Capítulo 2

- Apenas amanece, los hermanos ya están listos esperando a Tortuga para recogerlos, que ya se acerca en medio de los primeros rayos del sol. – Buenos días hermanos Kratt, dice Aviva desde la rampa de entrada de Tortuga – ¿Que tal su primer día de recorrido? No puedo esperar para ver todo lo que han hecho, ¿Que tal funcionó el CPS en el nuevo modo de permanencia prolongada de transformación? ¿Ya desayunaron? ¿Cómo te sientes Chris, estás cansado? ¿Disfrutaste el recorrido Mártin?- Bombardeó con preguntas a los hermanos mientras enchufaba un cable al CPS de Chris y tomaba lecturas con su Creature Pod – Whoa, déjalos entrar primero – Decía Koki con una gran sonrisa mientras ayudaba a los hermanos a cargar la silla de montar de Chris.

- Fue increíble, la velocidad de los caballos en ese terreno tan difícil y Chris siguiéndoles el paso todo el tiempo a pesar de llevarme encima todo el día – Dice Martin.

– Sí, la sensación de correr transformado en un caballo salvaje es increíble, deberían intentarlo un día – Dice Chris a la tripulación de Tortuga mientras Aviva desenchufa el cable de su CPS – Aunque Martin no se estaba quieto y a veces me jalaba mucho las riendas, pero no importa; después de todo creo que fue su venganza por arrojarlo al suelo después de saltar un tronco al inicio del recorrido.

- Perdón bro, fue sin querer, es sólo que estaba tan emocionado que no me di cuenta que te estaba lastimando con la rienda – Se disculpa Martin mientras pone su mano sobre el hombro de su hermano – Ah, olvídalo no fue gran cosa, fue solo un par de veces – responde Chris mientras da un pequeño golpe al brazo de Martin.

- Llegaremos al Outback en 45 minutos chicos, tienen tiempo suficiente para darse un baño y comer algo – Dice Jimmy desde la cabina de Tortuga - Porque creo que ambos huelen a caballo con tanto ejercicio que realizaron ayer – Comenta el pelirrojo mientras los hermanos se sonrojan un poco y todos sueltan una carcajada.

- Mientras Jimmy se prepara para aterrizar a Tortuga, Aviva revisa las lecturas del CPS de Chris – Niveles de energía normal, procesamiento de datos normal, captación de ADN normal… un momento, Secuencia de desactivación… Mhm… esto luce un poco raro, a ver – Aviva revisa las lecturas, corre algunos algoritmos en su computadora y encuentra el problema – Oh, menos mal, sólo era un pequeño sensor dañado – se dispone a reemplazarlo cuando es sorprendida por una ligera sacudida en la nave indicando que han aterrizado, de pronto se escuchan las voces emocionadas de los hermanos que la hacen voltear hacia la ventana y admirar el polvoriento paisaje – Sí, hemos llegado a las tierras salvajes del Outback, estás listo hermano? – Dice Martin con entusiasmo a Chris mientras ambos recogen sus mochilas y equipo de montar – No olvides tu CPS Chris, ya está listo – Dice Aviva mientras sale del laboratorio y entrega el traje a Chris.

- Listo chicos, los veremos en dos días - dice Koki - los esperaremos en los Grandes bosques del oeste, que se encuentran a casi 250 Km de aquí, hacia el suroeste, ¿Estás seguro Chris que podrás recorrer todo eso con Martin encima, no crees que es demasiado?

- No te preocupes, estaremos bien, el modo de permanencia prolongada que Aviva instaló permite al CPS ahorrar energía así que no se gasta tan rápido la fuente de poder, lo cual me permite permanecer más tiempo en forma de caballo y con eso también puedo aprovechar mejor la fuerza y la velocidad equinas – Dice Chris confiando en las habilidades tecnológicas de Aviva y en su propia condición física.

- Bueno muchachos, que tengan suerte, hágannos saber su ubicación con el GPS de su Creature Pod cada tres horas ¿Si? Recuerden que ese terreno está prácticamente fuera del alcance de la señal de radio y celular, además de que también está infestado de todo tipo de criaturas venenosas y con dientes afilados – Recomienda Aviva.

- Por supuesto Aviva – Responde Martin – estaremos en contacto.

Chris se pone el CPS y toma de su bolsillo una pequeña bolsa con pelo de caballo, activa el traje y tras un destello verde aparece frente al equipo un poderos caballo verde con crines color café y una gran mancha blanca en la frente.

- ¡Te ves genial Chris!– exclama Jimmy – quizá yo también lo intente, algún día quizás, con excepción del color, pareces un verdadero caballo salvaje.

Martin comienza a ponerle a Brumby Chris todo el equipo de montar y a cargar las mochilas detrás de la silla, deja para el último la brida que acomoda en la boca y cabeza de Chris – Prometo ya no jalar tan fuerte bro – Dice Martin mientras levanta su mano derecha y cruza su pecho con la mano izquierda.

- Andando pues – Dice Chris con entusiasmo mientras Martin sube de un salto a su espalda y se acomoda en la silla.

- ¡Nos vemos en dos días! – Dicen ambos hermanos al unísono, seguido de un fuerte relincho y Chris arranca con un poderoso tranco impulsado por sus patas traseras, librando de un solo salto la rampa de descenso de Tortuga.

- ¡Vamos Chris ya estoy impaciente por ver todas las fabulosas criaturas del Outback! – Exclama Martin con evidente emoción en su rostro.

- Seguramente lo primero que veremos será una manada de canguros rojos, solo espero que esta vez no atraigamos la atención de un enorme macho en busca de pelea, como cuando perdimos en aquella ocasión las llaves de Createrra – Recuerda Chris con una sonrisa.

Llevaban cerca de media hora galopando cuando a lo lejos notaron la presencia de un grupo de canguros – ¿Ves? Te lo dije – Anunció con orgullo Chris – Canguros rojos, una manada pequeña, pero muy variada, es una buena temporada del año, así que seguramente encontraremos muchas crías.

Chris redujo la velocidad y con un ligero trote fueron acercándose cada vez más a la manada, hasta que lograron divisar a un enorme macho recostado en el suelo bajo la sombra de un árbol que inmediatamente levantó las orejas y dirigió la mirada hacia el par, afortunadamente, no consideró amenaza a un caballo y volvió a relajarse.

Martin desmontó a Chris y se acercaron a observar a los pequeños Joeys, como normalmente se le llama a las crías de los canguros. Uno de ellos se acercó a olfatear a Chris, pues seguramente un caballo de color verde es algo que no se ve todos los días – Awww, ¡Que lindo pequeño! - Exclamó Martin con grandes ojos de perrito – Eres muy curioso verdad, ¿Quieres conocer a Brumby Chris y al tío Martin? Pues ese será tu nombre "Curioso"- Dice Martin mientras acaricia la cabeza del pequeño Joey.

Después de jugar un rato y satisfacer su curiosidad lo suficiente, el pequeño Curioso regresa a la bolsa de su madre para tomar un buen sorbo de leche y dormir una siesta.

- Vamos Martin, hora de continuar, hay que aprovechar el tiempo lo más que podamos, pues en un par de horas el calor será insoportable y pues, ya que seré yo quien vaya corriendo, no quiero tener un golpe de calor o algo así – Apura Chris a su hermano.

- A la orden – Responde con entusiasmo Martin mientras da una pequeña carrera y apoya sus manos en la grupa de su hermano impulsándose hacia adelante y cayendo sobre la silla de montar.

- ¡Hey, no tan fuerte Llanero Solitario! – Exclama Chris con una expresión de sorpresa seguida de una sonrisa traviesa – Ah, ¿Conque te gustan las acrobacias a caballo eh? A ver si puedes con esto, ¡Más vale que te sujetes bien bro! Este Brumby es salvaje.

Apenas Martin escucha esto, y sujeta las riendas con todas sus fuerzas, evitando irse de espalda ante la fuerte partida de Chris, que sale corriendo y dando saltos, girando y corcoveando mientras su hermano lucha por mantenerse sobre la silla, con los pies firmemente plantados en los estribos.

- ¿Eso es todo lo que tienes bro? – Reta Martin a su hermano - ¡Un caballito de carrusel se mueve más ja ja!

- ¿Ah sí? Pues a ver qué te parece esto – Responde Chris con una gran sonrisa en su boca y se dirige hacia un grupo de arbustos a toda velocidad y de pronto planta sus cascos en la tierra frenando de golpe, mandando a Martin a volar por encima de su cabeza aterrizando en medio de los arbustos y levantando una gran nube de polvo seguido de un instante de silencio. – ¿Martin? ¿Estás bien bro? – pregunta Chris ligeramente preocupado - Súbitamente aparece Martin con los brazos levantados y una gran sonrisa – ¡Otra vez! ¡Otra vez! - Exclama con gran felicidad haciendo a Chris reír por un buen rato.

- Ok, basta de juegos continuemos Martin – Dice Chris mientras su hermano se sacude el polvo y se dispone a subir a su espalda – Que buen movimiento Chris, realmente creí que me harías caer en los primeros tres segundos – Comenta Martin a su hermano mientras avanzan en dirección hacia los bosques del oeste para continuar su recorrido.