Ya era muy tarde y Hyde estaba en su cuarto intentando dormir. No podía dejar de pensar en aquella chica y de preguntarse si estaría durmiendo en ese momento. Se habían visto pocas veces, pero siempre tenían que despedirse pronto, ella iba a la escuela y él no, ella ayudaba en lo que podía al negocio de sus padres y el entrenaba. Hyde no sabia porque pero en los momentos que hablaban o se la encontraba por el camino y la acompañaba para que los chicos no la molestaran, se sentía tranquilo y liberado.

Casa de Candela

Candela estaba pensando en Hyde, era la primer chico que la trataba con amabilidad en lugar de meterse con ella.

''Candela ¿Que te pasa? Hoy has senado poco. ¿Se han vuelto a meter contigo los chicos?'' dijo una chica, tenia pelo negro y largo que le llegaba hasta media espalda, era delgada y llevaba pantalones baqueros, zapatos abiertos sin tacón y una camiseta escotada que daba lugar a unos grandes pechos. ''Si. Estoy bien, Tamako. Solo estaba pensando.'' dijo Candela. ''Hermana, hace poco más de una semana conocí a un chico muy amable que me ayudo cuando unos chicos me molestaban. Le pego al mas grande y los demás se llevaron a este, entonces me curo una herida de cuando me caí con un pañuelo, que ya le devolví lavado, y me trajo asta casa. Le di las gracias y le invite a tomar dulces, pero ya era muy tarde y no tenia tiempo. Aveces me lo encuentro y quisiera mostrarle mi gratitud, y de paso llamar su atención. ¿Me podrias aconsejar?'' ''Claro. Mira, esto es lo que tienes que hacer...'' Tamako empezó a explicar mientras su hermanita escuchaba atentamente.

Al día siguiente Hyde decidió ir a la playa en busca de Candela, pero Eido le detuvo. ''Hyde, si vas a ir a la playa vamos a comprar unos bañadores, ya que aunque el verano no halla llegado empieza a notarse el calor.'' dijo Eido. Hyde no sabia de lo que hablaba, hasta que llegaron a la tienda y vio que eran los bañadores de los que hablaba Eido. Eido eligió un bañador verde con el diseño de un zarpazo y Hyde eligió uno de color negro con diseño de fuego. Ambos estuvieron nadado durante un rato asta que llego la hora de comer y les dio hambre.

''Oye Hyde, ¿Que te apetece comer?'' dijo Eido. ''Da igual, solo vamos a comer y listo'' dijo Hyde dejando claro que le entro el hambre. ''Mira, allí hay un puesto de comida mexicana. ¿Quieres ver si te gusta?'' ''Claro, siempre es bueno probar cosas nuevas'' dijo Hyde. Al acercarse notaron un delicioso aroma con un toque picante. ''Mmm. Hace tiempo que no como comida mexicana, que recuerdos.'' dijo Eido. ''Eido, ¿que esta más bueno de este tipo de comida?'' pregunto Hyde mirando el menú sin poder decidirse. ''Eso depende del gusto de la persona,aunque según mi opinión esta entre los tacos, los burritos, las almejas a la mexicana y las fajitas'' respondió Eido. ''Pues pedimos las cuatro cosas y diré yo cual es la mejor.'' dijo Hyde. Eido y Hyde tomaron asiento, cuando de repente algo llamo la atención de Hyde, era Candela que estaba hablando con una chica en la barra, esta vez llevaba un vestido rosa corto, sus orejas de gato estaban escondidas por un pañuelo y su cola estaba escondida en su vestido pero, aun así Hyde pudo reconocerla. Eido se dio cuenta de que Hyde estaba mirando a la niña y empezó a bromear. ''He, pequeñín te gusta esa niña.'' dijo Eido con un tono de burla. ''¿Que dices? A mi no me interesa esa niña, por muy linda que sea.'' Hyde dijo, pero cuando se dio cuenta de lo ultimo que dijo se sonrojo. ''Idiota, pide tu la comida, yo tengo que ir al baño'' dijo saltando de la silla. Se dirigió al baño a toda prisa, mientras que Eido se quedaba con una sonrisa picarona en su rostro. En el baño Hyde se echaba agua fría por la cara intentando que el enrojecimiento bajara. ''Pero, ¿Por que he dicho que es linda?'' se preguntaba Hyde en sus pensamientos, cuando una imagen de Candela sonriendo entro en sus pensamientos y empezó a sentirse más sonrojado. empezó a echarse mas agua fría en la cara. Cuando salio, se encontró cara a cara con Candela. ''Hola'' dijo Hyde con nervios y alegría. ''Hola'' respondió Candela alegremente. ''Dime, has venido con tus padres.'' Pregunto alegremente la chiquilla. ''No, he venido con mi hermano, es el pelirrojo de aquella mesa, ¿y tu?'' respondió Hyde. ''Mi madre es la dueña del restaurante. He venido con mi hermana, es la camarera.'' dijo Candela antes de que hubiese un silencio incomodo entre los dos. ''Yo deveria seguir ayudando a mi hermana. Por cierto ¿habeis pedido bebidas?'' ''No, a mi me pones algo que tu me recomiendes'' dijo Hyde con una pequeña sonrisa antes de irse a su mesa. Un rato después la comida ya había llegado, era bastante buena, pero cuando Candela llego con las bebidas Hyde tubo un leve rubor, Eido noto esto pero espero que la niña se fuera para hablar.

''Oye, si te gusta esa niña ve y habla con ella, hazme caso o por lo menos intenta ser su amigo.'' dijo Eido en plan hermano mayor, y poniendo voz de sabio. ''Ya he dicho que no me gusta, pero la conozco y es una niña muy agradable, y por eso me molesta aun mas que los chicos se metan con ella.'' dijo Hyde. ''Bueno, eso significa que eres un buen chico, y eso es algo bueno y de lo que estoy orgulloso de ti. Bueno no nos pongamos sentimentales y a comer.''

Después de la comida, los chicos pidieron un postre, Eido pidió un trozo de pastel de chocolate, y Hyde pidió tres de lo mismo. ''Hermana dejame llevar los pasteles'' le pidió Candela a su hermana. ''Esta bien, toma. Tiene que gustarte mucho ese chico, porque has estado muy pendiente de él'' dijo Tamako, riéndose un poco de su hermana. Candela se puso roja y fue a llevar los pasteles. ''Aqui tienen'' dijo con cariño. ''Gracias'' respondió Hyde dándole una linda sonrisa. ''Si quieren que me valla y los deje solos abisadme'' dijo Eido sintiendo que estaba donde no debía. Los niños solo apartaron las miradas. Hyde empezó a comer y Candela volvió a ayudar a su hermana

Al final del día, después de haber estado nadando, jugando y después de cenar, Eido y Hyde quisieron volver a casa, pero Hyde noto algo. Vio que tenia una especie de cruz en la parte superior de su mano derecha, y que brillaba. ''Eido. ¿Qué es esto?'' dijo Hyde enseñándole la mano a su compañero. ''No lo se. Parece estar incrustado. Debemos ir al hospital.'' dijo Eido. Hyde asintió y vio que Eido tenia lo mismo en la espalda, pero eran dos. ''Eido, tu tienes dos en la espalda'' dijo Hyde. ''No jodas'' dijo Eido.

Estaban en el hospital esperando los resultados de los análisis. Cuando el medico entro, los chicos fueron derecho hacia el. ''¿Que nos pasa doctor? Por dios, diga que no es grave'' dijeron los chicos a la vez. '' Tranquilos, esas cosas no causan ningún daño, ni lo vayan a causar. Pero, tampoco podemos extirparlas'' dijo en docto. ''Menos mal'' dijo Eido con un suspiro. ''Si se quieren hacer mas análisis...'' dijo el doctor antes de ser interrumpido por Hyde. ''No. No pienso hacerme mas análisis. Si esto no hace daño, mejor dejarlo donde esta'' después de decir esto Hyde saco a Eido del hospital y se fueron a casa.