Fic

Si nos Dejan

Por Mayra Exitosa

Albertfic

Es una continuación algo diferente a las que he escrito….

C- Vine por Candy.

- ¿Por mi? ¿Para qué? Por Dios, acaba de fallecer Susana, esto es… inapropiado y…

Candy realmente estaba asustada, lo único que tomaba por decir fue lo que había dicho Albert para refugiarse en ello,

… Terry yo también rehíce mi vida Terry… soy la pareja de Albert, todos lo saben… el… es mi compañero y… somos familia.

El rostro de Terry hacia ella era de sorpresa, más por la ventana tenía una idea y ahora la comprobaba, sin embargo el más sorprendido y sin palabras era Albert, no podía creer lo que escuchaba, o estaba soñando o Candy estaba rechazando a Terry.

- Pues… que rápido me olvidaste, y mira mi amigo… ¡Mi amigo! Vaya amigo, te refugias en sus brazos y duermes con él…

Apenas lo mencionaba Albert se molestaba al insinuar todo lo que estaba pensando y el tono que usaba, sin embrago, Candy lo había confirmado, le dijo que eran familia, que había re hecho su vida con él, como defendía esa falsa información, de pronto se sentía aun más mareado a lo que Candy lo notaba y de inmediato lo tomaba de la cintura alzando la voz

- ¡Albert! - Terry, será mejor que te vayas, Albert no se ha sentido bien y… tengo que llevarlo a la cama. Al decir eso Terry se enfadaba sobre manera y alzando la voz ante la evidente pérdida de la mujer que amaba agregaba,

- Ahora lo comprendo, que fácil corazón el tuyo para albergar a tanto hombre se ponga en frente, me cambias como si fuera uno más.

Albert al escuchar que la estaba ofendiendo sin pensar soltaba un brazo para callarlo y este le daba en el rostro al actor, cayendo al suelo por descuido al no estar bien parado.

Candy asustada y viendo que Albert tenía cerrados los ojos y se quejaba de la cabeza, se enfadaba, dejando a Albert tomarse de una silla, abría la puerta y le indicaba el camino a Terry, quien se salía limpiando el hilo leve de sangre al haber recibido el golpe.

Candy por su parte asustada, se llevaba a Albert sin cenar aun, y lo acompañaba a la habitación, ayudándole a sentarse y poniendo sus pijamas cerca comentaba,

- Cámbiate Albert, iré a tibiar la cena y te la traeré a la cama, ya cerré bien la puerta y… Perdona a Terry, estaba ebrio, no era una copa, el olor a licor lo decía todo, debe irse y … por su bien mejor que no regrese.

- ¡Candy! ¡Lo siento!

- Ahora regreso, te daré tiempo para que te cambies y entres a la cama, tibiare la cena y te la daré aquí, así como tú me has cuidado, ahora es mi turno de cuidarte, debes estar dolido, buscaré tus medicamentos para el dolor, los que te dio el Dr. Martin, después de que hayas ingerido algo de cenar, no quiero que te vayas a la cama sin algo tibio en el estomago.

- Gracias Candy.

- Gracias a ti, Albert.

Aun con el mareo, Albert se cambiaba despacio, movía su cabeza pensando en que Candy ya no deseaba volver con Terry, lo había corrido, ahora que era libre, habría alguna esperanza para ellos, porque Candy había dicho eso, si fuera tan solo posible, aun sin poder recordar nada de su pasado, ella era su familia, y ella lo reconocía, al menos era la única que sabía de él, era pobre, con animales y… y la amaba en secreto.

Candy tibiaba la comida, apenada recordaba cómo había corrido a Terry, que pena por él, aun seguía tomando, había regresado con Susana, estaba o tal vez se casaron, lo seguro es que había vuelto pro ella, solo por compromiso, no porque la amara, acababa de fallecer y estaba a su puerta, que falta de criterio, tal vez estaba dolido por la muerte, vino a buscarla para consolarlo. ¿Y Albert? ¡Albert! Que pensará, que pena, lo estaba comprometiendo tanto, le dio un golpe a un enfermo y mareado, es que Terry no medía sus palabras, Albert no solo era su amigo, era el hombre que la había rescatado, quien la había ayudado y que gracias a él, había superado la partida de Anthony. ¡Albert!

Se fue con el plato a la habitación y el estaba sentado pensativo en la cama, Candy le hizo una sonrisa efusiva y le comentaba,

- A ver mi paciente, déjate atender, que soy su enfermera y no voy a descuidarte nunca.

- Gracias Candy, no sabes lo bien que me siento de escucharte y verte sonreír.

- Lo siento Albert, estoy muy apenada por Terry, no debió decir tonterías, debe estar borracho porque amaba a Susana y… le duele su partida, el estaba por casarse con ella.

- Puede ser, pero… no debió insinuar…

- No te preocupes, Albert, ya estoy acostumbrada a ese tipo de comentarios, los vecinos no creen que seamos hermanos, temía que nos corrieran de aquí, pero si eso pasa, buscaremos otro lugar, te llevaré a Lakewood, tal vez ahí, recuerdes cuando estemos donde nos conocimos, en la cascada.

- ¿En la cascada? Albert sonreía, ya Candy no él daba importancia y le decía que no lo descuidaría nunca.

- Si, te había contado… Ella volvía de nuevo pacientemente a comentarle para que recordara a lo que él la interrumpía al ya saberlo,

- Si, que te salve de ahogarte, ya me lo habías contado, Candy

- Verás que pronto recuerdas todo Albert, y estaremos juntos y recuperaremos a todos los animales que siempre cuidabas y… Él le tomaba el plato al verla tan emocionada, con un suspiro le decía cariñoso,

- Candy.

- Lo siento, Albert, abre la boca, ya te doy tu sopa. El sonreía y la miraba, como ella le daba cucharada tras cucharada en la boca, para que cenara.

Ya no hablaron esa noche de Terry, solo se quedaron dormidos con el medicamento y la conversación amena entre ambos, Candy estuvo al pendiente y no subió a su cama, se quedo vigilándolo toda la noche, por la madrugada el despertaba y le observaba sentada en el piso, recargada en él, la tomaba con cuidado y la recostaba a su lado poniéndole la cobija de ella, aun con su ropa puesta. La dejaba dormida a su lado. Pensando que nadie confiaba en el, como ella. Aun para dormir juntos, no podía faltarle, la amaba como mujer, pero ella… ella solo lo apreciaba como amigo, ¿Cómo amigo? ¿Por qué le dijo a Terry, que rechizo su vida conmigo?

Por la mañana, Candy no quería despertar, abrazaba a Albert como si fuera su almohada y se quedaba su rostro pegado a su cuello, Albert estaba tan cerca, deseaba besarla, deseaba abrazarla, pero aun con todo y eso, solo temblaba emocionado por verla a su lado.

- ¡Candy!

En sueño ella también lo nombra con una sonrisa,

- ¡Albert!

Haciendo que el sonriera, no estaba todo perdido, pensaba feliz.


Espero sea de su agrado, para este fic, recibí ideas de una valiosa amiga, que adora este tipo de fics... de corazón espero que te agrade Carol...

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa