Hola de nuevo. _ Estoy aquí evitando hacer la tarea, y subiendo otro capítulo de la historia. ¡Gracias por sus reviews! Dejénme decir que no esperaba tantos XD y me sorprendió el recibimiento :3

Stan Marsh caminó todo el trayecto desde el instituto hasta su casa. No serviría de nada ir donde Broflovski, él y sus padres estaban ya muy lejos, en Connecticut, más bien, en Yale, dejando a su hijo mayor en la enorme facultad de estudio. Tendría que maquinar un plan sin fallas para volver a ver a su pelirrojo.

Pero en ese instante, mientras entraba a su casa, no pudo evitar pensar el porqué. ¿Kyle estaría mucho mejor si no lo volviera a ver? Después de todo, Marsh le había lastimado. Y reiteradas veces le había engañado con Testaburger. Fue un imbécil, en realidad. Kyle merecía a alguien mejor, eso era cierto.

Pero Kyle seguía siendo su súper mejor amigo, quiera o no.

Kyle seguía siendo la persona a quien amaba. Tenía que arreglar las cosas, pero, ¿cómo? Yale es una universidad carísima, está en el culo de Estados Unidos,

-Stan, ¿estás bien?-preguntó su madre, preocupada-. No has probado tu comida...

-Nada, mamá. Hoy no tengo mucha hambre-contestó, levantándose de la mesa.

-Por cierto, Stan-su padre intervino-. Tu hermana llamó esta mañana.

Stanley hizo un gesto de indiferencia. Randy suspiró. Últimamente se había enterado de la pésima relación que llevaban sus hijos. Intentó resumir la información.

-Dice que estamos invitados a su graduación de Yale.

En ese momento Stanley Randall Marsh le restó, por primera vez en su vida, una completa atención a su viejo. ¿Habría escuchado bien? Nunca, a pesar de los constantes alardes de Randy (los cuales incomodaron a más de uno y le hizo merecedor de insultos dignos de oír en primera fila), se interesó por saber en qué universidad Shelly estaba llevando sus estudios superiores, ni siquiera sabía qué coño estudiaba.

-... Será en unos tres meses, pero ya está garantizado que se va a graduar. ¿Stan?

-... ¿En Yale, dices?

-Carajo, Stan, lo he mencionado desde que tu hermana entró a la universidad. ¡Claro que es Yale!-a continuación, procedió a revisar su reloj de pulsera, sonrió y se levantó también-. Bueno, creo que es hora de que le recuerde a esos cabrones quién es el que manda, ¿no, Stan?

Sharon y su hijo bufaron con hastío. Randy nunca cambiaría esas costumbres...

Stan, en ese instante, se sentó otra vez y comenzó a comer con una voracidad nunca antes vista. Ya tenía una idea, pero lo mejor sería alimentarse y llenarse de energía.


-Wow... ¡Increíble!-Exclamaba cierto judío pelirrojo, quedando maravillado con cada cosa que veía. El campus le parecía enorme, de hecho lo era, nunca antes había visto algo similar con sus propios ojos. A cada paso que daba no podía evitar dar una vuelta a su alrededor, examinando todo como si su vida dependiera de ello.

Tan sólo tenía diecisiete años y acababa de ingresar a aquella prestigiosa universidad. La despedida de sus padres fue bastante emotiva; pese a que ya Sheila decía haberlo superado, no pudo evitar abrazar con toda la fuerza posiblemente maternal a su hijo mayor, soltando algunas lágrimas. Su padre hizo lo mismo, alegando estar orgulloso de él. Ike le dio un apretón de manos, sonrió con energía infantil y le deseó suerte.

Los tres lograron evitar mencionar a Stan. Ya sabían bien el asunto, y sabían también que lo mejor lo decidiría Kyle. Se marcharon en el mismo auto, les esperaba un largo viaje de vuelta a Colorado.

Broflovski optó en un ataque de sentido común ir a dejar sus cosas a su nueva habitación.

-Wow...-se detuvo a ver una ardilla que cruzaba su camino. Definitivamente sería una tarea difícil concentrarse en ir a su cuarto si cada cosa, cada dos por tres le distraía.

-¡Wow! ¡Sorprendente!


-Kenny, lo digo en serio.

-Ah, vamos-replicó el rubio, el cual había decidido visitarle a su dormitorio-. Yo creía que el culón hacía planes estúpidos, pero tu idea le supera en todo.

-No jodas, McCormick-frunció el ceño-. Es sencillo: Shelly está en Yale, vamos a visitarla en una semana, y cuando llegue ese momento, voy donde Kyle y arreglo las cosas!

-No es una buena idea, Stanley. Lo más seguro es que Broflovski no te quiera ver ni en pintura.

-¿Por qué craajo todo el mundo me dice lo mismo?

-Se nota que nunca has escuchado la frase 'Si amas algo, déjalo ir'-bufó el rubio.

-Kyle me la dijo. Y además, te olvidas del 'Y si te ama a ti, volverá'-refutó.

-Kyle no va a volver.

-Yo soy el que va a ir hasta él, por esa razón, baboso.

-Eres un necio, Stan.

-¿Me vas a ayudar o no?

-Sabes que sí, Marsh-le dio un codazo, sonriente-. Necesitarás ayuda para aquello, y además, oí que las chicas en Yale están muy buenas...

-Las chicas en Yale no son tan estúpidas como las putas con las que follas, Kenneth.

-¡Será más divertido, entonces!-repuso con expresión pervertida.

-No tienes remedio, Kenny-suspiró el pelinegro-. Me muero porque pase la semana-deseó, observando el cielo.


Kyle dejó sus cosas en el nuevo cuarto que tenía asignado. Era regular y su compañero era bastante agradable, su nombre era Leopold Stotch, pero estaba acostumbrado a que le digan 'Butters'.

Butters le indicó que el mismísimo Decano de la Facultad de Derecho de Yale, Craig Tucker, solicitaba su presencia en su oficina. Kyle le pidió, algo avergonzado, que le dijera dónde quedaba. Butters asintió y le guió.

La oficina del decano era imponente incluso desde el exterior. Kyle no pudo evitar sentirse como una hormiga en un gran parque. Vulnerable. Craig, por lo que le había comentado Butters, era el decano más joven que Yale había tenido en toda su historia. Broflovski se sintió impresionado y cada vez más ansioso de verlo.

Butters tocó la puerta con los nudillos.

-Pase-se oyó una voz nasal desde adentro.

-Hazlo, Kyle. ¡Suerte!-se despidió el rubio, dejándole solo. El pelirrojo entró lentamente al lugar, tragando saliva.

Frente a él se hallaba a un hombre joven, tal y como había dicho Butters.

Increíblemente parecido a Stan.

Y de repente, ya tenía ganas de llorar de nuevo. Lo último que quería era que el decano lo viera en ese estado, por lo que aguantó el impulso.

Tucker le observó con sus ojos azules durante un buen rato.

-Siéntate, Kyle Broflovski-ordenó, monótono. El bermejo obedeció tímidamente, sentándose en el sillón de cuero negro que había frente al escritorio.

Craig se levantó del suyo, respectivamente.

-Quiero que sepas que nos da el gusto de recibir a un estudiante con tus referencias y habilidades-decía mientras se dirigía a la puerta, y disimuladamente le ponía seguro. Kyle no lo notó, estaba demasiado ensimismado como para voltearse a ver. No dejaba de pensar en Stan, no quería, pero era inevitable teniendo a alguien casi idéntico físicamente. Y asimismo, se sentía muy vulnerado por la presencia dominante de Craig, el cual seguía hablando.

Se podría decir de que estaba temblando furiosamente, sin siquiera fijarse. Tenía tantos sentimientos guardados, que por conveniencia mantenía así.

Y una leve caricia en el cuello lo sacó de aquellos pensamientos.

-¡Uh!-exclamó, girándose y notando a Craig, el cual sonreía.

-Te ves adorable, tiemblas igual que él-murmuró el azabache, rozando sus labios con el oído del judío. Éste se removió y por reflejo, se levantó del asiento. Estaba completamente desconcertado. ¿Qué acababa de ocurrirle?

-¡Decano Tucker!-replicó, con las mejillas fuertemente sonrojadas y el ceño fruncido, haciendo que sus ojos verdes destaquen-. ¡¿Qué hace?-chilló, retrocediendo.

Craig depositó su dedo índice en los labios del chico, exhortándole a que haga silencio.

-Te hago una propuesta, Ky-le dijo, acercándose-. Si llegas a tener problemas con alguna asignatura... aquí estoy yo.

Ni bien terminó de decir eso, arrinconó al más pequeño contra la pared, y La espalda de Kyle se deslizó por ella hasta que ambos terminaron en el suelo. Kyle hiperventilaba, estaba aterrado por lo que aquel sujeto fuera a hacerle. Recordó muy a su pesar de que nunca lo había hecho con Stan...

"Tal vez por eso él me engañó con Wendy", pensó, mientras traicioneras lágrimas se deslizaban por sus mejillas, y Craig hacía un recorrido con su lengua por su níveo cuello, esparciendo besos pequeños y mordidas.

Kyle cerró los ojos, intentando con toda la fuerza posible (que no era mucha), alejar a Tucker. No le era cómodo, era algo brusco. Pero le gustaba, eso no podía negarlo. Le gustaba más si se imaginaba de que Craig era Stan, y para sus ojos eso no era gran esfuerzo.

Las expertas manos de Tucker detuvieron sus caricias, y su boca dejó de ofrecer besos y mordidas. El decano se levantó del suelo, sonriente y jadeante. Ayudó al pelirrojo a ponerse en pie, y se agachó para darle un beso en los labios que lo dejó ruborizado a la máxima potencia. Aquel chico le recordaba a alguien en cierta manera... era tímido, inocente e indefenso, similar a Tweek. Un poco más bajito, tal vez. Kyle apenas le llegaba a los hombros, si es que se ponía en puntillas.

-Si tienes problemas en alguna asignatura, me darás lo que te acabo de proporcionar y yo te otorgaré una buena calificación-besó el lóbulo de su oreja, provocándole un estremecimiento. Broflovski asintió aún algo mareado por las repentinas sensaciones.

Le ordenó que se fuera y que no le dijera nada a nadie, tenía una reputación que preservar, y algo que nadie sabía era que en el fondo era pervertido. Algo que tampoco nadie sabía era que antes de Kyle, estaba enamorado de un chico llamado Tweek Tweak.

Sí, tal vez había encontrado un alivio. Un gran alivio en el pelirrojo.


Pese a que no hacía calor, Broflovski se vio obligado a usar una bufanda para cubrir los múltiples chupetones en su cuello. Si alguien preguntaba, respondía que se sentía enfermo, y la mayor parte lo dejaban en paz. De vez en cuando se los revisaba para comprobar si habían dejado de doler o si habían desaparecido.

No podía negar de que aquello le había gustado. Pero se sentía culpable. Por Stan.

-Aún lo amo-murmuró, mientras se miraba al espejo del baño con cansancio.

Pero, Stan no le amaba. Amaba a Wendy, de eso estaba convencido.

Tal vez el decano Tucker sí le pueda amar.

Tal vez lograría ovidar a Marsh. Sería difícil, pero...

Sería lo mejor.

¿Cierto?

Aquí termina el capítulo, gracias por llegar hasta el final, psé, antes de que me fusilen con preguntas, vengo a anunciar que las parejas definitivas serán: Style, creek y bunny. ¡Así que no jodan! XD

Oh, y lamento si el capítulo terminó siendo una mierda, estoy más enfocada en las otras historias. Y para que Yale no me demande: Los personajes y situaciones en este fic no tienen nada que ver con la realidad y cualquier parecido sería pura coincidencia XD

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