Bienvenida a la ruta uno
La alarma sonó a las seis y media de la mañana despertándola bruscamente. Extendió su mano hacia la mesita de noche en busca del reloj, pero no lo encontró allí; la alarma se extendió un par de minutos más y, tras comprender que no podría tomarse los "cinco minuticos" más de cada mañana, se levantó para buscar el despertador.
En días pasados, sus famosos "cinco minuticos" se habían prolongado cerca de media hora un par de veces, faltó poco para que en esas ocasiones llegara tarde a la escuela; pero en medio de los afanes, hasta el desayuno se los había saltado. Para evitar esos inconvenientes, dese la noche anterior había decidido dejar el despertador en el escritorio, lejos de la cama, donde tuviera que levantarse y así pudiera quitarse un poco el sueño.
Aun somnolienta, Haruka se alistó para irse a la escuela. Tras ponerse su uniforme, la joven bajó al primer piso donde su madre servía el desayuno mientras veía el noticiero. En él se hablaba sobre la alerta desatada en la madrugada del día anterior; una parte de la ciudad había sido evacuada, mientras el resto había sido puesta en estado de alerta; las clase, al igual que el transporte público, habían sido suspendidos. Al final las cosas no pasaron a mayores y cerca del medio día la ciudad ya había regresado a la normalidad.
-hace mucho tiempo no se presentaba una brecha que causara tanto alboroto- comentó su madre mientras se sentaba a desayunar también.
Haruka no respondió. La verdad era poco lo que comprendía de las famosas brechas DP como las denominaban. Sabía que las brechas eran una especie de neblina que aísla alguna parte de la ciudad siempre que aparecía; sabía que en las brechas habían criaturas llamadas pokemon y que los pokemon eran criaturas con poderes y muy peligrosas; sabía que existía una organización llamada Rocket la cual era la encargada de contener las brechas, además del estudio para su posible eliminación. Pero eso era algo de conocimiento público de ahí en adelante solo sabía que debían hacerle caso a las autoridades cuando algo saliera de control como lo sucedido el día anterior, aunque muchas veces no explican que es lo que sucede en realidad.
-voy de salida- anunció Haruka tras terminar su desayuno.
-ten cuidado Haruka- le respondió su madre saliendo de la cocina para despedirla- Tu padre dijo que ya no había peligro pero siempre es mejor estar en estado de alerta.- Haruka asintió y salió de la casa.
En el camino a su escuela Haruka vio el día trascurrir de manera normal; Pareciera como si lo del día anterior no hubiera pasado. Siguió caminando cuando vio a una de sus compañeras parada en una esquina; la joven, con la mirada un poco agachada, se pasaba suavemente la mano por su cabello mientras un suave rubor se asomaba sus mejillas. Haruka se acercó a ella con algo de sigilo.
-¡Hola serena!- la saludó repentinamente.
-Haruka, buenos días- Respondió un tanto nerviosa al verse descubierta. Serena tomó una postura un poco más normal y procuró disimular su vergüenza.
-¿aún no llega?- preguntó Haruka echando un vistazo a la calle.
-¿eh? No. Hikari está un poco retrasada el día de hoy-
"no la estabas esperando a ella" Pensó Haruka al ver a su compañera aun nerviosa, pero decidió no decir nada al respecto.
-Creo que mejor deberíamos seguir adelante- Dijo serena tras echar un vistazo a su celular.- los profesores hoy estarán un poco más afanados para recuperar las clases de ayer.
-pero si no es nuestra culpa. Deberían tener en cuenta que la ciudad corre grave riesgo cada vez que aparecen las brechas-
-es curioso que digas eso cuando no tienes recuerdo de lo sucedido hace cinco años- comentó serena cubriendo su sonrisa con su mano.
-bueno, he visto los videos. Y me han contado lo sucedido- Haruka se mostraba un tanto confusa al hablar del tema. Como su compañera había dicho, no tiene memoria de lo ocurrido hace cinco años, cuando una brecha DP fue considerada uber por primera vez.
Tendría por aquel entonces 6 años. Según los documentales, el día transcurría normalmente hasta que apareció una brecha; como siempre la zona donde la brecha apareció fue cerrada y la organización Rocket se dispuso a vigilarla e intentar contenerla. Pero las cosas tomaron un rumbo distinto cuando, según el informe, dentro de la brecha se presentó fallas en la contención y una de las criaturas mutó. La criatura denominada tentacruel, tendría una altura próxima a los sesenta metros, tenía una forma parecida a una medusa, y era considerada venenosa. Rápidamente la organización Rocket pidió a las autoridades la evacuación de la ciudad, pero grande fue la sorpresa cuando tentacruel disipó la niebla de la brecha y fue visto por toda la ciudad. Por si fuera poco, miles de criaturas más pequeñas llamadas tentacool quedaron a los pies de la criatura quienes en cuestión de minutos se dispersaron por la ciudad.
Tentacruel empezó a desplazarse por la ciudad mientras destruía edificios a su paso. Los tentacool por su lado destruían vehículos y matan a las personas que estuvieran en su camino. En cuestión de minutos el centro de la ciudad se vio reducido a escombros. Las autodefensas llegaron al lugar intentado detener la avanzada de tentacool pero el problema real radicaba en tentacruel quien no caí fácilmente antes los lanza-cohetes de los militares. Dice los reportes que el gobierno estudiaba la posibilidad de hacer una evacuación rápida y permitir la incursión de los bombarderos al centro de la ciudad cuando la organización Rocket le pidió media hora para para poder actuar. El primer ministro le dio treinta minutos a la organización con la intención de evitar los bombarderos.
Fue entonces cuando aparecieron varios soldados con una R roja marcada en sus uniformes. Pero lo que realmente llamó la atención de los ciudadanos fue una niña que andaba entre ellos. La niña tenía por esa época 12 años, llevaba el mismo uniforme que los otros pero carecía de la boina que sus compañeros usaban. Los soldados sacaron otros pokemon con los que enfrentaron a los tentacruel. Pero la niña fue escoltada por algunos de los adultos hasta ponerse cerca del tentacruel. Allí la niña sacó un pokemon morado el cual llamaban starme, era como ver un pentagrama superpuesto sobre otro dando así la imagen de una estrella de diez puntas. El pokemon estrella luchó con el pokemon gigante pero sus ataques, aunque lo refrenaban, parecían inútiles. La joven llamo a su lado al pokemon y lo que haya sucedido a partir de ese momento fue considerado información clasificada. Al parecer ni el gobierno mismo tiene idea de lo que hizo la niña, aunque lo único que le importó al primer ministro fue que las criaturas fueron detenidas, la ciudad salvada y no hubo necesidad de usar los bombarderos en la ciudad. La niña desde ese entonces fue llamada como la heroína de tipo agua, aunque Haruka no comprendía muy bien por qué era eso de lo del "tipo agua".
-¿Haruka?- serena llamaba a su compañera quien estaba sumergida en sus mente intentando hallar los recuerdos de lo sucedido en ese día-
-lo siento creo que me perdí recordando-
-Bueno, fue un momento muy difícil pero creo que la organización Rocket puede manejarlo todo fácilmente- serena parecía un tanto avergonzada al pensar en la organización Rocket aunque Haruka sabía que no era por la organización en sí, sino más bien por uno de sus miembros.
-¡Haruka, serena!- gritó una chica a espalda de las jóvenes mientras estas conversaban. Las dos niñas voltearon a ver a su compañera quien aceleró un poco el paso para ponerse frente a ella. Detrás de ella venia dos jóvenes mayores acompañándola aunque se quedaron un tanto atrás "la heroína de tipo agua" pensó Haruka al verlos acercarse.
Hikari buenos días- saludaron al unísono Haruka y serena.
-Haruka, Serena buenos días- dijo la joven que venía detrás de Hikari mientras su compañero bostezaba.
-Kasumi-san, Satoshi-san buenos días- respondió Serena bajando un poco la mirada al sentir que se sonrojaba.
-¡Satoshi-san, Kasumi-san buenos días!- saludó alegremente Haruka agitando fuertemente su mano para desviar la atención que podía recaer sobre Serena.
-buenos días Serena y ¿Haruka? Es raro verte caminando hacia la escuela a esta hora y no corriendo un poco más tarde.- Dijo Satoshi tras dar otro bostezo.
-creo que lo mismo podría decir yo- respondió Haruka con la cara un poco tensa.
- creo que la sorpresa real es que ambos hayan madrugado a la escuela- agregó Hikari para luego darle un vistazo a su celular- y si no nos apresuramos de nada habrá servido haber madrugado.
Los cinco se pusieron en marcha; las tres niñas de primarias hablaban sobre lo sucedido el día anterior y como lo había pasado mientras Kasumi y Satoshi solo se limitaban a escuchar.
-Ahora que lo pienso, ambos debieron haber estado en lo sucedido ayer ¿o no es así Kasumi-san?- preguntó Haruka intentando averiguar un poco sobre lo sucedido. Kasumi se mostró un poco sorprendida cuando Haruka le habló pero rápidamente puso una cara con una sonrisa amable.
-así es. Aunque las cosas no pasaron a mayores- las respuestas de Kasumi siempre eran simples y no entraba en detalles, generalmente les decía todo lo que ya se había dicho por televisión.
-Bueno, creo que mientras los dos estén no hay nada de qué preocuparse- dijo serena con una sonrisa llena de confianza.
-aunque esta vez sí me pareció algo pelig…- Satoshi había empezado a hablar pero fue interrumpido por un codazo en el estómago dado por su compañera. Kasumi daba una pequeña carcajada nerviosa y las tres niñas sonreían ante la situación.
-Bien, aquí nos separamos. Que tengan un buen día- anunció Kasumi al llegar a una esquina mientras arrastraba a Satoshi consigo.
- Que tengan un buen día- respondieron las tres niñas al unísono con una expresión extrañada al ver a los dos jóvenes alejarse "lo tienes difícil, Serena" Pensó Haruka al ver la relación tan cercana que había entre Satoshi y Kasumi.
Al llegar a la escuela, Hikari se separó de ellas para acercarse a la sala de profesores, Haruka y serena se dirigieron a su salón de clases cuando un grito llamó su atención.
-¡Eureka, detente!- Haruka conocía esa y voz y sabía que era algo de todos los días con esos hermanos. Cuando giró su cabeza en buscando del par de hermanos encontró a una pequeña niña de aproximadamente siete años corriendo por los pasillos de la escuela.
-Hermano, eres muy lento- dijo la pequeña al ver la patética capacidad física de su hermano quien aun siendo cinco años mayor que ella, no la podía alcanzar. La pequeña siguió corriendo hasta que pasó junto a Haruka; esta, sin hacer mucho esfuerzo, tomó a la niña por la camisa y consiguió detenerla.
-lamento que seas siempre tú la que la detiene, Haruka- dijo el joven jadeado cuando llego junto a ellas.
-no es nada. Creo que ya es algo que hago por costumbre- respondió Haruka.
-Eureka, creo que no es bueno que corras por la escuela. Eres una niña y debes aprender a comportarte como una dama- serena se inclinó un poco para poder hablarle a la niña cara a cara.
-pero...- la pequeña ya hacia pucheros al ver que pronto seria reprendida.
-Eureka- dijo Hikari con una voz firme. Haruka no supo cuando los alcanzo, pero sabía que sería quien reprendería a la pequeña- es bueno ver que posees un buen estado físico e intentas aprovecharlo. Pero debes aprender a escoger el tiempo adecuado para cada cosa. Además, es tu deber obedecer en todo lo que te diga tu hermano citrón.
"he aquí la actitud de la chica número uno de la escuela" pensó Haruka al ver a su compañera reprendiendo a la pequeña. Eureka solo guardo silencio y mostró los ojos vidriosos.
-lo siento ha sido culpa mía- dijo Citrón haciendo una pequeña reverencia en señal de disculpa ante Hikari- no he podido detenerla, y cuando comenzó a correr no pude alcanzarla.
-no es culpa tuya, Citrón- dijo Haruka viendo que su compañera se ponía seria- eureka aun es una niña y es natural que sean inquietos.- "excepto mi hermano menor" pensó al recordar a su hermano.
Tras este pequeño incidente, las tres chicas se dirigieron a su salón. Allí ya estaban la mayoría de estudiantes; algunos hablando, otros jugando, pudo ver uno que otro adelantando los deberes. Haruka se dirigió a su asiento para acomodar su bolso y luego, al igual que serena, se dirigió al puesto de Hikari.
-te notas aún muy tensa, Hikari. Relájate un poco- serena hablaba con una voz suave, siempre intentaba hacer que su compañera se sintiera más calmada.
-No soy buena para soportar la aptitud de Eureka todas las mañanas; y menos aún, la de Citrón- Haruka sabía que Hikari tenía un pensamiento un tanto estricto sobre las relaciones hermano mayor/hermana menor. Aunque no comprendía muy bien de donde salía estas ideas. Mientras pensaba un poco acerca de la extraña aptitud de su compañera, escuchó la puerta del salón abrirse.
-Buenos días Shu- dijo alguien a la persona que había ingresado al salón. El Joven respondió el saludo y Haruka automáticamente Giró su cabeza buscando al joven, muy tarde recordó que sus compañeras estaban al lado suyo y no desaprovecharían la oportunidad de verla sonrojarse un poco.
-buenos días Shu- dijo Hikari poniéndose en pie y haciendo una pequeña reverencia ante el Joven.
-buenos días- Serena imitó a su compañera.
-Buenos días Hikari, serena y Haruka- respondió un tanto confuso.
Buenos días Shu- Dijo Haruka agachando la mirada al sentirse un tanto ruborizada. Sus amigas habían conseguido su objetivo; cuando el Joven se fue a reunirse con sus amigos, Haruka pudo ver que sus amigas tenían una sonrisa un tanto maliciosa.
-Deberías ser más arriesgada y confesarle lo que sientes- "¿lo dice la chica que todos los días se para en la esquina para ver pasar al joven que le gusta?" Pensó Haruka al oír el comentario de serena.
-bueno, creo que todo se dará su debido tiempo-"y ahora habla la chica que no le llamado la atención algún chico" Haruka sintió que recurría a las personas equivocadas. Pero no tuvo mucho tiempo para pensar en ello porque la profesora ingresaba al salón.
Haruka simulaba poner atención en clases pero en verdad era poco lo que comprendía, su mente gravitaba un poco sobre los sucesos del día anterior. Siempre le ha llamado atención estos sucesos, y cada vez que sucedía uno importante intentaba conseguir algo de información de Kasumi, pero siempre obtenía las mismas respuestas por parte de ella. "aun así es alguien genial" de ninguna manera Haruka podía ocultar su admiración por la llamada heroína de tipo agua.
-Haruka, Haruka- Haruka espabiló cuando escucho que serena la llamaba susurrando; luego vio que todas las miradas del salón estaban centrada en ella, y la cara de la profesora mostraba que comenzaba a impacientarse mientras su vista también estaba fijada en ella.
-estoy esperando su respuesta- le dijo la profesora; al parecer le había echo una pregunta pero no sabía ni siquiera de que tema estaban hablando.
-lo siento, no estaba prestando atención- confesó agachando la mirada. La profesora soltó un profundo suspiro y pudo oír las risas de sus compañeros.
-por favor pon un poco más de atención en clases.- la profesora tomo el libro que tenía en mano y siguió leyendo; Haruka intentó concentrarse en la que decía, pero su celular vibró indicándole que había llegado un mensaje.
-ponte a salvo. Ha aparecido una nuevo brecha Uber- el remitente era su padre. Haruka sabía que, al trabajar cubriendo a la organización Rocket, era de los primeros que se enteraba de todo lo que sucedía; aunque al igual que Kasumi, solo le decía lo necesario.
-¡Profesora!- exclamó poniéndose en pie- ha aparecido una brecha uber.
-¿estas segura?- preguntó la profesora, ella sabía la labor del padre de la niña, debido a eso ya varias veces había podido comenzar la evacuación antes de se dieran la alarma, aunque en esta ocasión ya era un poco tarde. Al instante empezaron a escucharse sirenas por toda la ciudad.
-todo el mundo, vayan saliendo en fila del salón y caminen hacia el patio de la escuela.-
Los jóvenes obedecieron a la profesora y de forma ordenada salieron del salón. Al llegar a los patios, los profesores repasaban lista mientras iban subiendo a los niños en nos vehículos especializados para su pronta evacuación de la ciudad.
-es inusual que las brechas aparezcan en el día- dijo serena quien estaba formada junto a ella.
-aunque es más anormal que aparezcan dos brechas uber en la misma semana- Hikari parecía más preocupada ante la aparición de la brecha uber.
-no entiendo ¿Qué es lo que hace diferente a una brecha uber de las demás?- Haruka sintió curiosidad ante la preocupación de Hikari.
-las brechas DP. Traen consigo pokemon diversos. Pero al ser pokemon diversos, sus habilidades y niveles varían. Las brechas DP generalmente traen consigo pokemon de niveles bajos, sin poderes alarmantes, ni habilidades extrañas. Las brechas se denominan Uber cuando trae consigo pokemon muy fuertes, como fue el tan conocido caso de hace cinco años. O cuando trae pokemon tan raros, que es mejor señalarlos como peligrosos al no saber nada acerca de ellos, como los que la organización Rocket llama pokemon singulares- "de algo tiene que servir que viva con Satoshi" pensó Haruka ante la explicación de Hikari.
Haruka veía a los profesores subir a los alumnos lo más rápido que podían a los vehículos; Los niños se mostraban muy ordenados a pesar de la señal de alarma. Pero al mirar hacia la clase de los de segundo año una niña llamó su atención. No es que conociera a todos los alumnos de la escuela, pero aquella niña jamás la había visto. La pequeña llevaba un vestido blanco con unas sandalias del mismo color; su cabello, al igual que sus ojos, era de color azul. Pero lo que más llamó su atención, fue ver una especie de huevo grande azul que la niña tenía entre sus brazos. La pequeña aprovechaba el desorden para poder ponerse hasta el final de la fila, allí se percató que Haruka la miraba, y tras dedicarle una tierna sonrisa, salió corriendo hacia el edificio. Haruka sabía que la niña no pertenecía a la escuela, pero aun así no sentía correcto abandonar a la niña mientras todos los demás eran evacuados; así que salió corriendo tras la niña hacia el edificio.
-Haruka, a donde vas- preguntó serena alarmada al ver a su compañera corriendo.
-no tardo olvidé algo en el edificio- mintió. Al ver ocupados a todos los profesores, Haruka creyó que lo mejor sería no avisar sobre la niña para que los profesores no retrasaran la labor de evacuación.
Haruka buscó a lo pequeña por los salones hasta que la encontró sentada en un puesto al pie de la ventana. La pequeña sonrió al verla ingresar mientras acariciaba suavemente el huevo.
-todos están listo para la evacuación- dijo Haruka acercándose lentamente a la pequeña- lo mejor es que nosotras también volvamos.
-ya es tarde. Él está siendo vencido y yo pronto seré detenida- la pequeña aun sonreía, pero su vos quebradiza le dijo a Haruka que estaba a punto de llorar- ¿podrías cuidar esto por mí? Cuando onii-chan llegue no puedo permitir que se quede con él. -Haruka recibió el huevo con la esperanza de poder llevar a la niña consigo, pero cuando lo recibió, este empezó a brillar con un hermoso fulgor azul. – por favor, bajo ningún motivo permitas que se quede con el huevo. Este pequeño está desamparado y si cae en sus manos, será usado para cosas malas.
En ese instante dos explosiones cerca de la escuela la hicieron tirase al piso. La pequeña frente a ella ni se inmuto ante esto y dando un salto se retiró rápidamente de la ventana hasta llegar cerca de la puerta, Haruka se levantó y fue hasta donde ella, pero a sus espaldas, los vidrios de la ventana fueron destrozados.
-Onii-chan, ¿ya no jugarás más conmigo?- cuando Haruka giró para ver a quien le hablaba, vio a un joven que poseía unas alas y una colar de color anaranjado. Su ropa, al igual que su cabello, poseía un brillo también de color naranja, pero daban la impresión de ser fuego puro.
-amber, Mewtwo fu derrotado, pronto llegaran los espiritomb; se terminó el juego, dame el huevo.- Haruka reconoció la voz.
-lo siento oni-chan, el huevo ya no está conmigo- la pequeña giró su cabeza en dirección a Haruka. El joven hizo lo mismo y se acercó a ella.
-Haruka me alegro que estés bien. Entrégame ese huevo y ve a ponerte a salvo-
Haruka se encontraba muerta del miedo, uno de los jóvenes más admirados estaba convertido en un monstruo frente a ella; pensó en entregarle el huevo de inmediato y salir corriendo de allí, pero de pronto el huevo empezó a brillar de nuevo y unas imágenes un tanto perturbadoras pasaron por su cabeza. En ellas veía varias criaturas siendo torturadas o sacrificadas por personas; aquellas personas tenían un uniforme que Haruka pudo reconocer rápidamente. De pronto en su cabeza se mostró una pequeña criatura de color azul; la criatura tenía una extraña mirada llena de ternura e inocencia que cautivó a Haruka. Ella comprendió lo que la niña había querido decir, esto hizo que su coraje creciera un poco y armándose de valor respondió.
-¡no! dime que no es cierto. Dime que solo son visiones lo que vi-
-vaya, aun estando en el huevo hizo contacto telepático contigo. Bueno, no es nada que te afecte. Entrégame ese huevo y ponte a salvo Haruka.
-no lo hare- la joven se puso cerca a la puerta- no puedo creer que puedas ser tan cruel. Pero de ninguna manera te daré este pequeño, Satoshi-san.
