Título: Un Amor Aún a Florecer. A Love Yet to Bloom
Parejas: 1827 (Hibari y Tsuna)
Advertencias: puede contener OOC y yaoi
Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Amano Akira, y la historia pertenece a Momomilk. Yo simplemente traduzco
Capítulo Dos
Futura Esposa
—Pensé que se suponía que debía conocer a todas las señoritas, ¿entonces qué es eso de que ahora solo es una? —preguntó Tsuna al verse forzado a vestir un nuevo esmoquin
—Decidí que ella sería la indicada —contestó Reborn mientras miraba como se ponía Tsuna la corbata.
—¿Qué? ¿Ya lo has decidido? —exclamó Tsuna. Era lo primero que había escuchado de esas noticias.
No debería de ser ninguna sorpresa. Esto pasaba casi todos los días, y aun así, Tsuna no podía evitarlo.
Reborn asintió
—Muy bien, ya estas arreglado; ahora vámonos.
El Arcobaleno rápidamente forzó Tsuna a salir de la habitación.
—¡H-Hey! ¡Espera! ¡Reborn! ¡Ni siquiera he concordado con todo esto! ¿Cómo esperas que yo me case con una chica que ni siquiera he conocido?
—Es por eso que esta entrevista fue hecha, Tsuna inútil(1) —dijo Reborn.
—¡Pe-Pero! —Tsuna no pudo protestar. Él no sabía que decir. ¿Qué más podía decir aparte de: "Yo no quiero casarme"? No era como si Reborn fuera a escucharlo realmente.
Tsuna suspiró cansadamente y se rindió en derrota. Lentamente comenzó a seguir a Reborn, deprimido, y fue dirigido hacía la habitación de invitados donde era muy probable que su supuesta futura esposa estaba esperando.
Reborn se detuvo cuando llegaron a la puerta. Dando la vuelta, él miro fijamente a los ojos de Tsuna—. No lo arruines —advirtió antes de abrir la puerta por Tsuna.
Tsuna dudó y eso enojó un poco a Reborn. Por eso, el Arcobaleno le dio al Jefe Vongola una patada en la retaguardia y cerró la puerta.
El joven se tambaleó en el interior mientras hacía su mejor esfuerzo en no caerse. Una vez compuesto su balance, él soltó un suspiro de alivio. Sin embargo, la atmósfera se hizo tensa una vez que él se percató que había otra persona observándolo.
Tsuna elevó su mirada del piso y sus ojos se encontraron con una hermosa mujer vestida en un kimono. Ella tenía largo, sedoso cabello negro y una cara linda.
Sonriendo nerviosamente, Tsuna saludó a la chica—. H-Hola.
La chica rió quedamente
—Hola, me llamo Satou Akari.
—¡A-Ah! Yo soy Sawada Tsunayoshi —se sonrojó al introducirse a sí mismo.
—Gusto en conocerlo —habló Akari en un tono dulce —. Por favor siéntate.
—S-Sí —dijo Tsuna, un poco nervioso.
Tsuna jaló la silla y tomó asiento en frente de Akari. Por un corto momento, el aire estaba completamente tranquilo, hasta que Akari decidió romper el hielo.
—Sawada-san —llamó Akari.
—¿S-Sí? —respondió Tsuna rápidamente y miró a la chica.
Akari rió en voz baja.
—Eres tan lindo.
—¿E-Eh? N-No… llamarme lindo es como… —dijo Tsuna, sonrojándose ligeramente mientras desviaba su mirada de ella.
—No estaba esperando que usted fuera así, considerando que es el jefe de Vongola. Pensé que usted realmente sería un poco intimidante. Pero no lo es. Usted actualmente tiene una agradable vibra —explicó Akari sus sentimientos.
La chica no dijo nada por un momento, era como si estuviese estudiando a Tsuna, quien estaba igual de rígido que una roca.
—Uhm… He decidido. ¡Me gustas! —confesó repentinamente Akari
—¿Q-Qué? —Tsuna abrió desmesuradamente los ojos, sorprendido de escuchar esas palabras. Aunque estaba seguro que ella en realidad no lo decía en una forma romántica.
—No estaba de acuerdo con esta propuesta. Honestamente, estaba un poco asustada ya que no he escuchado mucho acerca de usted. No estoy asociada con la mafia —explicó Akari.
—U-Uhm, ¿estas segura acerca de esto? —expresó Tsuna sus preocupaciones —. Acabas de conocerme.
—¡Es por eso que voy a conocerte mejor! —exclamó ella, un tanto animada.
Antes de que Tsuna pudiera siquiera cuestionarla un poco más, ella comenzó a bombardearlo con preguntas acerca de su vida.
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Finalmente había terminado Tsuna y vio salir a Akari por las puertas principales. Mientras miraba el auto desapareciendo en la distancia, un cansado suspiro escapó al aire. Sus cejas se acentuaron mientras sentía su cabeza dando punzadas de dolor. El Jefe Vongola estuvo en la habitación por un largo rato. Básicamente, él estaba escuchando hablar a Akari acerca de ella misma y ocasionalmente respondiendo sus preguntas.
Volviendo a ingresar a la mansión, Tsuna lentamente arrastró sus pies hasta los escalones, dirigiéndose rumbo a su habitación donde estaba más que listo a colapsar.
«Eso fue tan extenuante». Pensó para sí mismo.
Tsuna no había tomado en consideración que Akari podía ser tan locuaz ya que ella parecía ser una chica tranquila cuando la vio en su primera reunión.
«Cómo dicen: no juzgues a un libro por su portada.»
El joven continuó caminando por solitario corredor, mirando fijamente el suelo con indiferencia, al encontrarse su mente divagando sobre ciertas cosas que le habían estado molestando.
Suaves pasos fueron escuchados, llevando a Tsuna a despertar de sus pensamientos. Levantando su cabeza, el percibió a alguien adelante. La silueta le era familiar, y entonces, Tsuna supo quién era. El no necesitaba ver la cara para poder identificar la figura.
Ansioso, Tsuna continuó adelante, sus pies llevándolo rápidamente más y más cerca hacía el cuerpo. Sus manos se alargaron, tratando de agarrarse a algo.
—¿Hm? —la figura se dio la vuelta al sentir una sacudida en su brazo.
Sosteniéndose firmemente del doblez en la manga del saco de su Guardián, Tsuna miró intensamente a sus ojos.
—Sawada Tsunayoshi.
—Hibari-san. —Susurró Tsuna en un tono tranquilo.
Después de haberse llamado por sus nombres, ambos se quedaron callados. Con la cabeza gacha, Tsuna podía sentir su corazón palpitando sonoramente mientras trataba de organizar sus pensamientos y emociones. Había una pregunta que necesitaba hacer, pero, las palabras estaban atoradas en su garganta y se rehuían a salir.
—¿Cómo estuvo la reunión? —preguntó y rompió el hielo Hibari.
Tsuna se sobresaltó. Levantando levemente su rostro, él clavó sus ojos en la atractiva cara del hombre.
—La reunión estuvo bien. La chica… ella fue simpática —dijo Tsuna, no mencionando mucho sobre Akari. Sentía que no debía hablar de la chica enfrente de Hibari. En realidad, no era eso. Él no quería mencionarla enfrente de este hombre para nada.
—Hmm —musitó Hibari, sus emociones permaneciendo apáticas.
Una vez más, el silencio llenó el aire y ninguno de los dos profirió una sola palabra. Tsuna todavía estaba sosteniéndose del saco de Hibari, no queriendo soltarla.
—U-Um —el castaño balbuceó pero fue silenciado cuando sintió una mano extenderse por su rostro.
Hibari gentilmente agarró uno de los suaves mechones del castaño cabello de Tsuna y lentamente, pasó sus dedos por entre sus cabellos hasta deslizarse lejos de su agarre.
Las mejillas de Tsuna adquirieron un ligero color rojo, un poco avergonzado del gesto.
El Guardián se hizo hacia atrás, liberando a Tsuna de su aferre y volvió su espalda al Jefe.
Una triste cara reemplazó su tímida expresión al sentir a Hibari distanciarse de él.
—Tengo trabajo que hacer —dijo Hibari en un tono calmado y dejó al joven solo.
Tsuna miró fijamente a Hibari, mirándolo desaparecer de su vista. Fue dejado sin palabras y se congeló por unos pocos minutos en lo que batallaba para recolectar sus pensamientos. El realmente tenía una importante pregunta que hacer, pero las acciones de Hibari lo atraparon con la guardia baja.
El Jefe Vongola se aferró a su corazón, sintiendo el fuerte latir palpitando sonoramente en su pecho.
«Inhala… exhala. Inhala. Exhala. Inhala».
Repitió esas palabras Tsuna en el interior de su mente, tratando de calmar sus nervios y recobrar su respiración normal.
«No quería dejarlo ir…»
En lo que Tsuna recobraba su compostura, él lentamente regresó a su habitación y se metió bajo las sabanas, esperando a perderse en un profundo sueño para así no poder pensar más.
Nota de Autora: ¡Sí! El capítulo dos. CORTO, lo sé. De todas formas, sí, la novia es una OC. Ya que no me gustan los OC (fui forzada a usar una), ella no va a estar apareciendo mucho. Yuju. Y finalmente, obtuvimos a Hibari y Tsuna en una escena… aunque no pasó mucho… tsk, tsk, Hibari, ¿Qué es lo que está pensando esa cabeza tuya? Como sea, el próximo capítulo será un poco más largo.
Gracias a todos por leer.
Nota de traductora: Aquí traigo el segundo capítulo. No esperen el tercero dentro de un tiempo, con suerte y lo traigo para finales de semana, que tengo cosas que hacer y no son precisamente cosas que se hagan en poco tiempo. En fin, si existe algo que no les pareció con respecto a la versión original, me lo hacen saber. Ya saben, para verlo, analizarlo y poder cambiarlo.
También por si hay pequeños "dedazos" o "deslices" que pudieron haberse colado.
Una notita:
(1) Originalmente era "No-good Tsuna", pero bueno, me costó decidirme por una versión de las muchas que andan pululando entre el idioma Español.
Gracias por leer. Y nuevamente gracias a Momomilk por dejarme traducir su historia.
