aquí, mira, dona.

Dio un trago a su café mientras Peter comía su dona, casi escupe cuando vio quien se estaba acercando a ellos con un ceñido traje de cuero.

—Tenemos el perímetro asegurado pero pienso que no deberíamos quedarnos mucho tiempo.

—Bueno, estas despedida. —Tony pestañeó hacia Natalie.

—Eso no depende de ti. —Ella le dio una pequeña sonrisa.

—No me sorprende que te ofrecieras a ser la niñera varias veces. —Acusó Tony, listo para largarse de ahí. — ¡Querías robarte a mi hijo!

—Nosotros no queremos nada con Peter. —Le aseguró Nick rápidamente, sintiendo la vibra de "huida" de Tony. —Quiero presentarte a la agente Natasha Romanoff.

—Soy la sombra de SHIELD. Una vez que sabíamos que había un puesto como su asistente personal, fui asignada para asegurarme de su seguridad y vigilarlo por el Director Fury —Explicó. Casi, aunque no del todo. —En tono de disculpa. —Usted es inseparable con su hijo. La mejor manera de ganar su confianza es ganar su–

—Y yo he estado ocupado. —Agregó Nick. —Necesito un ojo en ti, tú hiciste a tu chica la directora…

—No es mi chica, de hecho.

—Mientras vendías todas tus cosas–

—Tú obviamente sabías que estaba muriendo, si dinero es lo único que puedo dejarle a Peter, entonces voy a darle todo el que pueda.

—Le diste a tu amigo un traje–

—Mire, ¿Qué es lo que quiere de mí? —Interrumpió Tony.

— ¿Qué quiero de ti? —dijo Nick frustrado, mientras que Natalie, bueno, Natasha se marchó sin decir palabra. Pero entonces, al parecer ella era una especie de espía, así que tal vez había recibido algún tipo de señal que conocía. —Más bien, ¿qué quieres tú de mí? Te has convertido en un problema, un problema que tengo que tratar. En contra de tu creencia, no eres el centro de mi universo ¡tengo problemas más grandes en la región suroeste como para estar aquí lidiando contigo!

— ¿Tal vez quieras tomar unas vacaciones? —Tony levantó una ceja aburrido, haciendo rebotar a Peter en una rodilla para mantenerlo feliz. —Peter realmente no necesita que le grites en la cara.

—No gritar. —Afirmó Peter, seriamente. Imitando lo que Tony le había dicho miles de veces.

—Me disculpo, pero tu padre se ha convertido en un problema con el que necesito lidiar.

— ¿Estás realmente, enserio, tratando de explicarle esto a él, ahora? Tiene un año y medio, no le importa lo que tú–

—Dáselo—Nick chasqueó los dedos y de pronto Tony sintió un pinchazo en su cuello.

— ¡Oh demonios, hey! —Tony juró en falso en el último momento, inmediatamente tomando a Peter y moviéndolo al otro lado, lejos de Natasha.

—Demonios—Repitió Peter felizmente

—Oh Dios mío, ¿estás tratando de robar mi riñón y venderlo? ¿Puedes por favor parar de ser horrible, por lo menos cinco segundos? ¿Qué te he hecho yo?

—Qué fue lo que hicimos por ti. —Le corrigió Nick. —Eso es oxido de litio hará que te sientas tranquilo, queremos que vuelvas al trabajo.

— ¿No creen que no he estado trabajando en ello? —La mirada de Tony fue dura mientras apretaba su boca hasta formar una línea. — ¿No creen que no he hecho cada cosa que he podido para mantenerme exactamente donde Peter me necesita? En contra de mi historia personal, Director, por más o menos la primera vez en mi vida, estoy feliz de estar vivo, y me gustaría seguir así. He probado todas las combinaciones posibles de cada última permutación de todos los elementos conocidos en la existencia.

—Bueno, estoy aquí para decirte que no has intentado con todos.

Nick y Natasha lo escoltaron a él y a Peter devuelta a la mansión, donde Nick le contó más acerca del reactor ARC. Aparentemente basado en una tecnología de un proyecto sin terminar de Howard, antes de que este muriera. Según Nick, Howard dijo que el reactor era un trampolín, que había estado a punto de comenzar una carrera de energía limpia que habría empequeñecido la carrera armamentista.

Nick divagó frustrantemente acerca de lo que quería decir con que "no haz intentado con todos", algo sobre que Howard había dicho que Tony era el único con los medios y conocimientos para terminar lo que había empezado.

—No sé de donde sacas tu información. —Tony negó con la cabeza, mirando a Peter jugar con sus bloques a sus pies, mientras que él y Nick se sentaban en el balcón. —Pero él no era mi mejor fan.

— ¿Qué es lo que recuerdas acerca de tu padre? —Nick parecía estar evaluándolo.

—Él era frio, calculador, nunca dijo que me amaba, ni siquiera dijo que le agradara. Así que es un poco difícil para mí digerir que dijera que todo el futuro dependía de mí, y me deja la…. ¿Eso quieres que entienda? Hablamos de alguien cuyo día más feliz fue cuando me fui a un internado.

—Eso no es cierto. —Nick sacudió su cabeza. — ¿Piensas que Howard no se preocupaba de su hijo porque no te lo demostraba como tú lo haces con tu hijo?

—Al crecer, mi padre nunca me dijo que me amaba ni una vez. ¿Me dices que eso no es lo mejor para un niño o…?—Tony le desafió, se agachó para recoger a Peter y tirar de él en su regazo. Le besó en la frente, y preguntó. — ¿Bebé quién te ama más?

— ¡Apá! —Sonrió Peter brillantemente, respondiendo al instante como siempre.

—Eso es cierto, papi te ama mucho, mucho, mucho. ¿Cuánto, Petey?

—Corazón. —Peter acarició su pecho, justo donde estaba el corazón de Tony.

Peter no hablaba con oraciones completas aún, pero ellos habían tenido este intercambio cada mañana y cada noche desde que Peter fue lo suficientemente mayor para decir "apá". Tony no quería que Peter tuviera las mismas inseguridades, sentirse igual de desesperado por conseguir aprobación mientras crecía.

—Eso es cierto, con todo mi corazón.

—No estoy diciendo que sus elecciones no dejaron mucho que desear. —Dijo Nick después de un momento, pareciendo un poco incómodo, por el despliegue de amor de Tony Stark o el punto válido de éste, quien podría decirlo. —Pero conocí a tu padre muy bien. Él fue uno de los miembros fundadores de SHIELD.

— ¿Qué?

—Son las dos en punto, ¿te encargarás de esto cierto?

Luego personas en trajes estaban transportando una caja metálica grande, dejándola caer frente a Tony en el balcón y se alejaron, Nick se movió para seguirlos.

—Espera ¿Qué? ¿Me encargaré de qué? No sé qué estás haciendo, ni siquiera sé dónde se supone que–

—La agente Romanoff seguirá trabajando encubierta en Industrias Stark. —Nick le ignoró completamente, Tony se levantó para seguirlo, cargando a Peter en su cadera. — ¿Recuerdas al agente Coulson, cierto?

—Uh, eso creo pero–

—Tony recuérdalo, tengo puesto el ojo en ti.

Entonces Nick y Natasha se fueron, mientras al agente Coulson miraba a Peter con curiosidad.

—Deja de mirar a mi hijo como si fueras a experimentar con él.

—Es muy bien portado.

—Sí, lo sé, es perfecto. —Tony besó a Peter en la frente, luego empezó a dar instrucciones. —Mira, pasaré un tiempo en el laboratorio, si pudieras enviar un secuas que nos trajera café a todos, de Starkbucks, estaría perfecto–

—No vine aquí para eso. —Le interrumpió el agente. —He sido autorizado para usar el método que sea para que no se vaya. Si trata de marcharse, o trata de engañarme, lo voy a electrocutar y veré súper niñera con Peter mientras usted sufre en el tapete.

—Eso es…Ummm.

— ¿Le gustaría que vigile a Peter mientras trabaja?

—Acabas de amenazarme con electrocutarme en frente de mi hijo.

—Lo hice.

— ¿Y de verdad piensas que te dejaré ponerle un dedo encima?

—Súper niñera es muy informativo.

—Literalmente cada alerta parental en mi cuerpo grita "no dejes que este hombre toque a mi hijo".

—Tú te lo pierdes.

Tony convenció al agente dejarlo alimentar a Peter primero —Dios lo ayude si no lo hacía, un Peter hambriento era un Peter lloriqueando, lo que significaba un Peter imposible de manejar— Después del almuerzo, Peter estaba más que contento de jugar al lado de Tony mientras este iba por la caja de metal. Probablemente debería haber bajado al taller, poner a Peter en su corral y trabajar allí, pero era muy consciente de que su tiempo con su hijo se estaba acabando. Así que él y Peter se sentaron uno al lado del otro, Tony viendo los rollos de película viejos mientras daba vuelta perezosamente a las páginas de revistas de ciencias de su padre, Peter jugaba con algunos rompecabezas y apilaba bloques, de vez en cuando mirando hacia el rollo de película.

—Ese es el abuelo, Peter. —Tony señalaba en voz baja cuando Howard aparecía, haciendo una demostración de la Stark Expo. — ¿Puedes decir, abuelo?

Peter parpadeó un poco antes de volver a mirar a la revista científica que Tony tenía en sus manos, al parecer, no estaba de ánimos cómo para repetir palabras. La agarró, tirando de las manos de Tony.

—Peter, cariño. —Le advirtió Tony. —No sólo agarramos las cosas así, no se roba, ¿recuerdas?

Peter miró hacia abajo como si estuviera pensándolo, luego se la devolvió a Tony luciendo arrepentido.

—Ven aquí. —Tony puso a Peter en su regazo. Mirando a su hermoso niño, las pestañas oscuras enmarcando sus brillantes ojos, sus mejillas de bebé sonrojadas, el vientre suave y regordete de la infancia, los diminutos dedos...Le dio un beso a cada una de las mejillas de Peter, a continuación, uno a la punta de su nariz. —Te amo, Peter, te amo tanto. Tienes que recordarlo.

—Apá. —Peter sólo sonrió contento, apretando la camiseta de Tony con sus manitas.

Peter estado un poco pegajoso últimamente, poco dispuesto a estar sin Tony, recordaba haber leído algo acerca de la extraña ansiedad que se desarrollaba a esta edad, perfectamente normal, pero Tony podría ser un poco meloso también en este momento. Sólo abrazó a Peter, apretándolo contra su pecho.

—Eso es cierto bebé, papi. ¿Crees que me recordarás cuando me vaya, huh? —Besó el cabello de Peter, frotando su espalda. —Hazme un favor, quieres. Recuerda a papi, porque papá siempre te recordará.

—Sperero. —Peter tocó el reactor de Tony, su salida cuando Peter pensaba que Tony estaba molesto.

—Me temo que papá necesita más que un superhéroe. —Tony sonrió tristemente. —Papi necesitará de un milagro y pienso que ya lo usé al tenerte, pequeño.

—Sperero. —Insistía Peter, mientras que Tony no parecía nada feliz.

—Vale la pena. —Murmuró Tony en el cabello de Peter.

—"¿Tony que estás haciendo allí atrás?" —Tony se sobresaltó, pero luego se dio cuenta que sólo era Howard hablando en la grabación. —"¿Qué estás haciendo? No toques mi cosas, ¡pon eso devuelta donde va!"

El Tony joven del film —tal vez unos 4 años o 5— agachó la cabeza avergonzado, al reemplazar la pieza de la maqueta que había recogido. Howard se pasó una mano por el pelo, claramente molesto, ya que una persona desconocida con un auricular apareció en pantalla para retirar a Tony.

—" ¿Dónde está María? María, ven acá y llévate a tu hijo. Vamos, vamos" —Howard sacudía una mano al técnico, quien aparentemente se estaba tomando demasiado tiempo para deshacerse de Tony.

—Nunca, bebé. —Tony prometió abrazando a Peter un poco más cerca. —Nunca.

En la pantalla, Howard hizo más tomas. Hubo unos cuantos cortes de él tomando, y mientras el vídeo iba avanzando se veía más perdido y sarcástico.

—"Así que para todos aquí en Stark Industries, me gustaría enseñarles personalmente…Mii trasero. Me gustaría, ah…Vamos, ya lo tenemos, ¿sí? No puedo concentrarme."

Howard estaba claramente un poco ebrio ahora, tambaleándose y haciendo chistes de su trasero.

—No repitas esa palabra, Petey. —Le advirtió Tony, luego en un tono amargo añadió. —El abuelo es una mala influencia, ¡sorpresa! Sorpresa.

La cinta pausó y se puso en negro por un momento, luego empezó algo nuevo.

—"Tony, eres demasiado joven para esto ahora, así que decidí filmarlo para ti. —Howard estaba apoyado en la maqueta de la Stark Expo, señalando con la mano con la que sostenía una copa. — "Construí esto para ti. Y algún día te darás cuenta de que representa mucho más que inventos de la gente. Representa el trabajo de mi vida. Ésta es la clave para el futuro. Yo estoy limitado por la tecnología de mi tiempo, pero un día, podrás resolver esto, y cuando lo hagas. Vas a cambiar el mundo. Pero la que es y será siempre mi más grande creación…Eres tú."

Más grande creación.

Eso era para reírse. Su padre tenía décadas muerto, Tony tuvo la oportunidad de escucharlo de nuevo, y decía que era su más grande creación, otro proyecto hecho y diseñado para encajar en los grandes planes de Howard. La más grande creación o la peor, pero eso no era amor. Iron Man era la más grande creación de Tony, pero Iron Man era basura comparado con Peter.

Podía agradecerle a su padre sólo por una cosa.

— ¿JARVIS, estas despierto?

—Siempre para usted, señor.

—Necesito la cámara tres en mí y Peter, guarda ésta grabación en el expediente personal de Peter. Necesito...Necesito que le digas al respecto cuando sea mayor, ¿de acuerdo? Asegúrate de que él la vea. Dile a Pepper y a Rhodey, también, para que puedan asegurarse de que lo haga.

—Pero señor…

—Sin peros, JARVIS, no te pongas sentimental conmigo. Comienza a grabar. —Tony sacudió su cabeza, aclarando sus mórbidos pensamientos, luego señaló la cámara en la esquina a Peter. — ¿Puedes decirle hola al tu yo del futuro, amigo? Saluda a la cámara, ¡justo allí!

— ¡La!—Peter saludó, su mirada probablemente no estaba donde debería estar, pero cerca cómo se podía esperar.

—Te comes mucho las palabras. —Tony le dio una sonrisa, besando la frente de Peter. —Aún estas aprendiendo a hablar, aprendiendo un montón de cosas y… Y quiero que sepas, sin una pizca de duda, que no hay nada en el mundo que quiera más que estar allí para ti, para enseñártelas. Te amo Peter, te amo con todo lo que tengo. Crecerás escuchando mucho sobre mí, y bueno, mucho de ello será probablemente cierto. Yo no era una buena persona, no lo fui por mucho tiempo. Tú me hiciste mejor, Peter. Tú eres lo mejor que alguna vez me pasó, lo que me pudo haber pasado. Tú eres el mejor hijo que un padre pudiera pedir, y estoy muy orgulloso de ti.

Tony se limpió los ojos, rehusándose a llorar.

—Quiero decir, trata de no convertirte en un neo-nazi o algo así, pero ummm, quiero decir, si lo haces, bueno todavía te amaría, el amor siempre estará allí, te amo neo-nazi y todo, pero ya sabes eso no es una gran decisión, pero es, uh, es bueno que seas políticamente activo, ¿supongo? No sé porque estoy asumiendo que tú eres un neo-nazi, sólo…Mi punto es, que no importa lo que hagas y en que te conviertas, no importará. Siempre te amaré y siempre estaré orgulloso de ti.

—Sperero, apá. —Peter le palmeó el pecho reconfortándolo, tratando de tranquilizarlo. Lo cual era genial, ya que Tony estaba a unos dos segundos de llorar en un vídeo dirigido a su futuro hijo.

—Papi está bien, amigo. —Tony sorbió, colocando su mano sobre la pequeña mano de Peter en el reactor y colocando un beso en su cabello. —Más importante, tú estarás bien. Verás esto cuando seas mayor y sabrás cuanto te amo, ¿Porque quién te ama más, bebé?

— ¡Apá!

—Correcto, papá te amá, te ama muchísimo, muchísimo. ¿Cuánto Peter?

—Corazón. —Dijo Peter mientras palmeaba su pecho.

—Eso es cierto, con todo mi corazón. —Tony besó la frente de Peter. —Ahora y siempre.

Dejó que Peter jugara con su rompecabezas después de eso, reanudando el trabajo pasando por las revistas, artículos nuevos, y las películas que Nick le había dado. Estaba hojeando uno de los artículos de noticias casi media hora después cuando se percató.

Era una imagen completa del modelo de la Stark Expo, con la insignia "la clave para el futuro yace aquí", el lema que había sido utilizado para la Expo ese año. Algo de eso, la clave para el futuro se quedó pegado a Tony . Examinó la imagen desde cada ángulo, pero eso no era suficiente, y sus manos se morían de ganas de trabajar con la maqueta real.

Estaba en algún lugar, una bodega, ¿no? Buscó en la bodega durante otra media hora hasta que la encontró, pasó veinte minutos arrastrándolo por las escaleras, y otros diez reconstruyendo e uniendo las partes. Cuando terminó, tenía a JARVIS escaneándolo para que pudiera jugar con una versión holográfica mientras Peter observaba, fascinado con las luces azules.

—Muéstrame los edificios. —Empujó hacia adelante, estirando la imagen fuera. Chasqueó los dedos, girando mientras JARVIS eliminaba todos los marcadores, pero no los edificios. — ¿Qué es lo que te parece a ti, Peter? No muy diferente de un átomo, ¿eh? En cuyo caso el núcleo sería...Aquí...JARVIS, resalta la esfera interior.

Hizo varios movimientos con la mano, tirando de la esfera interior del resto de la holografía para ampliar y examinar los bits internos.

—Quita los caminos.

— ¿Qué está tratando de hacer, señor?

—Estoy descubriendo, ah, corrección, redescubriendo, un nuevo elemento. Elimina el paisaje, los arbustos, los árboles, los estacionamientos, salidas, entradas. —Todo esto desapareció mientras Tony ondeaba distraídamente las manos, su mente corriendo a un millón de millas por hora mientras juntaba todas las piezas. —Extiende los protones y los neutrones utilizando los pabellones...Como un...Marco...

Entonces pasó. Tiro sus manos hacia arriba, expandiendo el holograma hacia afuera hasta que la bola azul brillante del elemento lo envolvió a él y a Peter. Peter levantó la vista de su juguete, deleitado con la vista, maravillado casi tanto como Tony estaba. Dio unas palmadas, sosteniendo el mapa del elemento en la palma de su mano ahora, mientras JARVIS anunciaba lo que Tony ya sabía.

—El elemento debería servir para remplazar el paladio.

Tony saltó de su silla y levantó a Peter en sus brazos mientras giraba con júbilo.

— ¿Escuchaste eso, Petey? ¡Papi va a vivir!

Las siguientes tres horas fueron un loco desastre de destrucción y reconstrucción. Tenía que hacer agujeros en las paredes, perforar huecos en el suelo, sacar las tuberías viejas y utilizó tres habitaciones diferentes para crear un acelerador de partículas. Cuando estaba casi listo, Coulson entró en el taller a interrumpir.

—Escuche que violaste el perímetro.

—Uh, sí. Eso fue hace como tres años. Necesitaba suplementos. ¿Dónde habías estado?

—Haciendo cosas.

—Sí. —Tony rodó los ojos por la vaguedad del agente. —Bueno, yo también y funcionó. Hey, estoy trabajando para nuestro bien, Coulson. Ahora me dejaras trabajar o vas a admirarme la retaguardia… —Miró a Peter, sentado muy felizmente en su área de juego. —El trasero.

—Me sorprende bastante tu filtro de malas palabras para niños, yo… —Coulson hizo una pausa, viendo algo en la caja que Tony había arrastrado del sótano. — ¿Qué hace esto aquí?

Sacó un prototipo del escudo del Capitán América. Usualmente, Tony recordaba vívidamente a su padre que le decía, una y otra vez, sobre el tiempo que había ayudado a equipar al Capitán América con un escudo, cómo había sido probado por la tía Peggy disparando en la cara del capitán. Por una vez, Tony no pensaba en eso. Estaba en la zona de su mente dedicada totalmente a la ciencia, y todo lo que veía eran las dimensiones del prototipo.

—Trae eso acá. —Tony sacudió su mano. —Lo necesito.

— ¿Sabes qué es esto?

—Es exactamente lo que necesito. Levanta el tubo. —Le indicó. Coulson lo sostuvo mientras Tony colocaba el escudo prototipo entre las cajas y el tubo que estaba sosteniendo a los demás, luego lo midió, ignorando la mirada de pánico de Coulson. —El nivel perfecto, estoy ocupado ¿Qué quieres?

—Nada, sólo decir adiós. He sido reasignado, el director Fury me quiere en Nuevo México.

—Fantástico, la tierra del encanto.

—Eso me dijeron.

— ¿Cosas secretas?

—Algo así.

—Buena suerte. —Tony le ofreció su mano y Coulson la estrechó.

—Él te necesita. —Le dijo Coulson antes de marcharse, con sus ojos sobre Peter. —Y nosotros también.

—Más de lo que sabes. —Asintió Tony, sin reconocer el comentario sobre Peter. Había tenido suficiente de su dosis de padre emocional por el día de hoy.

—No tanto.

Entonces Coulson cruzó la puerta.

—Bueno. —Tony resopló. —Eso fue grosero, no seas un Coulson, sé Peter, eso es mucho mejor.

— ¡Jor! —Balbuceó Peter a sí mismo, Tony sonrió.

—Bingo, amigo.

Tony terminó pronto su acelerador de partículas. Por un momento tuvo un conflicto: Si hacía volar el laboratorio, estaba malditamente seguro de que no querría a Peter allí, pero no podía dejarlo solo cerca de las escaleras, tampoco. A Peter no iba a gustarle eso, pero Tony lo puso en la cuna en el piso de arriba, a salvo.

—Lo siento, hombrecito, me agradecerás después cuando todavía esté vivo en diez años. —Le prometió Tony, besando la frente de Peter mientras este lloraba para que Tony lo cargara de nuevo. —JARVIS, mantén un ojo en él.

—Siempre, señor.

Se apresuró de vuelta al laboratorio para poner en marcha el acelerador. Era débil, y prendió fuego a la mitad el laboratorio en un punto, pero al final, lo consiguió. El nuevo elemento brillaba con un azul brillante, un pequeño triángulo de luz. Justo cuando indicó a JARVIS analizar el nuevo elemento como nuevo motor para el reactor, recibió una llamada telefónica de un número desconocido.

Fue Iván, que sonaba bastante vivaz como para ser un hombre muerto. Luego, habló sobre arruinar el apellido Stark, al destruir su preciada Stak Expo, haciendo que todo estallara, mientras que Tony intentaba rastrear la llamada. No pudo precisarla exactamente, pero estaba casi seguro que era jodidamente cerca de Industrias Hammer.

El tiempo de pruebas en el laboratorio había terminado.

—Arma el traje, JARVIS, llama a Happy, lo necesito como niñera, dile que lo siento por el repentino aviso, pero le pagaré el triple si puede estar aquí en cinco minutos.

—Señor, el elemento aún no ha sido probado…

— ¡No quiero escucharlo JARVIS, oh Dios! —Tony tosió mientras golpeaba el nuevo arco en su pecho, la energía corría a través de él, caliente y rápida. — ¡Sabe a coco con metal!

Dejó ensamblar el traje, esperó impacientemente a que Happy llegara. Estaba de pie afuera, con Peter en la cadera, cuando finalmente llegó siete minutos más tarde. Happy trató de obtener una explicación, pero Tony sólo le dio tiempo de deslizar la tapa frontal, darle un rápido beso de despedida a Peter y darle un rápido: "Todos en la Stark Expo están en peligro, tengo que irme" a Happy antes de despegar.

Cuando llegó a la Expo, vio a Rhodey mostrando su traje recién equipado, al parecer por Industrias Hammer —tendrían que hablar de eso más tarde— y llegó aterrizando. La multitud aplaudió, y Tony saludó mientras le susurraba a Rhodey acerca de sus sospechas, pero apenas tuvo tiempo de preguntarle a Hammer sobre Vanko cuando repentinamente Rhodey estaba apuntando con un arma hacia él.

— ¡No soy yo, vete! —Gritó Rhodey y luego la persecución estaba en marcha.

Tony despegó a travesando el techo, detrás de él, Rhodey y la mitad de otros drones de Hammer, tratando de mantenerse lejos de los civiles, mientras intentaba hackear el sistema de Rhodey. Todo el asunto fue un desastre; el software estaba sobrescrito, cerró la unidad central y Rhodey estaba disparándole, mientras que los otros drones destruían la Expo. Parecían decididos de llegar a Tony, pero a ningún civil, incluso la unidad que se mantenía en tierra, así que fue un pequeño punto a favor a su favor.

Los edificios cayendo y vidrios rotos, parecía eran los que causaban más problemas, y por suerte, Tony todavía tenía comunicación con Rhodey a través del sistema de intercomunicación del traje. Jugaron a la persecución por un tiempo hasta que Tony logró disolver la manada y Natasha reinició el traje de Rhodey, lo que le permitió tener el traje de vuelta, que en última instancia volcó la marea a su favor. Vanko finalmente apareció con un traje de su propia creación, alguna monstruosidad eléctrica completa con un par de esos látigos que parecía favorecerle. Fue una lucha dura, pero con Rhodey a su lado se logró derribarlo.

Allí estaba el pequeño problema con los drones no tripulados volando después de que mataron a Vanko, pero Tony llegó a Pepper en el último momento, levantándola justo antes de que un dron explotara cerca. Ellos aterrizaron en una azotea con Rhodey, y ella procedió a leerle la cartilla. Amenazó con renunciar, él saco la tarjeta de Peter, Rhodey le llamó un imbécil.

Fue sorprendentemente parte del curso.

Menos de 24 horas más tarde, Tony estaba siendo arrastrado hacia algún búnker de SHIELD para interrogarlo. Aburrido y solo, se robó la carpeta titulada "Iniciativa Vengadores: Informe Preliminar" y se dispuso a abrirla porque, en realidad, ¿por qué le habían dejado solo con ella si no esperaban que la leyera?

Luego, por supuesto, Nick entró y la tomó de vuelta. Le entregó en cambio la carpeta del informe de Romanoff, le dijo que procediera y lo leyera. Tony lo hojeó hasta el final.

—"Resumen de personalidad: El señor Stark es obsesivo compulsivo" —Aunque en mi defensa, diré que fue debido a la semana pasada. —"Obvias tendencias autodestructivas" —Me estaba muriendo, si usted recuerda, y yo no estaba tan mal, monté un auto de carreras y vendí una obra de arte, apenas las peores cosas que he hecho. —"Clásico caso de narcisismo" —Está bien, estoy de acuerdo. —"Pero ha experimentado un notable avance en los últimos seis meses y creo que va a seguir haciéndolo. Evaluación para el reclutamiento de la Iniciativa Vengadores: Iron Man, sí, Tony Stark, sí" — ¿Por qué están separadas? Hey, espera, el comportamiento compulsivo y tendencias destructivas fue antes de que me estuviera muriendo?

—Antes de Peter. —Corrigió Nick. —Éramos cuidadosos tratándose de ti, Stark, todavía lo somos, pero creemos que se te has vuelto lo suficientemente estable como para ser un valioso miembro del equipo.

—Quieres que esté en tu boyband.

Tony se congeló por un momento. Sabía cuál debería ser la respuesta, no importaba cuanto podía querer lo contrario. Era un padre, alguien necesitaba que regresara a casa ahora.

—No puedo.

— ¿Tú qué?

—Ser un súper héroe, sería genial…Lo sería y espero que puedas juntar a tu equipo, pero eso significaría que tendría que estar siempre dispuesto y no puedo dejar a Peter solo cada vez que llamen, él está primero.

—Ya estamos preparados para esa eventualidad, tenemos agentes si quieres–

—Créelo o no, algunos asesinos suyos son las últimas personas a las que les dejaría a Peter. Bueno, ellos son mejores que el imbécil de Hammer.

—Estas diciendo entonces que no.

—Parece que así es. —Tony hizo una mueca de dolor.

—Entonces serás un consultor. —Prometió Nick. —Nosotros te llamaremos por nada menos que el destino del mundo.

—Eso es un poco dramático.

—Te sorprenderías.

—De acuerdo. —Tony asintió con la cabeza. —De acuerdo, está bien. Seré tu consultor o lo que sea, pero quiero un favor a cambio. Rhodey y yo seremos condecorados en Washington y no hay quien nos presente.

Valió la pena el pinchazo de dolor cuando el senador Stern, le pinchó con la medalla al ver la expresión de su rostro cuando tuvo que decirles a los periodistas que Tony Stark era un tesoro nacional.

…:::…

Notas: Por fin salí de vacaciones en una ¡yei! (un casi hermoso mes Q.Q) esperaba tenerles este capítulo para el viernes 31, pero admito que con la entrega de calificaciones y todo lo demás me sentí tan aliviada que dormí sin parar lo que faltaba para terminar el día viernes y todo el día 1 de abril xD (es en serio ._.)

Ahora solo falta terminar mis exámenes en la otra y también salir de vacaciones en esa, aunque solo tendré una semana xD pero algo es algo (pues el asunto es, que estoy estudiando dos carreras totalmente distintas :'D una es trimestral y la otra semestral, mis horarios son un asco y tengo que ajustarme con empleos temporales xD porque sin money no se puede)

Todavía estoy un poco rígida con lo del inglés, pero espero que la redacción fuese de su agrado, de verdad lo espero. Tratare de comenzar la traducción y redacción del capítulo tres en estas escasas vacaciones :'( pero tengo tanto que hacer jajajaja xD el tiempo no me alcanza.

Nuevamente, si les gusto háganselo saber a la autora :'D y muchas gracias por leer esta humilde traducción.

Nos leemos en el siguiente :D