Hola amigos, gracias por leer mi primer capítulo de mi historia y muchas gracias a forever potterhead girl, Allison Cameron,TheDiariesDarkness, natalie malfoy por los comentarios que habéis dejado y espero que os guste el siguiente. Acepto criticas y elogios. Disfrutad.
La suma inquisidora, ha vuelto.
-Eggem, Eggem…-repitió esa horrible voz.
Medio salón, estaba que no se podían creer lo que sus ojos veían. La profesora Umbridge, vestida de color rosa con un sobrero que tenía forma de gato, se dirigía con su andar prepotente en el medio de la tarima donde había la mesa de los profesores. McGonagall se aparto a regañadientes cuando Dolores Umbridge se coloco delante de ella como si fuese invisible.
- Este año el ministerio de magia –empezó esa mujer con su estridente voz- me ha vuelto a poner como de profesora para defensa contra las artes oscuras, como hace dos años, me habían felicitado por mi esfuerzo y como no tenemos profesor o profesora para esta asignatura me han confirmado el puesto…
Todos los alumnos del colegio empezaron hablar hasta subir el tono muy elevado que se podía oír des de la casa de Hagrid. Pero un sonido ensordecedor que provenía de la varita de la Dolores Umbridge les izo callar de golpe. Tenía esa sonrisa que quieres hacerla que desaparezca a bofetadas, pensó Ron mientras estrujaba su servilleta llena de comida.
-Este año no será como el de hace dos años, ya que habían alumnos que me hacían imposible mi trabajo, habrá más disciplina y mas castigos por los que incumplan las norma que mañana por la mañana recitaré -dijo voz severa- Solo quiero decir que no tolero las mentiras ni a los insolentes, hace dos años había un chico que decía muchas mentiras… como que El Señor Oscuro había regresado…
-¡Pero es verdad! Todos lo sabemos-grito Harry desde la mesa de Gryffindor- Vi como mataba a Cedric Diggori hace tres años y el año pasado volvieron los mortifagos, entraron en la escuela y el… ¡profesor Snape mato a Albus Dumbeldore también lo vi con mis propios ojos! No entiendo que hace aquí si es un asesino-dijo acusador.
El comedor se quedo en absoluto silencio.
-Como se atreve acusar un profesor señor Potter-dijo con sus ojos saltones mirando a Harry- Esta noche castigado en mi despacho. A las 11.
-¿¡Por decir la verdad!? Y además Voldemort -algunos alumnos se asustaron en oír ese nombre -entro en el ministerio de magia lo recuerdas… o puede que no, porque insultaste los centauros del bosque y se te llevaron. Pero es que no has leído el profeta… Dice que hay más ataques a los muggels por culpa del regreso del Vold…
-Señor Potter castigado una semana, vente puntos menos para Gryffindor y ya me pensare si te castigo sin Quiddich. Además no se ha podido demostrar que El Señor Oscuro haya vuelto… Y no pronuncies ese nombre en mi presencia. -la profesora McGonagall iba a decir algo pero se cayó.
Harry la miro con mucho desprecio a la profesora de DCAO y se iba a levantar cuando Ginny le dice:
-La vas a liar más aun si te levantas- él se sentó en un movimiento seco y clavó su tenedor en su pechuga de polla pensando en la cabeza de Dolores Umbridge.
-Bueno… sigo donde lo había dejado…-pensó un poco y dijo- a si decía sobre los incidentes de hace dos años… si ahora lo recuerdo… Dos chicos, no voy a decir los nombres, hicieron imposible para sabotear las clases y no venían a los castigos que yo les había impuesto por romper las normas o hacer bromas no muy graciosas…
Todos los alumnos de la mesa de Gryffindor sabíamos de quienes hablaban, menos los de primero y de segundo.
-No es verdad tan solo nos saltábamos algunos castigos-dijo George levantándose la silla-y nuestras bromas son geniales… ¿verdad Fred?
-Verdad George -dijo su hermano y levantándose igual que George-A demás no hicimos lo imposible para sabotear las clases… si no el que era necesario. Y por cierto repetimos curso… te echábamos de menos profesora Umbridge.-dijo con alegría fingida.
Todos aplaudieron a los gemelos hasta algunos de Slytherin
La profesora se giro hacia la profesora McGonagall y le dijo con ojos de locura.
-¿Que hacen ellos aquí?
-Ya te lo han dicho… han repetido curso…-dijo la profesora McGonagall un poco divertida-Por favor señores Weasleys siéntanse-dijo ahora un poco más seria.
-Ahhh…-dijo la señora Umbridge intentado no perder los papeles delante de esos dos- Ya no tengo nada más que decir… A si este año todos los alumnos memores de 15 años tienen que ir a su sala común a las 10 de la noche y los demás a las 10 y media, y yo iré a vuestras salas a ver si estáis todos y pasare lista. Y quien no esté en la hora acordada estará castigado severamente en hacer tareas en el bosque prohibido, como alimentar a las arañas gigantes.
Todos nos quedamos sorprendidos hasta a los profesores. McGonagall se puso roja de ira y exclamo
-Dolores –dijo McGonagall -esto es inhumano, no puedes castigar a los alumnos en ir al bosque, está prohibido como bien indica su nombre, tampoco tienes derecho en…
-Y tanto que tengo derecho –dijo con una sonrisa, mientras se ajustaba su túnica de color rosa – El ministerio me lo ha concedido, como bien puedes ver en este pergamino-izo parecer un pergamino con su varita y lo dejo flotando delante de la cara de McGonagall –Aquí está todo redactado de lo que puede hacer, convirtiéndome en otra vez en la suma inquisidora con derecho a expulsar a los alumnos y profesores del recinto –dijo mirando con burla a la profesora de adivinación.
-¡¿Que?!-empezaron a decir un centenar de voces. Se monto un estruendo sin igual en el comedor donde se podían oír:
-¡Esto es injusto!-dijo Hannah Abbott mientras se levantaba de la silla como muchos de sus compañeros
-¡Como se atreve el ministerio!-soltó Padma Patil.
-¿En serio que el ministerio le ha consentido eso? –dijo Hagrid mirando el papel con temor.
-¡Se va enterar mi padre y hablará con el ministerio! –gritó Malfoy echando humo por los oídos.
-¡Le patearemos el culo si nos expulsa! –Dijeron los gemelos Weasley desde su sitio.- ¡Y le volaremos su "preciosos" platos de gatitos!
Con un movimiento de varita de Dolores Umbridge silenció a todo el comedor. Nadie podía articular palabra, se agarraban sus cuellos con sus manos y abrían la boca y la cerraban intentando hablar y ningún sonido sonaba en sus cuerdas vocales, les habían dejado mudos.
-Bien-dijo con superioridad, mira con detenimiento al comedor y como ve que nadie hace nada –como veo que estáis de acuerdo, os dejo que disfrutéis de vuestro banquete. –con otro movimiento de varita los alumnos recuperaron el habla, pero nadie se atrevió a hablar.
Dolores Umbridge se dirigía a su sitio cuando un cuchillo salió disparado de la mesa de Gryffindor y se clavó en trozo de madera del suelo cerca del pie derecho de la suma inquisidora. La profesora se giró y vio a Fred Weasley levando y como George se levantaba para dar soporte a su hermano.
-Señores Weasleys otra cosa así y series expulsados.
-¿Fred que te pasa?-le pregunto Hermione.
Él solo se puso a cortar, con el cuchillo de su hermana, desenfrenadamente su trozo de carne igual que Ron, que minutos antes había destrozado con un cuchillazo.
A poco a poco el comedor se lleno de vida que siempre estaba acostumbrado. Ron que había vuelto a llenar a su plato de pudin ya que era imposible comer esa triste y destrozada pechuga de pollo.
-Como echaba de menos la comida de Hogwarts.
-Pero la comida de tu madre también está muy buena-dijo Luna sentándose al lado de Ginny y el de Hermione.
-Luna-dijeron todos como saluda
-¿Qué haces aquí?-pregunto Neville.
-Pues… Mis compañeros no me respetan, cogen mis cosas y las rompen como el año pasado…-izo una pequeña pausa- como los pendientes de nabos… los han lanzado hacia la mesa de Slytherin y ellos los han roto. También han cogido el Quisquilloso y lo han tirado al cuenco de la sopa… Y lo que más me ha molestado-sus ojos empezaron a acumular lágrimas- han roto mi colgante que me regalo mi madre antes que muriera- y abrió su mano que estaba en puño y un precioso collar de color azul y plata con una pequeña hada que movía las alas, estaba destrozado- lo he intentado arreglar pero no he podido- termino de hablar dejando el collar encima de la mesa.
-Yo puedo arreglarlo-dijo Seamus con una sonrisa- mi madre me enseño un hechizo cuando le rompí un collar que le gustaba mucho, sin querer-dijo mirando a los gemelos ya que tenían una sonrisa picara mirando a Seamus-pronuncio unas palabras y el colgante se arregló en un momento- Ya está.
-Gracias Seamus-dijo Luna poniéndose el colgante, abrazando a su salvador y este se puso rojo.
-Bueno Dean y yo queramos preguntaros…-dijo Seamus mirando a Fred y George- como es que habéis vuelto al colegio.
-Seguro que no es que echáis de menos a la inquisidora-contestó su mejor amigo.
-Mira…-le enseñaron la carta que el ministerio les había enviado hace un par de semanas.
Seamus y Dean pusieron mala cara y George les dijo:
-Tranquilos la tienda esta bajo las manos de Lee.
-Buff…-dijeron los dos poniendo una mano en el corazón.
-Tranquilos…-dijo Fred- A demás estamos abiertos los días festivos.
A cavaron de comer y todos subieron a la sala común corriendo y gritando. Ron que era un prefecto igual que Hermione indicaron los de primero de su casa donde se encontraba la torre de Gryffindor, pero cuando llegaron al retrato de la señora Gorda, Ron no se acordaba de la contraseña.
-Deja me a mi-dijo Hermione pasando delante de Ron-Morro de Vaca.
Todos entraban con cara de emoción y Hermione repitió lo mismo de cada año:
-A la derecha están los dormitorios de las chicas y la izquierda de los chicos. Que duerman bien y felicidades por ser de Gryffindor.
Todos los presentes que estaban en la sala común aplaudieron hasta que las manos les quedasen rojas.
Ginny, Harry, Ron, Seamus, Dean, Fred, George, Hermione y algunos alumnos más se quedaron hablando sobre cómo les había ido el verano. Pero la puerta se abrió de golpe y entro la profesora McGonagall.
-Señor Potter puedes venir a mi despacho tenemos que hablar de una cosa muy importante-Harry se levanto y siguió a la profesora hasta su despacho.
Se sentaron en la mesa donde antes de sentaba el profesor Dumbeldore, y ahora se sienta la profesora McGonagall. Harry echaba de menos a su director, había sido de gran ayuda y ahora cuando más lo necesitaba no estaba allí para ayudarlo, juro vengarlo, juro que aria lo imposible para que Snape no se hiciese con la suya.
-Galletas señor Potter-dijo abriendo un bote de color blanco donde había unas galletas de chocolate.
-No gracias- Minerva McGonagall cerró el bote- Profesora si me has hecho venir por lo de esta noche, te juro que digo la verdad, usted también lo sabes que ha vuelto.
-Harry yo te creo, creo que todos te creen, pero si el ministerio no se lo cree lo tenemos mal. Pero no es por el que te llamado…
-Y que es señora-dijo con interés el chico de la cicatriz
-No sé cómo empezar… Mira señor Potter cuando tus padres murieron, te dejaron toda su herencia. ¿No es así?
-Si profesora pero ahora que importa eso-dijo un poco inquieto.
-Un hombre que se llama Hugo Kellis que es detective, siempre había estado interesado por tu caso, sobre El-que-no-debe-ser-nombrado, tus padres, de tú y tu hermana…
Un silencio reino en el despacho de la directora. Harry no podía creer lo que sus oídos oían.
-¿Perdone, he oído bien? Has dicho hermana…
-Si Harry tienes una hermana, se llama Lorna.
-Pero cómo es posible, cuando murieron mis padres tan solo tenía un año.-dijo Harry acomodándose en el sillón inquieto.
-Harry es tu hermana Gemela, nació el mismo día que tu, el 31 de julio.
-¿Pero está muerta o viva?-pregunto un poco preocupado.
-Está viva, también es maga como tú, está en Francia, y estudia en la academia Beauxbatons y vive con unos amigos de Remus Lupin.
-¿El profesor Lupin sabía que tenía una hermana?-dijo Harry un poco indignado
-Más bien es su padrino.
-¿Cómo?-dijo sorprendido Harry. Llevaba 17 años sin saber nada de la existencia de su hermana y ahora se lo cuentan a si sin mas.
-Lo que has oído señor Potter…
-¿Pero ella estaba cuando paso lo de Voldemort? ¿Tiene una cicatriz como yo? ¿Ella está conectada con Voldemort igual que yo? –tenía muchas preguntas por hacer.
-Ella no estaba en lo que ocurrió esa noche del 31 de octubre. Ella estaba enferma y Remus la estaba cuidando porque era una enfermedad contagiosa y vuestros padres no querían que tú también cayeras enfermo-izo una breve pausa y cogió una galleta del bote- Así que no tiene cicatriz ni, está conectada con El señor Tenebroso… tan solo tú.
Reino un silencio más duradero que el primero.
-¿Pero porque habéis esperado tanto en decírmelo? ¿Lorna lo sabe… que tiene un hermano y lo de Voldemort?
-Si ella lo sabe y hemos esperado tanto porque pensamos que ya eres suficiente mayor para aceptarlo lo que te he contado.
-¿Y cuando la conoceré?-dijo un poco más relajado Harry
-Mañana por la tarde vendrá con una amiga que también está inscrita
-¿Como que vendrá?-dijo el niño que sobrevivió.
-Ella está inscrita en Hogwarts igual que tu y hemos pensado que este ultimo año lo pasase contigo…
-¿Pero le tendréis que hacerle la selección no?
-Si… pero será en privado tan solo tú y tus amigos.
Harry le palpito la cicatriz. Voldemort. Voldemort ha regresado más fuerte que nunca y ahora se están arriesgando en que venga y exponerse delate de Voldemort que aun no sabe nada de su existencia.
-¡Pero profesora es muy peligroso! Justo ahora Voldemort es más poderoso que nunca, tiene más poder, tiene más mortifagos, tiene más aliados. No creo que sea conveniente que venga justo ahora, cuando pase la guerra sería lo mejor en conocerla y no ponerla en peligro. Y además Voldemort no sabe nada de ella, si descubre quien es la matará, no voy a perder a mi única familia, profesora.
-Entiendo su temor, señor Potter, pero allí tampoco es seguro. Han matado a los señores Brun, unos mortifagos, señor Potter. Según me han informado no saben nada quienes mortifagos fueron, el señor Moody lo está investigando. Ha estado viviendo con la familia de una amiga estas últimas semanas, y hemos creído conveniente que tendría que venir aquí, sota protección nuestra.
-Una cosa profesora-dijo Harry luego de estar pensado durante un par de minutos –creo que sería conveniente, que se ingresara aquí no tiene que llevar el apellido Potter.
-¿Que sugiere, señor Potter?-dijo la profesora McGonagall con interés.
-El apellido Potter es muy peligroso y no quiero que esté en peligro. Sugiero que la anuncies y la nombráis con otro apellido, así estará a salvo.
-Bien pensado, señor Potter, se lo haré saber al señor Lupin. –Mira el reloj que anunciaba que faltaban 10 minutos para las 11 –creo que tiene que irse, señor Potter.
-Es verdad, que tengo castigo con la cara sap…-Harry se pudo contener antes de acabar la palabra, pero McGonagall intuyo cual seria y se rio por lo bajito. –con Dolores Umbridge. Buenas noches, profesora.
-Buenas noches, señor Potter.
Harry iba a salir por la puerta del despacho de la directora, cuando se giró y le pregunto:
-¿Y cuál de los dos nació primero?
-Por supuesto tu, señor Potter –dijo con una radiante sonrisa –Ve, que va a llegar tarde.
Eran las 10 y 54 y empezó a correr por el castillo hasta llegar al despacho de la inquisidora. Toco un par de veces y la puerta se abrió por la profesora Umbridge con su habitual túnica rosa, con un té en la mano y una sonrisa de suficiente dibujada en su rostro.
-Puedes pasar, señor Potter.
