Dead

El teléfono no paraba de sonar.

Era muy molesto tener que pararse a las ocho de la mañana a contestar el maldito aparato después de una muy ajetreada noche.

Juntando toda la fuerza de voluntad que le fue posible, la rubia se paró de su cama y tomó el auricular.

-¿Bueno? Dijo soltando un bostezo.

-¿Hablo con la Señorita Anna Kyouyama?

-Sí, soy yo, ¿quién habla?

-Buenos días señorita, soy Lyzerg Diethel, el Señor Manta Oyamada me pidió que le llamara.-Contestó el joven con un muy marcado acento inglés.- ¿Nos podríamos ver hoy a las cinco en el parque del centro?

-Está bien, supongo que usted me va a ayudar a investigar la muerte de mi cuñado ¿no?

-Sí, así es. La veo entonces a las cinco, sea puntual por favor.

Dicho esto, el inglés colgó.

Cuando Anna se disponía a regresar a su estupendo sueño, una segunda alarma la despertó haciéndola maldecir del coraje. Era Yoh que tocaba la puerta.

La chica abrió y se encontró con la bien formada figura de su prometido. Yoh tenía los ojos hinchados y rojos, la cara empapada de llanto y el cabello revuelto.

-¿Qué pasó Yoh?

-Nada, es sólo que…era mi hermano.

Anna abrazó al castaño sintiendo todo su dolor. Estaba tan arrepentida de haber dudado de él que pensó en llamarle a Diethel y cancelarlo todo pero recordó que todavía en las calles estaba el causante de la pena del amor de su vida.

Yoh se separó de su novia y se sentó en el sillón todavía con el aliento entrecortado.

-Hoy envíe las cenizas de Hao a la casa de mis padres en Monte Osore.

-¿Y el funeral?

-No hubo. En mi familia no acostumbramos hacer eso. Lo incineraron en la mañana y ya.

-Lo siento Yoh, es una pena que no haya habido funeral, así lo habría visto por última vez.

Yoh se lanzó de nuevo a los brazos de la rubia llorando. Anna pensó que tenía que dejar de ser tan directa con él, tenía que ser más sensible para no lastimarlo.

El castaño lloró mucho y Anna quería consolarlo. Ya no soportaba verlo así. Tomó la cara de Asakura en sus manos y le dio un tierno beso acariciándole las orejas. De repente, Anna sintió algo que la hizo cortar el beso repentinamente.

- ¿Qué tienes en las orejas?

-¿A qué te refieres?

-¿Te perforaste?

La chica notó el nerviosismo en el rostro de Asakura, seguramente él creía que Anna le iba a gritar por haberlo hecho pero siendo tan mal momento, la chica sólo dijo:

-No te preocupes, yo sé que lo hiciste en memoria de tu hermano. No me molesta, al contrario, te puedo regalar aretes en nuestro aniversario.

Yoh sonrió radiante y tranquilo. Esa mujer lo hacía sentirse muy feliz hasta en el peor momento. Por primera vez en su vida la sentía completamente suya.

Pasaron varias horas charlando hasta que Anna recordó su cita con el empleado de Manta, rápidamente se bañó y vistió después de decirle a Yoh que iba a una cita con una amiga del trabajo. No le contaría nada hasta no saber la verdad, aunque en el fondo presentía que sólo estaba perdiendo el tiempo al ir a ver a Diethel.

Eran las 4:45 pm cuando Anna llegó al parque. Recorrió el lugar con la mirada pero después cayó en cuenta de que no sabía exactamente a quién buscaba. Sólo sabía que buscaba a un tal Lyzerg Diethel.

-¡Anna!

Un joven de pequeña estatura corría hacía ella con un portafolio en la mano, detrás de él caminaba un hombre alto, bien parecido con una vestimenta demasiado rara: debía ser Lyzerg.

-Manta, creí que no vendrías.

-Bueno, vine para ayudarte. Aunque Hao no me caía muy bien, lamento lo que le pasó.

El muchacho inglés se presentó a Anna reverenciándola por su extraordinaria belleza.

Kyouyama sólo se limitó a sonreír.

-Hice una pequeña investigación preliminar y creo que lo primero que debemos hacer es hablar con el hermano del difunto e interrogarlo.

-¿Con Yoh? No creo que me diga nada, en este momento está devastado. –Dijo Anna con un gesto de desaprobación

-Yo puedo hablar con él. Soy su mejor amigo y no hemos hablado bien desde ese momento. –Propuso Manta obteniendo la aceptación de sus compañeros.

Un minuto después los tres se encontraban en el lujoso auto de Manta rumbo a la casa de Yoh.

Cuando llegaron, Manta bajó del auto sin antes decirles que él entraría sólo y que procuraría no tardar.

Anna y Lyzerg obedecieron y guardaron silencio mientras Oyamada tocaba el timbre de la pensión.

-¿Qué te trae por aquí? –Preguntó Yoh a Manta ya dentro de la extensa casa.

-Vine a ver cómo estabas, pero veo que ya te encuentras mejor.

-Pues, se puede decir que estoy tratando de asimilar las cosas. –Contestó Asakura con un aire de resignación y tranquilidad que le caracterizaban. –Manta, ¿Te molesta si te dejo sólo un minuto? Debo hacer una llamada urgente.

Manta vio que Yoh se dirigía hacia su habitación con un celular en la mano. Veía cada pequeño detalle en la estancia de la pensión buscando algo que le diera alguna pista.

Poco después Yoh regresó con una playera holgada puesta.

-Sólo para sentirme más cómodo. –Dijo con una hermosa sonrisa.

Mientras tanto, Anna y Lyzerg, envueltos aún en el silencio, se percataron que alguien pasaba por la pensión vestido completamente de negro y que se dirigía hacia la puerta trasera de la casa. Ninguno de los dos prestó atención, talvez sólo era una persona común que pasaba por allí.

De pronto, el estremecedor sonido de una pistola disparando dentro de la casa rompió el silencio de la calle entera: Anna contuvo la respiración imaginando lo peor.

Dentro de la pensión había sangre y una persona muerta…

-Yoh…

Fin del capítulo

Hola cómo están. Espero que muy bien y que les haya gustado este capítulo. Lo escribí en un día y lo traté de hacer más largo que de costumbre para que no haya quejas. Si no les gustó mándenme un review please y si les gustó también jajajaja.

Pásenla bien! See ya Later!

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