Disclaimer: Personajes creados por J.K Rowling.
La Nota Anónima
A la mañana siguiente, desperté con un rayo de sol en la cara, era sábado y no tenia nada que hacer, pero como ya era costumbre, me levantaba temprano para ir a desayunar y preguntar a mis amigos que haríamos hoy. Me levante, me bañe y me vestí, baje las escaleras que se dirigían a la sala común de Gryffindor y pase por esta que estaba completamente vacía, seguramente todos estaban aun dormidos, así que decidí sentarme en el sillón que estaba frente a la chimenea y comencé a esperar a que alguien bajara, no quería ir a desayunar sola.
-Buenos días, Hermione- por fin alguien bajaba, claro que no seria ninguno de mis dos mejores amigos, era Ginny, que también estaba acostumbrada a madrugar.
-Hola Ginny- dije sonriendo a mi amiga -¿Vamos a desayunar?- mis pobres tripas ya me estaban rugiendo.
-¡Claro que si!, vamos- me levante del sillón y seguí a mi amiga hasta llegar al gran comedor, ya habían varios alumnos ahí, nos dirigimos a la mesa de Gryffindor y tomamos asiento. Cuando estábamos apunto de terminar nuestro desayuno y de explotar, llegaron Harry y Ron, aun adormilados.
-Buenos días- dijo Ron en un bostezo. Ginny y yo solo sonreímos al ver lo despeinados que estaban.
-Hola chicas- dijo Harry después de darse un buen estirón, Ginny solo se sonrojo al ver al moreno sentarse a un lado de ella.
-Hola Harry- dije apartando mi plato para ya no comer más. -¿Qué haremos hoy?- dije tratando de romper el silencio que de un de repente se apodero de nosotros.
-Pues, hoy tenemos practica de Quidditch, ¿que te parece si vas a vernos, Hermione?- una de las otras razones por las que debería conseguirme mas amigos.
-Me parece bien, iré a buscar un libro a mi habitación y los espero en el estadio- me levante de mi lugar y camine hacia la puerta…
-Te esperare allá…- era la voz de Ron, me voltee para sonreírle, pero el ya estaba viendo su plato con su cara y sus orejas tan rojas como su cabello. Seguí caminando viendo al piso con las mejillas sonrojadas por lo que había dicho Ron, que nunca había dicho algo parecido hacia mí…
¡PUM! Se escucho por todo el gran comedor.
Sin haberme fijado, choque contra un muro y caí sentada al piso.
-¡Fíjate por donde vas, Granger!- sorprendida al escuchar una voz, voltee hacia arriba, y me di cuenta que con lo que había chocado no era un muro, era Malfoy que en ese momento me miraba con cara de disgusto por haber chocado con el, ¿cómo era posible que fuera tan duro?, hasta lo había confundido con un muro, y me dolió chocar con el, quien iba a pensar que...-¿Qué no te vas a levantar?- el rubio me interrumpió lo que estaba pensando.
-Ehh…si, perdón, perdón Malfoy- ¡¿Perdón?!, valla que el golpe si fue fuerte Hermione.
-¿Perdón?, ¿estas bien Granger?- ¡iuk!, no podía soportar tanta amabilidad hacia la sangre sucia.
-No… quise decir… ¿por qué no te fijas, Malfoy?- seguía tirada en el suelo, viendo a Malfoy desde abajo.
-¡¿Por qué… que?!, si alguien se tuvo que fijar, fuiste…- tenia que conquistarla, como la iba a conquistar si le gritaba, usa tus encantos Draco, usa tus encantos. –Perdón, Granger, estaba distraído- le extendí la mano para ayudarla a levantarse, muy bien Draco, así se hace.
¿Malfoy pidiéndome perdón, extendiéndome su mano y además de todo eso, tratando de sonreírme?, y ahora que es lo que le pasa. Me levante sin tomar su mano y me sacudí el trasero que se había ensuciado de tanto tiempo que dure sentada en el piso.
-Sera mejor que te fijes para la otra, Malfoy- ¿cómo se…?, pero si la intente ayudar, como me puede hablar así después de que intente ayudarla, y valla que me esforcé mucho, ya que me había prometido a mi mismo, que no tocaría a esa sangre sucia.
-¡Espera Granger!- me detuvo en seco una voz que no esperaba escuchar, creí que ya habíamos terminado con el accidente.
-¿Qué quieres, Malfoy?- dije volteándome para verlo a la cara.
-¿Cómo puedes ser tan mal agradecida?- se me estaba acabando la amabilidad -¿Te cuesta tanto ser amable conmigo?-
-¿Mal agradecida?, ¿amble contigo?- y a este que le pasa -¿Y porque tendría que ser amable contigo?-
-Sabes que Granger… olvídalo- mejor me fui de ahí, porque si me quedo, esto nunca acabaría.
-Eso es lo que hare, Malfoy- me fui molesta a mi habitación, pero me pare en seco cuando vi que había un pedazo de pergamino, un poco sucio, con algo escrito.
"Hermione, tengo algo muy importante que decirte, te espero después de la practica de Quidditch en las bancas."
Le di varias vueltas al pedazo de pergamino, intentado encontrar el nombre de quien lo escribió, lo único que encontraba, eran manchas de chocolate por todo el pergamino, espero que sea chocolate, me guarde la nota en el bolcillo de mi pantalón y tome el primer libro que me encontré en la mesa de noche y salí disparada de mi habitación.
-¿Quién pudo haber sido?- me pregunte a mi misma mientras caminaba por los pasillos de Hogwarts.
Al llegar al estadio, vi a Harry, Ginny y Ron montados en la escoba, mientras Harry y Ginny sacudían sus manos saludándome, Ron solo tenia agachada la cabeza, y hasta donde yo estaba, podía notar que Ron estaba rojo. ¡Exacto!, fue Ron el de la nota, ahí pruebas suficientes, como lo entusiasta que se vio cuando dijo que te esperaría, lo rojo que se puso cuando llegaste y lo manchado de chocolate que estaba alrededor de la boca, "¡Hermione!, se te va a declarar", dijo una voz dentro de mi que automáticamente hizo que sintiera cosquillas en el estomago, les regrese el saludo a Harry y Ginny y espere que Ron me volteara a ver para saludarlo, Ginny le dio un codazo y Ron me saludo con un movimiento rápido y se fue volando por todo el estadio, yo solo sonreí y tome asiento, esperando a que la practica terminara. No podía concentrarme, Ron se veía muy bien con uniforme de Quidditch, deje mi libro a un lado y todo el rato que estuve ahí, observe a Ron, "Por fin Hermione, después de tanto tiempo", sonreía para mi misma. Después de un buen rato, la práctica se declaro terminada y Harry, Ginny y Ron, fueron hacia donde yo estaba.
-Valla, hoy si que estuvo dura la practica, ¿no Ron?- dijo Harry dándole un codazo para que reaccionara y me volteara a ver.
-Ahh… si Harry- y volvió a ver el piso.
-Bueno, Harry ¿Me acompañas a la sala común?- cuando Harry escucho esto, se le sonrojaron las mejillas y comenzó a tartamudear.
-Eh… ssssi… vamos- sonrió y siguió a la pelirroja, al pasar a un lado de Ron, lo empujo para que se acercara a mi.
-¡Adiós, Hermione, me lo cuentas todo!- dijo Ginny, haciendo que me empezara a sonrojar, me voltee para evitar que Ron me viera.
-Y… ¿leíste la nota?- dijo Ron viendo el piso.
-Tu… ¿tu fuiste?- voltee rápidamente a ver a Ron, fingiendo que no me había dado cuenta.
-Creí que lo sabrías, ya que tu eres muy inteligente…- logro ponerse aun mas rojo.
-Bueno… la verdad si me di cuenta al ver las manchas de chocolate de la nota…- el pelirrojo abrió mucho los ojos y comenzó a limpiarse la cara –Y tú también estas manchado de chocolate- me reí un poco.
-¿Aun estoy manchado?- apunto a su cara con su dedo índice, me acerque y le limpie la esquina de sus labios, donde había una pequeña mancha, este al sentir el contacto agacho su cabeza, no sabría decir si se estaba sonrojando, porque creo que ya no se podría mas en su cara.
-Y… ¿qué es lo que tienes que decirme?- mis piernas comenzaron a temblar.
-Bueno…- se rasco la nuca y me volteo a ver con sus sinceros y hermosos ojos azules.-Hermione…-
-¿Si, Ron?- dije acercándome para oír bien.
-¿Me ayudas con pociones?- ¿qué fue lo que dijo?, no podía creerlo.
-¿Perdón?- dije confundida.
-¿Que si me ayudas con pociones?, la clase de Snape- que decepción, ya me había ilusionado, me siento horrible, pero tengo que aceptarlo, Ron es un cobarde, y tengo que ayudarle porque es mi amigo, solo mi amigo.
-Claro que si, Ron, ¿vamos a la biblioteca?- que otra cosa podría hacer, me adelante para que no viera mi cara de decepción pero algo me detuvo, era su mano, voltee para encararlo, aunque era lo que menos quería. -¿Pasa algo, Ron?-
-Eh… si, eso no te quería decir…-
-¿También necesitas ayuda con transformaciones?- dije enfadada.
-Aparte de eso, Hermione…- me miro a los ojos, haciendo que mis piernas volvieran a temblar.
-¿Qué pasa, Ron?- dije sonriendo, me siento un poco inútil.
-Lo que pasa, Hermione, es que te quiero, y mucho, pero no solo como amigos, tu sabes a lo que me refiero- ¡ahhhhhhhhhhh!, no podía creerlo, por fin.
-¿Qué?- vamos Hermione, no te confundiste, si lo dijo.
-Por favor, Hermione, no me hagas repetirlo- dijo desesperado. -¿Tu me quieres a mi?, mas que un amigo, claro- "dile que si, sabes que lo quieres".
-Mira eso Blaise, no es asqueroso, la comadreja y la sangre sucia, seguro se le esta declarando después de tanto tiempo, es un cobarde de primera- dije a Blaise, haciendo que volteara hacia arriba para ver la escena.
-Deberías hacer algo, Draco- y claro que iba hacer algo.
-Solo mira como los interrumpo en su tan esperado momento- me subí a la escoba y volee hacia donde estaban ellos.
-¡Claro que si, Ron!, si te quiero, mas que un amigo- estaba tan feliz en ese momento, nos comenzamos a acercar para darnos un tierno abrazo cuando de pronto sentí que algo me empujo y caí al piso, al igual que Ron.
-¿Estas bien Hermione?- dijo Ron acercándose a mi.
-¡Ya es el turno de Slytherin, comadreja!- dijo el egocéntrico de Malfoy que estaba en el aire, con su escoba.
-Ni siquiera estamos dentro- afirmo Ron furioso.
-Pero con tu sola presencia me molestas, Weasley- Ron se subió rápidamente a su escoba, que estaba tirada en el suelo.
-Déjalo Ron, busquemos un lugar mas tranquilo- dije antes de que fuera tras de Malfoy. Ron se bajo de su escoba sin dejar de ver a Malfoy con una mirada asesina.
-Si Weasley, hazle caso a la sangre sucia-
-¡Púdrete Malfoy!- dije para no quedarme callada y me fui tras Ron, que estaba furioso y debo aceptar que yo también estaba furiosa, por poco Ron me daba un abrazo y el estúpido de Malfoy lo arruino todo.
Maldito Weasley, seguro ya le dijo a Granger que la quiere, ahora me será más difícil con la estúpida sangre sucia enamorada de otro. Baje a donde estaba Blaise, que había visto todo.
-¿Y… que lograste Draco?- dijo al verme tirar la escoba.
-Parece que el pobretón y la traga libros están empezando a salir- dije con los brazos cruzados.
-¿Y que?, ¿Te vas a rendir Draco?- que pregunta tan mas estúpida, como si fuera a dejarlo ganar tan fácil.
-¡Claro que no, Blaise!, como puedes llegar a creer eso, un Malfoy nunca pierde, y menos una apuesta tan simple como esta-
-Bueno… si tu lo dices Draco, pero para mi, esta apuesta ya la gane- el muy imbécil me giño el ojo, me dio la espalda y se fue, ¿cómo se atreve a hacerme eso?, soy un Malfoy, "ignóralo y vete a practicar, Draco", hice caso a la voz de mi cabeza y me subí a la escoba, volé tan alto, que desde las alturas se alcanzaba a ver a un pelirrojo y una castaña que caminaban juntos hasta el colegio. ¡Inútiles!.
Caminábamos hacia el colegio y nuestras manos se rosaron, al sentir el contacto, los dos nos volteamos a otro lugar sonrojados, "tómale la mano, Hermione, eso es lo que quiere y tu también lo quieres", mientras decidía si le tomaba la mano o no, sentí que su mano se enlazaba con la mía y lo voltee a ver.
-No te molesta, ¿verdad?- dijo con las mejillas rosadas.
-Claro que no- le dije viendo el piso.
-Bueno…- trago saliva nervioso -¿Que te parece si nos vemos frente al lago en un rato?-
-Me parece muy bien- dije con una sonrisa nerviosa.
-Esta bien, me esperas en la sala común y vamos juntos al lago- sentía un cosquilleo en el estomago fuera de lo común.
-Si, claro que te espero- después de haber dicho esto, Ron salió corriendo hacia las escaleras, si no se hubiera ido, nunca me hubiera dado cuenta de que ya estábamos en la sala común. Después de quince minutos, Ron estaba bajando las escaleras con el cabello aun goteando.
-¿Lista?- dijo sentándose a un lado de mí en el sofá.
-Estoy lista, Ron- dije levantándome de un salto. Escuche unos pasos en las escaleras, al voltear vi a Harry sonriendo.
-¿Y que es lo que haremos?- dijo Harry acercándose a nosotros.
-No te importa que valla Harry con nosotros, ¿verdad?- los dos me voltearon a ver esperando que les contestara, ¡ja!, y yo que creí que iba a estar sola con Ron, ¿cómo es que creí eso?, Ron apenas si se había atrevido a decirme que me quiere, después de tanto tiempo, seguro que tendría que esperarme otros años mas para que se atreva a darme un beso, "no parezcas desesperada, Hermione, dale tiempo y contéstale a tus amigos, perdón, a tu amigo y tu novio, si es que es eso".
-Claro que no hay problema, Harry, ven con nosotros- fingí una sonrisa de alegría, no es que no estuviera feliz por que estaría Harry, sino porque yo me había ilusionado con estar a solas con Ron, pero ya que. Ginny estaba bajando las escaleras. -¿Quieres ir con nosotros, Ginny?-
-¿A dónde?- si Ron invitaba a alguien, ¿por qué yo no?
-Iremos al lago, vamos Ginny, acompáñanos, también ira Harry- al mismo tiempo, estos dos comenzaron a sonrojarse.
-Mejor vallan ustedes- dijo la pelirroja apenada.
-Ginny, eres mi mejor amiga, no puedes dejarme sola, además, no tienes otra cosa que hacer- ahora si no tiene escusas, me acerque a ella y la tome del brazo para jalarla.
-Esta bien, esta bien Hermione, yo puedo ir sola- al fin la convencí.
-Bueno, vámonos- dije sonriendo, ya que no estaría sola con hombres que solo saben hablar de Quidditch. Al llegar a un lugar perfecto enfrente del lago, nos sentamos en el césped, al momento de sentarnos, Harry y Ron comenzaron a hablar sobre su especialidad, pero eso no me molesto, ya que no iba sola. Al momento de voltear a ver a Ginny para empezar una conversación de "chicas", Ginny volteo hacia donde estaban los chicos y comenzó a hablar nada mas y nada menos que de Quidditch, ya ahora que iba a hacer, pues claro, como todas las veces que e sido ignorada por los jugadores de Quidditch, me quedaría sentada fingiendo que escuchaba cada detalle.
-Draco, tu tiempo ya esta contando, y no veo que estes intentando ganar este juego- dijo Blaise que estaba a un lado de mi fuera del castillo, observando a los inútiles que estaban frente al algo.
-Blaise, yo hago lo que quiera y cuando sea- dije sin dejar de ver que Granger solo estaba sentada sin mover los labios y con cara de que se le caería de lo aburrida que estaba.
-Pues ese cuando sea, debería ser ahora, porque no tendré piedad de ti cuando pierdas- dijo riéndose sin disimular.
-¿Por qué te interesa tanto esto de la apuesta, Blaise?- dije tratando de entenderlo.
-No lo se, solo me parece divertido- me volteo a ver con una sonrisa macabra.
-Sabes Blaise, a veces no te reconozco- seguía sin quitar su macabra sonrisa que comenzaba a asustarme, lo de asustarme lo dije porque no tenia otra palabra que usar, porque bien saben que los Malfoy no se asustan de nada y todo eso, y como lo es obvio yo soy un Malf…
-¿Y que es lo que esperas?, ve por ella tigre- dijo Blaise tratando de animarme, como si lo necesitara. Apoyo su mano en mi hombro.
-Déjame en paz, Blaise- moví mi hombro para zafarme de la mano de Blaise. –Y espero que nadie se entere de la apuesta, porque si me llego a enterar de que alguien lo sabe, te culpare solamente a ti- lo mire tratando de intimidarlo y como siempre lo logre.
Comencé a mirar alrededor ya que la plática no me interesaba ni un poco, observe que casi no había nadie fuera del colegio, pero mi mirada se detuvo cuando detecto un problema de cabellera rubia. ¡Y ahora que quiere ese baboso!, seguro vendrá a molestarme, no tiene nada mejor que hacer, ¿que no se conforma con arruinar mi momento con Ron?. Me levante para enfrentarlo antes de que llegara a donde estaban mis amigos, seguro solo venia a molestarme a mí, ya que ese se había vuelto su pasa tiempo. Me puse enfrente de el para detenerlo.
-¿Qué es lo que buscas, Malfoy?- dije con frialdad y mirándolo a sus fríos ojos.
-Tranquila Granger, aun no tenia pensado que te iba a decir y tu ya me estas insultando, me ofendes- puso su mano en su pecho, fingiendo que estaba ofendido.
-Te repito, Malfoy, ¿qué es lo que buscas?- dije con firmeza. Seguro mis amigos no se habían dado cuenta de que ya no estaba con ellos y que me estaba enfrentando con Malfoy, yo sola. Voltee hacia atrás para confirmar mi teoría y tenia razón, seguían hablando sobre el maldito Quidditch, y si lo admito, me siento celosa de un estúpido juego.
-Bueno, solo pasaba por aquí y luego tú te acercaste, sin ninguna razón- me mostro una sonrisa picara, yo solo rodé los ojos.
-Pues yo solo venia a advertirte que no te acerques- me cruce de brazos.
-Pero si tú fuiste la que se acerco a mi, Granger- horrible mi situación, el tenia razón, no tenía nada mejor que hacer y aproveche que este descerebrado se acercaba para poder entretenerme. –Se nota que no puedes estar tan separada de mí, no lo soportarías, ¿no Granger?- comenzó a acercarse peligrosamente hacia mi.
-¡Malfoy, eres un descarado!- lo empuje para alejarlo de mi y en menos de diez segundos, Ron ya estaba enfrente de mi, interponiéndose entre el hurón y yo.
-¡Déjala en paz, Malfoy!- dijo Ron defendiéndome.
-Ella fue la que vino hacia mi Weasley, deberías de buscar una mejor forma de entretenerla, ¿no crees?- se dio la vuelta ignorando lo que mis amigos le decían y se fue caminando elegante y tranquilamente hacia el colegio, de la única forma en la que el podía caminar. Después del problema con Malfoy, decidimos entrar al colegio y sentarnos en el sillón de la sala común frente a la chimenea. Al llegar, Harry dio un gran bostezo, lo que indicaba que seria uno menos en el sillón, o mejor dicho dos, ya que Ginny solo estaba con nosotros por que Harry estaría. Al final solo quedamos Ron y yo.
-Estoy un poco cansada- dije tratando de comenzar una platica.
-Dímelo a mí, yo tuve una práctica espantosa en Quidditch, hasta mi cabello esta cansado- quidditch, quidditch y más quidditch.
-Si Ron, tienes razón- me recargue mi codo en el sillón y mi cara en mi mano. Después de unos segundos, vi que algo se movía cerca de mi hombro, ¡era la mano de Ron!. Ron estaba intentado abrazarme y yo estaba de amargada, me acerque un poco a el y me recargue en su hombro, enseguida sentí su mano acariciando mi espalda, mi piel se comenzó a erizar, voltee hacia arriba para mirarlo a la cara y comenzamos a acercarnos, nuestros labios estaban a escasos centímetros de rozarse, comencé a cerrar los ojos para gozar de un dulce beso que estaba a punto de recibir…
-¡Hermione, Ron!- nos separamos bruscamente y volteamos hacia la persona que había llegado en un mal momento. –Perdón si los interrumpí, el problema es que perdí a mi rana, no la han visto por aquí?- ¡y valla que nos interrumpiste, Neville!
-Lo sentimos Neville, pero no hemos visto a tu rana por aquí- dije con voz un poco irritada.
-Bueno, me podrían avisar si la ven por algún lado- dijo el chico desesperado.
-Si Neville, nosotros te avisaremos- dijo Ron pasándose una mano por el cabello y soltando aire por la boca. Neville salió por el retrato de la dama gorda y se perdió en la oscuridad.
-Bueno, será mejor que me valla a dormir, nos vemos mañana Hermione- subió rápidamente las escaleras sin siquiera un beso en la frente o en la mejilla o siquiera en la mano. Después de que Ron se fue, me recosté en el sillón y me quede dormida después de estar viendo un buen rato el fuego.
Les gusto, no les gusto, diganmelo, me gustaria saberlo!:D
