Ahora que miraba por la azotea, vio salir a Iris de Jitters sola, iba casi corriendo quizás a dónde. No quería pensar que ella no era feliz por su causa, le dolía tanto creer que era así.

Durante años estuvo enamorado de su mejor amiga, de la hija del detective Joe West, de su compañera de clases y, de algún modo, su hermanastra luego del asesinato de su madre.

Se sentía responsable de que no fuera feliz, de no hacer algo más cuando terminaba con sus novios o las veces que peleaba con su padre. Siempre se prometía que no sería el causante de su llanto, se decía que Iris sería feliz el día en que estuviera con él y que no la haría sufrir de ninguna forma.

Sin embargo, verla molesta y dolida por no contarle su verdad, por no decirle que él era Flash, le hacía preguntarse cuánto había contribuido en mantener su promesa.

-¡Aún creen que soy una niña!-era obvio que le diría eso, pero por qué no se quejaba de sus múltiples coqueteos ¿o al saber que era él pensaría que no coqueteaba con ella sino que la veía como algo más? Sin embargo, él se había declarado en Navidad, todo era aún más difícil si es que era posible.

-Iris, lo siento-susurró paseándose de un lado a otro, aún con el traje puesto y su rostro al descubierto.

-¿Papá lo sabe?-dijo furiosa y mirando directamente a su mejor amigo, si es que aún podía confiar en él.

-Iris yo…

-¡Por qué no me dijeron! ¿quién más sabe?

Realmente estaba todo arruinado en ese punto, de algún modo Iris era la última en enterarse de todo, ellos decían que era para protegerla, pero ¿qué tan real era eso? Protección con desconocimiento, de verdad no estaban haciendo un buen trabajo al protegerla, porque sus enemigos podrían saber de ella si a alguien se le escapaba algún dato de su identidad.

Cuando la vio salir de ahí supo que tardaría en volver a hablar con ella, supo que lo de ellos estaba roto y de algún modo lo agradecia, porque así estaría fuera de peligro o eso era lo que quería creer.

No pasaría mucho tiempo para que volvieran a hablar y todo se ordenara entre ellos, pero jamás imaginó que en algún punto tendrían una relación, de que estarían juntos. Jamás creyó que podría besar a Iris West y sentirse tan vacío, porque eso fue lo que le pasó aquella noche fuera de la casa que lo había acogido por tanto tiempo, justo antes de que corriera al pasado para cambiar los hechos y salvar a su madre.

-No volverás a matarla, no volverás a hacerle daño ¡nunca más!-y creó Flashpoint, un universo alterno, un universo más tranquilo y que creyó mejor, pero el mismo Flash Reverso le mostró que estaba equivocado y tuvo que regresar la línea temporal a lo que tenía que ser.

Por mucho que lo quisiera, su vida junto a Iris no se veía tan prometedora como pensó y pronto se alejó de ella, permitiéndole enamorarse de alguien más. Un hombre mejor para ella.

Iris estaría bien, aunque él estuviera solo, esa era la decisión correcta.