Hola gente bonita aquí esta el segundo capitulo, si si tarde pero es que mi novia estaba ocupada y luego fui a visitarla y bueno nos agarramos el tiempo para nosotras. No se como esta este capitulo siento que pude hacer más pero eso queda en manos del lector, gracias a todas a esas personas que se tomaron el tiempo de dejarme un lindo y alentador reviews a esas personas les tira flores jajajaja, también a sus me gustas y favoritos.

Debo aclarar yo voy escribiendo a medida de la aceptación de cada capitulo XD

Creo que quedo largo no? bueno ya que.

sin más que decir los dejo con el capitulo.


-Korra-

- ¿Qué fue lo que dijo Asami? – se preguntaba repetidamente la morena, ella simplemente la había dejado ahí con la palabra en la boca.-Korra-

Todavía recuerdo cuando tome la decisión de irme al polo sur –tal vez si voy al lugar donde nací y crecí pueda ayudarme- pensaba ella.

A nadie le había gustado mi decisión pero a pesar de todo, la respetaron.

-¿Korra, estás segura de irte? – le pregunto Tenzin al conocer esta decisión.

- Si, ya lo pensé y lo haré – dijo sin emoción alguna, postrada en la silla de ruedas que mentalmente maldecía.

- Recuerda que puedes regresar cuando quieras – Tenzin le propinó un abrazo.

Asami, por su parte, mantenía una expresión que parecía que en cualquier momento lloraría o ese era el pensamiento de Korra.

Su preocupación… últimamente, siento que es mayor su interés en mi – pensaba mientras observaba e intentaba analizar su expresión tan apesadumbrada, viéndose detenida por una línea de pensamiento que simplemente le recordaba que era su mejor amiga.

- Recuerda que estaré aquí para ti, siempre lo estaré Korra – la abrazo y cerca de su oído le susurró un te quiero suavemente.

- Yo también Asami, eres la mejor amiga que jamás tendré - respondió.

Tras escuchar eso, vi como su rostro de descolocó con mis palabras ¿dolor? ¿Odio? ¿Resentimiento? no lo se, era un poco confuso pero eso me parecía que demostraba.

- Le escribiré cada día a mi mejor amiga - y se apartó, ya era momento de partir.

Sentí que esto último lo dijo entre dientes y con pequeño toque de odio, aunque luego aparté esos pensamientos ya que, seguro estoy malinterpretando sus emociones.

Al cabo de un tiempo, caí en cuenta que no me estaba recuperando tan rápido como pensé. Me encontré en ciento punto de mi "recuperación" recordando las palabras de Katara.

- Para sanar nuestras heridas, tenemos que reconocer nuestro pasado, enfrentarlo y superarlo. Y parte de ti no quiere reconocer ese hecho. – salio de la habitación dejándome sola unas cuantas lagrimas calleron.

Ya en unos meses podía caminar, pero no regresaría a Ciudad República NO todavía.

Le mentí a mis padres diciéndole que lo haría. Me perdí y por eso quería reencontrarme conmigo misma, pero antes de todo eso le escribí a Asami una parte de mi la necesitaba, quería verla y poder hablar con ella, así que le escribí antes de desaparecer.

Luego de eso encontré a Toph (vieja amargada) me trajo de vuelta y gracias a ella pude extraer el veneno que todavía quedaba en mi cuerpo.

Jinora, Ikki y Meelo fueron los que me encontraron y trajeron de vuelta a Ciudad República, no sin antes de darme cuenta del poder que Kuvira había ejercido en el mundo en mi ausencia era una dictadora en potencia y si, perdí contra ella… todavía no me recuperaba totalmente.

-…..-

La vería después de tres largos años volvería a ver su sonrisa su voz tan femenina la manera en que mueve los labios para dirigirse a mi, me pregunto como sera cuando... -en que mierda piensas Korra- se regaño mentalmente.

¿En que momento la empecé a ver con otros ojos y con ese sin fin de emociones que son invencibles pero que paulatinamente terminas aceptándolas? Hay cosas que por más que las pienses no llegas a nada, esta era una de ellas solo pasó, y ella me gustaba no lo podía negar más.

La vi sentada leyendo una revista en la recepción donde habíamos acordados vernos; como siempre se veía preciosa, más madura y más hermosa si es que eso era posible.

- Asami… hola- dije con algo de vergüenza y por alguna razón odié eso.

- ¡Korra, te extrañé! - me abrazó instantáneamente y sentí su olor, ese olor que tanto me gustaba, me encantaba, era su olor natural así que correspondí abrazándola fuerte mientras me deleitaba en su delicioso aroma natural.

- Un insignificante pero importante detalle, era mas alta que yo, siempre lo había sido pero ahora estaba más alta que antes y solo pude reprimirme mentalmente pensando queme había quedado pasmada, no creceré nunca y seré recordada como la diminuta avatar Korra… ok exageraba un poco pero era algo realmente molesto.

- Tu cabello… lo cortaste- dijo Asami con una sonrisa al notar mi repentino cambio de cabello.

- Si, una larga historia – respondí recordando rápidamente lo que me había llevado a esto.

- Bueno, te queda muy bien, ya habrá tiempo para contar eso - vociferó la ingeniera con una sonrisa.

Nos encontramos con Mako con el cual no sentía nada por el más que una simple amistad pero me alegraba poder verlo también otra vez.

- Korra ¿qué haces tan pensativa? – había llegado Tenzin sin que me diera cuenta.

- Pensando mejor dicho recordando todo desde que me fui y estuve perdida - hablé con tranquilidad y él se sentó a mi lado.

- ¿Qué haremos con Kuvira? solo faltan dos días para que llegue - decía con preocupación en su voz.

- Honestamente, estoy asustada Tenzin que pasa sino puedo y si... – me interrumpió repentinamente

- Korra eres el avatar podrás con ella confío en ti – tocó mi hombro al momento que terminó de decir esto-

- Ok voy a meditar, tal vez eso me ayude - le dije con una sonrisa tras oír sus palabras.

- Bien hazlo, te dejare sola - se levantó y se fue.

Me acomodé y entré.

- ¿Qué se supone que haré aquí? ¿En qué me ayudará? peleaba y decía a la nada.

- Wow el monólogo de una loca - escucho una voz que sonaba conocida.

- ¿A quién demonios le dices loca amigo? - me volteé y, lo admito, mi cara no denotaba mucha cordura.

- ¡Avatar, nos volvemos a encontrar! - Dijo él con una sonrisa luego de soltar una carcajada.

- ¿Iroh, eres tú? - Dije en un hilo de voz, a pesar que nunca lo había visto lo conocía.

- Punto para la loca del monólogo - volvió a decir él mientras mi rostro se convirtió en uno de notable molestia.

- JA – JA – JA – reía y aplaudía falsamente ante sus palabras.

- ¿Qué te trae por aquí avatar? - cuestionó el vejestorio.

- Estoy en problemas, estoy confundida no se que hacer - solté rápidamente esas palabras.

- Hey calma, ven tomemos algo de té - dijo y empezamos a caminar. Nos encontrábamos en una mesa compartiendo un té cuando soltó de repente.- ¿Qué es lo que te preocupa y lo que te tiene mal? – preguntó el con una tranquilidad contagiosa.

- Kuvira ella...- no me dejó terminar pues me interrumpió.

- No Korra, preguntaré de nuevo ¿qué es lo que te preocupa y lo que te tiene mal? - volvió a decir con tranquilidad en lo que se llevaba la taza de té a la boca.

- ¿Ah? ¡Eso trato de decirte Iroh! – respondí con voz que denotaba molestia.

- Korra, ¿qué es lo que hay en tu corazón, quién está allí? – preguntó Iroh.

- Creo que vine con la persona equivocada - dije tras sus palabras confusas que no me llevaban a nada y él simplemente rió.

- No, para poder hacer algo grande tenemos que sincerarnos con nosotros mismos Avatar Korra – se levantó, caminó y se detuvo frente a mi, luego colocó un dedo en mi frente - ¿Qué piensas? ¿Quien es la persona que constantemente esta en este sitio? Y lo refleja aquí – terminó la frase cambiando su dedo de mi frente hacia donde esta mi corazón.

- La verdad no entiendo tus preguntas Iroh la veje te está pasando factura – ya estaba molesta, no, más que eso, estaba frustrada.

- Nuestros sentimientos son un sin fin de emociones, son invencibles, son parte de nuestra vida y de crecer como personas, no importa a quien están dirigidos, hay que aceptarlos no importa el peso que conlleve, es mejor decirlos que callarlos y arrepentirnos… tal vez pase, tal vez no, pero fuiste sincera con ellos – mientras decía todo eso, mi mente solo visualizaba cosas de mi pasado con Asami.

Y pensé:

Ella siempre estuvo ahí para mi apoyándome y alentándome incondicionalmente.

- El amor es un sentimiento difícil de ocultar, es igual que el miedo se refleja en nuestros actos - culminó con esto.

- No se puede ¿ok? Soy una chica y ella es una chica también ¿cómo se supone que nos miraran? ¿Qué pensarán de nosotras? Las personas pueden ser muy crueles cuando no encajas socialmente - dije con desespero y algunas lágrimas asomándose y el viejo Iroh sonrió tiernamente.

- Las personas tienen temor y juzgan sin detenerse a pensar en las consecuencias y terminan hiriendo pero el amor viene en diferentes direcciones formas y colores y consume a aquellos que están dispuesto a aceptarlo y reconocerlo querida Korra – hablaba al tiempo que me abrazaba.

- Tengo miedo de su reacción al decirle, tengo miedo de las miradas de las demás personas, soy fuerte pero es doloroso cuando te juzgan sin motivo – solté esto sin poder retener más mis lágrimas y solo lloraba.

- Eres el avatar lo aceptarán, digan lo que digan, tú alma es irrompible – culminó separándose de mi y limpiándome las lágrimas.

- Gracias Iroh, eres un buen amigo - le dije con sinceridad.

- Ven a verme con tú chica, tomaremos té y jugaremos pai sho - se desvaneció con una sonrisa dejándome sonrojada tras oír la frase "tú chica"

-….-

- Pensé que meditarías toda tu vida Korra - habló Asami tranquilamente.

- ¿Ah? – del susto Korra usó su tierra control y alejó a Asami…si, ahí se encontraba la linda y hermosa Asami toda mojada y boca abajo pues Korra la había lanzado a una fuente.

- Asami lo siento, yo no me esperaba eso - hablaba rápidamente la morena notando lo que había hecho.

- ¡Korra, demonios! ¿qué sucede contigo? – estaba hecha un infierno se levanto de un rápido movimiento y la señalo - ¿No puedes reaccionar como una persona normal? – le gritaba Asami.

- Es tu culpa señorita salida de la nada como un espiritu – le respondió mediante gritos también.

- Ah es que se me olvidaba, tú eres todo menos normal - decía aquello levantando los hombros "será todo lo anormal que quieras pero admite que eso fue lo que te gustó"hablaba su voz interior, haciendo que se sonrojara ante ese pensamiento - ¡CÁLLATE! – gritó

- No me calles Asami ¿qué te pasa? - le dijo ya molesta Korra ante su inesperado grito.

- ¡No es contigo! – le gritó la no-maestra.

- ¿No es conmigo? ¡no hay nadie más aquí!... luego dices que yo soy la loca - sentencio el Avatar. Asami estaba tratando de salir del agua y un mal movimiento resbaló hacia atrás - ¡Asami, cuidado! – gritó la morena.

Por instinto la ingeniera tratando de agarrarse de lo primero que estuviera a su alcance, para suerte de ella y mala suerte de la otra fue Korra. Ahí estaban, tiradas en el agua, Korra encima de Asami, esta última podía sentir los huesos de la cadera y los senos de la chica de ojos azules junto a los suyos, cosa que no pasó desapercibida y se volvió una química sin control en todo su cuerpo.

- Lo siento Asami no fue... Espera es tú culpa, me agarraste - decía Korra al tiempo que se sostenía con el ante brazo y ejercía más presión en las caderas, la chica de ojos verdes ya no estaba pensando nada ni prestando atención a lo que decía.

- Korra… ¿te puedes levantar? – fue lo único que dijo mientras un enorme sonrojo cubría su piel.

- Ah… claro, disculpa – se levantó y le ofreció la mano para ayudarla.

- ¿Ahora qué?

- ¿El qué? – preguntó con una ceja levantada la morena.

- No tengo ropa Korra - respondió con molestia la otra chica.

-Soy una maestra agua podría secarla solo con un movimiento... pero no! No lo haría esta es una oportunidad única para contemplarla y basta - hay esta ella peleando internamente.

- No hay problema, yo te puedo prestar algo de la mía - dijo feliz la chica de ojos azules.

- Bien... - dijo no muy convencida la chica de tez blanca y la siguió.

- Quítate esa ropa o podrías enfermar Asami - habló mientra buscaba algo que le quedara bien.

Eso era una tarea difícil, Asami siempre vestía de forma femenina con cierto toque de elegancia y sentido de la moda, por el contrario, Korra… ella era un desastre, un estilo simple y desprolijo, casi como un hombre, se vestía con lo primero que encontrara y listo, solo bastaba con ver ropa y era suficiente para ella.

- ¿Quieres que me cambie de ropa aquí contigo? – cuestionó sonrojada la chica de labios rojos.

- Ay por favor Asami, eres una chica y yo también, tengo lo mismo que tú… bueno, no es las mismas proporciones- dijo esto último en un susurro dirigido más para ella misma que para su acompañante.

Y es que la morena decía todo eso como si estuviera dando la hora, mientras que Asami pensaba que Korra estaba muy tranquila y se mantenía en una zona de confort diciendo todo aquello sin tener la mínima sospecha de que la realidad era otra, Korra estaba jodidamente nerviosa y le temblaban las manos.

- Bueno, tienes razón – y diciendo esto empezó a desvestirse, instintivamente la morena volteó y la vio sin nada en la parte superior de su cuerpo.

Su espalda era completamente blanca como las nubes que a ella tanto le gustaba observar, con diminutas pero lindas manchitas chocolates… pecas, Asami tenía pecas en su espalda y eran muy hermosas, continuó recorriendo con sus ojos su espalda y en la parte inferior de esta, vislumbró algo un poco extraño, una pequeña mancha azul ¿un lunar azul? Era a primera vez que lo veía o que veía un lunar azul… pensó rápidamente que no quería que fuera la última vez que pudiera verlo.

- Esto –se acercó y tocó la manchita azul- esto es muy lindo y raro ¿lo sabias? – dijo esto completamente fuera de si, ya que camino hacia la ingeniera sin percatarse de ello.

- … - No había sentido caminar a Korra hasta que la tocó - ¿Korra, qué haces? – dio un respingón cuando sintió la mano fría en la parte baja de su espalda.

- Tus pecas, tu lunar azul… son hermosos – concluyó la morena.

- Ah eso… ¿Crees eso? - rió nerviosa al momento que se volteaba.

- Si, de hecho, toda tú lo eres – dijo al tiempo que la miraba completamente, en esos momentos lo único que cubría a Asami era su ropa interior inferior.

- ¿Qué dices? – se sintió acorralada contra la pared mientras Korra se acercaba.

- Me gustas Asami, pero me gustas más que como una simple amiga, quiero tener todo de ti, sentir todo de ti… ¿puedes entender eso? - soltó todo muy despacio la morena mirando a Asami fijamente.

No la dejo hablar o formular alguna palabra, la pego contra la pared y la besó.


Hasta aquí el capitulo II aja a que me quieren matar y me odian a que si jajajajaja se que si porque también soy un lector ¬¬ y se que es el sufrimiento. Entonces que merezco amor, muerte, odio, una ceveza uff siii eso por favor, lo que me quieran decir un hermoso y jodido reviews

Moët cambio y fuera