Me levante como cualquier mañana, estaba lista para empezar mi día, mira que mi teléfono tenía varios mensajes de Reo pero antes de poder revisarlos mi madre me llamo, fui a la cocina, ella estaba lista para salir hacia su trabajo, me dijo que por favor fuera a buscar a mis hermanos por la tarde, eso arruino mis planes de ir con Reo al parque, pero no cambia los planes que tengo para ella esta noche, encontré un lindo traje que de seguro le quedara perfecto.
(Si mama, te prometo que iré por ellos sin falta alguna, ah sí, madre Reo va a quedarse a dormir otra vez) Mi madre me miro un rato, luego asintió con la cabeza y me dio un beso en la frente.
(Ya sabes que yo te quiero tan y como eres Mai, está bien, pero no hagan travesuras) Yo me reí sabiendo que si las haría y mucho, pero aunque no me guste sé que tengo que tener mucho cuidado, no quiero que uno de mis hermanitos me sorprenda en medio del acto, no sé cómo explicarle a una persona de su edad que es el sexo y que es la homosexualidad, menos tener que decírselo porque me encontró con Reo en la cama.
(No puedo prometerlo, buena madre será mejor que me aliste para ir a la escuela o llegare tarde, tengo que pasar por el apartamento de Reo) Mi madre solo suspiro, luego se rio un poco antes de agarrar las llaves del auto y despedirse, mi padre ya estaba en el trabajo ya que en la madrugada recibió una llamada de emergencia.
Me fui al baño, me quite la pijama para meterme en la ducha, mientras lo hacía mis hermanitos vinieron a molestar, yo los bañe y saque rápidamente, ellos se vistieron, luego se sentaron en el comedor demandando un desayuno, yo termine de vestirme lo más rápido que podía pues ellos eran unos niños impacientes, fui corriendo a la cocina a alistar su desayuno, lo hice simple para darme prisa pues se me estaba haciendo tarde para ir a ver a mi Reo, ellos comieron como animales hambrientos, luego fueron a sus habitaciones para tomar sus maletas e ir a la escuela, yo estaba terminando mi desayuno cuando mi hermano menor vino corriendo con mi teléfono en sus manos.
(One-chan, es un mensaje de Reo, es muy importante)
(Te he dicho miles de veces que dejes de leer los mensajes que me envía ella, son privados, la próxima vez que te vea mirándolos te dejo sin juguetes una semana y sin peros) Le quite el teléfono de sus manos, lo metí en el bolsillo de mi falda, el rápidamente me lo quito de vuelta, me mostro el mensaje, estaba a punto de regañarlo de verdad porque me estaba haciendo enojar esa actitud, cuando leí el asunto del mensaje que me dejo sin palabras, de hecho me dejo demasiado asustada.
Mensaje de: Reo Kawamura
Asunto: Pensamientos y sentimientos egoístas de una sufrida
Le quite el teléfono de sus manos, leí el primer mensaje que me dejo confundida, mis hermanitos trataron de leerlo pero yo me pare leyendo el resto de los mensajes que fueron enviados en la madrugada, me preocupe no solo de que Reo se haya levantado a esa hora, me preocupe porque el significado, o los muchos significados que podían tener estos mensajes que hablaban de un monstruo, creo, pensé que Reo solo había tenido una pesadilla y que estaba exagerando un poco.
(Váyanse de inmediato a la escuela, regrésense solos y espérenme hasta que llegue para que entren a la casa, tengo que ir a ver a Reo) Corrí a mi habitación para agarrar mi maleta pero cuando leí el final de tercer mensaje supe que Reo estaba a punto de hacer una estupidez, ella estaba a punto de salirse de su casa a vagar por las calles de la ciudad cosa que no pienso permitir, el tercer mensaje fue enviado hace poco así que debo tener oportunidad de que Reo aún no se haya ido.
Respuesta: VOY PARA ALLA, NO TE VAYAS REO, NO TARDARE MAS DE 10 MINUTOS.
Salí a toda de velocidad de mi casa, ni siquiera me cambie lo zapatos, mis hermanitos me gritaron que fuera por Reo, en mi cabeza vi la imagen de ella llorando en su cama, asustada, deprimida, confundida, sola, de solo pensar de verla así me hacia sentir increíblemente mal, no quiero verla así, ella no es la chica más honesta del mundo, tampoco la más amable de todas, no sabe hacer muchas cosas básicas para vivir, pero ella es mi Reo, es la mujer a quien amo con todo mi corazón, es con quien quiero vivir el resto de mis días hasta el día de mi muerte, no permitiré que se sienta así, solo quiero estar para ella siempre, no la quiero ver llorar, odio verla así, pero por sus mensajes sé que es peor que eso, no es como que te sientes algo triste y lloras un poco para luego quedarte callado, es cuando lloras gritando de dolor, cuando sientes algo dentro de ti que se está desgarrando, la única forma que tienes de expresar tu dolor es con tus lágrimas, esa es la peor forma de llorar porque casi siempre son solo el plato ligero, el fuerte es que Reo pueda que tenga depresión y se culpe por ello, creerá que no me valora o algo así, pero si lo hace, lo sé, todos nos sentimos así alguna vez.
(REO) Cuando estaba llegando a su apartamento grite su nombre, corrí lo más rápido que pude hasta llegar a su bloque, busco su nombre, estaba a punto de buscar en mi bolsillo las llaves para entrar pero recuerdo una cosa, olvide las llaves tanto de mi casa como las del apartamento, supe que no tenía forma de abrir la puerta, tampoco ella me la abriría, de seguro quiere estar sola, pero no creo que sea bueno, esos mensajes son demasiado raros y en cierto modos autodestructivos, por unos segundos pensé que ella se había a suicidar o algo así.
(Reo, yo sé que no estas de buena gana, que estas deprimida, no lo sé Reo, pero podemos hacerlo juntas, no creas jamás que es tu culpa, tú no tienes nada mal, algunas personas se levantan de ese ánimo, es normal, yo también lo he hecho Reo, varias veces me he sentido así pero no es nada malo, lo puedes olvidar, hoy te prometo que nada malo va a pasar, ábreme la puerta, te hare unos deliciosos panqueques para levantarle el ánimo, entonces nos abrazaremos todo el día, en la noche si quieres podemos levantar un poco los ánimos si es que quieres o tal vez...)
Cuando puse mi mano en la puerta para golpearla, esta se abrió, mire que los zapatos de Reo aún estaban allí eso quería decir que ella estaba en la casa, de seguro me dejo la puerta abierta para que fuera a consolarla de una vez, me siento algo estúpida por hablar sola, pero eso no importa ahora, lo que importa es Reo, entre en el apartamento, fui a la habitación de Reo, pero antes de entrar decidí cumplir lo que dije, me fui directamente a cocinar los panqueques que le prometí.
Mientras cocinaba me encargue que el olor llegara a toda la casa, Reo de seguro se le debe estar haciendo agua la boca, sé que ella ama mis panqueques mucho, de seguro cuando los sirva en la mesa, ella saldrá al principio asomando solo su cabeza, con sus hermosos ojos inyectados en sangre de tanto llorar, debajo de ellos dos bolsas negras que indican su cansancio, la pena que siente la mantuvo de seguro despierta, debe estar exhausta, sus mejillas deben estar llenas de lágrimas y mugre, su nariz roja, de seguro de tanto limpiársela la tendrá raspada, irritada, le debe de doler mucho, sus labios resecos e hinchados, todo su lindo su rostro arruinando de tanto llorar en soledad, su cuerpo debe de estar débil, cansado, sobrecargado, no creo que quiera caminar, si lo hace lo hará lento con la mirada baja, triste, todo su hermoso y lindo cuerpo estará demacrado, completamente cansado, cuando ella se siente en la mesa para comer lo que le prepare no servirá de nada, cuando pruebe la comida por muy deliciosa que sepa no le va a saber a nada, cuando trague le darán ganas de vomitar, estará aún más triste, empezara a llorar porque ni siquiera puede comer a gusto, no pude evitar comenzar a llorar al solo pensar verla de ese modo, con todo lo que amo de esa manera, las lágrimas me nublaron la cara, yo me deje caer al suelo un rato pero luego recordé que estaba cocinando, accidentalmente queme uno de los panqueques que estaba haciendo.
Yo no debería pensar en esto justo ahora, Reo es quien necesita mi apoyo ahora misma, ella es mi novia, yo debo ser la fuerte de la relación, así que vamos Mai, debes mostrarle una sonrisa a ella para que luego te la devuelva con varios besos y caricias.
Quite el panqueque quemado he hice más, no tarde mucho en detenerme unos segundos para recordar que debo ser fuerte ante lo que vea, coloque la comida en su lugar, serví un poco de jugo para las dos, puse los cubiertos a los lados de cada plato, me senté en la mesa, con una sonrisa espere a que Reo saliera de su habitación, pero esos pocos minutos pronto se convirtieron en 1 hora, cuando paso ese tiempo de inmediato supe que algo estaba increíblemente mal, me levante rápidamente de la mesa, corrí hacia su habitación y abrí la puerta de un golpe, note que no había nadie, no solo eso, la ropa de Reo estaba tirada por suelo, su cama estaba desorganizada, algo mojada por lo que supe eran lágrimas, de inmediato me puse muy nerviosa, Reo había escapado, eso era imposible, ella no sería capaz de tal cosa.
Convencida de que solo no había buscado bien corrí a todas las habitaciones del apartamento, revise en cada esquina y lugar posibles donde Reo se pudiera ocultar, pero después horas de buscar, me rendí, ella no estaba por ningún lado, me deje caer al suelo, saque mi teléfono para mirar el último mensaje que me envió, decía que tenía que irse, no creí que fuera enserio, Reo no es el tipo de persona que se escapa sin dar explicación, ella de seguro estaba tan mal que pensó que esa era la mejor idea siendo la peor cosa que podía hacer, yo misma me culpe por no mirar los mensajes antes, tal vez hubiera llegado a tiempo para detenerla, ella descansaría en mis brazos, sabría que ella estaría bien, pero ahora, solo sé que ella está en medio de la nada, de seguro asustada, muy sola, solo me hace sentir tan mal.
Una idea brillante entro en mi cabeza, podía llamarla, a lo mejor ella me podía contestar, podría convencerla que me diga dónde está, iría corriendo sin pensar a donde esta ella para sacarla de donde sea que este, marque su número, pero me sorprendí de escuchar el tono de llamada que tenía para mí, corrí con la esperanza en mi corazón, seguí el sonido hasta llegar finalmente a la fuente del sonido, era el closet de su propia habitación, yo misma me sentí muy idiota cuando no busque ahí, me acerque a la puerta, le di unos cuantos golpes.
(Reo, sal de ahí de una vez por todas, sé que estas allí, tu teléfono te delato, de seguro debes estar hambrienta, solo abre la puerta y te daré montones de comida) Abrí la puerta con una gran sonrisa, pero solo me desilusione, estaba vacío, Reo no estaba allí, solo su teléfono, lo encendí para ver el fondo de pantalla de ambas juntas, yo cerré mus ojos, las lágrimas se derramaron por mis mejillas, no pude evitarlo más, mire la ropa regada en suelo, tome la camisa, la abrace con fuerza mientras me desahogaba gritando su nombre, pidiendo que estuviera a mi lado, pero era inútil, Reo ya había desaparecido...
