First at all, this story dosen't belong to me, I just translate it, the story belongs to arwen01
Primero que todo explicar que esta historia no me pertenece, nada en ella, yo solo la traduje, la historia le pertence a arwen01

"El perdón es la respuesta, al sueño de un niño, de un milagro por el cual lo que está roto se hace rehace y lo que está sucio se limpia de nuevo." - Dag Hammarskjold

...

-"Mamá...yo no..." – Las palabras no salieron, mi mente no procesaba la horrible realidad. Ellos pensaban que yo era Katherine.

-"¿Qué, Kathy? ¿Tú no qué?"- Ella preguntó con aprensión, inclinándose por encima de mí.

-"Mamá..."-Tragué saliva, mis ojos vagando sobre su cara. Estaba sonriendo entre las lágrimas, obviamente contenta de que su hija había despertado, pero yo sabía que la alegría que sentía era por Katherine, no por mí. ¿Cómo reaccionaría cuando supiera la verdad?

Por alguna razón, sentí que mis palabras iban a cambiar todo. Me di cuenta, al mirar sus ojos que ella estaría devastada, no quería hacer sentir mal a mi madre. Los pensamientos empezaron a bombardearme. ¿Debía quedarme tranquila y aceptar este nuevo destino? ¿Debía mentirle a todo el mundo, incluyéndome? ¿Debía fingir ser alguien que apenas conocía? ¿Ser iguales físicamente sería suficiente?

Mi mente me observaba en silencio, ofreciendo ninguna respuesta.

Volví a mirar los ojos de mi madre y tuve la respuesta, si no era capaz de decir la verdad, toda mi vida de hoy en adelante estaría sometida bajo mi debilidad y cobardía, yo viviría una mentira, solo por tratar de no hacerle daño a otra persona.

Katherine... ¿Si ella aún estaba viva? ¿Qué iba a decir de mí?

Mi cabeza comenzó a latir con fuerza y me gire, no siendo capaz de soportar la mirada de mi madre sobre mí por más tiempo.

-"No importa, cariño, puedes hablar de eso más tarde... necesitas descansar en estos momentos."- Ella me dio una sonrisa tranquilizadora, acariciando suavemente mi rostro, con amor, como nunca antes lo había hecho. –"No me habías contado que estabas comprometida con un hombre maravilloso"- me susurro – "Tenemos mucho de qué hablar, tenemos mucho trabajo por delante, planeando tu boda." -" Se interrumpió, viéndose muy emocionada, mientras acariciaba mis cabellos.

Yo palidecí. Con lo emocionada que estaba mi madre, me replanteé la idea de que tal vez debería asumir el papel de ser Katherine.

Pero ¿Por qué Katherine no le había mencionado a mamá sobre su matrimonio? ¿Qué juego retorcido estaba jugando con nosotros?

Negué con la cabeza. No, yo no podía vivir enredada en las mentiras de Katherine. Con todo lo que me había dicho en el barco, de estar comprometida con un hombre, pero amando a otro, no podía enfrentar todo eso, aunque la noticia destrozara a mi madre…

-"Yo no soy... no soy Kate"- finalmente susurré y la miré débilmente. Su mano detuvo sus movimientos en mi pelo. Mi corazón se detuvo.

-"¿Qué?"- preguntó ella en voz baja, la incredulidad estaba escrita en toda su cara. Mi padre apareció junto a ella, tuve una pequeña esperanza.

-"Yo soy..." -Tragué saliva, odiándome por dañarla. -"Soy Elena, mamá."- Aparté mi mirada y mi madre retiró su mano, como si el contacto le quemara.

-¿"Tú...tú mataste a mi bebé...?"- su pregunta fue un susurro, ella me miro boquiabierta. No entendía nada, sentí mi ceño fruncirse por la confusión. ¿Katherine asesinada?,¿Quién había dicho eso?.
Trate de recordar ese día en el barco y de recordar los acontecimientos ¿La había matado?, ¿La había empujado al mar?, ¿La había hundido, hasta que se ahogara? – ¡"Lo hiciste"!-" de repente gritó, devolviéndome a la realidad.-¡Mataste a mi Kathy!"- Sentí su dolor y rabia hacia mí, sentí como si en realidad la hubiera matado. Tal vez había matado a Katherine sin darme cuenta. ¿Por qué otra cosa ella estaría tan furiosa conmigo?

No. No, ella estaba equivocada. Yo no había matado a Katherine. Recordé el momento en el que la pequeña mano de Katherine se resbalaba de la mía, y recordé el temor al sentir que la perdía, mientras me sumía en la oscuridad, yo sabía que no le había hecho daño. Trate de salvar a mi hermana con todas mis fuerzas, pero me sentía demasiado débil para mantenerla cerca de mí por más tiempo.

De pronto, papá estaba junto a ella, agarrándola por su brazo y haciéndola girar para que lo mirara, haciendo que gritara por la sorpresa –"¡Cállate, Isobel!"- El susurro –"Sabes que fue un accidente ¿Cómo puedes decirle eso a tu propia hija?".

Mamá retrocedió y se dejó caer en la silla en la cual había estado sentada cuando me desperté. Sus hombros temblaban sin control, mientras se cubría la cara con ambas manos. Su cabello estaba amarrado en un moño bastante desordenado en lo alto de su cabeza, se veía desesperada, perdida.

-"Siempre quise hacer las cosas bien"-dijo sollozando. -"Durante mucho tiempo, espere que ella cambiara de idea y volviera a casa conmigo, la extrañe tanto, pensé que por fin, por fin la estaba recuperando..."

Sus palabras no eran nuevas para mí, las había odio antes, cuando se emborrachaba, siempre hablaba de lo mucho que extrañaba a su hermosa hija. A mi mente volvieron los recuerdos de las largas noches en las que yo lloraba hasta quedarme dormida, mientras ella estaba inconsciente en el sofá de la sala.

Fue la rutina de muchos años en nuestra casa, hasta que finalmente decidió ir a un centro de rehabilitación. Yo tenía diecisiete años en ese entonces y nuestra relación ya estaba al borde de romperse, irreparablemente.

Mientras mi mamá estaba allí, había pasado mi primer y único verano con mi padre y Katherine.
Ella no me quería allí, vague por la casa sola, tratando de hablar con ella, de fingir un cierto interés en sus gustos, para que pudiéramos tener algún tema de conversación, pero ella sólo se río de mi ingenuidad y yo me encogí de hombros. Pronto empecé a estar y a salir por mi cuenta. Me encantaban las enormes llanuras y el estar rodeada de desierto, el ver a los caballos en el pasto mientras corrían alrededor, la serenidad de las praderas y la tranquilidad del silencio.

A menudo deseaba que Katherine hubiera estado allí conmigo, pero ella se hartaba y le aburría casi todo lo que a mí me traía alegría. Cuando yo no estaba afuera de la casa, pasaba la mayoría de mi tiempo con el personal de la cocina, incluso aprendí a cocinar gracias a Judith, la esposa de Valet y unos días más tarde me hice amiga de la media hermana de John, Jenna.

Jeremy estaba allí conmigo, pero él se encerraba en su habitación y pasaba la mayor parte del tiempo en su portátil, de vez en cuando, salía de la casa solo y hacia bocetos de los alrededores, siempre me habiado dejado claro su deseo de hacer esas excursiones solo.
Todavía tenía algunos de los dibujos que me había regalado, enmarcados en la pared.

Recuerdo, la cantidad de veces que Katherine menciono estar aburrida ese verano, ella estuvo distante y extraña la mayoría del tiempo, atrás quedo la niña dulce que yo conocía, con fuegos en sus ojos, Katherine se había vuelto amargada e irritable por alguna razón.

Sólo una vez la había visto sin esa pared de ira, pudiendo ver realmente a través de esa frialdad. Me dirigía a la habitación de huéspedes, la habitación en la cual había estado durmiendo los últimos meses y encontré a Katherine llorando en mi cama, le pregunte porque se encontraba tan mal y le rogué que me contestara, pero cuando vi que no respondería solo la abrace torpemente, acariciando su espalda, y dándole palabras de consuelo, sus brazos rodearon mi cintura y sus lágrimas empaparon mi camisa, pero no importaba. En esos momentos, ella me necesitaba, más que a nada, y yo estaba feliz de poder apoyarla, acariciaba su pelo marrón, esperando a que se calmara, con la esperanza de poder averiguar que le sucedía.
Sus sollozos finalmente cesaron y cuando me miró había tanta tristeza que se me rompió el corazón, se alejó de mí, mirándome con recelo. Parecía a punto de decir algo, pero de un momento a otro decidió no hacerlo.

Su maquillaje estaba corrido, llevaba un vestido blanco arrugado, se levantó y sin decir nada se encamino hacia la puerta. Mis ojos se abrieron por la sorpresa al notar que sus muslos y muñecas tenían pequeñas heridas sangrantes.

-"Kathy, ¿qué pasó?"- Le pregunté con voz temblorosa.

Se volvió hacia mí, con la mano en el picaporte. -"Tuviste suerte al irte con mamá"- murmuró antes de salir de la habitación.

Ella me evitó, por el resto de mi estancia allí, nunca mencionó el cómo se había hecho esas heridas y yo nunca pregunté, en realidad ella actuó como si nuestro encuentro nunca hubiera sucedido y se volvió a encerrar en sí misma.

Días más tarde, mamá estaba fuera del centro de rehabilitación, y regrese a casa junto a Jeremy.

Parpadeé unas cuantas veces para reponerme de los recuerdos. Ahora Katherine no estaba, podía estar muerta y yo había perdido mi oportunidad de preguntarle lo que había pasado ese día. Tal vez si tan solo hubiera escuchado su historia, habría sido capaz de entenderla mejor, tal vez hubiera sido capaz de ayudarla y evitar que ocurriera de nuevo.

Tal vez.

No, ya no había un "tal vez", ya había perdido mi oportunidad.

Todo lo que me quedaba ahora era una madre que aparénteme, después de todos estos años aún no me quería y un padre que actuaba como si yo fuera lo único que le importaba.

-"¿Mamá... no estas feliz de que estoy viva?"- Susurré, mis mejillas ardían por las lágrimas que recién se formaban, no estaba segura de que era lo que dolía más, perder a la hermana a la cual realmente nunca conocí o tener a mi madre de repente rechazándome.

-"No me importa"- fue su respuesta. Ella levantó la vista y sus ojos estaban vacíos de cualquier emoción.- "Cuando estaba embarazada, solo la esperábamos a ella, ni siquiera sabíamos de tu existencia hasta que ya habías nacido, y ¿Ahora esperas que sea feliz solo contigo?".

-"Mamá, ¿de qué estás hablando?"- Mi voz sonó débil, sentí frio. Mis ojos notaron la intravenosa y trate de mantener mi mente concentrada en lo que estaba pasando. ¿Nunca me había querido?, aunque sabía que ella siempre había anhelado más a Katherine, nunca me había dicho en mi cara que me rechazaba. Siempre supuse que echaba de menos a Katherine, porque ella no estaba con nosotros, pero pensé que le importábamos las dos por igual, sentí como mi ritmo cardiaco aumentaba al darme de que no era así.

John debió notar mi ansiedad y se volvió hacia mamá.

-Isobel, ya basta. Este no es el lugar, ni el momento para hablar de estas cosas, ¿entiendes?"-dijo con autoridad.

-"No, John, tengo que decir esto en voz alta, al menos una vez en mi vida" -contestó ella, levantando la voz, su voz sonaba más grave de lo normal. Se puso de pie y me miró directamente a los ojos. La amargura y el dolor grabado en sus facciones. -"Nunca te he querido, desde que naciste, solo fuiste un sustituto de ella. Te amé porque te parecías a Katherine" -escupió y palideció. "No deberías haber nacido y definitivamente no deberías haber permanecido con vida."

Sus palabras me golpearon con fuerza, sacudiendo lo más profundo de mi ser. Durante sus borracheras, había mencionado amarme solo porque me parecía a Katherine, pero siempre le eche la culpa al alcohol, la determinación que ahora escuchaba en su voz fue devastadora.

La relación entre mi mamá y yo nunca había estado en los mejores términos, nunca fuimos las mejores amigas y nunca tuvimos una relación normal entre madre e hija, pero maldita sea, siempre fui yo la que me encargue de los asuntos en casa, me asegure de pagar las cuentas. Hablé e instruí al personal cuando se necesitaba, cuando ella no estaba de humor o estaba bebida, tome su lugar en los eventos en los cuales le necesitaban. Asistí a las fiestas de caridad y a cada una de sus fiestas sociales. Hable maravillas de ellas a sus clientes y patrocinadores, la cubrí siempre que pude, mientras ella usaba el alcohol como un arma frente a sus demonios.

Yo no merecía su rechazo.

En ese momento me sentía tan débil y sola que no era capaz de formar una frase coherente. Sus palabras literalmente me estaban ahogando.

-"Ya basta, he terminado de escuchar toda esta mierda"- John le espetó. -"No te necesitamos actuando como la reina del drama, Isobel, tenemos cosas más importantes que discutir."- Se inclinó para besar mi frente y secar mis lágrimas, viniendo de él, fue un acto extraño. Si mi madre había sido distante, mi padre había estado ausente la mayoría del tiempo. –"Creo que deberíamos estar agradecidos que por lo menos una de nuestras hijas esta con vida."

Mamá abrió la boca para hablar, pero John la empujó de vuelta a su asiento -"He escuchado tus discursos histéricos durante demasiado tiempo ya, mi querida"- le corto enojado-"Nunca conociste a Katherine; que Dios la bendiga donde quiera que esté en este momento; como yo lo hice, pero no manchare la imagen que tenías de ella, con la verdad". Realmente sentía esas palabras y recordé la cantidad de peleas que había presenciado entre Katherine y mi padre, durante el verano que viví con ellos.

El estaba en lo cierto, mamá no conocía a Katherine en absoluto, no sabía que se iba a casar con un hombre solo para acercarse a su hermano, no sabía lo egoísta que era.

-"No me importa si ella era la el diablo en persona, ella era mi hija."- Dijo entre dientes –"¡La cual podría estar muerta en estos momentos, dejándome sin nadie!."

-"Elena y Jeremy están vivos!"- él le grito, mientras sostenía mi mano, su cuerpo estaba tenso y su cara estaba roja de ira.

Mamá me miró, inclinando la cabeza hacia el lado, solo un poco y sus labios comenzaron a temblar. Ella me había mirado así antes, pero ahora sabía que sólo veía a Katherine.

-"Jeremy..."-resopló. -"Él es tan parecido a ti, John, nunca está cuando se le necesita. Y Elena...solo está ahí, mirándote con esos ojos juzgadores y actuando como si supiera todo... ¡Quiero a mi Kathy de vuelta, ella no puede estar muerta!"- miró al suelo, su cara retorciéndose de dolor, al comenzar a llorar de nuevo.

John soltó mi mano y suspiró en derrota, respiro varias veces y volvió a hablar. –"Detente, Isobel, su cuerpo no ha sido encontrado todavía, eso puede significar que aún está viva, tal vez alguien la encontró, tal vez… tal vez se golpeó en la cabeza y no recuerda nada."- Sonaba esperanzado –"Tal vez no se acuerda de quien es en estos momentos, pero si seguimos buscando, en una de esas la encontramos.

-"O tal vez ella este muerta, Mi bebé está muerta!"- Mamá continuó llorando.

Papá sacudió la cabeza y se giró para poder mirarme – "Estoy harto de esta mierda, nos vamos."

Los ojos de mamá lo miraron.- "John, no puedo volver a esa casa. Todo me recuerda a ella."

Sus ojos se endurecieron y giro la cabeza para mirarla fijamente –"Cuando digo 'nosotros', me refiero a mi hija y yo. Tan pronto como Elena salga de este hospital, se viene conmigo."

-"¿Por qué?"- Esa fue la primera palabra que pude decir, mientras mamá se quedó boquiabierta.

El ambiente se volvió pesado con el silencio, papá miro al suelo. Parecía estar pensando las palabras, al rato, volvió a hablar, pero su voz tenía un tono… avergonzado –"Te necesito".

-"Gracias, papá, realmente te extrañé también"- dije lentamente. Oí un bufido que salió de la boca de mamá, pero no le hice caso.

-"No, Elena"- me miró fijamente a los ojos, aclarando lo que habia querido decir - "Yo, literalmente, te necesito. Necesito que tomes el lugar de Kathy."

-"¿Qué?"- Mamá y yo preguntamos simultáneamente. Mi ceño se frunció por la confusión, papá se acercó al ventanal del hospital y miró hacia fuera.

Le tomó varios minutos elegir cuidadosamente sus palabras. -"Miren, voy a ser totalmente honesto con ustedes dos. Nuestra empresa está a punto de quebrar, hemos estado evitándolo, tratando de sacarla a flote durante años." -La vergüenza en su voz tenía un matiz de tristeza. "Traté de salvarla, pero en estos momentos, tengo una hipoteca sobre todo lo que poseo. Necesito tiempo y sobre todo, necesito dinero, para poder salir a flote".

-"¿Por qué no la vendes?" -Le pregunté.

-"Porque le prometí a mi padre que jamás vendería su empresa".

-"Tú y tus promesas..."- mi madre susurró con desdén, pero papá la ignoro, sus ojos clavados en los míos.

-"Necesito el dinero de los hermanos Salvatore, ellos son bastante ricos, una de las familias con más clase y más antiguas, fuimos bendecidos al Katherine conocerlos."

-"¿Es por eso que Katherine estaba comprometida con uno de ellos?"- Traté de unir las piezas de este rompecabezas, y la cabeza me empezó a doler al oír las palabras de Katherine resonar en mis oídos.

John parpadeó sorprendido. -"No, no, eso solo fue un golpe de suerte. El mayor de los Salvatore, Damon, se enamoró de ella sin que yo interviniera, pero cuando me di cuenta de que estar con él también significaria salvar a nuestra familia económicamente, Katherine entiendo la importancia del asunto, necesito que me ayudes a seguir con ese plan".

-"Papá, yo no lo conozco. No puedo casarme con él"- mi voz era débil.

-"No quiero que lo hagas, y espero que no tengas que hacerlo"- dijo calmadamente. Apretó mi mano y la extraña sensación del anillo en mi dedo, me confirmo que esta situación era real, que realmente estaba sucediendo. -"Vamos a seguir con la búsqueda de Katherine, nadie sabe que ella ha desaparecido, sólo algunos oficiales y médicos de aquí, pero ellos piensan que tú eres Katherine. Nadie en Mystic Falls sabe lo que pasó."

-"Lo que ocurre en Francia, se queda en Francia"- mamá susurró enojada. -"Ni siquiera puedo enterrar a mi hija."

-"Isobel, no creo que esté muerta"- trató de calmarla.

-"Dos semanas, John... ya han pasado dos semanas. ¿No crees que su novio ya está empezando sospechar o que por lo menos está un poco preocupado?"- dijo con voz ronca.

-"No te preocupes, ya lo cubrí, le he enviado un mensaje diciéndole que Katherine está en un crucero, sin acceso a ningún tipo de conexión, ya sea del móvil o de Internet."

-"¿Y estás seguro de que él te creerá?¿ Sólo con eso?"- ella chasqueó los dedos, estaba bastante enojada.

-"Isobel, este tipo esta locamente enamorado de Kathy, él haría cualquier cosa para salvarla a ella y a su padre. Yo."-Él sonrió triunfante mientras se señaló a sí mismo.

Mientras hablaban, mi estómago comenzó a torcerse en nudos de disgusto. Sonaba casi... orgulloso al ser capaz de mentirle con tanto éxito al prometido de su hija. Parecía satisfecho de sí mismo, de poder haber ideado todo ese plan, el plan de mi tomando el lugar de Katherine, mientras la buscaban. No parecía para nada preocupado, en lo que yo pensara o en como estoy me afectaría, no parecía tener ningún problema con esta situación.

Y fue entonces cuando me di cuenta de que a John jamás le había importado, Estaba decepcionada de mí, por pensar que John quería que me fuera con él, simplemente porque me extrañaba.

-"Estas muy orgulloso de ti mismo, ¿verdad?"- Mamá le preguntó descaradamente, repitiendo mis propios pensamientos.

Su sonrisa vaciló. -"No, no lo estoy. Sólo quiero creer que esto va a funcionar."

-"¿Y si no lo hace?, Elena no es en nada parecida a Katherine "-la palabra 'nada' se deslizó de su lengua, llena de disgusto y aunque dolía, ella tenía razón.

-"Si este plan no funciona, entonces olvídate de la vida que has tenido hasta ahora, querida"-se encogió de hombros. -"Sin mencionar los coches, las joyas, y tus regulares viajes a la clínica de rehabilitación, así de simple."

-"¿Y vas a sacrificar a tu propia hija?" -Ella se burló de él, su cara con una expresión amarga.

-"La misma hija a la que no querías viva"- respondió con frialdad.

Se miraron el uno al otro enfadados, ninguno de los dos dispuesto a renunciar a sus posturas. Me sentí como un juguete inútil en ese momento. Era difícil saber que lo único que me daba cierto valor era mi rostro, el rostro de Katherine. Nada más y nada menos.

Yo no era nada a los ojos de mis padres, solo la sustituta de la gran y poderosa Katherine

Suspiré para mis adentros, si eso era lo único en lo que era buena, tomaría el papel de Katherine, y los dejaría a ambos esperando a que no lo arruinara.

Me aclaré la garganta y sus cabezas se giraron en mi dirección.

"Lo haré," dije simplemente antes de cerrar los ojos y olvidarme del mundo.