Ehh... Oli :D! ... xd

Sí, lo sé... han pasado siete meses desde el último y ÚNICO capítulo que me digné a subir x'D ... si bien éste estaba listo hace meses, no me animaba a subirlo por que nunca me terminaba de convencer xd ! Además había prometido por ahí que lo subiría hace dos semanas y no lo hice x'D... Pero yo advertí al final del primer capítulo que esto de hacer una historia con muchos capítulos era un desafío para mi o.ó xd

Sólo espero que quienes habían leído el primer capítulo vuelvan, sigan leyendo y dándome apoyo ... y que a quienes no habían leído el fic antes les guste, comenten y y y me hagan feliz sabiendo que alguien está interesado por esta cosa xd!

Disclaimer: Digimon no me pertenece por la shit Y_Y, si fuera así estaría lleno de aventura, amor, odio, engaños, peleas y estupideces varias… un drama total xD … oh! y lo más importante: no habría y estaría prohibido el Sorato e_é!

Sin más estupideces que decir -por ahora- los dejo con el segundo capítulo de esta historia :3!

...

Mimi's POV

Siempre me ha impresionado la imaginación de Miyako, en ese tiempo, a pesar de que estábamos a finales de semestre llenas de trabajos y pruebas, ella siempre hacía planes para salir con los chicos, no quería mantener contacto sólo por Messenger o facebook, pues de esa forma jamás lograríamos nuestro objetivo, así es, nosotras queríamos conquistarlos así como ellos ya lo habían hecho –sin saber- con nosotras, aunque digamos que mi querida amiga ya tenía bastante trabajo adelantado, y yo pues… daba un paso adelante y cinco hacia atrás, un completo desastre. En fin, de esa forma después de clases íbamos a comer o a dar vueltas por la ciudad, los parques, a veces hasta nos acompañaban al Mall y lo mejor de esto era que después ellos nos llevaban nuestras compras como todos unos caballeros.

Aun así mi mala suerte siempre salía a flote, la mayoría de las veces a Yamato le era imposible asistir a aquellas "citas" debido a sus ensayos de casi tiempo completo. Pero al menos mi sufrimiento era por una buena causa; a finales de abril tendrían una importante presentación en el local que solían tocar, una competencia a la cual asistiría el dueño de una famosa disquera que se encontraba en busca de una nueva banda que trabajara para el sello, y obviamente ellos no podían dejar de lado esa oportunidad que les presentaba la vida, ser famosos y poder vivir de eso, el sueño de cualquiera que guste de alguna rama del arte.

Sin embargo, volviendo a lo de las citas, la razón por la que más sufría era justamente por asistir de igual forma a ellas, a tal punto de que gran parte de las veces prefería estar estudiando en mi casa que estar dando paseos con Miyako y Ken…

Flash back -

Ella los observaba fijamente desde su asiento, de seguro no recordaban que ella se encontraba allí… sus sonrisas, sus palabras, esos comentarios que sólo ellos lograban escuchar, veía como compartían de sus helados y como su amiga limpiaba la comisura del chico con una servilleta, reían, eran felices, ¡Y estaban encerrados en una maldita burbuja donde ELLA no cabía!, por eso odiaba salir con ellos cuando Yamato no podía, se sentía tan extra, estaba pensando seriamente en entrar a la academia del rubio para aprender a tocar el violín y así servir de algo dándoles una linda y romántica jornada a sus amigos, pero por desgracia no podía y ésta situación cada vez era más incómoda, además debía terminar el informe de ciencias para mañana, el cual ni siquiera había comenzado… tenía que escapar.

- Chicos, lo siento pero ya debo irme… - les dijo fingiendo una sonrisa de disculpa, pero no había respuesta. ¡Maldición! Ellos seguían en su maldito mundo, observó el móvil de su amiga que se encontraba sobre la mesa, no lo pensó dos veces, lo tomó y lo dejó caer en seco al suelo…

- ¿Mimi que has hecho? – le preguntó sorprendida su amiga.

- Oh! Lo siento Yolei, es que se me resbaló – mintió, recogió el teléfono y vio la hora – vaya sí que es tarde, lo siento chicos debo volver a mi casa para terminar – fue interrumpida por su amiga.

- ¿Qué dices?, pero si ahora pensábamos ir al cine a ver "Enredados", ¿Cierto Ken? – dijo con voz melosa a lo cual el chico respondió con una sonrisa -, además tenías muchas ganas de ver esa película ¿Verdad? – preguntó ahora a la castaña. No lo podía creer su amiga era malvada, pero ella se negaba rotundamente a seguir con esto, muchas ganas tenía de ver esa película pero no podía seguir siendo parte de ese mal trío, debía huir cuanto antes.

- ¡Yolei! – se acercó a su amiga y le susurró en el oído – hago todo esto por ti, es tu oportunidad, recuerda que tenemos que cumplir con nuestro objetivo – esas palabras hicieron reaccionar por completo a su amiga ¡Había ganado! – Bien, entonces hasta la próxima chicos – se despidió con una sonrisa y caminó en dirección al paradero, después de todo no había sido tan difícil escapar.

Mientras esperaba el bus se dio cuenta de que en la esquina siguiente había un nuevo almacén, era bastante grande, no era mala idea ir a ver si tenía alguna novedad y aprovechar de comprar algunos dulces, ya se le estaban acabando sus provisiones, además no tenía ganas de llegar a hacer ese estúpido informe.

Ya dentro del lugar tomó una canastilla para ir dejando lo que más tarde compraría, por inercia se dirigió hasta el pasillo de las golosinas, se sentía como Hansel y Gretel en la casita de la bruja fea, comenzó a echar cajas y cajas de galletitas, chocolates y ¡Oh por Dios! amaba las ediciones especiales, que en realidad lo único que cambiaban era el envase, pero bueno ese era su fetiche. Al final del pasillo se encontró con unas nuevas galletas, las quedó mirando extrañada ¿Quién sería capaz de comer galletas de chocolate extrapicante? De seguro sabían horrible!... y ahí estaba su respuesta, justo en ese momento una mano misteriosa se dirigía hasta una de las cajas de choco-merkén, la siguió en busca del rostro de aquella bestia que osaba a comer esas cosas y para su sorpresa estaba quien menos lo imagino…

- Ishida… mentira que tú comes esas cosas – no podía creerlo, este chico cada vez la impresionaba más, era tan raro - es más, creí que no te gustaba ningún tipo de dulce – afirmó más impresionada aún.

- Claro que yo no como dulces "Tachikawa" – le dijo imitando su tono de voz. ¿Qué hacía ella ahí?, además recriminándole por sus gustos, esas galletas eran lo mejor… pero no lo aceptaría delante de ella, iba contra sus "principios".

- Ohhh! Por supuesto… ¿Y por qué tienes esos en tu mano, piensas que te voy a creer? … además esas galletas de chocolate picante deben ser asquerosas, ¿Quién es capaz de comer una mezcla así? – hizo una mueca de repudio con su cara, "sí que se ve adorable" pensó Yamato y al mismo tiempo se reprochó por estar pensando eso, al parecer estar tan lejos de la sociedad y sólo con chicos le estaba afectando.

- …son para TK

- ¿Y quién es ese? – preguntó confundida por la respuesta del chico

- Es mi hermano menor…

- Qué horror! Eso suena a película de terror o del fin del mundo

- Oye!… ¿Por qué dices eso?

- Porque de seguro es igual a ti.

- ¿Y eso que tiene de malo? Es lo mejor que le podría suceder a este mundo – dijo con aires de grandeza.

- Maldito egocéntrico – éste chico se pasaba -… ¿Y qué haces aquí, no se supone que estabas en ensayo? – le recriminó molesta al recordar la incómoda situación en la que estaba hace un rato por su culpa según ella.

- Mattie hijita ¿Encontraste tus galletitas? – preguntó con tono burlón uno de los chicos de la banda, a lo cual el aludido sólo bufó con molestia mientras la castaña lo miraba con cara triunfal al confirmar que esas galletas sí eran para él – oh! ¿Quién es esta señorita tan linda? Yo soy Ryo Akiyama, un gusto – tomó su mano y depositó un elegante beso en ella.

- ¿Señorita? ¿ELLA?... lo siento amigo pero te has equivocado de adjetivo – dio unas palmaditas en el hombro del castaño y luego giró su rostro hacia Mimi quien lo miraba con el ceño fruncido y sus mejillas hinchadas, las cuales apretó con sus dedos mientras le sonreía divertido, luego de eso tomó unas cuantas galletas y comenzó a caminar en dirección a la caja para pagar – Princesa ¿Vienes con nosotros? – la chica deshizo su mueca de molestia como por arte de magia y en forma de respuesta le afirmó con una amplia sonrisa, después de todo aún era temprano y quería ver que tal tocaban los chicos, comprobar si eran tan ciertas las maravillas de las que hablaba el rubio.

Luego de pagar los "almuerzos" y dulces de la única chica del grupo, se dirigieron hacia la sala de ensayos de los Teenage Wolves. Mimi y Yamato iban delante del grupo charlando, Ryo dejó de poner atención a lo que hablaba su otro compañero, trataba de entender qué tipo de relación tenían los de adelante, no parecían pareja, pero tampoco parecían sólo amigos, había una extraña conexión entre ellos, y no podía entender la actitud de su amigo hacia ella, primero se burlaba de ella y luego la trataba amablemente de princesa… suspiró rendido, nunca entendería a Matt, ese chico era una caja de Pandora, nadie sabía con qué podía salir, quizás esa chica era nada más que una buena y confiable amiga.

- Oye, ¿Qué son todas esas cosas que compraste? – preguntó el líder del grupo a la castaña, pues ésta había comparado cinco bolsas llenas de golosinas.

- Pockys, galletas varias y dulces

- … ¿Sólo eso? No puedo creer como malgastas el dinero en esas porquerías.

- Hey! Yo gasto mi dinero como quiero, además… son de diferentes sabores, por eso compré tantos.

- ¿A sí?...

- Sip – abrió una de las bolsas -, mira estos son pockys de chocolate blanco, estos de chocolate negro amargo, estos también son de chocolate negro pero no amargo, mmm… rellenos con chocolate, aquí hay de café, leche con calcio, almendras, nueces, banana, frutilla… y mmm… ah! estos tienen chocolate crocante… por aquí…- tomó otra de las bolsas y siguió buscando - estas galletas me encantan tienen caritas y están rellenas de chocolate, y estas otras tienen forma de honguito, son muy lindas!- dijo emocionada -, Y bueno los dulces también son de distintos sabores, mira estos con forma de frutas: sandía, naranja, uva, frutilla, limón, piña, manzana y bueno el resto de los dulces también tienen esos sabores… pero el gusto es diferente y tienen formas de estrellas, corazones y flores – Terminó diciendo con una gran sonrisa, mientras que el chico la miraba impresionado.

- Te saldrán caries, granos y engordaras como cerda si comes toda esa basura.

- claro que no! Los dulces son necesarios para el buen funcionamiento de mi organismo, me ayudan cuando estoy enojada o desconcentrada… - de hecho últimamente estoy muy desconcentrada por culpa de alguien, dijo para ella misma.

- ya veo… - respondió poco convencido, nunca había escuchado una excusa tan… tonta como esa. Pero bueno era ella, no podía pedir algo racional.

Llegaron al lugar de ensayo de los chicos, almorzaron y comenzaron a practicar, les quedaba poco tiempo y aún debían mejorar varios detalles, que aunque fueran sólo eso, debían ser arreglados, ya que era lo que podía llevarlos directo hasta el éxito.

Luego de un par de horas de ensayo se hacía notar el cansancio que sentían los chicos, de hecho en vez de mejorar parecía como si cada vez fuesen empeorando más y más, lo cual a la vez provocaba que el ambiente se tensara a niveles altísimos.

- Bien, será la última vez que repetimos esta canción y quiero que salga perfecta, ¿Entendido? – anunció bastante alterado el vocalista.

Mimi miró la hora, y se dio cuenta de que ese par de horas en realidad habían sido mucho más, ya eran las diez de la noche, hora a la cual ella como buena niña ya debería estar encerrada en su casita y de cabeza haciendo el informe, sí, el maldito informe, todo indicaba que tendría que pasar de largo esa noche y estaba demasiado cansada, ¿Cómo es posible que no se fijara en la hora? Por Dios, definitivamente ella no tenía arreglo.

Esperó a que los chicos terminasen, pues no podía interrumpirlos, de seguro en ese momento Yamato era capaz de cortarle la cabeza si lo hacía, además era más seguro ir hasta la parada con a ellos que sola.

Estaban por terminar cuando Kanata, el batero, golpeó tan fuerte uno de los platillos con la baqueta, que ésta salió volando hasta caer en la cabeza del rubio, y fue la gota que rebalsó la poca paciencia del afectado, ya tenía su mano empuñada y en alto, listo para golpearlo cuando la castaña decidió entrar en acción, más que nada por una razón personal, pues no quería que se le hiciera más tarde.

- Hey! Yamato ya basta – dijo agarrando el brazo del malhumorado ojiazul -, no resolverás nada golpeándolo.

- Tú no te metas! No tienes nada que ver en esto! – le gritó como si estuviese endemoniado, reacción que la llenó de miedo, al notar ésto inmediatamente él cambió su semblante a uno más calmado y pidió disculpas por su actitud - … lo siento… es que la presentación es la próxima semana, y ninguna de las canciones que pensamos tocar está bien preparada y…

- ¿Y?... ¿Crees que poniéndote a gritar y golpear como loco resolverás algo?, entiendo que no estés satisfecho y que hayan errores, pero sólo deben ensayar más, Se están presionando demasiado y eso no les ayuda en nada, es más, puede que les afecte en la presentación y no sean capaces de rendir lo necesario para el primer lugar, deberían despejarse un poco – le dijo un tanto molesta por la actitud que había tomado.

- …Yo pienso que tiene razón,- comentó Ryo - las cosas nos están saliendo mal sólo porque estamos demasiado tensos. Como mañana es viernes ¿Qué tal si vamos a un karaoke para relajarnos un poco?

-… no pienso correr el riesgo de gastar mi voz a estas alturas – sentenció con tono molesto también el rubio, ¿Qué se creía esa niñita hablándole de esa forma cuando él había pedido perdón?, y además le lavaba la cabeza a sus amigos,,, pff.

- Pues entonces… vayamos al centro comercial y al cine – propuso como segunda opción.

- Definitivamente no, eso me suena a cosas que haría cierta niña – dijo mirando a Mimi.

- Es la idea, cada uno debe llevar a una chica, ¿Qué mejor para desestresarse que una hermosa doncella a la cual dedicar nuestro valioso tiempo?, es más yo ya tengo a mi invitada – se arrodilló ante la única chica de la sala y tomó la mano de ella para darle a entender su intención.

- No me gusta que nos vean como objetos "desestresantes"… pero sería una locura rechazar tal invitación, acepto – le dijo sonrientemente. No era mala idea, tal vez lograría sacarle algo de celos al rubio, y razón tuvo, ya que éste al ver que ella aceptaba frunció notoriamente el ceño.

- Haz lo que quieras…

- Ok, entonces el sábado a las 11 a.m en la estación de Shibuya

- ¿Shibuya? Yay! Amo Shibuya - gritó emocionada Mimi.

- Mattie-chan, Kana-chan no olviden a sus invitadas – dijo mientras les guiñaba un ojo.

- Lo siento, pero a esa hora debo…

- Cancela lo que tengas que hacer a esa hora, esto es por el bien de nuestra banda… ¿No querrás que se disuelva por tu culpa verdad Kanata?, después de todo el que ha cometido más errores el día de hoy fuiste tú…

- … eres cruel Akiyama – suspiró – ok, cuenten conmigo.

- Así se habla equipo! – abrazó a los dos desanimados chicos, no les agradaba en lo absoluto la idea, pero ya que no había otra, tendrían que acatarla.

- Oigan, perdón por interrumpir su momento lleno de amor, pero ya son las diez y media…

- Ven para acá y únete al abrazo grupal preciosa.

Cuando al fin el castaño de ojos azules se dignó a disolver el abrazo salieron del lugar. Para suerte de la chica a los pocos minutos pasó el bus que los dejaría en la estación de trenes.

- ¡Este es el momento donde debemos correr o nos quedaremos sin tren, y el último que suba tendrá que pagar todos los gastos el sábado! – gritó el escandaloso moreno al bajar del bus.

- A-Akiyama espera… - Kanata aceleró el paso para luego ponerse a correr tras el hiperquinético chico.

- Acabo de notar algo terrible – dijo un pensativo Ishida.

-¿Qué cosa Yamato? – el nombrado la observó por unos segundos y luego agregó.

- Primero… simplemente dime Matt – al decir aquello rascó su nuca y estúpidamente se ruborizó -… y segundo - volvió a su actitud seria - acabo de darme cuenta de que Ryo es más escandaloso que tú, algo que pensaba era imposible - y sin darle tiempo de procesar lo que dijo comenzó a correr – Hey! Apresúrate o tendrás que pagarlo todo.

- Ya- ¡Matt! No puedes dejar que una dama pague todo. – finalmente también empezó a correr, olvidando el resto de la conversación. Al llegar al andén se encontraron con Kanata y Ryo, este último en el suelo.

- ¿Qué pasó Ryo? – preguntó Yamato.

- Me torcí el tobillo al saltar del tercer escalón he he – sonrió un tanto adolorido.

- ¿No es grave? – Le cuestionó nuevamente al chico.

- Pues no, pero estoy reposándolo un poco hasta que se me pase el dolor.

- En ese caso… me adelantaré no pienso pagar nada, vamos princesa – tomó el brazo de la castaña y la arrastró hasta subir al tren que en pocos minutos partiría.

- ¿Qué? Yamato eres un maldito desgraciado… Kanata ayúdame – dijo estirando la mano para que el aludido le ayudara a ponerse de pie, pero las cosas no fueron así.

- Lo siento Akiyama, pero este mes tuve que gastar mi mesada en unos platillos nuevos, así que no puedo pagar nada, te espero en el tren, sé que lo podrás lograr – le sonrió y apresuró a subir al vagón.

-… malditos! – el pitido que anunciaba el cierre de puertas comenzó a sonar, tuvo que tragar su orgullo y se arrastró como pudo hasta el tren, era el último y no lo podría perder. Encima tendría que pagar todos los gastos, eso se llama caer en su propia trampa…

Al día siguiente un resplandeciente sol se hizo presente en la ciudad de Tokyo, sin embargo eso no fue suficiente para que la cara de la joven Tachikawa tuviese buen aspecto, llegó cerca de la medianoche a su casa y a parte del intento de reto que le dieron sus padres tuvo que quedarse despierta toda la noche terminando el desgraciado informe de ciencias, que para su mala suerte no tuvieron que entregar porque el profesor había caído en cama con cuarenta grados de fiebre, ¿Desde cuándo su vida estaba tan llena de mala suerte?.

El fin de semana había llegado al fin, se reunirían frente al centro comercial Shibuya109, poco a poco fueron llegando, y grande fue la sorpresa de Mimi al notar que quien acompañaba a Matt era nada más y nada menos que su mejor amiga Miyako, la cual no le había mencionado nada al respecto… ¿Quién era la que moría de celos ahora? Y para más su "pareja" estaba coja, hubiese preferido mil veces quedarse encerrada en casa antes que tener que pasar por aquella situación, eso se llama karma, todo por querer sacarle celos al rubio. Definitivamente ahora último el mundo estaba en su contra.

- Oh! Mattie-chan ¿me puedes decir dónde consigues a estas hermosas señoritas? – Como siempre el tan galante de Akiyama se acercó hasta la pelimorada y se presentó con una reverencia – Buenos días, mi nombre es Ryo Akiyama, un gusto – puso su mejor sonrisa matadora, estaba a punto de tomar la mano de la joven para posar un beso sobre ella, cuando la chica retiró bruscamente su mano.

- Miyako Inoue… – mirada amenazante – tu galantería barata no me hace efecto – dicho eso el chico quedó hecho hielo y ella corrió hasta su amiga para conversar cosas de niñas.

- Ryo ¿me puedes explicar cuál es tu definición de hermoso y señorita? Creo que no tenemos la misma opinión, traje a ésta porque era lo único "soportable" del catálogo – Matt sólo logró ver una patada voladora que se acercaba a él y que finalmente sintió que caía sobre su estómago haciéndolo quedar sin aire.

- Agradece que no te golpeé más abajo, pero para la próxima despídete de tu descendencia Ishida – dijo con su mejor tono de amenaza la chica de anteojos al rubio.

- Que bruta… ¿Tachikawa tú no eres así verdad? – observó con miedo a la castaña.

- Claro que no… creo… - habló pensativa, hubo unsilencio acompañado de una mirada aterradora por parte del moreno.

-Hey! Chicos, perdón por la demora – Saludó alegre el baterista de la banda.

Ya estaban todos reunidos. Kanata llegó acompañado de una chica muy guapa de cabello largo y negro con unos hermoso ojos verdosos a los cuales, obviamente, el castaño ojiazul del grupo cayó rendido y comenzó a halagarla nada más verla, pero para su desgracia la chica tenía un carácter aún más frío y antipático que el de la joven Inoue, por lo cual él sí se llevó un golpe en sus partes nobles.

- Que vergüenza – susurró la castaña mientras se afirmaba la frente con su mano – bien… ¿por qué mejor no comenzamos nuestra entretenida jornada? Es un día precioso con un sol increíble, no deberíamos desperdiciarlo de esta forma – una radiante sonrisa se hizo presente en su rostro.

- ¿De qué hablas Mimi? ¿Sol increíble? En las noticias dijeron que después del mediodía caería una intensa lluvia…

- … es otra de tus bromas pesadas ¿verdad Matt? – dijo cruzándose de brazos, la ojimiel miró a su alrededor y notó que todos asentían a las palabras del chico, miró sus atuendos: una camisa de tirantes, unos shorts y sandalias… - Akiyama! Tendrás que comprarme ropa – dicho eso comenzó a caminar molesta hacia dentro del centro comercial, acto seguido todos la siguieron, excepto el susodicho moreno que abrió su billetera y comenzó a sacar cuentas… al parecer este mes no podría darse grandes lujos…

Ya eran aproximadamente las tres de la tarde y aún no aparecían las indeseadas nubes oscuras en el cielo, habían recorrido por completo los ocho pisos del centro comercial y obviamente, como Ryo "invitaba", las chicas aprovecharon la oportunidad para renovar su closet, estaba todo el avance de temporada primavera-verano rebajado por lanzamiento hasta con un 60%, algo imperdible.

- Mimi cuéntame, ¿De que se trata esa extraña cercanía tuya con Yamato? – le dijo mientras la miraba fijamente y subía y bajaba acusatoriamente sus cejas.

- ¿Cercanía?- le preguntó extrañada.

- Vamos… desde cuando que le dices "Matt"… se supone que yo era más amiga de él y nunca me ha dicho que le llame así… - la castaña se quedó pensativa unos segundos.

- … pero él te invitó a ti y no a mi – le respondió media molesta.

- Ya escuchaste que dijo que era su única opción… además tú viniste con Akiyama – le dijo al tiempo que la apuntaba con su dedo índice.

-… era para ver si lograba sacarle celos…

- Pues yo creo que lo conseguiste… - le dijo con una sonrisa pícara.

- De qué hablas?... Miyako… si sabes algo que yo no sé, pues dímelo!

- No es mucho… sólo que cuando me pidió que lo acompañara y me comentó que tú vendrías con el estúpido cojo ese su rostro no parecía muy contento.

- … ah… de seguro es porque más bien no le gustaba la idea de venir contigo… - habló desanimada más bien para ella, pero de igual forma la pelimorada logró escuchar su susurro.

- Oye Tachikawa! Qué quieres decir con eso? – la ojimiel corrió apresuradamente hacia una de las vitrinas con el fin de escapar y despistar a su ofendida amiga.

- Oh! Mira este vestido está hermoso! – y al llegar hasta un vestido con las características preferidas de la Inoue, logró su cometido y salvación.

Al salir el hambre se hizo presente en el grupo por lo que decidieron ir a comer algo para luego dirigirse al cine. Estaban por cruzar el Scramble Kousaten cuando Mimi vio en una vitrina un abrigo hermoso color rosa pálido con encajes y blondas, que además estaba con un 75% de descuento, una ganga y aún no compraba un abrigo en caso de lluvia, todo decía que debía ser suyo.

- Akiyama! Quiero ese abrigo – dijo apuntando la prenda - … - sin embargo no hubo respuesta del chico.

- ¿Qué se supone que estás haciendo Tachikawa? Ya todos cruzaron.

- ¿eh?... ¿y tú que haces acá?

- pues… te vine a buscar antes de que te perdieras… - dijo apartando su acalorado rostro de la mirada de la chica – vamos, antes de que el semáforo se ponga en rojo – Yamato comenzó a caminar y ella lo siguió detrás…

-… ¿Estás seguro de que vendrían acá? – habló la castaña luego de unos diez minutos que estuvieron caminando.

- Eso dijeron, pero no los veo… - le respondió extrañado.

- Wooo… místico, yo tampoco los veo – dijo con tono sarcástico - ¿Por qué no los llamas?

- … Olvidé mi móvil en casa… - agachó su mirada avergonzado - ¿Por qué no llamas a Yolei?

- … No tengo saldo… - miró hacia otro lado también avergonzada - de seguro ellos nos llaman… - "sí claro, Yolei me llamará para que no me quede a solas con Matt" ironizó en su mente. De pronto el cielo se oscureció y unas cuantas gotas comenzaron a caer… lo que faltaba: lluvia. Se colocaron bajo el techo de una de las tiendas esperando la llamada de sus amigos y que pasara un poco la lluvia que cada vez caía con más fuerza.

- Hace frío – protestó la Tachikawa

- Cuando llueve no hace frío… - sintió la mirada fulminante de la chica sobre él, se sacó su chaqueta y la puso sobre los hombros de ella.

- ¿Qué haces? Te enfermarás – le dijo sorprendida.

- No me compares contigo niñita, yo no soy tan frágil como tú – sonrió.

A la media hora la lluvia cesó y se dirigieron al lugar del reencuentro que sería el mismo donde se habían reunido en un principio. Mientras esperaban a que los demás llegasen Matt entró nuevamente al centro comercial dejando a la castaña haciendo guardia por si llegaban los demás. Al rato salió con una bolsa en la mano y la extendió hacia ella, dudosa Mimi la tomó y abrió para ver el contenido, grande fue su sorpresa al ver que dentro estaba aquel abrigo de antes, tontamente sólo logró articular el nombre del rubio a lo cual él le respondió de manera fría de que lo hizo porque ahora si bajaría el frío y quería de vuelta su chaqueta, palabras que por supuesto molestaron a la chica.

- Ahí tienes tu sucio e inmundo estropajo Ishida - le dijo fastidiada, por un momento pensó que era un regalo especial por parte de él… que ingenua.

- Hey! No es un estropajo, me costó caro y deberías agradecerme por haberte comprado esa cosa… - divertido por la actitud de ella giró su rostro y notó que los demás habían llegado y se dirigían hasta ellos - Ryo que bueno que llegas, devuélveme el dinero que acabo de gastar en Mimi – le dijo con una sonrisa en su rostro.

- ¿Y por qué debería devolvértelo? – lo miró incrédulo, él no tiene nada que ver con las conquistas del rubio.

- Te recuerdo que era tu deber cargar con los gastos el día de hoy, además Mimi es "tu" chica – dijo con cierta molestia las últimas dos palabras.

Mierda, Matt había ganado. El moreno abrió y observó con tristeza el interior de su billetera, ya casi estaba vacía, nunca más volvería a apostar con Yamato, era un aprovechado

- ah! Y no hemos comido nada aún, yo quiero una hamburguesa, papas fritas y una bebida ¿Y tú princesa? – la castaña dejó sus pucheros de lados y meditó la pregunta del rubio, con tanta distracción había olvidado por completo que tenía hambre.

- Pues… lo mismo – respondió con una sonrisa.

Ahora sí que quedaría sin un centavo, era definitivo jamás volvería a apostar con ese estafador de Ishida. Después de que los chicos comieran se dirigieron al cine a ver alguna película de la cartelera, al final se decidieron por una de terror ya que según Miyako era el mejor tipo de película para una cita, y definitivamente lo fue, Ryo y Kanata fueron los que más disfrutaron, ya que Mimi y Nataly, se abrazaban a cada segundo a sus parejas, reacciones que al rubio obviamente molestaban, más que nada por el hecho de que la castaña estuviese tan cerca del pervertido de Akiyama, y bueno también por que no era muy agradable tener los chillidos de Yolei rompiéndole los tímpanos y los brazos de la misma cortando la circulación del de él ¿Cómo es que lo hacía Ken para soportarla?.

A la siguiente semana ya estaba todo listo para la presentación, El tan esperado día había llegado, ya tan sólo faltaban cinco minutos más y saldrían a escena, los nervios carcomían más a la castaña y a la pelimorada que a los mismos chicos, por su parte ellos se encontraban tranquilos, no confiados, pero sí tenían fe en que les saldría perfecto. El presentador los anunció y un suave humo cubrió el escenario, con el sonido de las baquetas dieron comienzo a su mini concierto.

Las luces hacían un juego perfecto con los ritmos de las canciones, y dejaba ver sólo la silueta de los tres chicos, a momentos se dejaban ver sus rostros los cuales transmitían perfectamente los sentimientos que se hacían ver en cada canción, los solos de guitarra, de bajo, el termino de las canciones por parte de la batería y a todo esto se sumaba el público, que saltaba, bailaba y coreaba las ya conocidas canciones de la banda que solía tocar allí, los gritos desesperados de las chicas, declaraciones como "Yama dame un hijo", "Ryo-kun hazme tuya", "Kanata-san te amo", "Están más buenos que el pan con chancho", etc… inundaban el lugar, Y sin duda se apreciaba notablemente la mejora en la que tanto habían trabajado y por supuesto logrado para esta ocasión tan especial. Al final de la presentación el público quedó eufórico y pedían más, sin embargo el tiempo no permitió cumplir sus deseos.

- Felicitaciones chicos! Lo hicieron increíble con esto tienen yo creo que a lo menos un noventa por ciento de posibilidades de ganar – Les alagaba Yolei mientras los estrujaba en un efusivo abrazo de oso a los tres.

- Es cierto tocaron increíble – dijo Ken con su siempre tono calmado y sincero.

- Es verdad! Tocaron como nunca antes – les hizo saber la Tachikawa.

- Sólo nos escuchaste tocar una vez antes de esta.

- Siempre queriendo arruinar los mejores momentos ¿verdad?... Ya no molestes "Mattie" – le dijo, poniendo un molesto tono a la última palabra y sacando su grosera lengua como siempre – Si no me quieres escuchar simplemente no lo hagas – luego de eso continuó con su discurso de felicidades hacia ellos.

Pasó la noche, eran cerca de las tres de la madrugada y en un par de minutos más anunciarían a la banda ganadora que se llevaría el espectacular premio de un contrato con una de las mejores disqueras Indies de Tokyo. Y a pesar de que al final de su presentación estaban más o menos listos para aceptar su premio, la banda siguiente les hizo dudar sobre aquello. Y así era, la cosa estaba muy reñida entre ambas bandas, pero finalmente se eligió a un ganador.

- Sin duda esta ha sido una de las mejores noches que se ha vivido en este lugar – decía el dueño del local – a la mayoría de estas bandas las conozco hace años y me hace muy feliz saber que una de ellas tendrá la suerte de cumplir su sueño, comenzando esta noche y en este lugar – seguía hablando muy emocionadamente hasta que pasó el micrófono a su amigo, que era el dueño de la disquera, y que daría a conocer el nombre del grupo ganador de la noche.

- Como bien dijo Akito, esta noche ha sido increíble, me asombra saber que existen músicos tan buenos y que lamentablemente estén escondidos del mundo, me gustaría en un futuro poder entregar más oportunidades como estas y que todos pudiesen lograr sus sueños. Pero esta noche sólo hay un ganador… la banda que ha ganado un contrato con "Indie Tokyo World Records" es… - el redoble de tambores acompañó el ambiente hasta que se anunció el nombre del ganador - … Baka-Baka Sound! – los aplausos y gritos por milésima vez ahogaron el lugar, declarando la aceptación de la decisión.

Por supuesto a no todos les calló bien la noticia, Teenage Wolves estaban decepcionados, al final tanto esfuerzo se fue por la borda en un segundo. Estúpidos Baka-Baka Sound.

- … - el silencio era incómodo por lo que la ojimiel decidió tomar la palabra y alentarlos un poco – Chicos… no siempre se gana, pero eso no quiere decir que no lo merezcan o que todo el esfuerzo no valió la pena… - pausó un momento para pensar bien lo que diría a continuación – de igual forma pienso que debemos celebrar, no es el fin del mundo, ni tampoco se puede decir que es el fin de un ciclo, es simplemente el fin de una lección más de vida, la cual es que no siempre se ganará. De seguro en un futuro tendrán mejores posibilidades que pertenecer a una pobretucha disquera Indie – su infaltable sonrisa contagió al resto, logrando su cometido.

- Bien, entonces – se animó a hablar también Ryo – vamos por aquella fiesta descontrolada que nos habías prometido.

- Hey! Yo nunca hablé de "fiesta descontrolada", sólo les había dicho que les prepararía una pequeña celebración por su triunfo… que creo que deberemos cambiar por "Celebración del mejor concierto que han dado en su vida"

- Lo que sea! – Yamato levantó sus brazos, se puso de pié y su guitarra al hombro - Vamos que tengo hambre, necesito reponer energías con una buena comida, ah! Y también tendrás que prestarme tu cama para poder darle el merecido descanso a mi agotado y hermoso cuerpo – le dijo a la castaña desordenando como siempre sus cabellos.

Al llegar a la casa de Mimi, los señores Tachikawa los esperaban con globos por todos lados, serpentinas, y más adornos, una mesa repleta de comida y en el centro de ésta un pastel gigante con la frase "Felicidades Teenage Wolves", se veía exquisito. Todos tomaron asiento y relataron la noche a los dueños de casa, los cuales tenían una expresión para cada momento que escuchaban. A pesar de la derrota el ambiente estaba lleno de alegría.

- Oye… ¿Qué tiene este pastel? – preguntó Matt extrañado por el sabor.

- Oh! Es mi nuevo invento – aclaró la madre de la chica… "invento", de pronto la mente de todos entró en alerta ¿Qué extrañas cosas estarán comiendo? Porque en realidad nada sabía normal – es un pastel de manjar con crema de chocolate, chips de ají rojo del monte Fuji y pimentón verde a las brasas. (N/A: (?))

Al escuchar lo que estaba comiendo les entraron una ganas tremendas de vomitar, pero sinceramente no sabía para nada mal, es más, a Matt le recordaba a esas galletas de choco-merkén que tanto le gustaban, observó como la castaña comía animadamente de su trozo de pastel ¿No era ella la que decía que no sabía cómo alguien podía comer chocolate picante? Esto no era tan distinto… definitivamente hijita de papi y mami.

- Pensé que encontraba asquerosa esta clase de mezclas señorita – la molestó.

- ¿De qué hablas? – le preguntó sin comprender – El pimentón verde a las brasas es lo mejor arregla hasta la peor comida del mundo, es el manjar más delicioso que puede existir.

- … - Esta chica era extraña, pero aun así… le gustaba, al igual que aquel pastel que, después de haber mirado a Mimi, tenía un sabor más dulce y rico que antes.

Fin Flash back -

...

Y eso fue el segundo capítulo, sí para esta basura los hice esperar tanto :D xDDD ! espero que les haya gustado, aunque no lo crean está hecho con mucho amor *-*

Las cosas avanzan a paso de tortuga, pero pero calma o.ó ... ya se pondrán violentas, apasionadas, dolorosas, desastrosas... ok, dejémoslo hasta ahí xd

Mi cabeza está seca x_x ... ni siquiera sé que comentar Dx ! pero pero les puedo asegurar que no tendrán que esperar tanto por el próximo capítulos... esta vez de seguro sólo serán un par de meses :D ... xDDD ... recen, con harta fe recen para que mi muso inspirador (sí, nah de musas, yo tengo un muso bien macho que me inspira :$ ! xD) pase pronto por mi imaginación y me haga escribir hasta que se me rompa el teclado :D

Saludos, besitos, abrazos y demases muestras de cariño y afecto *3* ! Espero sus reviews llenos de amor, tomatazos, amenazas... etc, con un profundo mensaje de crítica constructiva :D. Amor por montones para todooos *-*