1Kung fu panda es propiedad de Dreamworks
Capítulo 2
Una amiga
Sonó el gong.
-buenos días Maestro! -saludaron los 5 Furiosos.
Shifu se dio cuenta de que la puerta de Po no se abrió, se acercó y la abrió bruscamente. Po aún estaba dormido.
-¡panda! -le gritó Shifu molesto. Po se despertó asustado, se sentó en su cama.
-buenos días Maestro -saludó después poniéndose de pié a lado de su cama. Shifu se le acercó y le dio un golpe en una pierna, Po se hincó de dolor y Shifu le dio otro puñetazo en el rostro tirándolo al piso.
-aquí todos debemos estar despiertos para cuando suene el gong, ¿entendiste panda? -le dijo Shifu cortante.
-s... si Maestro -dijo Po mientras se ponía de pié.
-como castigo a lo que acaba de pasar; después del desayuno castigaré a Po y Uds. 5no entrenarán, de cuenta de eso limpiarán cada rincón del Palacio -le dijo Shifu mientras se iba caminando del lugar.
-pero Maestro antes de ayer ya lim... -decía el Maestro Grulla siendo interrumpido.
-Grulla ya he dado mi orden -dijo Shifu un poco molesto sin dejar de caminar -¿ha quedado claro? -preguntó después a todos.
-si Maestro -dijeron los 5 Furiosos al mismo tiempo haciendo una reverencia, dedicaron una mirada asesina a Po y salieron a la cocina a desayunar.
Po salió caminando detrás de ellos. Cuando llegó a la cocina se sentó y un sirviente les dio a todos su desayuno; una taza de té, una porción de queso, pan y frutas para cada uno; luego de servirles el sirviente se fue. Cuando ya estaban solo los 5 Furiosos y Po la Maestra Tigresa se levantó y en silencio se dirigió a la puerta del comedor, la cerró bruscamente y la aseguró.
-hiciste que nos castigaran panzón inútil -le decía la Maestra Tigresa mientras se acercaba a Po.
-Maestra Tigresa, Maestros por favor perdónenme -rogó Po asustado poniéndose de pié. Los demás también se pusieron de pié, se acercaban a Po y él retrocedía hasta llegar sin darse cuenta a una esquina en donde ya no pudo retroceder más, los 5 Furiosos lo tenían acorralado.
-ya no volverá a pasar Maest... ¡Ungh! -estaba hablando Po pero lo interrumpió un golpe en el estómago que le dio la Maestra Tigresa. Los demás continuaron dándole golpes también en el estómago y el pecho. Po no podía gritar porque los golpes le sacaban el aire, apenas podía respirar. Luego de eso los Maestros se fueron a la mesa y desayunaron acabándose también el desayuno de Po el cual aún estaba tendido en el suelo intentando levantarse, recuperándose poco a poco del dolor. Luego de acabar los 5 Furiosos se fueron para descansar un poco, antes de empezar con su castigo. Po se levantó y en la mesa había sobras del desayuno, comió todas las sobras porque tenía hambre... mucha hambre.
Los 5 Furiosos limpiaban todo como se los había ordenado Shifu.
En las escaleras fuera del Palacio estaban Po y Shifu, Po se mostraba cansado esforzándose por subir las escaleras.
-¡rápido inútil! -le decía Shifu enfurecido lanzándole piedras y dándole golpes, el dolor impulsaba a Po para continuar solo un poco.
Luego de un tiempo que para Po fue eterno los 5 Furiosos se acercaron a Shifu.
-ya cumplimos con el castigo Maestro -dijeron haciendo una reverencia.
-pueden ir a descansar hasta la hora del almuerzo -les dijo Shifu y los 5 furiosos hicieron una reverencia y se fueron.
-ponte de pié ahora -Shifu ordenó a Po y obedeció levantándose a penas -entra al Palacio -le dijo después.
-¿acaso quieres morir bola de grasa? -le preguntó Shifu cuando estaban dentro del Palacio.
-no Maestro -respondió Po asustado.
-entonces ¿por qué demonios sigues aquí?, ¿por qué no te largas? -le preguntó Shifu. Po no respondió nada se quedó en silencio.
-quédate y sufre entonces panzón, además disfruto golpeándote y castigándote -le dijo después Shifu y se fue.
Po se enjuagó la cabeza en los baños y después se fue a descansar a su habitación, sentía mucha hambre pero le consolaba saber que ya se acercaba la hora del almuerzo. Se acostó en su cama.
-la Maestra Tigresa se veía tan radiante, estaba muy hermosa, siempre lo está -decía Po, estaba hipnotizado mientras recordaba las veces en que la había visto -pero ella me golpea...aún no le caigo bien -dijo Po a punto de ponerse triste -pero si nos conocemos mejor tal vez podamos ser amigos -dijo sonriendo lleno de optimismo, cegado por el inmenso amor que siente por la Maestra Tigresa.
Alguien tocó la puerta.
- ¿sí? -dijo Po -ojalá sea para ir a almorzar -deseó.
-Guerrero dragón es la hora del almuerzo, preséntese en el comedor de inmediato -dijo un mensajero desde afuera.
-en seguida voy -dijo feliz Po y caminó a la cocina.
Po llegó al comedor y los 5 Furiosos estaban sentados. Los sirvientes sirvieron a cada uno su plato de fideos y un vaso de jugo de frutas. Se fueron los sirvientes. La Maestra Tigresa se puso de pié y de nuevo cerró y aseguró la puerta del comedor.
-gracias a ti tuvimos que limpiar todo -le dijo seria y cortante la Maestra Tigresa -y nos perdimos un entrenamiento -dijo después enseñándole los dientes a Po, acercándose lentamente a él, los demás también se pusieron de pié y se acercaban a él. A Po ya no le dio tiempo para ponerse de pié, se quedó en su silla asustado viendo como lo rodeaban.
-se te cayó la comida -le dijo el Maestro Mono y de inmediato tiró el plato de Po al piso.
-párate basura -le ordenó la Maestra Tigresa. Po se puso de pié de inmediato -arrodíllate aquí -le ordenó después señalándole el lugar en donde estaba tirada su comida. Po se arrodilló frente a su comida -ahora come tu comida -le ordenó después. Po estaba levantando con las manos los fideos del suelo y la Maestra le dio una patada en la barriga -¡no uses tus manos animal! -le dijo la Maestra mientras lo pateaba -come usando solo tu inmundo hocico -le ordenó después. Po se quedó pensando, no quería hacerlo pero tenía mucha hambre, la Maestra lo empujó con el pié haciéndole apoyar ambas palmas -date prisa gordo -le dijo después la Maestra. Po poco a poco bajó la cabeza y empezó a comer sus fideos desde el suelo utilizando solo su boca.
-jajaja -los Furiosos se reían a carcajadas burlándose de Po, la Maestra Tigresa sonreía con malicia. Po no se detuvo hasta terminar sus fideos porque no había desayunado bien y tenía mucha hambre. Cuando terminó se puso de pié.
-el refresco está delicioso -dijo la Maestra Tigresa levantando el vaso de Po y tomando el refresco de un sorbo. Po levantó su plato vacío del suelo y lo puso en la mesa.
-Maestra Tigresa, Maestros... ya acabé... ¿puedo retirarme ya? -pidió Po nervioso y asustado.
-sí, quiero verte fuera de aquí hasta contar 5. 1, 2, 3... - le dijo la Maestra y empezó a contar. Po corría hacia la puerta pero el Maestro Grulla le trancó con un pie y lo hizo caer, para cuando Po se levantó la Maestra ya había contado hasta 5.
-parece que no quieres irte -le dijo la Maestra Tigresa- ¡sujétenlo y tápenle la boca! -ordenó la Maestra Tigresa. Los Maestros sujetaron a Po, el Maestro Mono le tapó la boca... la Maestra Tigresa le daba patadas y puñetazos en el cuerpo, en los muslos y las piernas, no le golpeaban en el rostro porque las marcas iban a ser más notorias ahí. Po lanzaba gritos ahogados de dolor que a la Maestra Tigresa y los demás Furiosos les hacían sonreír, se deleitaban con los gritos ahogados de sufrimiento que emitía Po.
Luego de la hora del almuerzo llegó la hora del entrenamiento.
Los 5 Furiosos y Po estaban parados en fila esperando instrucciones.
-ven, párate aquí -le ordenó Shifu a Po señalándole a su lado, Po obedeció. Cuando ya estaba parado en donde fue ordenado, Shifu con un ademán le indicó a la Maestra Víbora que se ponga frente a Po.
-será tu primer día de entrenamiento panda -dijo riendo maliciosamente Shifu- inicien -ordenó y la Maestra Víbora le dio una combinación de numerosos latigazos con la cola, Po los recibía sin poder evitarlos; latigazos en la cara, en el cuerpo y en los pies, Po se caía al suelo o se hincaba a causa del dolor. Los demás Maestros miraban en silencio, ansiosos esperando su turno.
Uno por uno los Maestros se deleitaban golpeando a Po; el Maestro Mantis hacía que se caiga golpeándose la cara contra el concreto.
Po estaba sudando, las gotas de sudor recorrían su rostro, tenía raspaduras en la cara que le sangraban. Llegó el turno de la Maestra Tigresa, cuando empezó golpeó el rostro de Po, patadas y puñetazos. Po apenas logró soportar un par de segundos los poderosos golpes cargados de odio de la Maestra Tigresa, cayó al suelo y apenas se puso de rodillas apoyando ambas palmas intentando levantarse.
-el entrenamiento acabó, pueden descansar -dijo Shifu y los 5 Furiosos hicieron una reverencia y se fueron.
Poco a poco Po logró ponerse de pié y se fue a los baños, con pasos tambaleantes, estaba algo aturdido a causa de los golpes que recibió por parte de los 5 Furiosos. Al llegar a los baños se enjuagó la cara, el agua caía de su rostro teñido con su sangre; tenía la ceja cortadas por los golpes, le sangraba la nariz y el labio también lo tenía cortado y tenía raspaduras que sangraban en ambas mejillas. Sus heridas le ardían al entrar en contacto con el agua.
Luego de un momento encontró a Shifu en el patio.
-Maestro perdone pero... ¿puedo bajar un momento a casa de papá por favor? -preguntó Po.
-no me llames Maestro maldita bola de grasa -le dijo Shifu molesto -vete, y mejor si no regresas -le dijo después.
Po bajó al Valle cargando una mochila vacía, como los 5 Furiosos le quitaban su comida él pretendía llevarse comida de su casa tenía verduras y frutas frescas en su habitación porque cada vez que ayudaba a descargar cajas los dueños siempre le daban algo de comida como propina.
Caminó por las calles, la gente lo miraba.
-el Guerrero dragón -susurraban las personas al ver a Po, tampoco se atrevían a saludarlo.
Cuando llegó al restaurante, caminaba por las mesas de los clientes, la gente veía en silencio al Guerrero dragón.
-¿Po? -preguntó una voz femenina. Po la volteó a ver- ¡Po! -dijo muy feliz una felina levantándose de su silla y después corrió para abrazar a Po.
-Song, ¿cómo has estado? -le preguntó Po correspondiendo el abrazo. Song rompió el abrazo y muy cariñosa le dio un par de besos en la mejilla.
-te extrañé mucho Po... -le decía después... y se dio cuenta de las heridas en el rostro de Po y ella borró su sonrisa- Po estás herido... ¿te duelen mucho? -le preguntó con mucha tristeza, le dolía ver a Po lastimado- entremos por favor -le dijo Song. Y Po la guió hasta su habitación. El Sr. Ping, perdido en su trabajo ni siquiera se dio cuenta de la presencia de Po.
-recuéstate -le dijo Song haciéndole sentar en su cama y empujándolo suavemente de los hombros dejándolo tendido en la cama, Song sacó de su mochila un botiquín de primeros auxilios, se sentó a lado de Po y empezó a limpiarle las heridas a usando algodón y agua oxigenada.
-escuché que fuiste elegido Guerrero dragón -le dijo Song.
-¡así es! -dijo Po entusiasmado -yo soy en Guerrero dragón, hoy fue mi primer entrenamiento -dijo después. Se sentía contento de poder hablarle a alguien sobre eso.
-pero estas muy golpeado, ¿te lastimaron allá? -le preguntó ella. Po afirmó moviendo la cabeza- ni siquiera te dieron atención médica -dijo ella triste.
-¡Auch! -dijo Po, alejando un poco la cabeza mientras Song le limpiaba el rostro.
-pero qué bueno que viniste aquí porque yo puedo darte atención médica -le dijo Song sonriendo -¿y cómo son las cosas allá?, me gustaría estar allá y... poder entrenar contigo -le dijo después, la última parte lo dijo nerviosa y desviando la mirada.
-son... buenas las cosas allá, aunque aún me faltan cosas por descubrir -decía Po- ¡al fin pude conocerla! -dijo muy repentinamente muy contento.
-¿a quién? -preguntó Song frunciendo el ceño extrañada.
-a la Maestra Tigresa... ella es tan hermosa, es más hermosa que en las pinturas... -decía Po perdiéndose en sus pensamientos recordando las veces en las que vio a la Maestra Tigresa. Song rodó los ojos muy molesta y Po no lo notó, seguía hablando de la Maestra Tigresa. Song se puso más molesta porque no paraba de hablar de ella y apropósito pero sutil le rascó una de sus heridas a Po.
-¡aahh! -dijo Po por el dolor.
-¡ups! Perdón –se disculpó Song, aliviada porque Po dejó de hablar de la Maestra Tigresa -creo que yá está, ahora te pondré desinfectante -dijo después Song tomando otro frasco y otro puñado de algodón. Luego de un momento de silencio Song terminó.
-listo, ya estas curado -le dijo ella.
-sí, ya no me arden. Gracias Song -le dijo Po.
-no tienes que agradecer Po -le dijo Song acariciándole una mejilla.
-¿por qué viniste al Valle? -le preguntó Po.
-las Damas de la sombra nos desintegramos, capturaron a la líder y ahora cada quién se fue por su cuenta -le decía Song- y yo me quedaré un tiempo en la posada del Valle por que... me gusta mucho el Valle y además podremos vernos muy seguido -le dijo después sonriendo.
-que bien Song, me alegra que estés aquí -le dijo Po.
-estoy trabajando de ayudante en una tienda de ropas -le dijo Song- ¿por qué regresaste a tu casa? -le preguntó después.
-a veces me da mucha hambre y la comida allá no me abastece, por eso vine aquí para llevarme más comida -le respondió Po, Song le sonrió.
-eres un pandita muy hambriento -le dijo Song soltando una risita mientras le seguía acariciando suavemente la mejilla- Yo te traje algo de comida -le dijo después sacando de su mochila una bolsa llena de dombling- toma lo compré para ti -le dijo y le entregó la bolsa llena de domblings.
-muchas gracias Song -dijo Po recibiendo la bolsa, se sentó y la guardó en su mochila. Después bajó de su cama y vio bajo ella, había cajas de frutas y verduras, Po las arrastró fuera de su cama y empezó a llenar su mochila.
-te ayudo -dijo Song, sonriendo. Y los dos juntos llenaron la mochila de Po como pudieron.
-muchas gracias Song, creo que eso bastara para un par de días -le dijo Po.
Bajaron de la habitación de Po y salieron a la calle.
-ya me tengo que regresar al Palacio, gracias por curarme Song -le dijo Po.
-no agradezcas Po, me alegra mucho saber que estas bien -le dijo Song rodeándole el cuello con los brazos dándole un abrazo. Luego le dio repetidos besos en la mejilla, muy cariñosa, como si se tratara de una madre mandando a su hijo a su primer día de clases- cuídate mucho Guerrero dragón. Baja más seguido para que podamos vernos -le dijo ella sonriéndole cariñosa.
-gracias, también cuídate mucho Song -le dijo Po y partió de regreso al Palacio cargando su mochila llena de comida.
Llegó Po al Palacio, ya era la hora de cenar, caminó hasta su habitación y guardó toda la comida bajo su cama. Luego tocaron su puerta.
-Guerrero dragón es la hora de la cena -le dijo un mensajero. Po llegó a la cocina, sirvieron la comida y los sirvientes se retiraron. La Maestra Tigresa cerró y aseguró la puerta, se comieron su comida dejándole solo un poco...cosas que en tan corto tiempo ya se habían vuelto en una rutina.
-toma tu plato -le ordenó la Maestra Tigresa a Po. Po la tomó- ahora camina a la esquina, vista a la pared, siéntate en el piso y come ahí -le ordenó después. Po acató su orden en silencio. Luego de comer Po se puso de pié.
-lárgate gordo inmundo -le dijo la Maestra Tigresa.
-si Maestra Tigresa -dijo Po y salió de la cocina.
Shifu se acercaba al Durazno de la sabiduría celestial.
-Shifu, ¿cómo te fue entrenando al Guerrero dragón? -le dijo Oogway.
-no lo sé Maestro... -decía Shifu.
-¿estás dudando de mi decisión? -le preguntó el Maestro Oogway.
-Maestro lo siento, pero no creo que el panda sea capaz de hacerse un Maestro... -decía Shifu disgustado- no puedo creer que haya llegado al Palacio... perdone Maestro pero insisto en que el panda fue elegido por accidente -dijo después.
-los accidentes no existen. Shifu, no debes dudar. Solo tienes que creer, ayuda al Guerrero dragón a cumplir su destino, a que nos traiga paz -dijo el Maestro Oogway, Shifu no respondió nada, se quedó en silencio y la conversación se terminó ahí.
Po en su habitación antes de dormir comía de los domblings que le regaló Song.
-mmm... que delicioso -susurraba Po cerrando los ojos para poder disfrutarlo mejor. Después de hartarse escondió muy bien bajo su cama toda su comida y luego se recostó quedando profundamente dormido.
Fin del capítulo.
