No soy dueña de Sakura Card Captor ni de sus personajes, todo le pertenece a CLAMP, pero la historia es completamente mía.

Eh aquí el primer capítulo y arrancamos, no olviden dejar un review con su opinión si es de su agrado la historia.

"¿Quiénes son esas criaturas? -dije, señalando hacia ellas y alzando cada vez más el tono de voz para que todos me oyeran-. Antes eran hombres, hombres como nosotros; hombres en los que ha instilado una sustancia bestial, hombres a los que ha esclavizado y convertido en monstruos y a los que todavía teme."

-Herbert George Wells

CAPITULO I -El deber de la responsabilidad

Quería hacerla pelear contra su padre, eso era cruel de su parte, por un momento pensó en desistir, pero eso humillaría tanto a ella como a su padre y familia, así que decidió continuar, aunque su corazón dolía y temblaba, hablo decidida. —Claro majestad, lo haré con gusto. —

Shaoran se sorprendió ante su respuesta, esperaba que la chiquilla desistiera de enfrentarse al mejor guerrero del reino, después de todo muchos se negaban a entrenar con Fujitaka por miedo a salir heridos, no importaba que aquel hombre fuera muy tranquilo, cuando peleaba de verdad, se convertía en una bestia—Entonces dirijámonos a la sala de entrenamiento del castillo, con tu permiso padre—

Hien miro a su hijo de manera desaprobatoria, no le gustaban para nada sus acciones, después de todo, su familia era de las más compasivas y su primogénito a veces se portaba aun como un niño, sin embargo por el momento solo podía hacer que procediera el enfrentamiento, había lecciones que Shaoran tenía que aprender por experiencia propia — Dispongan la sala para el combate, haremos un duelo de último minuto. —


Todo estaba listo para el combate, la sala era completamente de madera sólida y solo a los costados había bancas para descansar, justo donde la mayoría de la gente se dispuso a sentarse para observar el combate. Ambos guerreros estaban en sus posiciones, uno frente al otro se miraban estudiando a su rival, listos para empezar en cuanto se les diera la orden.

Hien se acercó a su hijo antes del combate, quería explicaciones — ¿Qué estás haciendo Shaoran?, ¿Por qué esa actitud tan infantil? —

Shaoran sabía que su padre estaba enfadado, su tono de voz lo delataba, pero debía ser sincero acerca de sus pensamientos — Dudo mucho de las habilidades de esa chiquilla, no debe saber ni como sostener una espada, así que la pondré a combatir con Fujitaka para que me demuestre su valor, de otra manera no le aceptare de guardia —

¿Le dijo chiquilla a Kinomoto Sakura? — ¿De casualidad prestante atención a su nombre, Shaoran? —

—Claro que no, no lo vale— Respondió tranquilo el príncipe.

Hien había enfurecido —Sabes que odio que discrimines Shaoran, más aun por ser ella una chica, pero te dejare ver tu error esta vez, esa a la que llamaste chiquilla, es la hija de Fujitaka, ella es Fukitaka Kinomoto — Hien se movió y volvió a sentarse a lado de su esposa. —

¿Su hija?, ¿La hija de Fukitaka? ok, no tenía idea de que fuera su hija, ahora no dudaba de que tendría la fuerza necesaria para ganar los combates en los cuarteles, pero…. ¿ahora que hacia?, lo mejor era continuar con el combate, ¡si eso debía hacer!, debía salvar su orgullo, se repetía, no podía echar para atrás una orden.

— Entonces hijo, ¿cuál es tu orden para el combate? — Hien esperaba que su hijo detuviera todo, por el bien de los Kinomoto. Parte de ser un rey era saber aceptar los errores y rectificar decisiones.

— Que continúe la pelea, pueden empezar ahora mismo— Ni el mismo Shaoran sabía que estaba haciendo, pero hizo lo que creía era correcto, después de todo el peso de su apellido estaba cerca.

El rey y la reina se vieron con tristeza, mientras la pelea daba inicio. Su hijo tenía mucho que aprender antes de convertirse en rey.

Sakura desenfundo su espada y miro a su padre hacer lo mismo, no entendía exactamente que tenía que hacer para ganar el combate, no quería lastimar a su padre, así que decidió luchar como en los entrenamientos que tenían en casa, solo una simple exhibición de habilidades. Levanto su espada y ataco a las piernas de su rival solo con la intención de desestabilizarlo, pero en cuanto lo intento su padre leyó fácilmente sus movimientos y pudo esquivar el ataque para después dar una estocada contra el abdomen de la castaña. Sakura estaba pasmada, su padre la había herido en su costado derecho, de una manera superficial, pero certera y precisa, tenía que haberse dado cuenta antes, que tonta, esto no iba a ser un entrenamiento, su padre iba enserio.

Fujitaka por otro lado, no tenía muchos problemas para esquivar y después contratacar los ataques que estaba recibiendo, sin embargo tampoco se liberó de algunos ataques que Sakura le logro asestar en momentos de distracción. Su hija había crecido tanto, pero aún le faltaba aprender muchas cosas antes de florecer por completo.

En esos momentos tanto Fujitaka como Hien tenía un mismo y único pensamiento: "Mi hijo(a) ha crecido tanto, pero aún le falta mucho que aprender mucho"

Una estocada derecha, una estocada izquierda, el choque de las espadas era constante, a Sakura le costaba mucho trabajo desviar los golpes de su padre y no solo eso, en el combate solo se había dedicado a esquivar, apenas había logrado tener unos pocos intentos para atacarlo y sabía que eso estaba mal en un enfrentamiento de espadas. Después de un choque más de ambas espadas, Fujitaka tomo la oportunidad que se le presento, vio un espacio libre mientras mantenía el agarre en el encuentro de ambos aceros y golpeo con el puño el estómago de Sakura, justo donde le había herido, haciendo que retrocediera.

Fujitaka miro a su contrincante retadoramente por arriba de su gafas — ¿Qué pasa Sakura?, esto no es lo que vale un espadachín, no pongas en vergüenza nuestro apellido. —Palabras duras de un padre a su hija— Deja ya de pensar en idioteces que no sean la pelea y combate con agallas, muestra tu poder— Se dirigió a su hija con fuerza y de nuevo levanto y ataco con su espada.

Su padre tenía la razón ella debía pelear, levanto su espada desviando la de su padre y la verdadera lucha comenzó. Fujitaka arremetió con un golpe directo a su brazo izquierdo, pero Sakura logro esquivarlo y con la inercia de la misma fuerza del ataque de Fujitaka, se puso detrás de él y lanzo una patada ante la oportunidad de tirarlo y dejarle vulnerable, sin embargo su padre se recuperó rápidamente antes de que pudiera lograrlo, él detuvo la patada con un bloqueo de su brazo y después contraataco con un corte en la pierna de su hija. Sakura apenas logro lanzar su espada intentando evitar el corte, pero aun así, su rival había logrado hacerle una cortada. Fujitaka retrocedió por inercia y miro a su oponente, tal vez la pelea duraría más de lo que había pensado al principio, su hija estaba dándolo todo y el haría que explotara su potencial al máximo, aunque tuviera que presionarla fuertemente, él se encargaría de que la familia Li viera su potencial.

Espadas chocando, estocadas acertadas, golpes furtivos, rapidez y estrategia pura, quien viera a ambos combatientes diría que el espectáculo que estaban presenciando era simplemente maravilloso, un verdadero espectáculo visual, sin embargo cualquier error podría ser fatal.

Después de 30 minutos de lucha constante ambos guerreros se veían cansados, el marcador, Sakura tenía 5 heridas, 4 en su costado derecho y otra más en la pierna, mientras que Fujitaka tenía 2 heridas, una en el pecho y otra en el brazo izquierdo, sin embargo ambos seguían peleando sin mostrar atención a su alrededor o al dolor. Fujitaka llevaba una clara ventaja, pero eso no hacía que descuidara el combate, él sabía que si se le daba la oportunidad, Sakura podría darle vuelta a la situación, aunque en sus condiciones actuales, la experiencia le favorecía en cuanto a resistencia física.

Shaoran estaba sin palabras, de verdad no entendía como ambos podía seguir luchando después de tanto tiempo, simplemente era algo inhumano, aunque había oído que todos los de la casta de plata, la casta guerrera, eran criados desde niños para sobrepasar el límite humano, nunca había visto un combate así, su mirada se desvió rápidamente cuando vio que Fujitaka golpeo con el mango de la espada a la pequeña castaña, sacándole el aire, la tiro al suelo bruscamente en un solo golpe. La chica a pesar de querer levantarse ya no podía hacerlo, estaba exhausta. Fujitaka se acercó poco a poco a su rival, con una única intención.

—¡Ya basta!¡Fujitaka ha sido suficiente! — La voz de Hien se oyó fuertemente por toda la sala. —Ambos nos han mostrado sus habilidades. ¡Vocero, da tu veredicto! — Tal vez Shaoran y Sakura no lo sabían, pero la ley decía: "cuando se desafía las habilidades de un guerrero, la tradición dicta que el ganador se lleve honor y gloria, mientras el perdedor se llevara la muerte a manos de su oponente". Leyes tontas y absurdas, las cuales ya no enseñaban a pesar de estar todavía vigentes. Pero Fujitaka y él si lo sabían, por eso detuvo el combate, su fiel guardia nunca dudaba en cumplir una ley o una orden.

—S..si majestad, debido a que la señorita Kinomoto a caído, el ganador es, ¡Kinomoto Fujitaka!. Príncipe Li, ¿cuál es su veredicto respecto a la señorita Kinomoto? — El vocero esperaba la orden del príncipe.

Estaba cansada y había perdido, se sentía devastada, su padre debía estar avergonzado de ella, aun no podía supérale, así que se puso de rodillas y espero a que el príncipe le dijera que se fuera o que la castigaran por semejante espectáculo de payasos.

—Mi veredicto es que la señorita Kinomoto tiene valor y ella debe ser mi guardia— Es lo mínimo que podía hacer, ya había arruinado las cosas por un día.

Sakura no lo creía, tal vez el príncipe no era tan malo —Majestad…. me complace desde hoy ser su fiel guardia, su mano derecha y un amigo con el cual contar, mi vida está en sus manos.

—Su juramento es de por vida Kinomoto, espero podamos llevarnos bien y siento haberle hecho pasar por esto, aunque quiero ver más de sus habilidades en entrenamiento— Dijo Shaoran ofreciéndole su mano

—Gracias majestad— Sakura gustosa le respondió el gesto tomando su mano, tal vez su primera impresión fue que él príncipe era un tonto, pero se había disculpado ante todo el hecho, eso le daba puntos(*eso creía*), aunque el disgusto inicial que tuvo, por no aceptarla por ser mujer, eso aún no desaparecía. Ya se las pagaría en el entrenamiento, le demostraría que muchas mujeres eran fuertes, muchas chicas del cuartel, su madre y por supuesto ella misma.

Hien se levantó de su trono —Es suficiente por hoy, ya los Kinomoto nos han dado una demostración de por qué son de los mejores guerreros del reino, gracias a todos por asistir a esta ceremonia, después de esta celebración espero que a todos les resulte un buen día. —

Sakura se acercó a su padre y se quedó a su lado, mientras que el salón se vaciaba de la gente que se retiraba a sus hogares.

—Sakura… lo hiciste muy bien— Pocas palabras las de su padre, pero eran justo lo que ella necesitaba escuchar en ese momento.

—Gracias papá— Al diablo las heridas y el protocolo, si no sonreía ahora, nadie creería que estaba pasando por un momento de gran felicidad

Después de que todos se retiraron Hien y Shaoran se acercaron a ambos Kinomoto.

— Fujitaka, ve a curar tus heridas, necesitas descansar y dormir un buen rato— Hien dijo sin más.

—Con su permiso majestad me gustaría hablar con usted a solas— La mirada de Fujitaka era inexpresiva, pero quizá más cercana a un aire melancólico.

¿A solas? Hien tenía dudas al respecto —Supongo que debe ser importante, ve a mi despacho yo iré con Yelan y te alcanzare después— Fujitaka hizo una reverencia y se marchó.

Sakura sabía que su padre obedecería sin dudar, aunque también sabía que estaba muy preocupado por ella, después de la pelea, su padre tenía la mirada triste, aunque al parecer solo ella podía verlo con claridad. El deber por encima de la familia, era algo que no entendería nunca.

Shaoran decidió empezar de nuevo la conversación —Kinomoto, perdona mi comportamiento anterior, me gustaría empezar de nuevo sin tantas formalidades, mi nombre es Shaoran Li y quisiera que me tuvieras un poco de confianza, incluso si crees conveniente quizá... llamarnos por nuestro nombre—

¿Tenerle tanta confianza, tan pronto? —Perdone majestad, pero yo no puedo llamarle de esa manera— Sakura no quería romper el protocolo, solo sonrió tranquilamente mientras negaba con la cabeza.

—Vamos Kinomoto debemos empezar a tratarnos mejor, después de todo, desde mañana comenzara mi entrenamiento contigo y estaremos juntos mucho tiempo. —

—Así es pequeña Sakura, mi hijo tiene razón por primera vez en toda la noche, escucharlo no sería mala idea. Bueno si me permiten, yo me retiro — El rey salió de la sala tranquilamente mientras les daba la espalada.

—Vaya el rey es muy efusivo —Se rio Sakura, pero al instante de reírse se retractó— Lo siento… yo... no quería...

—No te preocupes, te entiendo, mi padre siempre ha sido un poco extraño con sus expresiones pero es un hombre amable, así que tranquila lo mejor será que vayas a curar tus heridas y descanses, mañana empezaremos el entrenamiento sin falta— Shaoran se tomó la libertad de mirarla de cerca y se dio cuenta de que Sakura tal vez era pequeña y delgada, pero también su mirada entre jade, era muy hermosa, como un bosque frondoso.


Fujitaka esperaba a Hien en el despacho, mientras observaba los cuadros en las paredes, uno mostraba la ceremonia de boda entre Hien y Yelan, otro mostraba a la familia real compuesta de ambos reyes y su hijo, un pequeño niño castaño. Pronto oyó como Hien entraba al cuarto y ambos tomaron asiento uno frente al otro, solo siendo separados por una amplia mesa de madera.

El rey rompió el silencio —Dime Fujitaka de que quieres hablar—

—Hien tu hijo estuvo a punto de hacer que pasara una tragedia, él no conocía las leyes viejas y si tu no hubieras interrumpido la pelea se nos pudo haber salido de las manos. Tu hijo no está preparado para dar órdenes y asumir responsabilidades si no le enseñas adecuadamente— Ese niño no estaba preparado para asumir poder, aún tenía una mentalidad muy infantil y mucha ignorancia.

—Fujitaka, debes entender que Shaoran tiene que ir asumiendo sus responsabilidades poco a poco, según vaya avanzando ira aprendiendo y tu hija le será de gran ayuda— El confiaba en su hijo, Fujitaka estaba exagerando, además siempre que Shaoran cometiera un error, él estaría para ayudarlo.

— ¿No lo entiendes Hien?, nunca le diste la oportunidad de que aprendiera todas las leyes, debía aprender incluso las leyes más viejas, si no tiene el poder de saber las reglas, él podría cometer un error ante los nobles o peor aún, ante la realeza de los otros reinos. Tu hijo no está preparado, aun es un niño y tú lo has protegido demasiado. Debes olvidar lo que paso con tus pequeñas hijas. —

Hien fue corrompido por el recuerdo de sus hijas y la furia lo invadió —Kinomoto ya has dicho más que suficiente, Shaoran está más que preparado y si Sakura estuvo a punto de ser gravemente lastimada, es solo culpa tuya, tu casta salvaje no conoce los limites, tal vez debí dejar que continuaras adelante para que comprendieras mi situación, no dejare que nadie hable así de mis hijas, ni siquiera tú. —Se levantó y apunto hacia la puerta de su despacho. —Largo de mi vista Kinomoto, no quiero verte.

Cuando el rey se dejaba llevarse por sus sentimientos, nadie le detenía —Como ordene majestad, pero recuerde que no estará por siempre para cuidar a ese chico y si para ustedes somos "bestias" es porque siempre nos han tratado como tales. —

—¡Que te largues! — Fujitaka solo salió de la habitación con un semblante pensante, a veces el rey era tan impulsivo. Hien era un buen gobernante, era compasivo y un buen amigo, aunque bastante extraño en ocasiones, lo que no le agradaba era cuando perdía la cabeza, a veces se pregunta si esa no era su verdadera naturaleza. Les decían bestias a los de su casta, pero los que se comportaban como animales no eran ellos.

Sakura llego a su casa ubicada en los cuarteles, donde esperaba encontrar a todos ya dormidos, sin embargo se sorprendió al ver a su padres esperándola para cenar. Su madre al verla inmediatamente corrió a abrazarla

—Hija, tu padre me conto todo lo que pasaron, lamento tanto no haber estado presente en ese momento —

Sakura acepto su abrazo y unas cuantas lagrimas se le escaparon mientras empezaba a llorar —Lo siento madre, yo debí luchar con todas mis fuerzas pero simplemente no pude hacerle frente a papá—

—Sakura no es tu culpa— Su padre replico mientras sentía un nudo en su garganta.

—Ese ejercicio de lucha no era el más adecuado, pero lo hiciste muy bien, de verdad lamento tanto haberte lastimado— Fujitaka se acercó a las dos mujeres y las abrazo con todas sus fuerzas —Si les pasara algo a ustedes dos, no lo soportaría, hay veces que odio mi deber como guardia real, hoy fue uno de esos días horribles, a decir verdad hoy ha sido el día en que más he odiado serlo, Sakura perdóname.

Sakura recibió gustosa el abrazo de sus padres, se sentía tan bien apenas dejaba de llorar un poco —Papá… no tengo que perdonarte, ninguno de los dos quiso hacerlo y yo también lamento haberte lastimado—

"No definitivamente ellos no eran bestias…"

Después de la muestra de afecto de la familia Kinomoto estos se dispusieron a cenar tranquilamente y descansar. Mientras Sakura intentaba dormir, a su mente llego un pensamiento: ¿qué tipo de persona seria el príncipe Li? Aquel que le hizo enfrentarse a su padre de una manera tan cruel.


El reino se divide en castas:

-Casta de diamante: Realeza

-Casta de oro: Nobles

-Casta de plata: Guerreros

-Casta de bronce: Comerciantes

-Casta de madera: Agricultores, pescadores y productores

-Casta de barro: Esclavos

Las castas siempre se mantienen y nadie puede salir de una casta e intentar ingresar a otra, uno nace con el destino predicho. Cuatro grandes reinos se alzan en el mundo, el reino norte, sur, este y oeste, su padre el rey Hien Li era el gobernante del reino oeste. Nunca convivió con otra casta que no fuera la de diamante y oro, la casta de plata normalmente le presentaba sus respetos, le cuidaba y ya, pero ahora podría conocer a alguien de esa casta guerrera y relacionarse con ella, siempre había tenido curiosidad de saber cómo es que vivían las demás castas, quería conocer más del mundo, ya que su vida siempre había sido reducida al castillo. Cuando termino sus pensamientos se dio cuenta de que ya había llegado a la sala de entrenamientos y al cruzar la puerta vio que Sakura ya se encontraba dentro.

—Bueno días majestad, espero haya dormido bien y esté listo para iniciar el entrenamiento— Estaba muy tranquila, solo sería un entrenamiento básico de bloqueo. Aunque claro haría sufrir un poco al muchacho por lo que le hizo pasar la noche anterior.

—Buenos días Kinomoto estoy ansioso de saber cómo será el entrenamiento de hoy— El castaño se acercó a Sakura y tomo la espada de madera que esta le ofrecía. ¿Qué tan difícil podía ser? Fujitaka y Sakura lo hacían parecer fácil.

—Solo se tratara de unos cuantos bloqueos simples, yo te atacare con la espada de madera y tú me bloquearas con tu propia espada, debes poder bloquear al menos 15 ataques seguidos, ese es el promedio adecuado de defensa, después cambiaremos papeles—

—Vaya, ¿eso significan 15 bloqueos de mi parte verdad?, eso es una suma muy alta, ¿no entiendo cómo pueden lograr eso? — Los miembros de la casta de plata siempre le sorprendían, eran máquinas de combate

—Eso no es nada, papá ha logrado romper el récord de los cuarteles, él es capaz de hacer 40 bloqueos seguidos— Decía la castaña muy orgullosa de las acciones de su padre, mientras un brillo especial cubría sus ojos y sonreía dulcemente.

—Fujitaka siempre me sorprende, de verdad es una bestia, no sabía eso de él. Oye Sakura, dime ¿puedo hacerte una pregunta antes del entrenamiento? — No conocía mucho de la casta de plata de eso se daba cuenta, entonces se daba cuanta que en realidad no sabía nada de las demás castas.

—Claro, lo que usted guste majestad Li—

—¿Cómo es la vida en los cuarteles?, toda mi vida he vivido en el castillo rodeado de mi familia y siendo visitados por nobles de la casta de diamante y de oro, además de siempre estar protegido por miembros de tu casta, aunque realmente nunca pude convivir directamente con ellos. Mi vida se ha limitado a las paredes de esta jaula de oro. —

Sakura miro con curiosidad al príncipe, nunca pensó que le preguntaría algo así. —Pues la vida es bastante diferente que el castillo. No sé exactamente como usted fue criado pero los de nuestra casta desde que nacemos entrenamos para luchar, recuerdo que mi primera memoria es una imagen donde mi padre y mi madre estaban enseñándome como tomar la espada— Sakura sonrió al recordar que golpeo a sus padre varias veces en su cabeza y su madre solo se burlaba de él, que buenos recuerdos. —Desde entonces, he estado entrenando para convertirme en un guardia real, más específicamente, en su guardia real. —

¿Era broma? Y ¿dónde quedaban los juegos, fiestas de cumpleaños y salidas familiares? —Eso suena a una infancia dura, yo no entrene con mi padre hasta que cumplí los trece y aun así mi madre decía que aún era muy pequeño para ello, si así fue tu vida, en cuanto a las demás castas… ¿qué sabes de ellos? —

La mirada de Sakura se ensombreció. —Vera majestad, conocí a algunas personas de las otras castas y solo le puedo decir que la vida de ellos si es dura, no tengo palabras para describirlo—

—¿Crees que me podrías llevar a conocerlos?, me parece tonto que vaya a entrenar para convertirme en el nuevo rey y ni siquiera conozca a la gente de mi reino, además como tú eres mi entrenadora creo que sería buena idea que me ayudaras en mi objetivo, ¿no crees? No puedo aprender todo de libros viejos, también debe aprender de ustedes, eso dice mi padre. —

—Majestad, no me malinterprete pero no puede salir del castillo sin el permiso del rey— Ella no iba a exponer al muchacho.

—Vamos Kinomoto, yo me convertiré en el rey en unos cuantos años, así que obedecerme no debería causarte mayor problema, además deja de llamarme majestad, príncipe o tonterías reales, no sabes cuantos años las personas me han llamado así y sinceramente ya me tienen cansado, solo soy un hombre como ellos —

—No creo que este bien... pero... si cree que es correcto, entonces solo le llamare Li, pero… acerca de salir del castillo…. —La chica estaba empezando a bajar su guardia y demostrar un poco más de confianza.

—Por favor Kinomoto, ayúdame a ser un mejor rey— Claro él quería conocer a las otras castas y de paso hacer vivir a Sakura un poco de infancia, sería su manera de compensarla por haberla tratada tan mal al inicio.

Sakura no supo por qué, pero algo en su mirar le atraía e intrigaba, ¿Por qué el príncipe la miraba con tanto anhelo?, esa mirada solo la había visto en los prisioneros al enterarse de que pronto serian libres —Está bien, yo le ayudare— se resignó la castaña.

—Gracias Sakura— Después de darle las gracias a Kinomoto, esta sonrió cálidamente y Shaoran no pudo evitar notar que esa sonrisa era bastante bella…. Qué diablos estaba pensando, ella era su guardia, debía dejar de pensar en tonterías y concentrarse en su entrenamiento.

—Pero ahora Li, debemos seguir con tu entrenamiento, vamos atácame—

—Sera un placer señorita Kinomoto—

Y así empezó el entrenamiento, uno que se prolongó por varias horas


Vamos el primer capítulo está terminado, espero avanzar con ánimo y constancia xD Cruzare los dedos para no desfallecer en el intento :P No olviden dejar un review con su comentarios, eso siempre anima. Saludos y nos leemos pronto. Vinsmoke fuera.