-gracias por la ayuda Vargas, lo encontré

-es bueno oír eso-hablo una voz mas profunda que la del italiano

Arthur frunció el ceño confundido al escuchar aquella voz que no se le hacia para nada familiar

-¿Con quien hablo?-preguntó observando a su alrededor, un poco nervioso

-no puedo decirte eso, es un secreto, nos vemos Arthur-colgó la llamada

Despegó el teléfono de su oreja mirando el número de la persona que recientemente lo había llamado, tecleo los botones para buscar alguna coincidencia con el número pero no tenia ninguna, luego reviso a sus contactos, todos ellos habían desaparecido de su lista, dio un suspiro fastidiado y devolvió la llamada al sujeto

-¿que pasa?

-soy el dueño del teléfono que encontraste

-ya lo se, guarde tu numero en cuanto lo cogí

-… todos mis contactos desaparecieron

-si, los borré todos-el rubio iba a alegar por tal acto pero el de la otra línea lo interrumpió-no te vayas a molestar por algo así, te llamaran cuando se quieran comunicar contigo

-¡no tenias porque hacer eso!, además ¿nos conocemos?

-no del todo-se rió suavemente

-¿no del todo? Estás loco-finalizo la llamada, le dio el último vistazo al celular antes de guardarlo de mala manera en el bolsillo, camino a donde dejo sus cosas volteándose por ultima vez por si vía a alguien, todo estaba vacío por lo que recogió el bolso y se fue para su casa


Arthur se encontraba en la sala de estar, sentado en el suelo y haciendo los deberes sobre la mesita que estaba en el centro mientras bebía un poco de te verde junto a uno de sus hermanos mayores, Bryan, que veía un concurso japonés en la televisión a la vez que habría un paquete de papitas y le ofrecía un poco

-si que son juegos extraños-mencionó otro de los hermanos, Alan, quitándole las papas y sentándose en el sillón detrás de Bryan, que rodaba por el suelo muerto de risa, al principio no entendía de lo que se reía su gemelo, de a poco presto mas atención al programa, acercándose a la pantalla del televisor al punto de sentarse en el suelo junto a los otros dos, el menor de los tres presentes en vez de estar enfocado en sus estudios, o en el mismo programa, se entretenía mas en ver a los gemelos llorando de la risa mientras rodaban como locos, eso le hacia mucha gracia y hasta le hacia soltar unas cuantas risas

-jajajaja! Ar-Arthur…-trataba de respirar uno de los chicos que se encontraba en el suelo-tele jaja… teléfono…

-¿eh? –colocó su portaminas en la mesa y tomo el móvil, miro quien lo llamaba pero no lo reconocía, se removió el cabello y contesto

-¿diga? –cubrió el oído contrario para poder escuchar mejor, pero las risas de sus hermanos se lo impedía por lo que se levanto poniéndose las pantuflas y yendo hablar a otro lado

-hola-saludo la otra voz, que aparentemente estaba comiendo

-¿quien es?-camino a la cocina para ir a buscar una paleta congelada, el mayor y mas alto de los hermanos iba caminando en dirección contraria, le ahorro el trabajo de ir a buscar el helado ya que en cuanto puso un pie en la cocina le metió la paleta en la boca y siguió caminando hasta subir las escaleras. Arthur se saco rápidamente el helado de la boca poniendo una cara de dolor, sus dientes eran sensibles al frío

-¡¿Cómo que quien es bastardo? ¡Soy Lovino maldición!-gritó colérico

-¡ah! tranquilo, no reconocí tu numero- se sentó a la mesa de la cocina al frente de Glen, que leía el periódico reacomodando sus gafas de lectura

-¿Por qué no lo reconociste?

-no te tengo en mi lista de contactos-se metió la paleta a la boca

-¡me borraste! ¡Serás cabrón Kirkland!-gritó a todo pulmón

-¡no te borré!, cuando encontré mi teléfono todos mis contactos habían sido eliminados- y así le contó lo ocurrido en la escuela luego de que se fue. Paso un largo rato conversando con su amigo italiano, el helado había dejado de existir hace ya varios minutos y ahora charlaba con Glen, el medico de la familia

-debes ser mas cuidadoso-le dijo respecto a lo que había escuchado de la conversación de su hermano, se levanto para hacer la cena remangándose para ir a lavar la verduras

-lo se -apoyó su cabeza en ambas manos, y cerró los ojos cansado, sintió a su hermano bajar por la escalera vestido con su uniforme policial-vas al trabajo Ian?

-Scott para ti microbio-arregló su corbata y dejo el gorro del uniforme en la cabeza de Arthur, se dirigió al refrigerador sacando una lata de cerveza

-no puedes beber si vas al trabajo-reclamo poniéndose de pie para quitarle la cerveza, cosa totalmente inútil por ser mas bajo que el pelirrojo

-soy jefe de policía enano, hago lo que se me antoja- se inclino quedando sus rostros a pocos centímetros de distancia pegándole con su dedo enguantado en la frente-ahora si me disculpas, me voy, y por castigo me haces el almuerzo mañana, y pobre de ti que no lo hagas por que te encadeno en el sótano-alzo su ceja esperando una respuesta de parte del rubio. Arthur hizo unas muecas de querer protestar pero prefirió morderse la lengua

-hai…-respondió vencido

-perfecto, adiós-dicho y hecho tomo su gorra y se marchó de la casa. Glen sacudió su cabeza de un lado a otro, destapando la olla y revolviendo el contenido

-ve por el parcito de la sala-ordenó

-claro-no se movió ni un paso y pegó un grito- ¡Bryan, Alan la cena estará lista!-los otros respondieron con otro grito, dejando a Glen con la pregunta "¿Qué parte de ve por ellos no entendió Arthur?"

La hora de la cena transcurrió tranquila, decidieron comer en la sala para poder ver la televisión y reírse un rato, después de acabar su comida cada quien se fue a su habitación, Arthur fue al baño para asearse y meterse a la cama, no le costó nada quedarse dormido pero sus sueños fueron interrumpidos por el vibrar de su celular, le costó un poco encontrarlo arriba del mueble pero finalmente contesto

-moshi moshi…-dijo adormilado cerrando los ojos sobre su almohada

-hola, soy yo-contestó, se acomodó mejor sobre su cama prestando mas atención a la llamada y a la persona que se atrevía a llamarlo a esa hora

-¿Qué quieres?-estiró su mano para alcanzar el reloj que marcaba las 3:43 de la madrugada

-tu voz somnolienta es muy bonita

-no digas tonterías-contestó algo alterado colocando el reloj en su lugar

-¿te has aprendido mi numero?

-ni siquiera lo tengo-cortó la llamada volviéndose a dormir


Ya había amanecido y casi no había movimiento en la casa de los Kirkland, a excepción de Glen que se arreglaba para ir a trabajar, cuando estuvo arreglado se fue a cada una de las habitaciones de sus hermanos para que se levantaran, les dejo el desayuno listo y luego se marchó

Alan se afirmo del borde de su cama y dio una vuelta bajando del camarote, removió a su hermano para que se levantara, pero no le hacia caso y solo se cubría mas con las sabanas haciéndole enojar y provocando una guerra de almohada. Por otro lado Arthur ya se encontraba desayunando, desde el primer piso escuchaba la pelea de los gemelos, algo le decía que comerían el desayuno frío. Recogió sus platos y se puso a lavarlos de inmediato para aprovechar de hacer el almuerzo temprano, el arroz ya estaba listo porque Glen lo había preparado para el desayuno, buscó el delantal que utilizaba su hermano y como era de esperarlo no lo encontró así que saco el de repuesto, uno de color muy masculino a su parecer, sarcásticamente hablando, rosado y con estampado de frutillas, Scott lo había comprado para humillarlo de eso estaba seguro, dejo ese tema a un lado y comenzó a preparar el almuerzo de Ian, decidió preparar un bento para él así que sacó la caja que llevaba para la escuela, empezó a moldear el arroz de forma triangular

-listo, haré salchipulpos-se dirigió al refrigerador sacando la botella de aceite y las salchichas congeladas, las lavó con agua tibia para ablandarlas y poder cortarlas en forma de pulpos, se agachó sacando una sartén en donde echó el aceite. Movía de un lado a otro el sartén para expandir el líquido que ya empezaba a burbujear, con los palillos fue introduciendo con cuidado los pulpitos para que se frieran-ahora… pondré vegetales

- tu teléfono esta sonando-Alan extendió su mano para entregárselo y se fue a comer

Arthur observo el número y contesto-¿puedes dejar de llamarme?

-¿Por qué dices eso? ¿Acaso no somos amigos?

-ni siquiera se quien eres, dime tu nombre

-mi nombre es…-Arthur apretó los labios nervioso-mi nombre es muy lindo-empezó a reír

-no molestes-le corto y arrojó el teléfono a la mesa, sintió un olor a quemado y saco lo mas deprisa que pudo sus ahora carbonizados salchipulpos


Los días fueron pasando uno a uno y el chico misterioso seguía llamando a Arthur, por cortesía le contestaba y terminaban hablando por horas

-¿Qué es lo que más te gusta?-preguntó

-me gusta… -pensó- me gusta mucho tomar el te y comer scones -respondió acomodándose en el sillón

-¿scones? ¿Qué es eso?

-son panecillos con forma redonda, son muy populares en el reino unido-apagó la tele con el control y subió las escaleras para dirigirse al baño

-¿Reino unido? ¿Tu eres de por halla?

-si-asintió mientras se iba desvistiendo

-¿en serio? No se nota para nada, no tienes acento

-es porque viví muy poco tiempo ahí, me crié en Japón así que hablo más japonés que inglés

-¡oh, eso es muy interesante! ¿Vives con algún familiar?

-hai, mis cuatro hermanos mayores, dos trabajan y los otros van a la escuela conmigo-dijo mientras se metía a las tibias aguas de la tina

-jajaja, eres el mas pequeño, Eres tan lindo~-Arthur guardo silencio sorprendido-hey, lo siento, ¿te molestaste?

-no, solo me llego de sorpresa-se acomodó mejor haciendo algo de ruido por el movimiento del agua

-¿Qué estas haciendo? Hay mucho ruido

-estoy en la tina, oye porque no te describes un poco físicamente

-bueno, soy alto, tengo lindos y geniales ojos, lindo y geniales cabellos, linda y genial cara…

-tienes el ego muy alto, bueno te llamo cuando termine

-ok, no te demores mucho, cuidado con el jabón

Risas- esta bien, adiós

Salió lentamente del agua envolviéndose con la toalla, cuando estuvo ya seco Arthur se colocó el pijama y se sentó en el suelo, marco el teléfono del chico y lo afirmo con el hombro esperando que le contestara

-pensé que ya no me llamabas, iba hacerlo yo

-eres muy impaciente, ¿me dirás quien eres ahora?

-es un secreto, ¿no te lo dije?

-pero quiero saber quien eres, además tu sabes quien soy y eso no es justo-abrieron la puerta de su habitación y Scott se asomó con un cigarro en la boca

-renacuajo, duérmete que es tarde

- ya voy-espero que Arthur se pusiera de pie antes de cerrar la puerta, vio el reloj para saber la hora y en efecto, ya era tarde

-¿tu hermano?-preguntó curioso

-si, quiere que me duerma-le dijo sentándose en la cama, cubriendo sus piernas con las sabanas

-ya veo-sonó decepcionado- te llamo después

- primero dime quien eres para conocerte, luego cuelgas-se acostó cubriendo todo su cuerpo

-así que me quieres conocer

-podría ser, ¿algún problema?-el otro no respondió-hey, ¿estas ahí?

-levántate rápido y mira el cielo

-¿Qué?Obedeció la orden caminando a la ventana y abriendo las cortinas-es de día-exclamo sorprendido

-jaja si, ¿que ves?

-etto… -movió su cabeza de un lado a otro buscando alguna cosa- ¡oh! Una parvada de aves amarillas

-tómales una foto, será un recuerdo de nosotros

-vale, colgaré-apretó el botón de finalizar llamada, alzando el teléfono para sacarles una foto a aquellas aves

En algún otro lugar, un muchacho diferente, también saco la misma foto, pero de diferente perspectiva


Unos cuantos días después

-no me contestaste el celular en todo el día-habló quejándose

-lo siento, mis hermanos me llevaron a comer fuera para celebrar mi cumpleaños, y olvide llevar el teléfono

-¿es tu cumpleaños? No me dijiste nada de eso, te cantaré un poco-se aclaró la garganta- Zum Geburtstag viel Glück, zum Geburtstag viel Glück, zum Geburtstag lieber Arthur, zum Geburtstag viel Glück

-¿Qué fue eso?-preguntó divertido-cantas fatal

-jajaja, es alemán, en mi país no acostumbramos cantar eso en nuestro idioma, siempre es en inglés pero quería darte algo diferente

-muchas gracias-menciono algo avergonzado

-juntémonos mañana en la azotea, quiero… quiero felicitarte por tu cumpleaños en persona

-…


-¡se verán hoy!-gritó alarmado Lovino- ya era hora, meses hablando y ni siquiera su nombre te sabes, que idiota

-no quiero ir, me da mucha vergüenza… -dijo el rubio mientras era llevado al baño por su par de amigos

-no vengas con esa cabrón, que vas a ir de todas formas

-Lovino-san tiene razón, has esperado mucho por esto ¿no? –comentó Kiku

-si pero…-frunció el ceño

-podrías arreglarte un poco-Kiku mojó sus manos y comenzó a peinar los cabellos rubios de su amigo-listo

-ahora anda, cuéntanos que pasa, si no te hago la vida imposible-animo el italiano tirándole una patada en la espalda

Arthur subió las escaleras lo mas lento que pudo, el corazón le latía muy rápido por los nervios, estaba que corría en dirección contraria para no llegar a su destino, pero no lo hacia porque quería conocer a la persona con la que hablaba tanto tiempo, era muy simpático con el, a pesar que lo llamaba todos los días y a cada rato. Dejó de ser tan tortuguita y apresuro el paso, abrió la puerta de la azotea lentamente por si veía a alguien pero al parecer aun no llegaba

Suspiro aliviado acercándose a la reja, colocó ambas manos en ellas y vio hacia abajo, todo se veía tan pequeño, su ahora húmedo y peinado cabello era removido por el viento de manera lenta, sin percatarse que un chico mas alto que el se aproximaba silenciosamente


dejare a seychelles como ex, no se que nombre ponerle así que le diré Sey solamente... ah si, no estoy seguro de como se escriba feliz cumpleaños en alemán, salían varias maneras y haya lo cantan en ingles según lo que leí por lo que eso :P

(e 3=)/ ya~