-¿Hasta qué tío Haymich?- Peeta quería saber, la curiosidad era muy grande como para no hacer aquella pregunta que parecía más que obvia. En ese momento su tío continuó hablando mientras que se ponía en pie y comenzaba a andar.

-Hasta que ocurrió el accidente; hará unos seis años cuando pasó aquello; Thomas estaba destinado a un área en guerra al este de Siria para llevar alimentos a unos refugiados cuando atacaron el comboy en el que iba; aquel día perdieron la vida tres marines.

-Entre ellos tu amigo Thomas.- Dijo Peeta para terminar la frase que su tío había comenzado; en ese instante se percató de que estaban en frente a una de las paredes del gimnasio, pero esta no estaba pintada de azul y rojo como todas las demás si no de un vivo color blanco, el cual hacía destacar el gran mural de fotos que había en ella.

En las imágenes pudo distinguir a sus tíos que salían en muchas de ellas con personas que le resultaban familiares y otras no. Todas las fotos tenían como fondo el gimnasio dando a entender al chico donde habían sido tomadas; en ese momento pudo ver en una de esas fotos tomadas a su tío abrazado fraternalmente con otro hombre, ambos vestidos con ropas de boxeador.

-Esa foto fue hecha pocos meses después de abrir el local, los dos éramos muy orgullosos y desde jóvenes manteníamos la apuesta de quien era el mejor sobre el ring.- Haymich no quería seguir hablando del tema, pero sabía que debía hacerlo, no solo porque sus sobrinos se llevarán bien, si no porque de aquella forma él también podría redimirse un poquito ante su amigo Thomas.- Puede que fuera cosa del destino pero quedamos empatados en los combates; al final, resultó que los dos éramos igual de buenos para el boxeo.

Peeta miraba a su tío con un nudo grande en la garganta, podía apreciar que aquel era un tema complicado y que se lo contaba por un motivo muy concreto, aunque no podía entender cual podría ser. En ese momento su mirada se paró sobe una foto en particular; en ella aparecían sus tíos con una pareja y sentadas sobre sus rodillas dos niñas muy diferentes; una con pelo corto y muy rubio con unos ojos azules muy bonitos y con una sonrisa impresionante y la otra con el cabello largo y de un color caoba, su sonrisa era más escondida pero en aquellos rasgos infantiles ya pudo distinguir a la chica que había podido conocer ese mismo día.

-En esa foto estamos en la playa, Katniss debía de tener unos nueve años y Primrose unos tres. Como puedes ver Peeta, ellos son nuestra familia, y a la familia hay que cuidarla.

-¿Pero qué paso después del accidente?

-Margaret no lo soportó, Katniss tuvo que tomar las riendas de su familia con solo quince años, nosotros no pudimos hacer nada; siete meses después de la muerte de Thomas Margaret pidió el traslado a otro hospital militar y la mandaron a la otra punta del país.

-Si les afectó tanto la muerte de Thomas, ¿Por qué vuelve Katniss después de tanto tiempo?

-Para seguir la tradición familiar Peeta; ella siempre tuvo claro que quería seguir los pasos de su padre, incluso cuando este murió ella se opuso a su madre, en el fondo siempre he creído que lo hace para honrar la memoria de su padre, pero puedo ver que lo hace por vocación.

Aquello encajaba en el esquema que se había hecho Peeta en su cabeza, la historia daba sentido a todo lo que su cerebro había podido recoger sobre aquella chica; a excepción de una cosa.

-¿Y el saco de boxeo? Antes se puso echa una fiera cuando me vio apoyado en el.

-Cuando abrí el gimnasio tuve que invertir muchísimo dinero en ello y Thomas me ayudo pagando gran parte de todo, en realidad el tiene el cuarenta por ciento de todo lo que ves.

-Entonces por lo que me estás diciendo, ¿Katniss también es propietaria del gimnasio?- Pregunto muy incrédulo a su tío.

-Sí, ella y su hermana tienen el cuarenta por ciento de todo, incluido ese saco.- Haymich estaba comenzando a divertirse observando la cara de asombro que ponía su sobrino, lo conocía lo suficiente como para saber que a partir de este momento buscaría saber todo lo posible sobre su sobrina.

-Ese saco fue un regalo que me hizo Thomas al abrir; por aquella época necesitábamos el dinero, el negocio acababa de abrirse y por si fuera poco Margaret nos había dado la buena noticia del embarazo; lo único que teníamos era el ring, el cual nos dio una buena idea.

Decidimos hacer un torneo de lucha en el que los participantes pagaban un pequeño precio por participar, de esa forma podíamos pagar las cuotas al banco. Thomas también participaba en el torneo y cada día, unas horas antes de salir a luchar, él se colocaba ante el saco de boxeo y se entrenaba mientras recitaba el juramento de los marines; Katniss creció viendo esa escena, para ella ese simple saco de boxeo representa todas y cada una de las creencias de su padre y de todos como él, utilizan el saco legendario antes de una pelea o de alguna misión o maniobra.

Vale, se sentía un poco capullo en aquel momento, estaba totalmente seguro de que su tío lo había hecho a propósito para que no volviera a molestar a la chica con el tema del saco y entendía el por qué de la situación; era una cuestión familiar, una cuestión de honor y eso se respetaba, así de simple.

-Vamos chico, busquemos a tu tía y a Katniss, seguro que la pobre ya tiene los oídos destrozados de escuchar a Effie hablar y hablar sin parar.- Y dicho esto, ambos hombres se alejaron de la pared de los recuerdos con dirección hacia las escaleras de la oficina.

-Bueno cariño, cuéntame cómo te ha ido el viaje.- Pregunto Effie a su sobrina, mientras le entregaba una de sus típicas tazas de té con pastas holandesas.

-Pues ha sido interesante, desde que conseguí el carné de conducir siempre quise hacer un viaje con tantos kilómetros, aunque con las clases y los cursillos no he podido.

-Sí, tu madre me conto sobre los cursos de socorrismo y los deportes, eres igual que tu padre y tu tío, no puedes mantener el trasero quieto ni por un minuto.- Ya llevaban un buen rato de risas mientras que charlaban tranquilamente; en ese momento, después de hablar sobre su madre y su hermana, sus estudios, su próximo ingreso en la armada y sobre los planes que tenía de futuro Katniss quiso preguntar algo que le tenía muy intrigada a su tía.

-Tía Effie, ¿Por qué esta Peeta ayudándote con las cuentas del gimnasio si en realidad tu y el tío podéis llevarlo solos?

Lo sabía, Effie siempre se dijo un poco adivina y supo desde el momento en que entraron en la oficina que su querida sobrina le preguntaría sobre Peeta, pero jamás pensó que lo haría tan pronto.

-En realidad tienes razón, Tu tío y yo podemos llevarlo perfectamente los dos pero nos sentíamos solos y después de hablar con Peeta decidimos que se viniera.

Como Katniss no preguntaría a su tía por el resto de la historia aunque se muriera de ganas de saber, esta le conto sabiendo de ese lado cotilla de su sobrina.

-Peeta es el único hijo de mi hermano Simón, el que vive en Inglaterra.- Explicó a la muchacha. - Hará cosa de un año fui a visitarles a Londres, que es donde residen actualmente y donde Peeta estudiaba la carrera de economía industrial. Su sector es el de las exportaciones e importaciones de grandes multinacionales, fue uno de los primeros en su clase.

Todo aquello le parecía interesante a la chica, tampoco es que le cuadrara la información que le estaba dando su tía con lo que podía haber apreciado del chico, pero aún así siguió atenta a la historia.

-Él siempre quiso realizar el master fuera de Europa y pregunto si podía venir conmigo a ayudarnos así el tendría donde quedarse para terminar su trabajo de postgrado y nosotros tendríamos menos trabajo; y aunque le dije que no hacía falta su ayuda insistió muchísimo y bueno, después de lo que le pasó al pobre en la universidad me lo traje aquí sin dudarlo.

La joven iba a preguntarle a su tía lo que le había ocurrido al chico, pero justo en ese momento Peeta y su tío abrían la puerta de la oficina. La chica se preguntaba: ¿qué era lo que le había pasado al chico en la universidad para haber querido huir tan lejos de su hogar?

Y esto era algo que Katniss iba a tratar de averiguar costase lo que costase.

Holaa! Siento mucho haberos hecho esperar por el siguiente cap, pero estos dos últimos meses no he parado con los estudios y con problemas familiares, subo dos caps a modo de ganar vuestro perdón, cada comentario es una forma de dar vida a mi imaginación, un beso y un gran abrazo de oso a todos!