Al pasar los días Ron seguía pensando en pedirle matrimonio a su novia, a la orgullosa e interesada Ángela Nicols, Regina no se llevaba muy bien con ella a pesar de los intentos de Ron de que ambas se lleven bien, Ángela no soporta a los niños.

Regina estaba en su habitación jugando a las muñecas, Ron entró para ayudar a su hija a arroparse y vestirse para la hora de dormir.

-Hola pequeña-dijo Ron a su hija-

-Papi-dijo Regina-

-¿Cómo te portaste en la escuela?-dijo Ron-

-Bien, la maestra Hermione es muy buena, y muy bonita-dijo Regina-

-¿Qué planeas, pequeña? -sonrió Ron-

-Nada papi, solo que me gustaría tener una mami..

-Ya tienes una mami, Regina

-No, ella no me quiere.. Yo quiero una verdadera mami

-Princesa, de eso vengo a hablarte..

-¿De mi nueva mami?

-Así es.. -dijo Ron y tomó a su hija en brazos para arroparla- Cariño.. Voy a pedirle matrimonio a Ángela..

-No papi-dijo Regina- Ella es mala, no quiero..

-Cariño, Angela te quiere..

-No, ella es muy mala.. No la quiero como mamá..

-Por favor, entiende Regina.. Tú necesitas una mamá.. una mamá que si te quiera y yo

-Pero puedes buscar a otra mami, por favor.. Yo no quiero a ella como mamá.. No la quiero-dijo Regina molesta-

-Basta Regina, no voy a cumplir ese capricho tuyo..-dijo Ron molesto- Tienes que aceptar que esta decisión ya esta tomada..

-Pero yo no la quiero como mamá, no quiero-dijo Regina-

-Princesa, debes darle una oportunidad a Ángela-dijo Ron-

-Nunca papi, nunca-dijo Regina-

Regina se dio la vuelta y le dio la espalda a Ron, el pelirrojo suspiró y decidió dejar de insistir, tal vez su hermana tenía razón y era un paso muy grande ya que su hija no quería tener a Ángela como madre. Pasaron los días y Ron tenía un debate interior entre si pedirle matrimonio a Ángela o no, pensaba si realmente la quería pero luego veía a su hija, y tampoco quería que su hija viviera una pesadilla por su culpa.

Ron llevó a su hija a la escuela una vez más por alguna razón necesitaba ver a la maestra de su hija.

-Hola Sr. Weasley-sonrío amablemente Hermione-

-Hola maestra, aquí le traigo a Regina.. -dijo Ron- Espero y te portes bien..

-Siempre me porto bien, papi-dijo Regina y besó la mejilla de su padre para luego irse a jugar-

-Bueno fue un gusto verla-dijo Ron- Me tengo que ir..

Hermione asintió y Ron se fue a su oficina, pero de su mente no se borraba la imagen de aquella joven de imperfectos rizos castaños y mirada miel.

-¿Qué me sucede?

La pequeña Regina siempre se había portado excelente en la escuela pero con la noticia de que su padre se casaría con quien menos esperaba, su comportamiento cambió por completo, Hermione lo notó y decidió hablar con el padre de la pequeña.

-Señor Weasley, necesito hablar con usted.

-¿Pasa algo malo?

-Bueno quiero hablar del comportamiento muy extraño de Regina

-¿Comportamiento? ¿Pues que sucedió?

-Regina siempre se ha portado muy bien, pero ahora me extraña que se porte muy diferente, como si algo le estuviera afectando, ya trate de hablar con ella, pero.. desgraciadamente no logré que me dijera nada.

-Entiendo, sé lo que sucede.. Regina esta molesta porque me voy a casar, es todo..

-Oh entiendo.. -dijo Hermione- Eso puede afectar seriamente la actitud de un pequeño ... Perdón que me meta, pero.. ¿Ya habló con Regina de eso?

-Si, ya trate de convencerla, pero no he logrado nada.. Es muy terca.

-Tal vez es porque no se llevan bien.. -dijo Hermione- Perdón si sueno entrometida, pero debería pensar antes de dar ese paso, su hija debe ser lo más importante para usted y un gran paso como este puede afectarle.

-Mi hija lo es todo para mí, pero no me gusta que se porte de esa forma..

-Solo píenselo, Regina es una buena niña y tal vez esto que esta pasando le esta afectando.-dijo Hermione-

-Creo que lo pensaré mejor, pero tampoco quiero anticipar mi felicidad por mi hija

-El que su hija este bien debe ser su felicidad..-dijo Hermione- Si ella es feliz, usted también debe estarlo..

-Lo sé, pero creo que tiene razón.. Gracias.. -dijo Ron-

-Por nada, señor Weasley-dijo Hermione-

Ron notó que su hija se había quedado dormida entre los colchones de siesta del salón de clases.

-Oh-dijo Hermione sonriendo y la tomó en brazos, entregándosela después a su padre-

-Muchas gracias-dijo Ron-

-No agradezca-sonrió Hermione-

Hermione vio a Ron alejarse y suspiró, cerró los ojos, y en su mente pasaron los ojos azules de aquél joven..

-Oh vamos, Hermione.. No te enamores del padre de una de tus alumnas.. Solo será eso, el padre de tu alumna.. No me puedo enamorar de él, no puedo.

Ron llegó a su casa y dejó a Regina con la niñera para luego irse a cenar con su novia Ángela para pedirle matrimonio..

-Ángela, tengo que decirte algo..

-¿Qué ocurre?-dijo Ángela-

Ron iba a sacar la caja donde estaba guardado el anillo, las palabras de su madre resonaron en su mente: "Debes entrégarsela a la mujer que en verdad amas".. Eso hizo que guardara nuevamente la caja, no se sentía listo para casarse y más cuando su hija no estaba de acuerdo.. y cuando comenzaba a dudar sobre sus sentimientos..

-¿Ronald?

-Oh.. si.. Te iba a decir que te ves hermosa

-Oh.. era eso? Ya lo sabía..

Ron bufó y puso los ojos en blanco, continuaron la cena hasta que por fin Ron se fue a su casa, se recostó y no pudo dormir pensando en la maestra de su hija..

-Dios, no porfavor.. por favor.. No me puedo enamorar de ella, no de ella.. -pensaba Ron- Es tan hermosa.. pero debo conocerla a fondo.. ¿Será que acepte salir conmigo? No lo creo porque sabe que tengo pareja.. Diablos! ¿Qué voy a hacer?