Bien, llegó el segundo capítulo…. He estado leyendo la historia, parece que fuera de alguien más, hay de cosas de las que ni siquiera me acuerdo haha tiene tanto tiempo de esto…

Como les dije, la historia se desarrolla a un paso muy rápido… no me pregunten porque, tiene años (literalmente) que escribí esto, pero creo que es lindo

iCarly… not mine…

A la mañana siguiente Freddie sintió como ella intentaba zafarse de su abrazo y la apretó más para evitarlo. Sam estaba confundida y feliz a la vez. Sabía que eso no debió de haber pasado y sabía que debía ir a ver al abogado, pero Freddie no la soltaba.

-Freddie suéltame...

-No... ¿Por qué?

-Debo ir a ver al abogado, hoy me dará el papel de la siguiente etapa

¿Qué? –Gritó entre frustrado y enojado- pero... Sam, mi vida, no puedes seguir con esa tonta idea del divorcio... no después de lo de anoche

-Lo de anoche fue un descuido Freddie, no volverá a pasar, y no es una tontería, ahora deja levantarme

-¿Un descuido? No decías eso antes...

-Tú lo has dicho Freddie, antes, ya no es igual –Freddie recordó el concejo de su papá y la soltó. La observó mientras se vestía pensando en que pronto podrían hacerlo de nuevo pero sin remordimientos ni nada que se interpusiera entre ellos. Sam se arregló y salió en su auto. Freddie se quedó en la cama casi toda la mañana.

Cuando llegó con el abogado solo se encontró con su secretaria, quien le dio los papeles con una hoja que ambos debían firmar, Sam suspiró, dio las gracias a la secretaria y volvió a casa. Se encontró a Freddie sentado frente al televisor. Se dijo que sería más fácil si lo hacía de una vez. Se sentó en el sofá adyacente a donde estaba Freddie, lo miró fijamente y un vago recuerdo de la noche anterior la embargó, pero se concentró rápidamente en lo que tenía que decir.

-Freddie... Este... tengo los papeles –Freddie al notar el tono inseguro de su voz decidió que no sería mala idea cambiarle un poco la jugada para que ella sintiera lo que él, así que tomó el papel entre sus manos y lo observó, noto que a diferencia del pasado Sam no había firmado aún. Sacó un bolígrafo de su bolsillo que a Sam le dio la impresión de tenerlo preparado y apoyando el papel en la mesita de centro lo firmó y se lo dio para luego volverse a la televisión. Sam estaba desconcertada... no creía que lo fuera a firmar, creía que la iba intentar convencer como antes y el hecho de que no lo hiciera le produjo desilusión. Se quedó mirando fijamente el papel con expresión incrédula, veía la firma de Freddie y no lo creía... de pronto algo la distrajo y consternó profundamente, Freddie estaba extendiéndole el biógrafo, lo tomó indecisa y sin notar que Freddie la veía se agacho al papel, y Freddie sintió un remolino de emoción al notar que no firmaba... tenía dudas... estaba confundida... contempló una vez más la firma de Freddie y sin pensarlo de nuevo firmó con mano temblorosa. Segunda etapa concluida... faltaba una más, un papel más que firmar y ya no serian marido y mujer. Poco menos de dos meses para el tercer papel, ya que era el proceso más tardado. Sam guardó de nuevo el papel en el folder y con las piernas temblorosas subió a la habitación donde se tiró a llorar a la cama.

Freddie suspiró y apagó el televisor, había visto las lagrimas a punto de salir de sus ojos, pero ella lo había decidido así, y aunque estaba convencido de que esto terminaría, ansiaba que ya fuera así, ansiaba ver a su primer hijo en sus brazos y ansiaba un montón de cosas más. Esa tarde debía ir a ver a su hermano quien le iba a ayudar a lo de traspasar la empresa, tal vez solo seria temporalmente pero era algo más de su plan para recuperar la confianza de su esposa. Porque eso era lo que se había perdido, la confianza de ella hacia él. Porque aun lo amaba y Freddie se había dado cuenta perfectamente de eso la noche anterior. Su amor no había muerto, ni moriría nunca, y de eso Freddie estaba seguro. Subió a la recamara y tocó, escucho un débil "adelante" y abrió ligeramente la puerta.

-Cielo, solo te iba a decir que voy a ver a mi hermano

-¿Para qué? –Preguntó ella dándose la vuelta en la cama para verlo

-Para traspasarle la empresa y...

-¿Qué? –Dijo volviéndose bruscamente a él- no puedes hacer eso Freddie -Si puedo, solo es cuestión de firmar el papel, vuelvo en un rato

-Freddie... Estás... Estás seguro de...?

-Completamente, esa empresa me ha quitado más de lo que me ha dado, me quitó mi tiempo, mi espacio, mi vida, y a ti, que es lo que no tolero, quiero recuperar algo de mí, aunque lo único que me gustaría y quisiera recuperar es a ti...

-Freddie... No tienes que... es decir, has trabajado e invertido mucho en esa empresa...

-Lo sé, pero eso no vale nada comparado con lo que voy a perder en menos de dos meses que nos entreguen el otro maldito papel... nada se compara en su valor, además mi hermano me dará un trabajo de algo que sea menos absorbente, como intendente o mensajero. Bueno cielo, nos vemos al rato, te amo.

Freddie salió dejando a Sam petrificada... ¿De verdad iba a hacer eso por ella? ¿Iba a sacrificar la empresa por la que había velado tanto tiempo? ¿Iba a echar sus esfuerzos a la basura? Por dios... ¡Que había hecho Sam! No solo se estaba arruinando la vida al separarse del amor de su vida, sino que también se la iba a arruinar a él... no supo qué hacer o que pensar... se quedó en blanco, absorta, confundida y llena de miedos. No sabía qué hacer. ¿Darle otra oportunidad? Bueno, esperaría un poco más. En un tiempo cuando tuvieran el tercer papel sabría qué hacer.

Faltaban poco más de dos semanas para que les entregaran el tercer papel. El día anterior Sam había hablado con el abogado, el cual la había dejado helada con sus palabras.

"¿Sabes que veo en tus ojos cuando ves a tu marido Samantha? –preguntó el licenciado Klein mirándola fijamente después de que Freddie saliera de la sala. Sam no contestó –veo amor Sam, y en los ojos de él veo lo mismo, los dos están igual, sus ojos están llenos de amor, y tristeza a la vez. No puedes hacerle y hacerte esto a ti Sam tienes que parar ahora, piénsalo Sam, no me gustaría divorciar a dos personas que se aman –el lic. Klein se levantó y salió de ahí dejando a Sam más confundida de lo que ya estaba.

Y esa mañana era peor, no sabía ahora como sentirse cuando vio el calendario y se dio cuenta de algo sumamente serio. Tenía un notable retraso. Y el mes pasado había sido igual, había pensado que era por el estrés del divorcio, pero ahora lo dudaba. Sacó la prueba de embarazo que había comprado y con un suspiro entro en el baño.

Freddie estaba en la cocina preparando el desayuno. Ese mes y medio había sido lo más atento y detallista como humanamente le había sido posible. Por las mañanas le llevaba el desayuno a la cama a Sam, a veces sin que ella se diera cuenta. Le regalaba más arreglos de flores, le hacía cumplidos y piropos que más de una vez la habían hecho sonrojar. Ahora con una sonrisa en los labios Freddie se decía que estaban volviendo a la normalidad. Platicaban animadamente y en un buen tiempo no habían ni mencionado el asunto del divorcio en absoluto. Aunque no todo era miel sobre hojuelas, los últimos días ella se mostraba más preocupada de lo normal. Había algo que la tenia sumamente distraída y distante, y con seguridad no era el divorcio. Freddie estaba dispuesto a averiguarlo lo más pronto posible. Terminó de preparar la charola con el desayuno y subió a la recamara. Dejó el desayuno en la mesita y tocó la puerta del baño.

-¿Amor estas ahí?

-Si... ya salgo –dijo Sam con la voz evidentemente cortada lo cual lo alarmó

-¿Estás bien cielo? –Pero ella no contesto –Sam... Estas bien?

-Ya salgo –Sam miraba fijamente la prueba de embarazo con un nudo en la garganta. No sabía exactamente qué hacer. Tenía sentimientos encontrados. Positivo. Estaba embarazada de Freddie. En pleno trámite de divorcio. A pocos días de separarse. Y ahora estaba embarazada. Obviamente se sentía sumamente feliz, siempre habían hablado de sus hijos, desde que eran novios, pero también estaba preocupada. ¿Cómo reaccionaría él? ¿Qué pensaría? Sin duda tenía que decírselo. Pero... ¿Qué pasaría con el divorcio? ¿Qué pasaría con la empresa? ¿Qué pasaría con ellos, y su futuro? Se llevó una mano al vientre y suspiró, la voz cada vez más preocupada de Freddie la sacó de sus pensamientos. Suspiró y se levantó. Abrió la puerta y lo vio ahí con su expresión de preocupación. –te dije que ya salía

-¿Qué pasa? –Dijo él notando en su expresión un brillo de felicidad opacado por miedo, y un brillo nuevo que no sabía cómo expresar –¿Estás bien?

-No lo sé, podría decirte que mejor que nunca y a la vez confundida y... no se

-¿Por qué? ¿Qué pasa? Te vez... no sé... –Sam lo miró fijamente a los ojos y esbozo una sonrisa que a Freddie le pareció lo mejor que Sam le había dedicado últimamente- ¿Qué pasa? –dijo sonriendo él también esperando algo bueno

-Freddie... Cielos no sé cómo decirlo –Dijo suspirando y pasándose una mano por el cabello

-Solo dilo amor... –Sam metió la mano a la bolsa del pijama y Freddie notó que temblaba. Poco a poco fue sacando la cajita que ambos miraban fijamente, la puso en alto y suspiro

-Freddie... Estoy embarazada... –Freddie se quedó inmóvil alternando la mirada de la caja a Sam, con una expresión sorprendida que poco a poco fue siendo remplazada por una llena de felicidad e ilusión.

-... ¿Qué?... –Dijo casi sin aliento

-Que estoy embarazada Freddie... ¿No me vas a decir nada? –No lo hizo, se adelantó hasta ella y la abrasó, la besó y luego la alzó en brazos, la depositó suavemente en la cama y se acostó al lado de ella. La volvió a abrasar y esta vez ninguno de los dos se contuvo y rompieron a llorar llenos de felicidad. Freddie la abrasaba y la besaba sin parar de decirle lo feliz que estaba y cuanto la amaba, Sam hacia lo mismo y cuando ambos estuvieron un poco más calmados Freddie colocó una de Sus manos en el vientre de Sam y le sonrío. Ella lo besó de nuevo antes de hablar.

-Supongo que esto cambia mucho las cosas –Dijo ella acariciando el rostro de su marido

-Totalmente –Le respondió él, besando la palma de su mano –No querrás seguir con la absurda idea del divorcio ¿Verdad?

-Claro que no –dijo besándolo suavemente –nuestro bebé merece crecer con sus padres

-Totalmente de acuerdo

-Hay que reorganizarnos y cancelar eso

-¿Una casa más grande? –Dijo con una sonrisa

-Claro, y debes regresar a la empresa –Freddie negó con la cabeza

-Soy vicepresidente, es un buen puesto y no me absorbe el tiempo, solo el necesario. Mi hermano sabrá hacerlo bien

-¿Estás seguro?

-Más que nunca, ahora necesitaras mas de mi tiempo, tu y él no ella –dijo acariciando su vientre de nuevo –todo será mejor, ya veras

-No lo dudo –acarició una de sus mejillas y lo besó de nuevo para después acurrucarse contra su pecho quedándose tranquilamente dormida, descansada. Y al olvidar el tema del divorcio y suplirlo con el del bebé ahora, era un gran alivio y un reinicio para ambos.

Bueno, espero les guste hasta ahora… adivinen que cosa… un pequeñísimo adelanto del argumento de la historia larga que viene al terminar esta…

Como un tráiler de película

Revisé una vez más el tablero de resultados, cada nombre minuciosamente con sentimientos encontrados, por un lado lo quería, pero por el otro... no, la idea de ser estudiante de intercambio era emocionante, pero no el pensar en alejarte del lugar donde creciste y encontraste tantas cosas, como el amor. Mi dedo índice recorría temblorosamente cada línea de la lista, y ahí estaba, mi nombre, lo había logrado, me iría a estudiar a Irlanda, al otro lado del mundo, lejos de ella.

Estoy trabajando en esta historia ahora mismo, así que les prometo que será mucho mejor que esto que escribí hace como 4 años…

Por favor sigan dejando sus reviews, me ponen feliz :3 los amo!