Para aclarar las cosas, el OS donde Edward termina su existencia, fue un One-Shot escrito para participar en un concurso de 'El Gallinero Crepuscular' Espero ganar, y si no, al menos sé que a ustedes sí les gustó.

Ya que algunas personas se preguntaron qué decía la dichosa carta de Edward, decidí, en un momento de emociones fuertes en fluidez, escribirlo. Está desde el punto de vista de Renesmee ya que, lamentablemente, en esta historia, nuestro Edward se encuentra fuera de ese mundo D: Disfruten y de ser necesario otra vez, lloren. Yo lo hice.

La saga es de Steph Meyer, esta trama es solamente mía.

Incluso Después.

Outtake: Su pequeña.

Renesmee POV

Aún recuerdo ese día, el día que mi mamá me había preparado para tal vez dejarlos, por temor a lo que esos hombres malos pudieran hacerme. A mí y a mi familia. Recuerdo que no quería irme a ninguna parte, pero no podía pensar en eso, porque mi mami me pidió que no lo hiciera porque era un secreto.

Recuerdo que mi papá fue a donde estaban los hombres de las capas negras y se quedaron ahí parados, sin hacer nada. No comprendía lo que estaban haciendo. Entonces el hombre del medio, el que parecía ser algo amigable, abrazó a mi papá y le dijo que se preparara. Seguía sin entender, ¿qué iba a preparar mi papá? ¿Qué le habían dicho?

Seguía con mis dudas, y se la mostré a mi papi, pero no me dijo nada. Yo no era la única con dudas porque al parecer todos tenían la misma expresión que yo. Ni siquiera mi mami parecía saber lo que había pasado. Y ella era mayor que yo. Yo simplemente era una pequeña.

Entonces, al llegar a nuestra casa, mis padres hablaron pero no pude escuchar bien lo que decían porque, a pesar de ser especial, no era tan especial como los demás. Escuché palabras como: eternidad, peligro, no les digas nada, irme. Eso estaba mal, ¿quién se iba a ir? ¿Por qué mi papá se iba a ir? Oí unos pasos y volteé. Mi padre caminaba hacia mí con un pedazo de papel doblado en sus manos. Se agachó hasta quedar a mi altura y me dio el papel.

"Toma esto" me dijo. "Quiero que lo leas cuando tu mami te lo diga, ¿de acuerdo?" Entonces comprendí, era una carta. Asentí porque no me gustaba hablar mucho. Entonces en menos de lo que me tardé en parpadear, mi papi me abrazó muy fuerte, y yo tuve una sensación incómoda en mi estómago por lo que le devolví el abrazo con todas mis fuerzas. "Me tengo que ir, pequeña." ¡¿Qué? "Pero Esme te cuidará mientras regreso."

¡No! ¡Yo no quiero que Esme me cuide! ¡Quiero que té me cuides papá!... le estaba gritando en mis pensamientos, pero al contrario de otras veces, no me contestó mis pensamientos. Se volteó hacia mi madre, quien estuvo detrás de él todo el tiempo. La miró a los ojos y se dirigió a la puerta. Iba a irse ahora. En ese justo momento.

'Te quiero papá' pensé mientras él salía por la puerta.

Habían pasado poco más de 6 años desde que mi papá se había ido, y aún no regresaba. Mi mamá y Esme me seguían cuidando, pero aún no había regresado. Ahora tenía la apariencia de una joven de 18 años y él no había estado ahí durante mi crecimiento. Tenía la mentalidad de un adulto, por lo que no podía olvidar lo que había pasado. Esa última vez que lo vi. Tantas cosas habían pasado.

Toda mi familia había perdido algo de su alegría y eso no había cambiado. Esme y mi tía Alice tenían una mirada llena de tristeza cada vez que lo mencionaban. Mi tía Rosalie me miraba con adoración al mencionarlo. Los tíos Emmett y Jasper miraban a la nada con melancolía al escuchar su nombre. Yo me llenaba de curiosidad al ver sus reacciones, pero mi mamá estaba peor que todos nosotros. Ya casi no le sonreía a nadie, sólo a mí. Se iba a su propia mente muy a menudo, probablemente pensando en él. Evitaba estar sola en ninguna parte de la casa grande, ni de la nuestra. Y a veces la escuchaba sollozar por las noches. Hasta Jacob había cambiado, ahora era él quién me cuidaba y me protegía de todo, pero yo no lo necesitaba tanto como a mi padre. Edward. Mi papá.

No sabía cómo sentirme sobre él. A veces, en momentos que anhelaba que estuviera aquí, lo detestaba por haberme abandonado, pero luego mi mamá, que sabía leer mis expresiones tan bien, me decía que se había ido por mi bien y el de todos nosotros. Sea bueno o no, yo lo quería y nada cambiaba eso. Ni siquiera el tiempo había logrado que olvidara los buenos momentos que pasé con él.

Era 10 de septiembre, mi cumpleaños. Iba a cumplir 7 años, sólo biológicos. Faltaban 3 días para el cumpleaños de mi madre, así que habían decidido celebrarnos a las dos juntas el 13 de septiembre. Me encontraba en mi cuarto en la mansión, escuchando música del reproductor de música que mi papá me había dado en mi primer navidad. Una de las pocas cosas suyas que eran mías. Mi mamá había insistido en que aprendiera a tocar el piano y una vez que logré tocar bien, me dejó usar el piano de mi papá. Me decía que tocaba igual de hermoso que él. Eso me hacía feliz.

Decidí obtener respuestas a algunas de mis dudas, así que fui al cuarto de mis padres, que antes era simplemente el cuarto de mi papá. Ahí estaba mi madre, viendo hacia fuera de la ventana. Me acerqué a ella y al sentir mi presencia, se volteó y me abrazó.

"¡Nessie! Feliz cumpleaños, hija." Se veía algo raro que mi madre me llamara hija ya que en apariencia las dos teníamos la misma edad, pero aún así no me importaba porque ella era mi mamá y mi mejor amiga.

"Gracias mamá" contesté mientras me alejaba y me sentaba en la cama. "Quería hablar contigo."

"¿Sobre qué?" preguntó.

Tomé un respiro y contesté, "Sobre mi padre."

La cara de mi madre se entristeció, pero no estaba molesta. Probablemente resignada, porque sabía que no iba a detenerme hasta saber de él. Era demasiado necia. Era una cosa de los Swan. Mi abuelo Charlie, mi madre y yo, éramos iguales en ese aspecto.

Al fin suspiró y me miró, "Supongo que este día tendría que llegar. ¿Qué es lo que quieres saber?"

"¿Cómo está? ¿Dónde está? ¿Por qué se fue?" quería preguntar tantas cosas, pero en ese momento, esas fueron las únicas que pude recordar.

"Yo creo que probablemente está bien, Nessie. Justo ahora se encuentra en Volterra, Italia. ¿Recuerdas ese lugar?" me preguntó mientras me miraba fijamente.

Yo me estremecí mientras asentía. En Volterra era donde vivían los Volturis, ése era el nombre de los hombres malos de las capas negras que habían estado aquí en Forks el último día que vi a mi padre. ¿Ellos tenían algo que ver?

"¿Está con ellos?" pregunté entre dientes, algo herida.

"Sí" confirmó mi madre. Debió de haber visto mi mirada llena de dolor porque continuó hablando, "No es porque él quisiera. Créeme cuando te digo que Edward quería a toda su familia más que a su propia vida."

"¿Entonces por qué se fue?" pregunté con lágrimas en los ojos. Al contrario de toda mi familia de vampiros, yo sí podía llorar. Lo cual era bueno y malo al mismo tiempo. No me gustaría vivir con la sensación de tristeza encerrada en mí pero, honestamente, odiaba llorar.

"Creo que él mejor que nadie será capaz de darte la respuesta a eso" me respondió mientras se levantaba de la cama y se alejaba. En un segundo después, estaba otra vez sentada, ahora con un pedazo de papel en las manos. "Ha llegado el momento de que la leas."

Era el pedazo de papel. La carta de mi padre. Muchas veces había intentado escabullirme y tomarla para leerla, pero siempre me atrapaban. Malditas habilidades vampíricas de mi familia que no me dejaban salirme con la mía.

"Estaré en la sala por si me necesitas" y con eso, mi madre desapareció en menos de un segundo.

Estaba llena de nervios y me temblaban un poco las manos. Mi corazón frenético latía más rápido de lo normal. Esta era la respuesta a lo que siempre me había preguntado. Era el momento de hacerlo. Sin dudar ni un momento, desdoblé la hoja de papel y comencé a leer.

Querida Renesmee:

Esta carta es para ti, pero conociendo a tu madre, probablemente sabrá de qué va el tema y seguramente has de tener unos 6 o 7 años ahora que la lees. Sabrás lo que eres, lo que nosotros somos, y los que son ellos, así que no lo explicaré.

Cuando tenías apenas unos meses, los Volturis vinieron a matarnos a todos, porque nos tenían miedo y se sentían imponentes contra nosotros. Querían usarte a ti en nuestra contra, para poder matarnos. Matarte a ti. Yo no quería eso.

Hablé con Aro, ya sabes, 'el del medio que era el único que parecía amigable'. Sigo sin creer que lo vieras amigable, pero bueno. Le dije que los dejara a todos ustedes en paz. Para siempre, ya que si no te han contado, nos han juzgado dos veces, y yo quería que esa fuera la última. Por mi don, Aro me codiciaba mucho, así que eso fue lo que le ofrecí. Me ofrecí a cambio de que los dejaran tener una vida libre de temor. Es por eso que ahora no estoy ahí contigo.

Me encuentro en Volterra, Italia. El hogar de todos los Volturis. Ahora soy uno más de ellos, pero quiero que sepas que nunca haré lo mismo que ellos. Nunca seré cruel ni despiadado. Siempre seré la persona que recuerdas y siempre los querré. Te pido que no vengan, ni tu ni nadie a verme, porque parte de las condiciones fueron que si alguno de ustedes se acercaba a Volterra, iban a ser ejecutados. Y lo que más atesoro en mi existencia es tu bienestar y el de tu madre.

Me disculpo por todo lo que probablemente me detestarás por haberte abandonado a tan corta edad. Quiero desearte que te la hayas pasado bien en cada cumpleaños, navidad, año nuevo, primer día de escuela y cada fiesta que hayas tenido sin mí. Quiero que sepas que eras mi pequeña y siempre lo serás, aunque ahora seas toda una jovencita de mente madura. Nadie más que tú ha leído eso, por eso quiero que le digas a Jasper y a Emmett que son los mejores hermanos que he tenido. Dile a tu tía Rose y a Alice que son las mejores hermanas que pude haber deseado y que les agradezco mucho por todo lo que hicieron por mí y por ti. Dile a Esme que le agradezco profundamente haber cuidado de ti cuando me fui, y que siempre será mi madre. Dile a Carlisle que siempre fue mi ejemplo a seguir, que ahora sí creo en que tengo un alma. Por favor, dile a Bella que todo lo que alguna vez he hecho siempre ha sido por amor, que la amo profundamente y que siempre, SIEMPRE, será así. Espero que con alguien más, o ella sola, tenga una vida feliz.

Oh, y dile a Jacob que si alguna vez no los protege o te hace daño, personalmente me encargaré de que alguien le dé una paliza.

A ti, mi pequeña Renesmee, quiero decirte que eres lo más hermoso que alguna vez me haya pasado. Eres parte de mi corazón y eres la alegría de mis ojos. Me imagino justo ahora que eres una hermosa joven, muy inteligente y llena de sueños. Cumple tus sueños y no dejes que nadie te lo impida; yo estaré en tu corazón siempre ahí a tu lado. Escuché lo que me dijiste antes de irme, y ahora es tiempo de que te responda.

También te quiero, mi niña. Con todo mi corazón.

Por siempre,

Edward.

Estaba llorando libremente para cuando terminé de leer la carta.

Esto era. Esta era la razón por la que había vivido sin él. Mi padre se había sacrificado, había sacrificado su 'felices para siempre' para protegernos. Ya no estaba aquí, sólo porque deseó que tuviera una buena vida. Y lo logró.

En medio de mis lágrimas, sonreí. Y aunque seguramente no me podrá escuchar nunca más, le susurré:

"Gracias papá, lo hiciste. Te quiero."

Doblé de nuevo la carta y corrí a mi cuarto para guardarla debajo de mi almohada. Después de eso corrí hacia la sala. Había algunos mensajes que tenía que entregar.

~~ID~~

Aro POV

Lamentaba mucho la muerte del pobre muchacho, pero en su condición, y habiendo roto las reglas, ya no tenía sentido que viviera y su existencia resultaba un peligro para nuestro secreto. Por su don, y por las razones detrás de sus acciones, accedí a prestarle el piano cómo una última voluntad. Tenía que regresarlo a su lugar.

Dejé a Félix y a Demetri haciendo el trabajo de destruir a Edward, y fui a la celda donde estaba el piano que Edward pidió.

"Alec" dije en voz alta. Él estaba por ahí en el castillo así que me escucharía. "Ven a la celda de Edward, por favor." Necesitaría que alguien sacara el piano de aquí.

Al llegar a la celda, noté algo blanco encima del piano. Me acerqué y noté que eran hojas de papel. Eran sus partituras, pero en vez de tener música, tenían letras. Eran diez hojas de papel. Cada una de ellas estaba doblada cuidadosamente. Todas excepto la que estaba encima de ellas. Tomé la hoja y leí lo que decía,

Aro,

Sé que pedir este piano era mi último deseo, pero ya que me alejaron de mi familia por su propio bien hace tanto tiempo, te quería pedir el favor de que mandaras las nueve cartas que están aquí a mi familia. Si es cierto que alguna vez te agradé y le tienes respeto a Carlisle, sé que lo harás.

Gracias,

Edward.

En serio Edward era una persona considerada. En serio me agradaba el chico. Alec llegó en ese momento y me giré hacia él.

"Alec, quiero que saques este piano de aquí" lo consideré por un momento más. Tomé las cartas y se las di. "Y quiero que hagas un viaje rápido a Forks, y les entregues estas nueve cartas a la familia Cullen. Diles que vas en son de paz y que son de parte de Edward."

"Sí, amo" contestó antes de irse. Ya con la conciencia limpia y nada más que hacer, regresé a mi trono a seguir con mi trabajo.


Para ser honesta con ustedes, esa última parte no me la esperaba ni siquiera yo. Pero gracias a quienes les gustó esta historia (sorprendentemente sí fueron unos bastantes) Ahora... me basaré en los reviews y/o PM's para decidir estos puntos:

-¿Debería escribir más sobre las 9 cartas que Edward le envió a los Cullen?

-En caso de ser así, ¿Cuáles cartas debería de escribir? ¿Sólo algunas o todas?

Si me ayudan a decidir eso, les estaré eternamente agradecida. Si no recibo nada, pues... supongo que esta historia termina aquí.