note: esto esta medio jodido. Gracias a los reviews que me hacen el día :)

(Lean notas finales porfa plis)

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Luciérnaga.

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There's a firefly loose tonight
Better catch it before it burns this place down
and I lie
If I don't feel so right
But the world looks better
(Through your eyes)

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Tup, tup.

(tup)

El invierno cae afuera inclemente, como si no fuera suficiente con tenerlo sentado al lado. La humedad en el ambiente es fría y Karin se entretiene escuchando el tuptup que hacen las goteras del techo. Una taza de café yace olvidada en la mesa del té y la televisión transmite algo que ninguna de las dos está viendo, Karin porque no puede (tiene algo así como un trillón de cosas en la cabeza) y Konan simplemente porque existe en otro plano de la realidad completamente distinta a la televisión, a unos dos cientos años antes o algo así. A Karin le gusta Konan precisamente por eso; es lejana. Es tan lejana que aunque la tengas al lado y la puedas respirar, la sientes a miles de kilómetros. Algo más allá de lo terrenal, está en otro tiempo, otro espacio, otra dimensión. Konan es el invierno de presencia y de corazón, porque esta fría por dentro. Tiene la piel pálida, siempre fría, como de polvo, como de nieve y como brillante; resplandeciente. Como si la luz de una estrella (de días más felices) se le hubiera quedado pegada en la piel. Y tiene una sonrisa que desborda tristeza.

Karin siente que puede estar con Konan porque es la única que no la rompe.

(pues ella esta mas rota.)

Tiene los dedos largos y blanquecinos, hábiles. Porque Konan se repara el alma con ellos, claro. Son dedos que saben tomar, doblar y pegar pedazos con el cuidado y la calma de quien trata a un recién nacido, hasta que este relativamente bien, hasta que llegue el viento (los recuerdos nocturnos) y vuele todo y tengan que volver a empezar.

Konan tiene dos pedazos de alma muertos. (ella es la tercera).

sonríe por ellos, aunque desborde tristeza,

y está bien.

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Y Konan es sabia; es una verdad universal. Tras el velo pesado de tristeza que envuelve sus ojos de atardecer, se ocultan siglos y siglos de sabiduría ancestral, así que cuando le pregunta

— ¿Me vas a decir ya que te pasa, cariño?

Es consciente de que no puede mentir. Konan, obviamente, sabe la respuesta.

Porque Konan siempre, siempre sabe.

Karin ya no se siente un volcán en plena erupción congelada, ahora es Pompeya; pequeña y frágil y a punto de ser devorada por una erupción glacial, invernal. Esta acorralada y termina por hacer lo que no quería; recuerda el comienzo.

Que fue, más o menos, el día que Naruto llego hecho una furia y acorralo a Sasuke en la pared y empezó a golpearlo, todo era caótico y Karin lo recordara para siempre como imágenes refractadas: Naruto gritando, Sasuke sangrando y ocultando todo bajo la impasividad aparente de sus ojos, y Karin intentando separarlos y pensando porque carajos Sasuke no se defiende.

Sí, todo empezó ese día.

(dos semanas)

No puede saber con exactitud lo que paso, ni cuando, pero lo que pudo entender con certeza es que Sasuke follo con Sakura. Naruto y él tuvieron una pelea descomunal y al final Naruto termino por largarse. Recuerda los gritos (¡¿Por qué ella?! ¡Joder, contesta!), a Sasuke mirándolo impasiblemente como el bastardo que era, a Sakura tratando de calmarlo y a Naruto apartándola bruscamente. Karin quiso reírse pero en realidad lo único que logro fue un ruidito ahogado, el sonido de alguien viendo como todo se hunde sin tener puta idea de que hacer. Recuerda también la respuesta que Sasuke no dijo, y que Naruto estaba lo suficientemente alterado como para no ver (en sus ojos ¿recuerdas la impasividad aparente?). Karin cree que es una de las cosas que no va a olvidar nunca, era algo como –Porque a ella no me importa romperla–. Recuerda también el portazo fortísimo y a Sakura abrazando a Sasuke (—No te preocupes, Sasuke-kun, va a volver, te lo prometo, no puede odiarnos por siempre, no puede), y él mirándola como si mirara a un crio de seis años que no se entera de nada.

Y Karin sintiendo el corazón pesado. ¿Se llamaba angustia? O preocupación? La verdad ya no tenía ni idea, no estaba segura de nada, la única certeza en el mundo era que esa casa se sentía tan terriblemente vacía sin Naruto que la boca le sabía a desasosiego y una pena tan aplastante, tan opresiva, que tuvo que salir de ahí también.

(—Que les jodan a ti y a tu mierda existencial, Uchiha.)

Era lo único que podía decirle.

A Sasuke siempre lo quiso mas de lo que lo odiaba, pero acababa de joder todo y Karin sentía un odio tan intenso, tan espeso hacia él, que se tragaba todo el amor y lo único que quería Karin era alejarse, o molerlo a golpes, o algo joder. Porque Naruto, que era el que siempre estaba ahí, que era el punto de partida, el que los unía a todos, el que era la base de todo y se suponía que nuncanunca iba a faltar, acababa de largarse por la maldita puerta y todo era su puta culpa. Sentía picar los ojos y las manos demasiado vacías, vacías de algo que no sabía ni que era.

Caminó hasta que le dolieron las piernas y tenía el cabello pegado a la frente y la nuca del sudor, tomo prestada (robar es una palabra muy fea, a Karin nunca le ha gustado) una botella de vodka de la tienda de una gasolinera, y se sentó en un columpio, a admirar la desazón de su vida. Ya era de noche y estaba nublado así que no veía ni una estrella. Pero había luciérnagas.

Y escucho

—Oh, mira nada más a quien me vengo a encontrar, la cabeza de zanahoria, ni más ni menos.

No se giro, pero había solo una persona en la tierra que la llamaba así.

—En serio, tiburón, no estoy de humor

—Sí, note tu cara de culo hace kilómetros.

Y sonríe, el cabron.

Se sienta en el columpio de al lado y le quita la botella, sus dedos se rozan, toma un trago y mira frente. y se queda allí, yaciendo. Como si se conocieran de toda la vida, como si pudieran beber de la misma botella y como si fueran algo. Karin se siente ligeramente mareada (y está segura que no es por el alcohol). No pregunta que le pasa (lo cual Karin agradece porque odia, de verdad odia ese tipo de preguntas que te hacen sentir como la mierda y al final no arreglan nada) y en cambio le dice un par de estupideces que hacen que se tenga que morder la sonrisa que lucha por escapar. Al final terminan fumando algo que cree que es marihuana, pero la verdad esta borracha así que no está muy segura. Tienen que barajarse del columpio porque, eh, están borrachos y drogados y la verdad se van a caer en cualquier momento. Terminan sentados en la arena (ni siquiera se había dado cuenta de que el columpio estaba en medio de una caja de arena para niños), hombro con hombro y aunque no lo ve porque las farolas están casi todas rotas y la noche sigue sin despejarse, le ve los ojos violetas que relucen extraños con las luciérnagas. Cree que es algo así como bonito y le está pesando el estomago.

—Naruto se fue.

Termina por soltar, porque ya no puede retenerlo en la garganta y se siente tan, tan sola que le esta doliendo debajo de la piel. Naruto siempre ha estado ahí. Nadie puede llenar ese vacío, nadie. ni Ino con su amoralidad y sus sobrenombres cursis. o Sakura y la forma en que sus ojos verdes te hacen sentir terriblemente transparente. o Konan con sus dedos que reparan y su presencia que no quema ni rompe porque enfría. Nadie puede reemplazar las risas refrescantes, los ojos azules de vida, las palabras de esperanza. Y ahora Karin se siente a la deriva, como si la hubieran dejado sola a mitad de una tempestad en medio del océano. Así, de repente. Esta perdida y desorientada como no había estado hace años, antes de que Naruto la encontrara y le mostrara amigos y una casa que en realidad era un hogar. Y, de verdad, no tiene ni puta idea de qué hacer con eso.

—Sí, me pase a ver a Sasuke y creo que si no me mato es porque estaba demasiado deprimido hasta para hacer eso.

—Todo es su puta culpa, no tiene derecho a deprimirse. Que lo jodan.

Y hay tanto odio, tanto rencor en sus palabras, que aunque no vea una puta mierda, se da cuenta de la sorpresa de Suigetsu.

—Wow, Sakura me dijo que ahora lo odiabas, pero la verdad no me lo había creído.

— ¿Le preguntaste a Sakura por mi?

Lo suelta antes de poder contenerse, y es que la idea de Suigetsu preguntando por ella, se le hace tan bizarra, tan hilarante, que tarda un poco en procesarlo. Y, no es por presumir, pero suele ser bastante más lista. Tiene la sensación de que Suigetsu se quedo un poco descolocado y tiene que girarse a mirarlo. Están muy cerca. Demasiado como para mantener la claridad mental y los ojos de luciérnagas violetas resplandecen con una emoción extraña. Como si trataran de ocultarle algo.

—Tal vez.

—Y luego viniste aquí.

—Tal vez.

Repite.

A Karin el corazón le late así como muy rapidorapido. Sacude la cabeza como quien se está volviendo loco.

—Mierda. Mierda, mierdamierdamierda, eres un jodido imbécil de los cojones. Te odio joder, teodioteodio.

Pero están muy cerca y esta vez tiene que morderlo. En los labios. Por ser un idiota descarado. Por tener esa sonrisa y esos colmillos que provocan pasarles la lengua. Por preguntar por ella y estar ahí ahora impidiendo que se caiga al agujero negro que dejo Naruto al irse. Por todo y por nada y de repente le esta besando rapidolentorapido y húmedo y muy profundo. con lengua y dientes y saliva caliente. Siente algo tibio y suave y ardiente recorriendo su estomago y lo está odiando tan fuerte y tan rápido que de repente no cree que sea odio. Para nada.

Cuando terminan de besarse ya es de día y Karin cree que no hay mejor almohada en el mundo que el hombro de Suigetsu ni mejor cama que la arena de un parque para niños.

(El sol se traga las luciérnagas, pero el violeta sigue ahí.)

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Fin (dos/…)


El resto del recuerdo en el proximo cap. :) eso. que tengan buenos días/noches.