-Capitulo dos-
"Hermione estaba acostada en su cama, en la habitación solo habían velas flotando en el aire y esa era la poca luz que había. Malfoy estaba sentada junto a ella acariciándole su precioso pelo castaño con la mano, Hermione comenzaba a moverse estaba a punto de despertar. Malfoy chasqueo los dedos, un par de rosas y el desayuno de la muchacha aparecieron sobre la cama al instante. Cuando esta se despertó Malfoy tenía las rosas en una mano y la bandeja de plata estaba acomodada sobre la cama de forma elegante. Hermione puso su espalda contra la pared, el Rubio puso la bandeja de comida en las piernas de la muchacha y en forma de agradecimiento le dio un beso húmedo en la boca,
-¿Quieres cenar conmigo esta noche?- Dijo Draco mientras sonreía como nunca antes.
-Si- Dijo Hermione mientras le daba un mordisco al pan.
-Te amo- Dijo Malfoy.
-Igualmente- Respondió Hermione.
Luego la puerta fue abierta por Ron, Malfoy no dijo nada solo le giño un ojo y sonrió a el pelirrojo quien tenía un elegante vestido en sus manos junto con una pequeña y elegante caja, Hermione no sabía que estaba pasando, Malfoy se levantó agarro la caja y le pregunto a Hermione mientras la miraba a los ojos;
-¿La cena sigue en pie, cierto?- Le dijo Malfoy a Hermione mientras la caja se abría y salía un anillo de grandes piedras volando hacia el dedo de Hermione.
-Si, por supuesto- Dijo Hermione mientras miraba con aprecio el anillo y levanto la mano para que Malfoy lo viera- ¿Parece de compromiso?
-Pero no lo es, es lo un obsequio- Aclaro Malfoy-¿Pero quién se resiste a mis encantos?
-Nadie- Dijo Hermione mientras sonreía todo el tiempo como una tonta.
Luego Ron acerco el vestido y dijo;
-El señor Malfoy, quiere que usted vista con use esto esta noche- Dijo Ron con una sonrisa muy grande.
Hermione tomo el vestido lo dejo sobre la cama, Ron salió la habitación. Delante de Malfoy, la muchacha se puso el vestido rápidamente y ambos se acostaron en la cama. Se volvieron a quedar dormidos.
La escena cambio completamente, Hermione tenía dos niños en sus brazos uno rubio y uno pelirrojo, Draco y Malfoy estaban frente a ella riéndose entre ellos.
-¿Qué pasa?- Pregunto Hermione a gritos pero nadie le respondía, era como si Ron y Draco no pudieran escucharla-¿Quiénes son estos niños?
Por mucho ruido que ella hiciera, no la escuchaban. Hermione desesperada se puso a escuchar la conversación entre Draco y Malfoy, poco a poco ellos hablaban más alto, lo que hacía que ella pudiera escuchar mejor.
-Ella estuvo con los dos al mismo tiempo- Aseguro Ron mientras sonreía- pero siempre supo que yo era el mejor.
-Jamás, ella te dejo a ti para estar conmigo- Dijo Draco mientras forzaba una pequeña sonrisa- realmente siempre pensó que lo vuestro fue un error, creme que la comprendo.
Ron enfureció pero no lo demostró se acercó a Malfoy, sin que este sospechara nada y justo cuando estaba pasando por su lado, saco un cuchillo apareció en su mano. Sin pensarlo, Ron tomo el cuchillo con fuerza y lo clavo en la barriga de Malfoy, quien en pocos segundos cayó al suelo convertido en huesos. Hermione comenzó a llorar con todas sus fuerzas intentando que alguien la ayudara, pero nadie parecía escuchar excepto un pelirrojo que se encontraba en la habitación.
Ron con sus manos en sangrentadas, tomo al bebe rubio que la muchacha tenía en las manos y poco a poco le corto el cuello, luego una a una sus manos y finalmente corto los dos pies del bebe. Como por rabia el pelirrojo tiro, él bebe sobre su Hermione haciendo que las sábanas blancas se llenaran de sangre y al final, el asesino le dedico una breve sonrisa a su última víctima. Se sentó a su lado en la cama, fingió estar arrepentido incluso lloro y dijo: «No tuve opción, ellos eran un mal recuerdo de tu traición hacia mí y por eso merecían la muerte, eres mi de nadie más», el hombre se abalanzo sobre ella y clavo el cuchillo sobre su barriga varias veces hasta que la mujer dejo de respirar"
Hermione despertó, ella no sabía como pero tenía a Ginny delante de ella. Sentada en el suelo mirando como ella despertaba de sus pesadillas, cuando las miradas de ambas se cruzaron Ginny sonrió un poco. Luego se levantó del suelo, tomo una taza que había en una mesilla de noche y se la dio a Hermione.
-Bébelo es un poco de café- Dijo Ginny con una gran sonrisa.
Hermione no pudo evitar darse cuenta de que estaban en el bosque en la tienda de acampar, pero ella recordaba no haberle dicho a nadie a donde iban y había venido sola está aquí. Así que no comprendía muy bien que hacia Ginny allí, la Castaña se levantó de la cama y salió a fuera a tomar un poco el aire.
-Ginny, ¿Cómo supieron donde me encontraba?- Pregunto Hermione mientras se tomaba un breve descanso entre lo que estaba diciendo para bostezar.
Ginny salió fuera a donde está su amiga, se quedó a su lado y luego la miro con algo de miedo.
-Harry, me obligo a seguirte- Dijo Ginny tartamudeando demasiado- puesto que después de que te fuiste, Ron se puso furioso ataco a Harry, pero no lo hirió demasiado. Cuando intente defenderlo, me juro que se vengaría de ti y no descansaría en paz hasta verte muerta. Nunca lo había visto así, está muy descontrolado, Harry teme por tu vida. Dice que supone un peligro para ti y para todo el que quiera defenderte.
-Tengo a una persona, que está dispuesta ayudar- Aseguro Hermione- es alguien, que en apariencia se ve como lo que era, pero en esencia es otro.
-¿De quién estás hablando Hermione?- Pregunto Ginny sintiendo cierta curiosidad por la persona de la que hablaba la Castaña- parece ser alguien apuesto, amable y dispuesto arriesgar la vida por ti.
-Debo contarte algo, pero no puedes contárselo a nadie más- Dijo Hermione mostrando completa y total confianza hacia Ginny- me topé con esa persona, me pido ayuda. No pude negársela, investigamos mucho y descubrimos que alguien peligroso puede volver con más fuerza que nunca.
-¿Voldemort?-Dijo Ginny totalmente asustada le temblaba el cuerpo entero.
Hermione negó con la cabeza, entro en casa fue hasta el baño. Al llegar lleno la bañera de agua hasta arriba, de metió en el agua y se quedó allí durante lo que le parecieron horas. Estaba muy relajada sintiendo el agua caliente en su cuerpo, el jabón juntado con el agua recorriendo cada rinconcito y quitando la suciedad de su cuerpo. Poco a poco, segundo a segundo se sentido más limpia y relajada que antes, para ella era como estar en el paraíso. Rato después Hermione escucho la voz de Harry, salió de la bañera y se vistió. Necesitaba verlo, hablar con él.
La Castaña salió rápidamente a la sala, Ginny estaba con Harry hablando pero ambos se voltearon para ver a su amiga salir del baño. Ella tenía toda la atención de ambos justo como quería, se sentó frente a ellos, sobre la mesa vio tres tazas de café, cogió una taza para ella sin preguntar.
-Tengo algo que decirles- Dijo la Castaña un poco nerviosa.
Harry y Ginny se miraron entre ellos, luego se quedaron muy quietos mirando a Hermione con toda la atención que ella se merecía tener.
-Fue un tiempo después de la guerra, me encontré con una persona que aseguraba tenía que lo cambiaria todo- Dijo Hermione un poco nerviosa no sabía cuándo decir nombres ni cuando decir cosas concretas pero siguió hablando- al principio le hice caso por miedo, luego por los hechos. Había un diario que escondía en todas sus páginas una horrible maldición, una maldición que de ser desatada podría traer a la dueña del Diario a la vida. Pasamos años intentado descifrar algo de lo escrito en sus páginas, pero solo encontramos todo lo que ya sabíamos.
Harry estaba luchando con sus emociones entre el miedo y rabia, en cambio Ginny quien sabía parte de la historia está un poco relajada e intentando calmar a Harry. Hermione solo quería saber hasta qué punto podía seguir hablando, sin mencionar a Draco, pero ella tenía miedo a la reacción que sus amigos pudieran tener.
-Durante estos años, las cosas han estado calmadas y la maldición no ha liberada, pero presentimos que cosas terribles están por pasar- Dijo Hermione temblando un poco, esto era causa miedo que le producía todo esto- el diario esta quiere liberar toda su fuerza, ha mostrado que puede hacer grandes cosas en poco tiempo, cosas terribles.
-¿Qué tipo de cosas es capaz de hacer? ¿Cuál es la magnitud de poder del diario?- Pregunta Harry como si en verdad en vez de miedo tuviera curiosidad- ¿Qué tanto han visto de las cosas que el diario ha hecho?
Hermione por un momento pensó en todo, recopilo cada uno de los días de investigación en su cabeza dispuesta a contarlo todo. Aunque seguí firme con su temor a la reacción de sus amigos, pero llegados a este punto ella sabía que tarde o temprano tendría que decir su nombre. Hermione tomo un poco de café, su garganta estaba seca de tanto hablar y la bebida fue refrescante.
-Escondíamos el diario en sitios los cuales protegíamos con magia, pero el diario era capaz de destruir cada una de la casas, cada una de las cajas y cada lugar en el que era guardado- Aseguro Hermione con temor- pero finalmente, a mi compañero se le ocurrió esconderlo en un lugar donde le sería imposible destruir su escondite para hacerse notar. Escondimos el diario en Hogwarts, en la sala común de Slytherin debajo de un colchón y el diario sigue allí, desde entonces no ha causado problemas en lo más mínimos.
Harry y Ginny estaban impresionados, sin poder darle crédito a las palabras de la Castaña, entonces Hermione se puso de pie, dispuesta a contar la parte final de la historia y a salir corriendo si esto fuera necesario.
-Esto solo lo saben tres personas: McGonagall, mi compañero y yo- Dijo Hermione muy segura de sus palabras como desde el principio- pero ha llegado la hora de sacar el diario de Hogwarts, una de las alumnas esta extraña como poseída y justamente la que duerme en la cama del diario, no podemos arriesgarnos a que la maldición se rompa pues sería nuestro fin.
Harry se puso de pie para estar igual que Hermione, entonces fue cuando el chico de las gafas sonrió y pregunto sin más:
-¿Quién es la persona que te está ayudando?- Pregunto Harry serio, incluso más serio de lo que Hermione lo había visto antes.
-Draco Malfoy- Dijo Hermione esbozando una pequeña sonrisa
