Epilogo (Parte II)

Capítulo 2: Falsa primavera.

Raku Ichijou, padre amoroso, esposo modelo, servidor público y Segundo jefe de una de las—sorprendentemente—más amables organizaciones 'criminales' de Japón…estaba únicamente añorando por que el sol se extinguiera para siempre. ¿Qué tan malo podría ser? Cierto, probablemente la raza humana seria destruida pero al menos de esa manera podría quedarse un par de horas más abrazando a su esposa.

El sol lo había iluminado a primera hora de la mañana y no era como si el esperara otra cosa, el sol era un astro estelar con millones de años de existencia y era obvio que no se tomaría un día de descanso solo para complacer a un insignificante ser humano.

Y aun así irrito a Raku enormemente cuando su luz se posó sobre sus aun cerrados parpados. Raku gruño por lo bajo y al percibir el frio de la habitación lo único que quería era acurrucarse más fuerte contra la figura dormida a su lado, así que eso fue lo que hizo. Simplemente apretando su abrazo contra la cintura de su esposa con una mano, mientras que el otro se dobló de manera que su antebrazo descansara entre sus pechos.

Un pájaro se posó afuera de su ventana y comenzó a picotear el cristal y de vez en cuando soltar un pequeño canto.

Aparentemente, los años no hicieron que los animales dejaran de odiar a Raku con una ardiente pasión.

Raku gruño de nuevo antes de ojear el reloj de la mesa de noche, solo para descubrir que aún tenía un par de minutos antes de tener que levantarse a preparar el desayuno de sus muchachos y prepararse para otro día de trabajo y por el momento lo único que Raku quería hacer era cerrar los ojos y acurrucarse con algo suave y que oliera bien.

Eso sonó un poco más masculino en sus pensamientos, pero igualmente era cierto.

Raku ojeo el reloj un vez más antes de caer en cuenta que la noche anterior los chicos hicieron una pequeña fiesta en honor a la exitosa expulsión de cierto grupo terrorista que intento entrar a la ciudad, la cual comenzó como una cena relativamente familiar se convirtió en una fiesta cada vez menos…familiar, hasta el punto en el que un yakuza 'accidentalmente' apuñalo a otro con un tenedor para ensaladas mientras que el primero sostenía un recién creado coctel molotov encendido.

La pequeña pelea termino después de que Raku les diera un regaño tanto a los causantes de la misma como a los que los incitaron a pelear y posteriormente hicieron apuestas (Ryuu gano 50,000 yenes esa noche, por alguna razón.) y unos minutos después ambos yakuzas estaban bebiendo, bromeando y parchando la herida de tenedor en el riñón y las quemaduras de segundo grado.

Una noche de fiesta común en la mansión del grupo Shue-gumi, pero el recuerdo despertó otro. Hoy era el primer día de Yukina como estudiante de segundo año en la misma preparatoria en la que tanto su padre como su madre asistieron, así que con un suspiro Raku se soltó del adorable agarre de su semi-desnuda esposa y se levantó con torpeza de la cama.

Un bostezo después y ya estaba vestido casualmente con su kimono japonés estilo Montsuki que representaba su estatus como Jefe, después de esto se tomó un momento para apreciar la durmiente figura de Tsugumi, 20 años juntos y aun no se dejaba de fascinarle lo hermosa que era, sobretodo en ese momento, cuando la luz del sol la bañaba y la blanca sabana abrazaba su cuerpo y remarcaba sus atributos.

Raku trago, más que nada para calmarse a sí mismo, seria de mala educación atacar a una mujer dormida no importa lo…perfecta que se viera en ese momento—o el hecho de que, bueno, fuera su esposa—además se veía muy cómoda en ese momento, Raku no tenía el corazón para despertarla así que en vez de eso alcanzo por su característico broche de pelo y lo abrocho en su patilla izquierda.

Tsugumi murmuro su nombre y abrazo la sabana con más fuerza y Raku tuvo que bajar antes de que su autocontrol—y un par de cosas más— explotaras.

Como casi todas las mañanas, fue recibido por un coro de respetosos yakuzas.

"¡Joven maestro! ¡Buenos Días!" los encabezo Ryuu.

"¿Durmió bien, joven maestro?" canto otro.

"¡Joven maestro!"

"Hey, Hey" reprimió Raku "¿A quién están llamando Joven maestro?" ¿Aun después de…cuanto, 16 años y aún lo llamaban Joven maestro? Raku supuso que para ellos el siempre será el joven maestro que comenzó a hacerles el desayuno a la tierna edad de 9 años, no importa que ya no tuviera nada de…Joven.

"O-Oops" tartamudeo Ryuu mientras otros yakuzas se sonrojaban…sonrojaban, para cualquier otra persona esto sería considerado lo más extraño del mundo, para Raku era una ocurrencia diaria, algo típico; Besar a su esposa, preparar desayuno, ver a cientos de yakuzas curtidos comportarse como quinceañeras avergonzadas.

"Quiero decir, ¡Buen día, Segundo Jefe!" Ryuu exclamo y Raku sonrió algo avergonzado. De repente los entendía completamente, sí que era algo extraño ser llamado así no importa cuánto tiempo pasara, su padre le había explicado que pasaría rápido. "16 años y contando, ¡buena suposición, viejo!" Raku hizo una nota mental para la próxima vez que volviera de su prolongada luna de miel con su madre; "Rasurar su cabello y reportarlo con el comisionado—preferiblemente por algo vergonzoso que probablemente nunca hizo— luego esconder la evidencia"

"¿Yukina sigue dormida? "Inquirió.

"¿La joven maestra? Creo que no ha despertado" respondió Ryuu. Raku asintió y camino hasta la cocina con el fin preparar el dichoso desayuno para sus chicos, una tradición común entre ellos—era mucho más común ver a Raku Ichijou preparando un desayuno para decenas de personas que a Yukina o Tsugumi, estereotipos sean condenados, tal vez Tsugumi fuera la esposa y supiera cocinar mejor que él, Raku aun disfrutaba ver los rostros satisfechos de los yakuzas todas las mañanas.

Unos minutos después y un desayuno (léase: buffet) estilo japonés estaba servido en las largas mesas del grupo Shue-gumi, con hambrientos yakuzas devorando los platillos de salmón, sopa de miso, fideos, Ramen y todo lo demás que Raku había preparado.

Eshto eshta delichioso, Segundo!" grito un yakuza, con la boca llena de arroz frito.

"¡Aun tiene el toque, Jefe, me encanta!" canto una voz que sonaba distintivamente como Ryuu.

"¡Delicioso! Usted si qu—"cierto yakuza cuyo riñón fue parcialmente perforado la noche anterior comenzó a toser.

"Disfrútenlo chicos" contesto Raku con los brazos cruzados, antes de ver la hora en uno de los relojes de la mansión "Iré a vestirme" anuncio antes de volver a subir las escaleras y entrar a su habitación.

Extraño, Tsugumi seguía dormida, tal vez estaba cansada o algo adolorida, la noche anterior ambos habían tomado un poco de alcohol antes de subir a "dormir", y los años no le habían dado tanta tolerancia al alcohol a Tsugumi, y esta vez Raku no tenía ninguna estatua con la que cambiar de lugar para evitar sus labios—tampoco era como si quisiera evitarla, de hecho si mal no recordaba el había sido el que incito el acto la noche anterior—así que ambos terminaron sudados, cansados y satisfechos después de una sesión particularmente intensa de hacer el amor.

Raku decidió dejarla descansar más tiempo, así que se comenzó a vestir con su ropa de trabajo, traje común y maletín, antes de escribirle una pequeña nota a Tsugumi y dejarla en la mesa de noche—al lado del reloj.

Después de escribirla y comenzar a bajar las escaleras Raku no pudo evitar comenzar a pensar en su hija y en el hecho de que de ahora en adelante sería una estudiante de segundo año, sentía como si fuera ayer cuando corría por los pasillos de la mansión vestida con ropas tradicionales y alardeando de cómo le había ganado a Ryuu en una "pelea" y este estaba atorado en la pared de la mansión. Aunque la verdad era que Yukina había heredado algo del talento natural de Tsugumi para…tu sabes, cosas de hitman, y Ryuu había subestimado a la pequeña ternura de 8 años que tanto se parecía a su madre, por lo cual acabó pagando el precio y no despertó por el resto del día.

Ah, qué recuerdos.

Yukina Ichijou no fue exactamente planeada, pero para los 23 años Raku y Tsugumi ya estaban casados y vivían juntos, así que empezar una familia no fue tan difícil, de hecho la mayor complicación fue la titulación universitaria de Raku como servidor público y el hecho de que Tsugumi puso en pausa sus estudios de administración de empresas durante su embarazo. Todo lo demás salió perfectamente…Oh tan perfecto como algo puede salir en la vida de Raku, por lo cual los 9 meses de embarazo de Tsugumi terminaron siendo similares a el arco argumental del manga más ilógico jamás creado.

Raku aun recordaba esa primavera en la que Tsugumi fue a hablarle mientras el prepara desayuno para los chicos, se presentó con una expresión compleja y un rubor carmín en las mejillas. Raku recordaba perfectamente, él le había preguntado que estaba mal mientras preparaba un omelet de arroz, lanzándolo en el aire y atrapándolo con el sartén mismo.

"Raku…" Ella había contestado, y lentamente llevo su mano derecha a descansar en vientre "C-Creo que-Raku…" había exhalado y clavado su mirada en la de su esposo "Estoy embarazada"

Raku había quedado paralizado al momento de lanzar el omelet, el cual salió volando, rompiendo una ventana y noqueando al cartero.

"D-Di algo…" Ella había presionado, mirando hacia abajo y Raku apenas tuvo suficientes pensamientos coherentes para correr hacia ella y asfixiarla en un abrazo, hundiendo su rostro en su clavícula y lloviendo besos fugaces en su cuello.

"¿V-Voy a ser padre?" había tartamudeado, ella había asentido ligeramente, tan roja como un tomate.

Raku ni siquiera intento ocultar su sonrisa y no le tomo más de un segundo comenzar a besarla, fue la primera vez en su vida que el desayuno de los chicos quedo olvidado.

Su hija nació nueve meses después, en invierno—una madrugada peculiarmente nevada— así que decidieron llamarla Yukina.

Fue el día más extraño en el ala de maternidad del hospital. Cuando un muy preocupado y nervioso joven de 23 años esperaba que su esposa diera a luz… acompañado por la completa facción del grupo Shue-gumi, los cuales parecieron haber tomado control completo del hospital momentos después de su llegada. Después de nacer fue aún más extraño ver a cientos de yakuzas llorar cascadas por el nacimiento de su nueva Joven maestra.

Raku fue sacado de sus pensamientos por Ryuu.

"Segundo, ¿Ya se va? ¡Tenga un buen día!"

Tenga un buen día!" Corearon las hordas de yakuzas.

"Ustedes también, esfuércense como siempre" respondió Raku, preparándose para salir y soltó un largo suspiro acompañado por una sonrisa melancólica. Hoy sería el primer día del segundo año de Yukina y era primavera, justo como el día en el que Tsugumi le dijo de su embarazo.

El segundo año de preparatoria.

¿En serio habían pasado 19 años?

•••••••••••••••

Yukina Ichijou se despertó esa mañana apresurada.

El primer día de segundo año de preparatoria y ya se puede ver que ella no estará en su 100% este año. ¿Tal vez si estudiara un poco podría en los 10 mejores de nuevo? Siempre le dicen que —por suerte— heredo la inteligencia de su madre así que no debería ser tan difícil…siempre y cuando el Tío Shuu-espera, al viejo pervertido le gusta que lo llamen "Maiko-sensei"… Si ella no le agradara tanto su hijo—Oh, es cierto. Izumi empezaría su primer año ese mismo día, tal vez lo podría encontrarlo de camino.

Yukina acomodo rápidamente su nueva corbata naranja en su clavícula y el listón azul que había heredado de su madre, aliso su falda y se preparó para salir de su habitación.

Para que la puerta se abriera y fuera recibida por su madre.

"¡Mama!" se sorprendió Yukina "¡Buenos días!" saludo rápidamente antes de intentar escapar de nuevo.

"Yukina" llamo su madre y ella dio la vuelta con una sonrisa algo torcida "¿Qué sucede?" pregunto ella.

Seishirou Ichijou, más cerca a sus cuarentas que a sus treintas y aun se veía como una mujer hermosa, radiaba vitalidad, nobleza y parecía tener un aura materna incluso con personas que no eran su misma hija. Según lo que esta le había contado su padre solía ser el típico chico de preparatoria común y corriente—con excepción del imperio criminal—y como era que este había enamorado a una chica como su madre aún era un misterio para Yukina, no importa cuántas veces Tsugumi intentara explicárselo.

"Hehe, T-tal vez dormí un poco de más, tengo que llegar a tiempo a la escuela" explico Yukina. Aunque lo cierto era que sus padres hubieran hecho menos ruido la noche anterior ella hubiera podido dormir mejor… ¿No tienen consideración? ¡Su habitación esta sobre la de su hija!

"¿Ya desayunaste?" Inquirió su madre, dándole una mirada materna.

"Tomare una tostada de camino" explico ella, y antes de que su madre pudiera actuar ella la silencio con un pequeño beso en la mejilla y comenzó a correr "¡tengo que irme! ¡Te quiero, Adiós!" se despidió mientras corría por los pasillos de la mansión japonesa.

Yukina en serio amaba a sus padres, pero su mamá siempre tuvo una relación especial con ella, incluso más cercana que con su tía Yui, ¿tal vez porque desde que era niña ella le enseño que una mujer debe proteger a lo suyo? La admiración que Yukina sentía por su madre—la cual, por razones sentimentales, aun le gustaba que la llamaran "Tsugumi"—era únicamente comparable con el afecto que sentía por su familia en general.

"¡Joven maestra!" la recibieron los miembros de Shue-gumi, sonriendo como siempre.

"¡Buenos días, Joven maestra!" la saludo un jovial Ryuu.

"¡Hola chicos! Tengo que irme, ¡adiós!" Saludo ella sin dejar de correr.

"¿Quiere que la llevemos a la escuela, Joven maestra?" se voluntario Ryuu.

"No, está bien, gracias igualmente Ryuu" Contesto ella, no pensaba cometer el mismo error que cometió durante su primer año de primaria, antes de conocer a Izumi.

Tomo una pequeña tostada del desayuno de uno de los yakuzas, el cual le sonrió bobamente y se sonrojo por alguna razón. Y comenzó a correr, por las calles de Bonyari. Listón contra el viento y maletín en mano. Cruzo una calle y otra, corriendo a velocidad superior a la de cualquier miembro del club de carrera de la preparatoria.

A la distancia veía la borrosa figura de Izumi Maiko, su amigo de la infancia y… ¿acaso le estaba gritando?

Yukina vio una pequeña luz, algo la golpeó fuertemente y lo único que percibió después de eso fue oscuridad.

•••••••••••••••••

Ouch.

Algo la acaba de golpear… ¿verdad? ¡Yukina no podía sentir su nariz! Espera, ¿la nariz es algo que se siente normalmente? Interesante, Izumi probablemente sabría la respuesta.

No, espera, estaba divagando, apenas fue consciente de que algo la golpeo ase un momento ¿Qué fue eso de todas maneras? ¿Un auto?

Yukina gruño, si había sido un automóvil entonces significaba que probablemente estaba en el hospital y acababa de perder su primer día de clases…

"Mamá me va a matar…" murmuro, aunque… ¿Qué clase de hospital tiene sus camas tan duras? Si le preguntaras a ella, Yukina te diría que esta recostada en concreto y no en…un momento.

Yukina abrió los ojos y parpadeo.

Esto no era un hospital, ¡era una calle! ¿Entonces qué demonios la golpeo, y donde estaba Izumi cuando lo necesitabas?

Yukina miro a sus alrededores.

Un momento…esta no era su distrito, las calles se parecían pero se veían mucho menos desgastadas, ¿aunque tal vez era únicamente su imaginación? Yukina tenía la costumbre de adelantar conclusiones en muchos sentidos.

Yukina se levantó del suelo, limpio el polvo de su falda y aliso su listón azul, sonriente al darse cuenta de que su maletín seguía con ella y preparándose para encontrarse con Izumi y posiblemente golpearlo por no haberla ayudado a levantarse, aunque Yukina obviamente no necesitaba ayuda, pero el gesto hubiera sido amable.

Para no encontrarse con el-¿Dónde estaba ese cuatro-ojos? Izumi no se veía en ningún lugar… ¿Acaso se fue sin ella y la dejo ahí tirada? Lo golpearía (aunque Yukina aun sospechaba que Izumi le gustaba que lo pisaran, no importa lo mucho que lo negara) .

La calle (en serio, Yukina estaba casi segura de que la última vez que camino por ahí se veía mucho menos limpia.

"¿Tal vez Papá ordeno que la limpiaran?" se preguntó antes de ser consciente de la hora.

Yukina recordó su situación y comenzó a correr una vez más hacia la escuela, después de todo hoy era su primer día como una estudiante de segundo año y ahora que su mejor amigo asistía a la preparatoria esta no sería tan aburrida.

Dio la vuelta en una esquina y se contentó al ver a otros grupos de estudiantes caminando hacia la preparatoria Bonyari, al menos ella no era la única que estaba tarde.

A unos metros de la preparatoria Yukina doblo en otra esquina solo para observar a la distancia como unos tipos de aspecto asqueroso parecían intentar coquetear a una chica de cabello castaño ¿Acaso es que la única forma de conocer chicas que tienen es asustarlas de esa manera? La pequeña chica de primer año—Yukina la reconoció por el color de su corbata—parecía estar temblando bajo la vista de los tipos con aspecto de delincuentes. Yukina gruño en silencio y se preparó para darles una paliza a los enemigos de todas las mujeres—

Cuando un muchacho de pelo azul oscuro se interpuso entre la muchacha y sus agresores

"Hey, ¡basta!" exclamo el muchacho "¿No pueden ver que no está interesada?"

"¿Hm?" respondió uno de los delincuentes mientras la chica en cuestión parecía estar en el borde de colapsarse "¿Quién demonios crees que eres?"

"¡Te golpearemos si te metes en nuestros asuntos!" amenazo uno de los delincuentes, aunque Yukina se cuestionaba más porque un delincuente se pondría una chaqueta con un perrito bordado en la misma.

"Vamos, vamos, hay que calmarnos, aún es muy temprano para esto "el muchacho intento apaciguar una pelea y Yukina decidió que este tipo iba a ser golpeado a menos que ella hiciera algo ¡después de todo 4 contra 1 es muy injusto! Así que comenzó a caminar hacia el chico con la intención de ayudarlo a defenderse de los delincuentes.

Antes de que Ryuu y otro yakuza aparecieran en la escena al momento. Bueno, Al menos ahora ella no tendría que meterse en una pelea y llegar tarde a clases, Maiko-sensei probablemente le diría a su mamá y ella—

"¡Joven maestro!" grito Ryuu y Yukina se congelo en su lugar "Olvido su-¿Hmn? ¿Quiénes son estos sujetos?" pregunto cambiando a actitud de infantil a amenazante.

"¡¿Qu-Les dije que no me siguieran chicos" el chico hizo un puchero y a Yukina se le hizo demasiado reconocida esa voz, mientras que la chica de atrás parecía estar desmayándose.

"¡Oh, mierd-¿No son esos los-?" se ahogó uno de los delincuentes "V-Vayamos no aquí" exclamo otro y comenzaron a correr con las colas metafóricas entre las piernas.

Yukina seguía congelada en su lugar, ¿Ese era Ryuu cierto? Obvio que lo era, no hay manera que Yukina pudiera equivocarse, solo hay una persona que usa esa combinación de ropas y tatuajes, además el otro Yakuza se veía como Sano-san, otro de los miembros de la facción Shue-gumi.

¿Pero por qué llamaron a ese muchacho 'Joven maestro'? No era posible que—

Un latido, el muchacho de cabello azul se dio la vuelta para checar la condición de la chica que se acababa de desmayar y Yukina no pudo evitar que sus ojos se abrieran como platos.

Ella lo reconoció al instante—los miembros del Shue-gumi de vez en cuando le enseñaban álbumes escolares de la adolescencia de sus padres eh incluso había un par de fotos por las paredes de la mansión—pero este solo podía ser una persona, además de pegar un salto cuando capto que la figura desmayada en el piso de veía instintivamente como Haru-san, de la tienda de dulces japoneses... El pulso de Yukina se aceleró y casi se le escapa un chillido, en vez de eso solo grito.

"¡¿Papá?!"

Unos metros frente a ella, con el uniforme escolar de la preparatoria Bonyari y hasta el broche de pelo tan característico, se erguía un adolecente Raku Ichijou. Se veía joven y un poco debilucho, pero Yukina reconoció inmediatamente a su papá en esa persona.

De repente, 19 años no parecían tanto tiempo.

Fin del Epilogo.

Notas del autor:

Bueno, siendo sincera esta historia únicamente iban a ser pequeños one-shots de las etapas de la vida de nuestros protagonistas en mi pequeño universo alternativo…pero mientras escribía la primera parte una idea entro sin invitación en mi cabeza.

¡Time-travel! ¡Por qué nadie lo ha hecho antes con un fanfic de Nisekoi!

Así que aquí esta, pronto cambiare la descripción del fanfic a una que quede más acorde con la trama, solo para demostrar que ahora que se acabó el manga este Fandom este lentamente muriendo, yo nunca dejare de escribir mientras haya gente que lea y comente mis trabajos!...A menos que me den ganas o mi PC muera de nuevo.

Bueno, no hay más que decir. ¡Nos vemos en la próxima!

HD.