Shaw: Que tal todos, que ondón, otra vez soy yo... ¡Vaya! Debo dejar de ver Jimmy Neutrón XDD

Sess: No se que rayos te ocurre hoy, ¿Volviste a tomar?

Shaw: ¡No...! Bueno, si.

Sess: ¡Ni mas faltaba, te presentas ebria a dar el fic!

Shaw: ¿Que quieres que haga? Soy una Meiko, con corazón de banana (?) Ah, claro, antes de cualquier cosa, aún tengo mis males en la cabeza, y se acentuaron los últimos días o.O creo que después de todo necesitaré una cura para estas enfermedades xD

Blablabla, Vocaloid no es nuestro y blablabla...

Okay, sin más estupideces que decir, a leer.

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Acto 1: Filosofias de Tocador.

Para escribir esta historia es necesario que no exista ninguna pasión por los hechos, ninguna preferencia a alguno de los personajes, ningún resentimiento por la injusticia divina, ninguna moral inutil y estúpida. Lo que es imposible evitar es cuando a uno le afecta el acontecimiento. Creemos simplemente poder asegurar que para describir bien este acontecimiento o al menos para relatarlo justamente, tal y como sucedió, es preciso estar algo lejos de él, es decir, a la distancia suficiente para estar a salvo de todas las mentiras con las que pueden rodearle la esperanza o el terror.

Es de mañana en el vieja campiña, y desde ya se oye el inconfundible sonido de el viejo gallo del destartalado pub de Akita Neru haciendo el saludo al sol de manera tan desafinada y ronca que no sabes si reirte o no. Los hombres se apresuran a irse a sus trabajos en el campo o la cuidad y las damas los despiden para dedicarse a su hogar. Es sábado, asi que no verán niños llendo con libro en brazo a la escuela del pueblo, ociosos lectores. Hace un día soleado, un tanto ventoso. Una voz melodiosa y un tanto grave se alza en el pabellón oeste de una pequeña pero lujosa casa solariega.

—¡Len-kuuun...!

Kagamine Len alzó la cabeza de donde estaba sentado, donde hace unos momentos tenia la nariz pegada a las partituras del viejo piano de cola de su abuelo. Estaba practicando una sinfonía de Sousa que lo tenía algo ocupado para tocarla perfectamente cuando la voz lo interrumpió. No necesitaba levantarse para ver quien era; conocía esa voz donde fuese, era inconfundible: Shion Kaito, uno de sus compañeros de escuela, quien solía visitarlos con frecuencia.

Kaito entró dando elegantes zancadas, quitándose el sombrero para sonreirle de manera bonachona a su amigo. Era un joven próximo a cumplir 19, de pelo azul corto y facciones galantes; siempre usaba una bufanda azul (no importase que época fuese) y hasta donde Len lo conocía, no podía pasar un solo día sin comer un cono de helado. Era un joven refinado, bastante conocido en el paraje.

Aun asi, tal cual Franval, bajo ese exterior de refinamiento y delicadeza, se escondia un verdadero amago de comadreja: Kaito en realidad, cuando no estaban sus padres o las gobernantas, se convertía en un joven hedonista y libertino. No son pocas las historias echadas por las sirvientas y damas de compañia sobre ese "joven de andar ligero y fama de mujeriego colgándole del pescuezo" que, según ellas, se quedaba en los pubs hasta altas horas de la noche, gastando la mesada de su padre en licor, helado... y mujeres. Muchas mujeres.

A pesar de todo, Len lo recibia en su casa con una cálida y sincera bienvenida. ¿Ahora bien, se preguntan ustedes, mis estimados, como alguien de la edad y forma de ser amoral de Kaito anda todo el tiempo con un jovencito piadoso como Len? A veces creo que los libertinos les gustan andar con los limpios de alma para corromperlos (ya sea consciente o incoscientemente, el alma humana es compleja ), y convertirlos en sus iguales. O sería mas bien que los hombres piadosos no suelen entender o prefieren no ver – mas bien – la evidente aura pestilente de los ímpios.

—Hola Kaito, hace mucho que no te veiamos— le saludó Len levantándose de la silla—, ¿Como te ha ido?

—Nada mal, amigo mío. ¿Has sabido las ultimas noticias? —el mas joven negó con la cabeza—Adivina: me voy a casar —Len se quedó perplejo—.Asi es. Mis padres concretaron una boda con una pariente lejana de mi tío para finales del verano.

Len estaba sorprendido. Kaito siempre habia tenido una postura de eterno soltero inquebrantable. Acompañado, pero a ratos. Era un firme defensor del amor libre, a primera vista, juvenil y efímero. Para él, el matrimonio no era mas que una trampa para osos. Prefería ser libre, ajeno a cualquier puesto fijo. En verdad, todo un poeta.

"El matrimonio solo trae consigo espinas rebozadas en miel, Len. Escucha lo que te digo antes de que hagas lo mismo que otros: te hacen creer que de esas espinas saldrán flores de primavera, que te harán arrodillarte a los pies de tu mujer, someterte a las cadenas de la obligación, siempre recubiertas de dizque amor. ¡Vana ilusión! ¡Que fraude! ¡Que farsa!" solía decirle al rubio en sus frecuentes charlas de camino a la escuela.

Por Dios, que vueltas da la vida, ahora resulta que el eterno soltero Shion Kaito iba a contraer matrimonio. ¡Vaya ironía del destino!, pensaba Len.

—¿Y con quien te casarás?—le preguntó.

—Oh, es mi padrino quien se las recomendó a mis padres. Se llama Hatsune Miku— le contestó Kaito, hurgando en su bolsillo—. Aqui tengo una foto de ella, mirala.

Len se inclinó para ver a la susodicha. En la foto se apreciaba una muchacha de 15 años, de rostro aniñado y alegre, tenia unas larguísimas coletas verdes recojidas con unos lazos blancos. Aunque en la foto aparecía sentada y usaba un vestido largo, se veia claramente que poseía una bella figura.

—Preciosa, ¿verdad?—suspiró Kaito con morboso deleite, como si estuviera viendo un helado de chocolate particularmente exquisito—, parece un angel con cuerpo de ninfa. No puedo esperar hasta la boda para "conocerla", en todos los sentidos.

—Bueno, si...—concedió Len encogiéndose de hombros. La verdad es que hasta entonces no se fijaba en las muchachas. La escuela y la música eran su universo. La unica joven con la que ha pasado toda su vida era...

—Por cierto, ¿como esta Rin?— volvió a interrumpir Kaito, una vez más, con sus pensamientos.

—Oh, esta bien. Esta practicando los coros para la misa de mañana—dijo Len—, ¿por que lo preguntas?

—Oi por ahi que la piensan mandar al conservatorio (1) — dijo Kaito guardando la foto de su prometida—, bueno, eso fue lo que me dijo tu madre.

Un gruñido de Len fue su respuesta.

Rin era la hermana gemela de Len. Iguales pero diferentes a la vez. Dos caras de una moneda o reflejos de espejo. La gente del pueblo solía tomarles el pelo con expresiones como "Gotitas de agua". Y es que eran fisicamente parecidos, a pesar de su género y personalidad.

Aunque era menor que él por 7 minutos, según su madre, eso no la hacía la sumisa de los dos. Al contrario, era bastante activa e impulsiva. Si algo no le gustaba, lo decía y ya. A pesar de eso, generalmente era una jovencita dulce y amable, y – hasta Kaito lo decia – , muy bella. Su cabello rubio y ojos azules la hacian ver como un angel caido del cielo, según su padre. Su voz era legendaria entre las jovenes del pueblo. Hasta ahora usaba su talento en el coro de la iglesia, hasta que su madre empezó a considerar la opción de mandarla al conservatorio, pero habia que esperar a que Rin cumpliera 16 para hacer el viaje a la capital.

Por su parte, Len era el mas tranquilo y pasivo de los dos. Siempre se esforzaba en sacar buenas notas en la escuela, en portarse bien tanto en casa como en la calle. Fue educado para ser todo un caballero. Ahora bien, próximo a cumplir 14 - ¡Oh, La entrada a la hermosa y caótica adolescencia, donde los deseos mas ocultos y profundos salen con la fuerza de un géiser!, ¡hermosa época! - las cosas empiezan a verse desde otra perspectiva, aunque no se daba cuenta aun; pequeño ingenuo, queridos lectores.

Al igual que Rin, tenia una voz muy buena, algo aguda, pero agradable. Desde niño se dedicó al piano, escuchando excitado las sinfonías de Beethoven, Mozart y Chopin. Al igual que Kaito, Len tenía alma de poeta. Cuando no se dedicaba a las tareas de escuela o a los oficios religiosos (Estaba estudiando para monaguillo), se entretenía con su poesía, aunque lo hiciera escondidas, ya que Kaito y sus padres solían

reirse de ellos, aunque Rin, entre sonrisas, le decía a menudo que eran muy buenos, cosa que él le agradaba mucho oir.

Justamente estaba componiendo un poema para Rin. El cumpleaños de los gemelos se estaba acercando y sus padres iban a hacerles una fiesta en el jardín. Tambien dijeron que este año iba ser un cumpleaños diferente, con algunos cambios.

¿Diferente? ¿Cambios?

Si cada año era lo mismo: Una reunión familiar con los insulsos familiares, riendose de chistes que Len y Rin no entendían y bebiendo whisky y sake sin parar. Eera en esos casos en que ambos se escapaban al cuarto que compartían desde que nacieron para seguir jugando al guerrero que rescata a la doncella del dragón y de la Pitonisa (2)

Ninguno de los dos sabía, que su cumpleaños numero 14 desencadenaría muchas cosas.

Bastantes cosas.

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Authors's Note:

(1) Un Conservatorio (del lat. conservatorĭus) es un establecimiento en el que se imparten clases relacionadas con las artes. Aunque la mayoría se centran en la música también hay algunos en los que se imparten clases de danza y declamación.

(2) Jajaja XDDD Synchronicity ocupa mi mente :3 Una saga espectacular (Yo, que estoy decepcionada de Final Fantasy (hasta el punto que le hice un putrefacto funeral al ultimo que me compraron), Encontré consuelo en ella)

... Y es que el Len de esa Saga esta aun mas churro que el prota de FF *babea* Un momento... ¿Pero que carajo digo? ¿Solo en la Saga Sychronicity? ¡No, en todas! XDD )

¿Se imaginan ustedes a Len de monaguillo? O.O No se preocupen. Tal cual Sade a las vírgenes, hará pedazos esa tonta probabilidad. Kaito se me sonó medio hipócrita con su argumento del matrimonio pero bueno... (Se encoje de hombros) Sade-sama usaba sofismos parecidos para justificar lo que hacian sus personajes.

Oh si!, el primer parrafo es de Sade-sama. "La Historia Secreta de Isabel de Baviera" Mi fallecido abuelo me dejó toda su biblioteca (y con ella, una montaña de literatura erótica, no solo de Sade (risas macabras))

Ahora: (redoble de tambores) ¡Reponder Rewiews!

Neko C: ¡Yay! Me encanta que te haya encantado (?) Menos mal que buscaste en San Wikipedia quien era Sade, pues si, se pondrá perveeersooo XDDD ¿Y lemon? (Rie) Soy veterana escribiendo lemon, corazón. Lo que me pidas, a tus ordenes, tu eres la princesa, sirviente tuyo soy (?)

Sobre la idea de la Iglesia... ¡Oh, mis sinceras disculpas...! No tenia ni idea de que tambien pensabas hacer lo mismo! De haberlo sabido lo hubiera cambiado, lamento hacerte modificar tu Tabla de los Pecados Capitales ¡Gomensai!

En realidad es un triángulo amoroso Meiko/Kaito/Miku, ¿como va a terminar? Esto es un fic influenciado por Sade, mas bien preocupate por lo que pasará Muajajajaja!

S. S. P and SessK., Cambio y Fuera.