"Tic toc…tic toc" el reloj de la cocina se escuchaba a lo lejos mientras mi corazón se detenía en ese instante, el frío del invierno entraba por la ventana de mi hogar , el ambiente me hizo temblar, el tiempo se detuvo y mas aún al escuchar cada palabra de aquel hombre de atuendo azul mientras tomaba con ambas manos a quien consideraba en ese entonces mi padre, a empujones lo sacaba del pequeño departamento, casi todo creí que pasaba en cámara lenta , los pasos de mi madre, uno a uno intentando tomar el brazo de el , rogando a los policías que no se lo llevarán, pero era tarde, sólo podía llorar su miseria mientras estos lo suben a la patrulla haciendo sonar la sirena y fue que reaccioné , reaccioné sintiéndome culpable por todo lo que había pasado, por lo que no había hecho , mirando los labios de mi madre diciéndome algo , se abrían y cerraban con fuerza y cómo rebobinando una cinta el sonido llegó de forma inesperada.

- ES TU CULPA!...

Me dio toda su frustración de golpe mientras las lagrimas caían de sus ojos y los míos sin permiso alguno, lloraba y pasaba sus manos por los ojos que se negaban a dejar las lágrimas de lado, y su mirada, esa mirada que siempre tenía amor hacia mí, sólo daba a entender cómo el rencor se apoderaba de ella en esos momentos y sí me sentí aun más culpable sin saber que pagaría todo con creces "tic toc" .

- Señora Kuga?...

Levanto la mirada de la mesa , no me di cuenta a que hora me senté en el desayunador, odio cuando mi cuerpo se pone en automático sin darme cuenta de las cosas que estoy haciendo y son cotidiana para mi, cuantas veces? , cuantas veces eh hecho la misma rutina?, dejo eso de lado por un momento, mi desayuno es servido y sin muchas ganas comienzo a ponerlo en mi boca simulando que me gusta al menos un poco

- Está delicioso…

Mi voz no suena tan animada como ellas lo esperan, mi vista aún en el plato de panques vaga sin rumbo fijo, otro bocado mas de nuevo a mi boca en automático , ellas se desviven por hacerme sonreír, les caí bien cuando llegué o simplemente me tuvieron lástima, no lo sé .

"tic toc" la escena cambia , mientras mis pasos se dirigen velozmente hacía un destino por más conocido , la puerta del último piso de este edificio , se alza frente a mi en detalles de caoba y grabados de plata , toco efusivamente con el tic toc del reloj de tu oficina en mi oido, una voz , tú voz! , dentro de la oficina me da el permiso para abrir de golpe tu puerta, ahí estas sonriendo a tus anchas , riendo al saber de ante mano que vendría por ti, no sabes si a suplicar o intimidar, pero de algo estas segura, aceptaré tu trato aún que peleemos ante tu rojiza mirada o me arrodille ante ti "tic toc".

Vuelvo a abrir los ojos recordando esa escena del pasado, mi cuerpo volvió en automático a tu oficina de esta mansión, maldita Fujino, me tienes atrapada aquí como tu mascota , como si fuera de tu exclusiva propiedad, me río de mi miseria caminando hacia el pequeño bar de tu espacio, mi dedos pasan por el delicado cedro de ese mueble que impregna ese olor característico de este lugar , tomo con mano izquierda una botella de licor sin destapar de tu reserva , no sé cual sea, no bebo mucho , pero debo vengarme de alguna manera, me siento en tu sillón detrás de ese gran escritorio mirando hacia la puerta con ese grabado de serpiente en su marco y me perdí en cada trago de esa deliciosa bebida alcohólica.

- Natsuki?...

Te escucho detrás de la puerta mientras miro nuevamente el reloj, es tarde ya has llegado, pero no te respondo , no quiero que me encuentres con facilidad, y tu tampoco lo deseas, te gusta jugar un poco conmigo, sentirte el gato en busca de su pequeña presa, escucho tu risa, sabes que estoy aquí, siempre lo has sabido, no se si es destino o maldición , pero tu siempre sabes donde estoy.

- Nat…su…ki..

La perilla de la puerta se mueve y el cedro cede, tu silueta aunque encantadora , oculta a la más perversa de las mentes, se revela poco a poco hasta que vuelves a cerrar la puerta, caminas hacía mi, vez mi estado y sonríes, te ríes al saberme en tus manos, te ríes de mi al saber que puedes hacer conmigo lo que quieras, y sin permiso y yo borracha, te agachas quedando frente a mi posicionando tus manos en mis muslos subiéndolas, bajándolas e intentando llegar más al centro de ellas, mis ojos esmeraldas van hacia los tuyos , pero mi garganta no pronuncia palabra alguna, no hay necesidad.

- Al parecer… te divertiste con el alcohol hoy… mejor aún…

Dices cada palabra bajando mi cremallera , poco a poco un bulto se deja ver , lo siguiente es el botón de mi pantalón, te lames los labios metiendo la mano en mis boxers buscando algo que has usado todo este tiempo pero mi cuerpo no reacciona , mis ojos no tienen emociones más que el profundo odio hacia ti Fujino, lo sabes pero no te importa y es cuando veo que lo sacas, comienzas a jugar con el bombeando varias veces de forma lenta quizá sensual para muchos, pero para mi no.

- Para…

Al fin mis labios dicen torpemente algo, pero se que no me darás esa satisfacción la única que importa aquí es la tuya.

- No quieres?...

Dices con sarcasmo , riendo ante mi pedido de detenerte porque mi parte mas baja dice lo contrario.

- Yo creo que no… tu pequeño amigo dice que le gusta….

Ahora aprietas mas fuerte mi extensión lastimándome un poco, mis ojos se cierran un poco mandándote a la mierda de forma mental y ahí aflojas tu mano volviendo a las caricias anteriores.

- Decide Natsuki… con o sin el líquido mágico…

Suspiró derrotada mirando hacia el techo y sabiéndote vencedora llevas tu cara directamente hacia la punta de mi miembro.

- Buena chica…

Me mordí el labio inferior, tu boca cubría de forma exquisita todo , pero no te iba a dar el gusto de escucharme gemir, el obsceno ruido del acto es lo único que se escucha por toda la habitación, apenas puedo ver cómo subes y bajas la cabeza mientras mi mano derecha se aferra al vaso de licor en el, casi puedo romperlo, cierro los ojos de nuevo, no quiero verte hacer eso , pero sigues ahora tocando las bolsas mas abajo de mí, suspire sin poder evitarlo y creo escuchar una risa malvada de tu parte, sacas mi extensión de tu boca haciendo ese "pop" tan característico, me miras , satisfecha de haber conseguido al menos un suspiro de mi parte.

- Así que MI Natsuki no es de hielo…

- No soy tuya…

Dije riendo de medio sabiendo lo que te molesta de toda esta situación, pero aún asi tu cara no deja ver la frustración de todo este tema, sonríes con más ganas, pensando en algo que quizá en tu retorcida mente me haga pedir por más de ti, abres con cuidados tus botones dejando ver esos pechos blancos que una vez pensé eran eróticos, tu sonrisa nunca deja tu rostro y tus pupilas se dilatan descubriendo tu excitación.

- Eso se puede arreglar…

Y lo dices de nuevo, maldita frase que a llevado todas mis desgracias, toda mi mala vida de aquí a un mes y mucho antes.

- Te odio Fujino…

- Me amaras… yo lo sé…

Confiada, siempre lo has sido y sabes que eb algún punto todo se saldrá de control , pero no te importa y sigues con tu plan cubriendo con tus pechos toda mi extensión subiendo y bajando ambos dando una caricia por mas exquisita, no quiero gemir no debo hacerlo porque se que así ganaras, me niego , pero si no lo hiciera no sería divertido verdad? , no sería divertido para ti, porque por eso estoy en este lugar , soy tu reto más grande y un trofeo que has ganado a medias.

- Nat…su…ki…

Tu voz es agitada y mueves mas rápido tus pechos, no es suficiente, ahora pones tu lengua a trabajar dando lamidas en la punta, " no debo gemir" me repiten una y mil veces en la cabeza, pero mi cuerpo hace lo que quiere, aunque no gimo mi entre pierna si que lo está disfrutando dándole a Fujino lo que desea cuando usa su boca para el final, me tenso y dejo caer la cadera en el sillón de cuero, líneas blancas salen de su boca puedo sentir cómo traga como si de un manjar se tratara, se toma su tiempo y cuando hubo terminado con un pañuelo de su escritorio , limpió los restos de sus labios , esos rebeldes que no quisieron quedarse dentro.

- Te veo en la habitación Natsuki…

Se comienza a levantar, sus pechos estaba algo mojados y se da la vuelta apenas acomodándolos, me mira una última vez con mis pantalones abiertos y mi amigo fuera de su lugar, abre la puerta y sale.

- El no la mató

Dije con molestia sin desviar la mirada, ella vuelve a reír mas y contesta con una voz apacible que me mata.

- Lo sé….

Cierra lento detrás de ella quedándome de nuevo a oscuras cómo en toda mi vida ahora.

Que tal?, espero les haya gustado, se que algunos quieren saber la perspectiva de Shizuru, pero es difícil, lo intentaré , pero por ahora bye.