Tiempo estimado de lectura 00.04.06
Capitulo 2 – Devastación
-¿Estas seguro o no Joe?
-Si Mimi, ya te he dicho que no te preocupes de nada. Hoy ah fallecido un bebe con unos días, que habían abandonado aquí, ni Sora ni Yamato conocen aun a sus hijos así que eso lo hace mas fácil.
-Y con la gente del hospital, ¿que vas a hacer? ¿No se darán cuenta? – pregunto burlonamente el rubio.
Joe se molesto un poco de que se dudara de su plan, ya que había calculado todo fríamente durante 6 meses, precisamente desde el momento en el que Mimi le pidió su ayuda, el no había dejado de pensar en cada detalle, no quería dejar librado nada al azar, y el que fuera cuestionado de esa manera simplemente no le agradaba nada.
Levantando una ceja y con una sonrisa forzada, le respondió cortésmente o lo mas posible que le permitían sus nervios - De eso yo me encargo Michael, eso no es ningún problema para mi – Volteo a ver a mimi con mas serenidad y poniendo su mano en su abdomen le dijo - Mimi hoy vas a dar a luz, eso te lo garantizo.
-Créame querido superior, que si usted llegara a retractarse de este plan, se va a perjudicar mucho también. Advirtió muy seria al medico.
-Lo único que quiero es que Yamato sufra, como lo hice yo, cuando Sora me rechazo por él, nunca me voy a arrepentir….Bien ahora espérenme aquí, en seguida te traigo tu retoño Mimi.
En otra habitación, en el piso de arriba.
-¿Yamato?...logro pronunciar sora, pero un susurro.
-Mi amor, estoy aquí. Descansa.
-¿Y los bebes? ¿Donde están? ¿Los viste?
-No aun no, los han puesto en incubadoras, me dijeron que son muy chiquitos, Joe dijo que me avisaran cuando pueda verlos, mientras tanto me pidió que me quedara contigo.
-Estaba tan asustada, pensé que….- Fue interrumpida por Yamato con un tierno beso.
-No tienes que preocuparte por nada, yo ya estoy aquí, y voy a cuidarte a ti y esos pequeños que me has regalado, mi hermosa.
-Yama- Sus mejillas se tiñeron de un rosado por las palabras y la mirada tan tierna que le brindaba su esposo.
15 minutos mas tarde…
-Joe que sucede, ¿Por que tienes esa cara?
-Yamato, por favor, ¿puedes venir conmigo? Necesito hablar contigo. Vamos al pasillo ¿si?
Esas fueron las palabras que el medico dirigía a sus ex compañero de aventuras en el Digimundo mientras tenia la mirada en el piso. Palabras que sin duda causaron un profundo miedo en sora, y no pudo evitar el alterarse.
-Que le pasa a mis hijos Joe! Quiero que lo que tengas que decirle a Yamato lo digas aquí frente a mi.
-Sora por favor tranquilízate – Puso sus manos en sus hombros y mirándola a los ojos intento que entendiera que no era bueno que se pusiera en ese estado – Espérame aquí yo ya regreso.
-¡No! – Grito desesperadamente. Miro con sus ojos llenos de lágrimas a su amado y mas calmadamente le pidió que por favor dejara a Joe darle la noticia enfrente de ella.
Yamato no tuvo otra opción más que aceptar lo que le pedía su esposa con algo de angustia.
-¿Esta seguro Yamato?
-Si Joe, que es lo que tienes para decirnos.
-Pues la nena, esta muy bien. Pero…. El niño…
-Habla de una buena vez – Le grito histérica Sora entre los brazos de Yama.
- Ha fallecido. Yo… yo lo siento tanto chicos, pero él no resistió.
Sora quedo con la mirada fija en el medico, no creía lo que le estaba diciendo y se quedo esperando que le digiera que era solo una broma. Si una broma de mal gusto se repetía Sora una y otra vez en su cabeza mientras esperaba. Yamato sintió como un aire frío le recorría todo el cuerpo y las lagrimas en sus ojos no se hicieron esperar, cerro fuertemente los ojos para que no salieran pero era imposible el dolor que sentía dentro era demasiado.
-¡Estas mintiendo! ¡Eso no es verdad! – Gritaba Sora mientras intentaba zafarse de los brazos de Yamato
-Amor… por favor – decía en un susurro mientras abrazaba más fuerte a sora.
Los gritos desesperados de sora y su llanto podían escucharse por todo el piso. Joe pensaba mientras tenía la mirada baja, que la venganza no podía saber más deliciosa, que nada podía ser mejor que ver llorar amargamente a Yamato y Sora.
1 Hora mas tarde en un hotel…
Mimi contemplaba dormir a su flamante hijo, al hijo del hombre del que había estado enamorada toda su vida, era realmente parecido a el, afortunadamente para ella, los rasgos que el niño tenia de sora eran escasos, y apenas percibibles. Ella no podía creer que ahora tenía una pequeña partecita de Yamato que la ayudaría mas tarde a tener a su anhelado amor por completo.
-¿Y que nombre vas a ponerle Mimi? – Termino de beber su cerveza y la tiraba en el cesto de la basura – Por que me imagino que ya habrás pensado un nombre desde hace tiempo
-Por supuesto querido. Se llamara Eric.
Michael Se acerco a la cama donde dormía el pequeño y paso su mano por su cabecita con cuidado para no despertarlo- ¿Eric? … Ya veo Eric Washington.
-¡No! ¡Como se te ocurre!
-Vamos solo estaba jugando Mimi jaja. No te aguantas nada.
-No, no se te ocurra a hacer esas bromas nunca más. Este niño es MI hijo, solo MIO y…de Yamato – Pronuncio esto ultimo mirando el bebe con dulzura – Ahora vete que quiero estar sola con Eric.
-Bien ya me voy, no levante tanto la voz o lo despertaras.
-Vete.
-Si, si ya me estoy yendo. Que carácter.
Michael se retiro de la habitación sonriendo y dejando a una Mimi que realmente creía que ese pequeño era su hijo.
-Ahora estamos solo tu y yo Bebe. Solo somos nosotros dos… pero no te preocupe que no será por mucho tiempo así.
Bueno comenten porfis, es gratis XD. Acepto todo tipo de criticas
Un beso y que esten bien. Por cierto cometi un error en el capitulo anterior
espero que no se den cuenta ToT
