Track 2: Baby -

Clean Bandit, Marina & Luis Fonsi


Sé que te gusto a ti todavía

Tres, dos, uno

–Esa sonrisa no me lo niega sé que te gusto todavía. –Poso su dedo índice sobre los labios varoniles los cuales no borraron la sonrisa delatora- y tú a mí todavía. -Ella le guiño.

Standing here in an empty room

I saw you there and my blood ran cold

Take me back to that long September

Don't know how I ever let you go

Abrí los ojos estaba en medio de un campo con flores rojas. Tenía un vestido blanco de novia. Te oí nombrarme. Fui corriendo a donde creí que estarías… de pie bajo el árbol que siempre te cubría al leer. Ahí estabas con el traje de novio pero en color blanco. Mis lágrimas cayeron nombrándote. Tú me miraste, tu fleco se movió descubriendo que de igual forma me llamabas extendiendo tu mano a mí.

Ahí mientras el viento mecía las hojas del árbol, danzaba con el pasto, mientras las nubes nos observaban dando forma a nuestra niñez. Regresamos a los doce años, antes que nos separemos.

O mejor dicho…

Cuando nos separaron.

I was young, didn't know 'bout love

You were wild, couldn't get enough

Gave my heart to another lover

Ninguno de nosotros sabía lo que era el amor. Nos criaron juntos para que nos amemos como hermanos. Aunque no lo éramos. Tu madre y mi padre viudos, eran amigos, decidieron vivir juntos. Teníamos la misma edad pero diferentes meses.

Nos conocimos a los cinco, bueno yo tenía cuatro y tu cinco recién cumplidos. Al principio nos vimos como extraños, luego como hermanos. Sin embargo, nuestra amistad comenzaba a desvariar. Nuestros lazos de hermanos a deshacerse.

No quería alejarme de ti. Una dependencia a ti nació.

No podía dejar que un libro me robe tu atención; y tú, que ningún niño quiera estar conmigo. Sobretodo Norman, nuestro amigo de la infancia. También me irritaba su hermana menor Anna, a quién le hiciste sus trenzas cuando a mí solo me hiciste una cerca de mi oreja.

No pude resistir más.

Me introduje a tu habitación cuando dormías, y en silencio como un ladrón profesional me robe tu primer beso a los once.

Te despertaste.

No me alejaste.

Correspondiste el acto con más pasión.

Seguimos de ese modo. Nos besábamos en cada oportunidad. A los doce, tus manos recorrían partes de mi cuerpo que pedían más profundidad. Sin embargo, por falta de aire no surcamos ese profundo mar.

– "¡Son hermanos!" -Gritó Isabella cuando nos descubrió besándonos bajo el árbol.

– "¡No de sangre!" -Defendiste quedando delante de mí.

–"No tengo problema con ello" -Mi padre Yuugo, entendió todo mientras encendía un cigarrillo.- "Sí se aman déjalos".

– "Han crecido como hermanos -nos señaló- ¡Y así seguirán!"

Al día siguiente, se nos permitió estar juntos. Mamá nos observaba tras la ventana, la puerta, tras el libro entre sus manos y siempre en un silencio sepulcral. Mi padre, esa noche salió de viaje por negocios. Se despidió con una gran sonrisa deseándonos suerte.

Lo último que supe fue que Isabella te tomó del brazo para encerrarte tras llave en una habitación. La sujete de la cintura tratando de controlarla, gritando por piedad que se detenga. Pero ella me empujo por las escaleras con una mirada fría.

Escuché tus gritos. No eran de auxilio por ti, eran para alejarme. Para que me salve. Por preocupación al verme rodar por las escaleras.

Como pude me levante y corrí guiara por tus gritos. Intentamos abrir la puerta entre los dos. Pateando y golpeando, buscando derribarla pero fue inútil.

Al final, te deje ir.

Con una maleta en mano…

Me alejó de ti.

Los días pasaban. Mi padre me consolaba junto a Norman, que no entendía porque te fuiste a estudiar en el extranjero sin despedirte.

Sin embargo, en cada cumpleaños, en cada navidad recibía una carta tuya por parte de mi padre. Que en secreto las traficaba. Me pude reponer sabiendo de ti.

Pero la desgracia volvió…

–Felicidades Norman y Emma por su compromiso -Isabella aplaudió con una sonrisa sínica-.

–Una buena alianza se forma entre las familias Ratri y Sumire -El líder de los Ratri, padre de Norman: James Ratri levantaba su copa- ¡Felicidades!

–Pero no es lo único que celebramos, ¿cierto? -Mamá pego sus palmas de la mano con una gran sonrisa. La conocía era la misma sonrisa que dio cuando te fuiste. Algo planeaba.

–¡Cierto! -Ahora el tío de Norman: James, era el que tomaba la palabra- Hay que celebrar el compromiso de mi hija Anna con tu hijo…

No creía lo que escuchaba. Pensé en cortarme la oreja para no oírlo.

Adelante, Ray y Anna -¿Por qué Isabella me mira al llamarlos?

Entonces por la puerta del comedor atravesaste con un pantalón blanco, una camisa del mismo color con un chaleco café adornado con una corbata negra como el saco que lo cubría. Su mano izquierda cargaba su maletín con cintos negros y piel café; de su brazo derecho Anna colgaba con elegante vestido blanco con negro de encaje.

Mientras que yo utilizaba una simple falda blanca como mi blusa manga larga. A juego con la ropa de norman, blanco con chaleco beige.

–¡Ray! -Me levanté corriendo llorando de alegría- ¡Estás aquí! ¡Luego de años regresaste! –Me aventé a él haciendo que él suelte su maleta y a Anna.

–Ya estoy en casa, Emma -correspondió el abrazo- justo a tiempo para la boda de ambos. –Esas palabras me dolieron.

Don't know how I ever let you go

Find me, in another place and time

If only, if only you were mine

Me revolviste mi cabellera naranja como cuando éramos niños. Antes me golpeabas con unos suaves puños en la cabeza para luego revolverme el cabello con una sonrisa. Te sentaste frente a mi lugar, no sin antes preparar el asiento de Anna.

Tomaste su mano mostrando el anillo que le entregaste. Miré mi mano observando el anillo de Norman. Era uno dorado con un pequeña piedra naranja; y el de ella, era tenía una rubí. Sonreí de manera forzosa.

–Por el doble compromiso -James Ratri levanto su copa.

–Por el doble compromiso ¡Salud! -Ray levanto su copa mirándome con una sonrisa delgada y unos ojos afilados- ¿Ocurre algo Emma?

Se dio cuenta de mi falsa sonrisa. Negué con la cabeza. Junte mis manos con la mejor sonrisa que pude darle.

–Solo estaba pensando que una boda doble no estaría mal -mis propias palabras se me regresaron como bumerang.

Realmente estaba recordando aquel anillo improvisado que me hizo con alambre de un tapón de shampagne, con una piedra de fantasía de un broche de mamá que ya no servía. E inclinado frente a mí me prometía casarse conmigo.

Todo un día antes de que se marchada.

Sí tan solo hubiera insistido con mi padre de que convenza a Isabella de que no me aleje de él. Sí ambos hubiéramos luchado por nuestro amor.

Ahora me arrepiento de ello.

Platicábamos del compromiso, del vuelo atrasado, de ustedes y de mi relación con Norman. Cada palabra me lastimaba.

¿Por qué nuestros padres tuvieron que unirse?

Sí solo se hubieran quedado como amigos, nosotros estaríamos anunciando un compromiso mutuo no con otros.

Sí nos hubiéramos conocido en el colegio, en la calle, en un café, en cualquier lugar que nos permitiera estar juntos.

Yo ocuparía su lugar y tú el de él.

Pero el hubiera no existe.

Ya no eres mío.

Lo compruebo viendo como tomas sus manos para besarlas. Como alabas su cabello suave y sedoso. Como le besas la frente haciendo que se sonroje, todos se divierten por sus expresiones menos yo.

But I'm already someone else's baby

Norman, no quiere quedarse atrás. Me gira mi rostro con su mano derecha, acaricia mi oreja, alabando mi única trenza improvisada. Me toma las manos pegando su frente contra la mía.

–Emma, te amo -acercó su rostro a mío-

Antes de cerrar los ojos dejándome llevar por su beso, te miro de reojo y creo que puedo sentir tu mirada afilada mientras imitas besando a Anna.

Guess I had my last chance

And now this is our last dance

La cena se terminó. Pero siento en mi pecho que algo más se terminó. Ayudo a nuestra querida madre, a levantar todo. Mientras que nuestro padre te ayuda a subir tus maletas.

¿Te has dado cuenta?

No dije "tú" o "mi" sí no "nuestro". Porque es así, porque somos hermanos. Esa es la realidad.

Todo está limpio.

No hay evidencia alguna de lo sucios que fuimos y no hablo de la cena.

Caminó a mi habitación, miró la puerta a lado de la mía. ¿Cuántas veces la observaba antes de dormir esperando escuchar un ruido? ¿Cuántas veces dije "buenos días, buenas noches Ray" sin que nadie me conteste? ¿Está vez seré respondida?

Estoy frente a la puerta con mi mano hecha puño esperando golpear la puerta. Respiró hondo pero no tengo el valor de hacerlo. Mis lágrimas salen recordando el frío de ese rechazo. Me giró regresando a la habitación de a lado.

Me acuesto sobre mi cama tras desvestirme cierro los ojos para viajar al pasado.

Aquel día que entré a tu habitación por última vez. Tenía escalofríos sin explicación, pesadillas sin sentido. No resistí más. Toque a tu puerta. Tenía de pajama un pantalón con camisa blanca como la tuya. Me abriste al primer llamado. Tus ojos se notaban cansados pero sufrías de insomnio.

Me diste paso sin preguntarme motivo alguno de mi visita nocturna. Ambos nos acostamos en silencio, abrazados mientras nos acariciábamos el rostro. Me besaste de forma tierna. Me acurrucaste entre tus brazos, debajo de tu barbilla para luego ambos caer en el país de los sueños.

Había tenido pesadillas de un demonio me alejaba de mí frente a tus ojos. Luego otra, donde mamá nos ofrecía a un demonio para ser devorados, también donde intentabas suicidarte para que quede libre de todo.

Sin embargo, entre tus brazos tuve un sueño pacifico.

Tú siempre a mi lado. Sí soñaba que estaba en una cueva al despertar te veía despertando conmigo abrazándome mostrándome que estarás siempre conmigo. En otra me sostenías de la mano para que no me vaya a ninguna parte lejos de ti.

Pero solo la pesadilla se hizo realidad.

You fell through the cracks in my hands

Hard to say it's over

But I'm already someone else's (C'mon)

Baby, ahh

Baby, ahh

Baby, ahh

I'm already someone else's

A la mañana ambos bostezamos al mismo tiempo. Mi problema era los sueños hechos pesadillas, aquellos recuerdos que volvían cuando dormía, despertándome con lágrimas. El tuyo solo fue un cambio de horario por el viaje.

Ese mismo día no hablábamos.

Pensé que nos pondríamos al día pero solo lo hacíamos con los preparativos de la boda acompañados de nuestras familias. Las mujeres no dejaban de hablar que detalles podemos y no usar en la boda. Los hombres de los nuevos convenios.

Mire una foto de una ceremonia debajo de un gran árbol. Sonreí. Me recordó a nuestra falsa boda infantil antes de descubrir nuestros sentimientos. Me muerdo el labio evitando llorar. Me levantó de mi asiento apartándome lentamente. Notó que me sigues con la mirada.

Llegó al ventanal de la casa. Me abrazó a mí misma, acariciando mis brazos. Luego siento que me rodeas con tus brazos apoyando tu cabeza en mi hombro. Sonrió por la calidez.

–Emma, ¿estás bien? -La voz de Norma me hace ver que él me rodea.

–Sí, solo no puedo con la emoción. No pensé que llegaría a esto. –Finjo para no herirlo pero me hiere- A casarme contigo –lo miró con una sonrisa mientras acaricio su mejilla.-

Norman es tan inocente y puro. Lo amo como un amigo pero no como él quiere. Debo empezar a cambiar porque ahora soy de él como él es mío.

–Te amo, Norman -le di un tierno beso en los labios sorprendiéndolo mientras me prometía amarle.

All caught up in the way we were

I feel your hands getting close to mine

Me fui a los doce amándote, te amé desde los seis y te seguiré amando siempre. Nunca olvidé ningún recuerdo nuestro, valoré aquellos que incitaban a nuestro romance.

Te escribí cada día una carta nueva que tu padre iba a buscar con la ayuda de su amigo Lucas. Qué buena coincidencia haya sido que este en la misma academia. Me di cuenta que mi madre intervenía en las cartas antes que llegue a tus manos. De alguna u otra forma las descubrió. No creo que tu padre se haya opuesto, incluso él me ayudo atender la trampa para ella.

Tuvimos que planear algo.

Una forma de escapar de ella.

Fue en ese momento que Norman llegó a LAMBA.

Estuvimos juntos en el mismo instituto. Te comenté en las cartas sobre él al darme cuenta de sus sentimientos por ti. Esa fue mi trampa, ya que en ese momento Yuugo me dijo que mamá planeaba casarte con él. Ya que Norman, no tuvo contacto contigo hasta las vacaciones escolares.

Oh Emma, sí supieras que este compromiso es parte de un plan para estar juntos.

No amo a Anna, ella es otra pieza para mi plan. Anna es una chica dulce pero no siento más que el cariño de hermano que debería sentir contigo. Y con ella, el amor que te tengo.

Sé que me miras cuando estoy con Anna, lo sé porque te observó lleno de celos de saber que es Norman, quien te puede tocar. También sé que no soy el único que observa. Esos ojos purpuras y afilados nos siguen desde que llegue.

No quería soltarte en ese abrazo de bienvenida, quería tocar a tu puerta para que mi insomnio desaparezca como cuando éramos niños; quería ir a abrazarte cuando te alejaste en la reunión… pero guie a Norman para que tomé mi lugar.

Escuché cada palabra detrás de la puerta. Esas palabras que le pronunciaste dolieron aunque sabía en mi corazón que eran falsas.

Don't say the words that I love to hear

The beat goes on and I close my eyes

Oh, no podré soportarlo mucho tiempo. Necesito rodearte con mis brazos, besarte hasta que mis labios se sequen. Sostener tu mano y escapar de esta maldición.

Si sigues diciendo "te amo" a Norman, juro que iré a reclamar ese amor frente a él.

Ah…

Emma…

Como extraño tus "te amo Ray".

Tus besos, tus suaves acaricias en mi rostro. Mis manos recorriendo tu silueta para revisar lo que tu desarrollo te convierte.

Bajo mi mano entre mis piernas. Mi pene está erecto con solo pensarte. Lo masajeo para formar un bulto debajo de mi ropa. Abro mi cierre para darle la bienvenida a través de bombeos.

Repito tu nombre, una y otra vez.

Mi mano se mancha al invocarte.

Ya no puedo más hay que revelarte el plan.

I was young, didn't know 'bout love

You were wild, couldn't get enough

Let's leave things the way they were

You'll stay with me like a lullaby

¿Quién iba a decir que unos simples besos nos sentenciarían?

Solo éramos jóvenes inexpertos en el amor. Solo estábamos jugando como siempre pero sin darnos cuenta terminamos con las manos entrelazadas y nuestros labios unidos. A ambos nos gustó, ambos nos buscamos y nos encontramos amándonos.

Entonces, ¿por qué otros se involucraron?

Sí era algo entre nosotros… ¿por qué mi madre intervino?

Pensé que nos apoyaría como Yuugo, pero no. Ella fingió que aceptaba la idea mientras planeaba separarnos.

Tan inocentes creyéndole.

Todos lo fuimos.

Nos permitió probar nuestro amor.

No le hice caso a las advertencias de pesadillas que ambos tuvimos un día antes.

Solo quería estar contigo…

Debí insistir cuando mi madre nos separó con la excusa de la hermandad. Aún lo recuerdo, claramente. Es mi pesadilla viviente desde que me aleje.

– "Por favor, no me hagas reír." -Grité con enfado, quemando mi garganta- ¡¿Hermanos?! ¡¿En serio?! ¡No tenemos la misma maldita gota de sangre! –Me colgué de su cintura empujándola para escapar de su prisión- ¡Ni siquiera tenemos el mismo apellido! Cof cof" –Tosí por la garganta irritada pero aun así no desistía en huir.

Ella me empujo.

– "¡Quedate ahí! Está decidido, Emma será una monja. Aprenderá su puesto de hermana, lugar que no debió salir" -No quería perder a Emma de esa forma.

Sí ella se volvía monja, nunca será mía.

– "¡Mamá! ¡Mamá! -Desde el suelo le grite- ¡Te propongo alejarme de ella pero a cambio de que se quede! –Me golpee el pecho- ¡Me iré al instituto privado para chicos LAMBA!"

Su sonrisa fue suficiente para saber que hice un negocio con el mismo demonio.

Pasaste una nota debajo de la puerta cuando nos rendimos en derribarla. Y actualmente, te e citado de esa forma.

Aún existe el árbol de los encuentros, nuestros encuentros. Te espere bajo su sombra con un libro en mi regazo. Pronto te vi corriendo con un pantalón negro con una blusa holgada con un moño de cordel. Llegaste agitada.

–¿Es verdad? -Tratabas de respirar al mismo tiempo que hablabas.- ¿Todo es una farsa?

Ey, sé que te gusto a ti todavía por mucho que digas

Además puedo ver en tus ojos

Que no sólo quieres quedar como amigos

Tienes mi corazón, eres mi obsesión

Soy tuyo pa' siempre

–Dime la verdad -la nota estaba arrugada entre sus manos solo le sonreía como respuesta- Esa sonrisa no me lo niega sé que te gusto todavía. –Poso su dedo índice sobre mis labios que seguían sin borrar mi sonrisa- y tú a mí todavía. -me guiño.

La abrace de la cintura para saciar mi sed de besos, mi hambre por su piel.

–Oh, Emma. Extrañe el calor de tu cuerpo -unte mi rostro a su mejilla en busca de fricción-. Mamá nos vigila hay que ser cuidadosos –ella me tomaba del cuello buscando mis labios con desesperación.

–Ray, ¿qué haremos? -Ella no se alejaba. Le gustaba que permaneciera de esa forma. Devorándola-

–Seguir fingiendo hasta que mamá baje la guardia -mi mano recorría su cuerpo por encima de la ropa-

–¿Cuánto tiempo? -se quejó con un leve puchero- No soportaré más.

–Deja el futuro para después -la tomé de la cintura para alzarla- disfrutemos el ahora. –Sonreí para darle confianza- tengo un plan para eso.

Los días pasaban, seguíamos con los preparativos para cada compromiso. Nos besamos con nuestras parejas correspondientes pero por debajo de la mesa nos tomábamos de la mano. Cuando nadie nos veía, nos perdíamos en los pasillos para quitarnos el mal sabor de boca.

Y cuando "nuestra" madre no estaba…

La habitación del otro era nuestro escondite secreto, donde los gemidos eran silencio, las piernas enredadas y manos sobre nuestros cuerpos era el saludo secreto. Donde el "te amo" no solo hace eco en nuestros corazones y se escucha sincero.

Fotos escondidas que nos tomados fingiendo ser pareja en secreto.

Palabras de amor, que le decimos a otra persona pero el viento se las lleva a la correcta.

Exploraciones sexuales en nuestro mismo cuerpo invocando al otro. Evitando toques ajenos para no infectar el cuerpo.

Cuerpos puros para un único Dios.

Absorbo tu pureza como agua que cae a mis labios.

Absorbes mi piel como el aire que respiras.

Evitamos marcas delatoras pero los celos son enemigos nuestros y terminamos marcados, cual ganado.

Desde que llegue uso cuello de tortuga, bufanda o mi cuello en alto. No hay sospecha sobre mí. Tú tienes que dejar que sea otro hombre que te marque primero para que luego mis labios remarquen sobre ello.

–Norman, me sorprende de ti -escuchó a Isabella llamar la atención de tu prometido-. Esas cosas se hacen tras el matrimonio.

Ella descubrió alguna marca.

–¡Lo siento me deje llevar! -Se disculpa con inocencia.

Sonrió cruzado de brazos.

Una batalla ganada.

Guess I had my last chance

And now this is our last dance

El plan marchando al ritmo de la música del baile de novios. Propusimos una boda para dos parejas, un baile para ambos.

Practicamos ante los ojos de nuestras familias y parejas.

Nadie sospecha nada.

Podemos ensayar a solas como sí tú y yo fuéramos los únicos novios en la pista.

Mi mano esta sobre tu cintura, guiándote al ritmo del "1, 2, 3, 1, 2, 3". Te doy una vuelta, estiro mi brazo para luego regresarte a mi enrollada entre mis brazos. Mi mejilla contra la tuya. Nos miramos de reojo, nos sonreímos mientras nos besamos.

–¿El plan? -me preguntas al oído.

–Huir -respondo besando tu mano sin apartarte de mí-. Ellos van a esperar a nadie en el altar.

Miró la mano con el anillo de compromiso que le entregue. Compré otro para ella, tenía que ser especial para ti.

Fue una tarde donde la esperaba bajo el árbol con un libro en las piernas. Emma llegó tras su cita con Norman. Le entregue mi libro.

–"Te recomiendo la página que tiene el separador" -dije dándole una palmada en la cabeza-

Ella se veía tan confundida.

Me aleje caminado de forma lenta hacia la casa. No paso más que diez minutos cuando sentí un peso extra.

– "¡Ray, acepto!" -gritó abrazándome por la espalda.

Le había pedido matrimonio.

En el separador de color amarillo, en letras blancas le escribí: "Lee lo resaltado". Mismo que decía: "Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo que en algún momento uno de los dos o los dos querremos dejarlo todo, pero también te garantizo que, si no te pido que seas mío, me arrepentiré durante el resto de mi vida. Porque sé en lo más profundo de mi ser que estás hecho para mí."

Y aún lado en lápiz: "mira el final del listón del separador".

El anillo colgaba de ahí.

You fell through the cracks in my hands

Tell myself be stronger

My heart's like a rubber band

Teníamos un romance clandestino como el de Romeo y Julieta. Éramos de diferentes familias, diferente sangre que no querían que se unan. La diferencia es que mi madre se oponía, tú padre nos apoyaba.

Incluso Yuugo, junto con su amigo Lucas nos improvisó una boda debajo del árbol. Ellos fueron testigos de un juramento mutuo. Ellos fueron los únicos que supieron del secreto de nuestro amor.

Te veías tan hermosa con esa camisa blanca de manga larga con falda de eslabones del mismo color. Y tus zapatos negros cerrados. Solo una corona de flores del campo tomaba el papel de un velo. Incluso yo vestía totalmente de blanco y zapatos negros.

Decidimos vestirnos sencillo no para levantar sospechas, simplemente para representar nuestro amor que nació de esa forma: de pureza sencilla.

Nos casamos.

Te bese.

Jurando mi amor eterno.

Me acariciaste la mejilla con lágrimas pegando tu frente contra la mía.

Disfrute un momento contigo como tu esposo. Sentirte como mi mujer no solo en cuerpo, también en alma. Tu padre se hizo de oídos sordos al escuchar nuestra declaración sobre la cama, y ciego, para fingir frente a mi madre.

Solo faltaba seguir con el plan…

Pero paso algo que no me esperaba…

–"Hay que seguir adelante -tus ojos verdes cerraron lentamente disolviéndose en el suspiro que liberaste- con las otras bodas. –Me abrazaste con fuerza-. ¡Ray no me quiero casar con Norman! –Lloraste tan fuerte que creaste un viento que agito nuestros corazones.- pero hay que seguir, no podemos lastimar a Norman y a Anna. Son nuestros amigos de la infancia, son personas que nos aman y queremos… no les deseo esto"

Me has recordado el pecado.

And it's such a shame

You'll always be the one who got away

Le he dicho a Ray lo que siento y pienso sobre este engaño. Soy feliz sabiendo que soy su mujer en cuerpo y espíritu.

Veo su rostro de decepción. Hace un momento estaba tan alegre, con un brillo que reflejaba sus sentimientos sobre mí.

Ahora se sabe lo que pienso sobre esta traición que estamos cometiendo contra las personas que nos aman. He intentado seguir con la idea de estar juntos, esta boda simbólica me hace feliz pero no significa nada sí no se nos permiten hacerla real.

Ahora debemos continuar con el plan o ¿con la boda?

We both know that deep down you feel the same

Hard to say it's over

But I'm already someone else's (C'mon)

Ahora estamos aquí repitiendo el proceso con otra persona.

Me siento culpable, confusa, valiente pero a la vez miedosa.

Extendiste tu mano para mí mientras gritabas: "¡Emma huyamos!". No somos niños, somos adultos. Ya no somos jóvenes que no sabemos lo que queremos.

Ahora tenemos en mente lo que queremos pero nunca vimos lo que tenemos.

–"Ray te quiero a ti -toque su cara mientras él seguía impactado por la confesión- pero tengo a Norman como tienes a Anna. Pero no podemos realizar una vida por mucho que lo deseemos. Tomemos sus manos para la vida que se nos está ofreciendo ahora".

Baby, ahh (Eso no, eso no)

Baby, ahh (Mereces mejor)

Baby, ahh (Quiero a tu calor)

–"¡¿Qué?! -Le grité con todas mis fuerzas- ¡¿Quieres mandar todo a la mierda?! -Mi enfado estaba siendo arrancado de mi garganta.- ¡Emma reacciona!" –La sujete de los brazos, sacudiéndola.

–"Lo siento… -sus ojos verdes no me miraban pero sí dejaban caer lagrimas- es lo mejor".

– "¡Emma hemos llegado muy lejos para retractarnos! ¡Estamos casados! ¡Somos una sola persona!" -la sostuve de las mejillas para que me vea directo a los ojos-

– "Anna y Norman no merecen que les hagamos esto… -se mordió el labio reteniendo su lamentable gimoteo- ¡Nuestra boda no tiene valides! -Me empujo con ambas manos el pecho- ¡Nos aman! -me mantenía alejado a ella- ¡Ya aceptamos una vez la idea de ser separados! ¡Ya la aceptamos por segunda vez con sus compromisos! –Despegó sus manos lentamente de mí- La tercera es la vencida…"

–"Emma…" -Intenté tomarle de la muñeca pero ella corrió tras decirme aquello.

I'm already someone else's

Wish I met you at another place and time

El día de la boda finalmente llegó. Me encontraba frente al espejo de cuerpo entero. Poseía un vestido blanco pegado. Con escote en "V" que no se lucía tanto por mi falta de "personalidad". Una corona de flores blancas sobre mi cabello anaranjado, eran dueñas del velo que me colgaba.

–Algo nuevo mi futuro con Norman -me dije mientras suspiraba frente al espejo.

–Y el vestido -agregó mi madre Isabella. A la que le sonreí-. Algo azul -un collar con una piedra azul en forma de ojo se me colocó en mi cuello.

–Era de mi madre… mi padre prometió entregármelo el día de mi boda -tomé el pequeño medallón entre mis dedos recordando a Ray. Mi padre me dio el collar desde ese día.-. Ella le dijo que ese ojo, siempre me mostrará mi futuro.

–Es hermoso -la voz dulce y compresiva de Isabella apareció. Esa que nunca escuché cuando supo lo mío con su hijo-. Algo prestado -Ella se quitó sus aretes dorados para colocármelos-. Los aretes que tenía cuando me case. Ambos son viejos, doble suerte.

–¿Puede llamar a Ray? -pregunté observando su reflejo en el espejo puesto que le di la espalda.

Ella se veía fría pero a la vez sus ojos purpura mostraban duda.

–Quiero que le entregue un detalle a Norman. Y cómo la novia no puede ver al novio antes de la ceremonia… -Me excuse girando mi rostro para entregarle una gran sonrisa.

–De acuerdo, me toca ver a Anna… -miró de reojo alejándose por la puerta.

Al poco tiempo. Ray apareció. Miraba por otro lado pero no a mí. Se veía tan atractivo con su saco y chaleco rojo con detalles negros. Camisa blanca por debajo, pantalón, corbata y un pañuelo negro.

–Te ves muy guapo –mencioné con un sonrojo jugando entre mis dedos-. ¿Cómo me veo? –No sé por qué pregunte aquello.

–Cómo un sueño que tuve -respondió de forma seria, acelerando mi corazón- ¿Qué necesitas que le entregue a Norman? ¿Alguna carta? -la esperanza se escuchaba dentro de esa pregunta por más que la disfrazaba con enojo.

–Solo entrega esto -tomé su mano extendiéndola para asentar mi obsequió-. Necesito algo prestado… -Él levantó la ceja mientras le cerraba la mano.

Di unos pasos más de cerca, me puse de puntillas llegando a él.

–¿Puedes prestarme tus labios un momento? -necesitaba un último beso de despedida.

Antes que me responda tomé el beso que me pertenecía antes que Anna se adueñe de ellos. Él correspondió rodeando mi cintura. Luego me aparte antes de profundizar.

–Te veré en la recepción -lo corrí en un tono serio.

Él se fue en silencio más confundido que yo.

Sí no hubiéramos tenido este fin, nosotros nos veríamos aquí sí no que en el altar.

If only, if only you were mine

This love story ends for you and I

'Cause I'm already someone else's

La puerta toca. Una y otra vez. No respondo. Estoy tirado en el piso mirando entre mis manos el anillo que le regale y fue regresado.

¿Cuánto tiempo estuvimos en un matrimonio falso?

Un par de meses… supongo.

Paso mis manos entre mi cabellera. Deshaciendo el peinado para la boda. Había puesto mi mechón hacia atrás junto con mi cabello parado aplastado por el gel. Sí me voy a unir con alguien que no deseo, al menos quiero despedirme con mi verdadero yo.

Tras hacerlo deje caer mi brazo a mi costado haciendo que el sonido del metal a caer ruede cerca. Agache mi cara junto con mi melancólico corazón.

–¿Estás bien? -La voz de Yuugo desde la puerta fue reemplazada por los golpes- Isabella, me dijo que no respondes. ¿Ray?

–Adelante… -por fin permito a la persona pasar dejando que mi voz se quiebre en el proceso-

Era Yuugo, él sabía lo que pasaba. Siempre lo supo. El único que nos apoyó.

–Ray… -me miró tras cerrar la puerta detrás de él- Hey muchacho. No te pongas emo -intentó bromear acercándose a mí- La situación no está para llorar. Hoy es un día alegre.

Alce mi vista con ironía. ¿Quién es feliz ahora?

–Sí, pero hay que seguir adelante -entendió mi mirada-, Emma lo hizo… tú también lo harás. –Puso sus manos sobre mis hombros-. Lo siento, todos nos rendimos antes de pelear y por eso ella triunfo.

–Emma se rindió -le dije mirando el anillo cerca de sus pies-. No yo. -Él se inclinó a levantarlo- Se suponía que íbamos a huir mientras creían que estábamos arreglándonos… se suponía que estaríamos en un avión para cuando ellos se pongan a buscarnos –mis lágrimas escaparon- Se suponía que estaríamos libres.

–Emma no quiere que me oponga tan poco -me entregó el anillo-. A pesar de sufrir, quiere seguir adelante. No quiere que Norman o Anna sufran como ustedes. Ella se acostumbró a ese dolor por años. Tiene experiencia.

Saque mi reloj de cadena. Herencia de mi padre Leslie.

–Es hora… -Yuugo leyó en voz alta mi pensamiento.- limpia tu rosto y vamos.

Afirme con la cabeza.

En cuanto él abandonó la habitación. Respiré profundo para exhalar todas mis penas. Lave mi cara, me seque con una servilleta de tela y finalmente, me miré al espejo del baño fijamente.

–¡Hey Ray! -Norman en un traje completamente gris con unas flores que representaban en ramo de Emma en su solapa se acercó- ¿Estás bien? Me dijeron que te encerraste en tu habitación, tu madre estaba preocupada. -Puso sus manos extendidas frente a su pecho- Descuida Anna no sabe nada.

Él estaba preocupado por mí y por su prima. ¿O tiene miedo que arruine la boda de ambos?

–Nervios… -mentí algo seco torciendo la boca-

Norman abrió los ojos para luego reírse. Se rasco la cabeza admitiendo que también lo estaba pero no a ese grado como yo.

La música ceremonial empezaba.

–Debes ocultarte -me empujo levemente detrás de la cortina- es mala suerte ver a la novia antes de la ceremonia -me guiñó.

Se había decidido que Norman entregue a Anna y yo a…

No…

Sigo sin aceptar que se la debo entregar.

Anna asomó. Llevaba un vestido blanco esponjoso. Los llamados sirena. Su cabello rubio estaba trenzado como una red de flores blancas colocada de lado sobre su hombro.

Se veía bella, no hermosa como Emma.

Se colgó del brazo de Norman para entrar.

Llegó mi turno.

Emma estaba ahí con una sonrisa y su ramo de novia. Mismo que temblaba entre sus manos. Nuevamente suspiré exhausto por todo.

Realmente ya estaba cansado.

Harto.

Ella me vio con unos ojos brillosos que intentaban mostrar preocupación o tristeza, solo querían transmitir confianza.

Me quede frente a ella, mordiendo mis labios.

Ella me robó un último beso…

Yo tenía derecho de robarla.

Extendí mi mano, una última vez esperanzado. Al abrirla poseía el anillo que tenía guardo en ella.

Emma abrió los ojos.

Su sonrisa se borró.

Ella soltó el ramo mirando, su mano libre ahora temblaba. Intentó extender su mano para aceptarla, se detuvo a unos centímetros. Pero cerró mi palma ocultando el anillo. Ella no apartó su mano de ahí, agachó la cabeza negando, sentí sus lágrimas caer sobre mi piel.

Baje mi brazo a la altura de mis caderas. Hice puños de impotencia. Me giré hacia la puerta. Acomodé mi brazo para que ella se sostenga de ese.

Nuevamente respiré hondo, me hizo falta aire.

–Vamos… -le entregue mi pañuelo para limpiar sus ojos con cuidado para no dañar su maquillaje- nos esperan -palabras dolorosas.

No dijo nada solo se agachó para recoger su ramo.

Se recargo en mí.

Caminamos por el pasillo donde nuestras futuras parejas nos esperaban con una sonrisa alegre. Me acerque a Norman para intercambiar parejas. Pude sentir que Emma apretó su agarre, ella tan poco deseaba esto. Dude en entregarla pero lo hice resistiendo. Nos miramos a los ojos deseándonos suerte. Le dimos el voto a cada uno. Sin embargo mientras lo decíamos nos veíamos mutuamente imaginando que se lo decíamos al otro.

Baby, ahh (Contigo otra vez)

Baby, ahh (Mereces mucho mejor, mucho mejor)

Baby, ahh (Veo que lo que tienes con él no es amor)

I'm already someone else'

La boda finalizó. Ahora estábamos en la fiesta. Todos se acercaban a felicitarnos, pero por el matrimonio con otro y no entre nosotros. Nuestra madre estaba orgullosa, acercó nuestros rostros para acariciar nuestras mejillas. Era una desgraciada, hasta en el último minuto nos muestra su victoria.

La ceremonia ha iniciado. Fotos con sonrisas forzadas con falso amor. Cada pastel para cada pareja fue cortado bajo hechizos de "te amo" para cambiar los sentimientos.

Los bailes empiezan cada quien con su pareja y familiar. El baile termina, Norman me da un giro que me libera para caer en los brazos de Ray. Nos quedamos viendo pasmados. La música seguía pero nosotros nos detuvimos.

Él inclinado con su brazo izquierdo rodeándome, mi mano derecha sosteniendo la suya. Los ojos negros fijos en los míos verdes. Sentí que se acercaría a besarme frente a todos…

Lo esperaba…

Lo deseaba…

Ray también.

Lo veía en sus ojos que se apagaron cuando torció los labios.

Pegué mi cabeza en el ángulo del cuello de su hombro. Cerré los ojos dejando que él me guie en el baile. No había porque regresarme con Norman, ya que eran dos pistas con él sin interrupción alguna.

Valls largos, demasiados largos.

Baby, ahh (Cada noche más te extraño, cada día sin ti me hace daño)

Baby, ahh (Sabes que mereces mejor, lo que sientes por él ya no es amor)

Baby, ahh (Por mucho que digas somos más que amigos)

–Emma… -La llame haciendo que ella solo acomode su rostro para verme de reojo- Te amo.

–Ray… por favor no digas más -Realmente no esperaba que me respondiera igual.- Disfrutemos estos últimos minutos juntos.

–Emma… realmente son mis últimos minutos -Ella aparto su cabeza de mi hombro para verme mejor.

Me vio con duda y temor. Acarició mi rostro mostrando preocupación.

–Tome el cuchillo del pastel -le murmure al oído-.

Abrió sus ojos deteniendo su paso pero no a la música. Le sonreí.

–No tengas miedo, no planeo hacer una locura… -rodee los ojos- no una tan grande. Tan poco te preocupes, no va ser tu culpa -sonreí tomando su mano de nuevo para bailar.- Es mi culpa… -le di una vuelta para abrazarla por detrás- por no luchar.

Ella me abrazo con desesperación buscando el cuchillo entre mi ropa. Me aparte empujándola. No cayó al piso pero sí topo con Norman. Todo se detuvo mirándome. Comencé a reír como nunca.

–¡Te amo Emma! -Grité extendiendo mis brazos.- ¡Siempre te amaré! –Señalé con el cuchillo en la mano a mi madre- Espero que seas feliz con el final que le diste a tu propio hijo.

Todos estaban sorprendidos hasta Anna por mi actitud.

–Lo siento Anna, te quiero pero no te amo. -Mi nueva esposa, mi nueva viuda no podía comprender lo que sucedía- ¡Emma, te esperaré en la otra vida! -No sé cómo puse la cara porque las mujeres gritaron. Tal vez al ver como acercó el cuchillo mi cuello las alborotó- ¡Te amo Emma!

I'm already someone else's

–¡Ray! -Grité con todas mis fuerzas mientras veía como acercaba el cuchillo- ¡Ray!

Nadie se movía a pesar que todo estaba lento.

Corrí.

Lo tiré al piso.

Tomé el cuchillo.

–¡Emma! ¡Detente! -La voz de Norman se escuchaba. Los gritos de horror de los presentes se hacían eco.

–E…Emma… -la voz de Ray era débil.- E…mma

Su mano estaba estirándose a mi mano mientras su boca escurría sangre.

Fue entonces que me di cuenta.

Ray no se suicidó.

Fui yo quien le corto la garganta al lanzarme sobre él. Le arrebaté el cuchillo no para evitarlo sí no para ayudarle.

–Tonto… -sonreía con lágrimas en los ojos. Manche mi vestido blanco y sus mejillas con su propia sangre- Tú eres mi vida, solo yo puedo acabar con ella -pegue mi frente contra la de él- y tú con la mía.

Le di el cuchillo en su mano.

Ray con la poca fuerza reía.

Sentí frío.

Calidez que caí entre mis pechos.

Los labios pegajosos ya no por el labial que se intensificaba su color rojo. Sí no por el beso que nos entregábamos.

Los gritos callaban.

Silencio, suave silencio.

Nuestros ojos cerraban.

(Y el tiempo se acaba en cuatro, tres, dos, uno)