N/A: ¡Hola lectores! Primero me disculparé por la tardanza en actualizar, prometo hacerlo más frecuentemetne en el futuro! Más ahora que la historia va tomando forma :) Quiero agradecer a Usagi Mitzui por su comentario, el primero que recibí, estas cosas realmente me motivan a seguir escribiendo, ya con saber que una sola persona disfruta esta historia me siento realizada. Gracias por leer y sigan dejando opiniones en lo posible.

"Estaba solo. Como se había sentido siempre: completamente solo. Lo primero que atinaba a hacer en aquel extraño lugar era alzar lo ojos al cielo. No veía nada: sólo oscuridad. Sentía deseos de correr y de escapar de ese lugar, pero una extraña fuerza lo hacía mantenerse ahí, en ese confuso lugar que aparecía una obra de arte de algún pintor estrambótico con una paleta compuesta de los colores más lúgubres. Nada estaba definido: un poco de violeta por allá, grises en diferentes tonalidades y bordó se mezclaban dando lugar a una especie de infierno donde lo único tangible era esa locura de "no-lugar"

La semana transcurrió todo lo tranquila que podía trascurrir luego del anuncio de Enjolras. Se sabía poco y nada sobre la salud de Lamarque debido que el gobierno ocultaba la poca información existente para evitar el alboroto. Ante esta situación. Les Amis habían optado por estar alertas. Combeferre sugería que mantuvieran la calma, lo cual era lo más prudente: no vaya a ser que los nervios les jugaran una mala pasada. Joly comentaba sobre los efectos nocivos de los nervios y la ansiedad en la salud, pero no era tomado muy seriamente.

Si embargo, había uno de ellos, que había entrado en el grupo recientemente, que parecía r alejadísimo de toda esa realidad. Era lógico: Courfeyrac lo había introducido hacía relativamente poco al grupo. Había anunciado que era simpatizante de Bonaparte y Enjolras no pudo evitar sentir una ligera aversión por él. A pesar de ello, había adquirido cierto aprecio en las pocas reuniones que había participado.

Una de esas tardes de reunión, este chico llegó más distraído que de costumbre. portaba una sonrisa bobalicona y no parecía estar prestando atención al debate que se había formado

"¡MARIUS! ¡¿ACASO ERES SORDO O QUÉ?!" Enjolras estaba realmente furioso

"Em, lo siento ¿qué ha pasado? ya dije que iba a cooperar con el proyecto para desviar los fondos aloqueseadecaridad, eh ¡Es un día demasiado bello para discutir!"

"Marius, Enjolras está haciendo una votación sobre si debemos montar la barricada aquí o ..." le susurró Courfeyrac al oído

Marius se sintió ligeramente avergonzado. Levantó la mirada y vio la mirada desaprobatoria de Enjolras: daba miedo su expresión. Agunos se reían riéndose por lo bajo patético que lucía Marius, el rubio los fulminó con la mirada y automáticamente cesaron. Hubo un silencio incómodo. El que lo rompió fue Grantaire:

"¡Eh, chico (¿Marcus? ¿Matheus?) parece que hay ciertas cosillas que perturban tu atención! Venga, cuéntalas sin miedo" le dijo gentilmente mientras le alcanzaba una copa de vino que acababa de servir.

-Esteee...mil disculpas a todos, en realidad hay una chica que...

"¡CONQUE ESO ES! ¡Lo sabía!- Courfeyrac se acercó y le dio unas palmaditas en la espalda -¿Hace mucho la conoces? ¿Cómo se llama?"

"En realidad la he conocido esta tarde y no sé su nombre y..."

"¡¿SERÁ POSIBLE QUE DEJEN LAS TONTERÍAS PARA OTRO MOMENTO?! ¡ESTAMOS DISCUTIENDO POR EL FUTURO DEL PAÍS, SOMOS GENTE ADULTA! ¡NO PODEMOS LIDIAR CON ESTAS TONTERÍAS!"

"No es una tontería, Enjolras, en la medida en el que a él no le permiten concentrarse en sus deberes" Grantaire sirvió una copa de vino y estiró el brazo hacia Enjolras, a manera de ofrecimiento. El lo miró, impasible, sin ninguna intención visible de moverse de si sitio. Grantaire se encogió de hombros y llevó la copa a sus labios "Quizá deberíamos relajarnos un poco y ayudar a Marcus con su problemas amorosos"

"Marius..." comentó el aludido

"Perdón, Marius" Grantaire se corrigió a sí mismo

Enjolras estaba rojo de furia: su paciencia tenía un límite.

"GRANTAIRE ¿SE PUEDE SABER QUE ESTÁS DICIENDO? ¡TÚ NO CREES EN NADA, ERES UN BORRACHO QUE PIENSA QUE EL MUNDO ES UNA BROMA!"

Grantaire lo miró divertido "No sé de donde has sacado que no creo en nada, pero vale, fijamos que tienes razón ¿Por qué mi escepticismo interferiría con los sentimientos de este muchacho? ¿El amor? ¿Qué sabemos del amor? Podremos hablar mucho, organizar batallas y tener grandes ideales, pero sin amor no sirven de nada. Tú amas al pueblo, esto lo haces por él. Marius ama a una chica que ni siqueira conoce ¿Por qué su amor vale menos? ¿Por qué racionalizas todo? Ni mil filósofos han podido explicar el origen del amor aún..."

"Grantaire ha tomado demasiado" susurró Jehan

Lo cierto era que, borracho o no, todos estaban de piedra. Nunca habían oído a Grantaire defender algo tan fervientemente. ¿Qué ocultaba ese sujeto tras su apariencia de borracho escéptico? Marius quiso aprovechar el momento de distracción por parte de todos para irse, pero Combeferre adivinó su gesto y le lanzó una mirada de "ni-se-te-ocurra" a manera de prevención más que de enojo.

"Bien" Enjolras apenas se había inmutado, pero mil pensamientos corrían por su cabeza "Escúchame una cosa, Grantaire, te crees con tanto derecho para hablar así es por algo ¿Tu en qué crees? ¿Tú que amas?"

"¿Tu qué amas?" las palabras resonaron en la cabeza de Grantaire por unos momentos

"Amo mi vino" contestó burlón Grantaire

Enjolras suspiró "Bien, chicos. se ha hecho un poco tarde. Mañana seguiremos con esto. Y, Marius, por favor, trata de venir más espabilado la próximas, confío en que puedes dar lo mejor de tía por el país" Marius asintió como un niño y y salió con los demás por la puerta. Todos obedecieron a Enjolras sin contradecirle, porque, a decir verdad, cuando estaba enojado le tenían un poco de miedo y sabían que lo más sano era hacerle caso.

Grantaire se levantó de su pequeña mesita con su botella, dejó una pequeña propina y se dispuso a salir detrás de sus amigos, último, como lo hacía usualmente. Cuando estaba por hacerlo sintió que alguien lo frenaba con el brazo. Dio media vuelta y se topó con la cara de Enjolras

"Tú no te vayas aún, necesito hablar contigo sobre un par de cosas"