Los personajes de HTTYD no me pertenecen, los utilizo para darle vida a mis historias con fines de diversión no lucrativos, pero la historia del fic si me pertenece


Era poco más de medio día cuando llego a la isla el barco de unos de los principales mercaderes de Berk, poco menos de la mitad de los hooligans se acercaron tanto a comprar como a intercambiar productos de su interés, el jefe aterrizó a lado del barco, dándole unas pequeñas palmaditas a la cabeza de Chimuelo, subió al barco a supervisar los trueques y esperando encontrar algo de su propio interés.

Momentos después, aumento el número de personas que querían hacer negocios, por lo cual el barco estaba algo lleno. Un Nadder mortífero fue bien recibido al lado del alfa, descendiendo la esposa del jefe con su pequeño en brazos.

— ¡Señorita Astrid! — manifestó muy en alto el mercader en cuando la vio bajar de la dragona e interrumpiendo la conversación que mantenía con el chico de ojos verdes.

En respuesta al llamado Astrid sonrió, bajando al pequeño y brindándole la mano para así llegar ambos caminando. Una vez dentro del barco—donde fue recibida por un abrazo un tanto hostigoso por el mercader—, Estoico II empezó a curiosear con lo que tenía a su alcance.

—Señorita Astrid, que bueno que llega traigo una entrega especial para usted, justo de eso hablaba con Hipo.

— ¿De verdad? ¿De qué se trata?

Con entusiasmo el señor mercader busco entre unas cajas el paquete especial, una vez que lo encontró se lo entrego a la legítima dueña, quien tuvo que soltar por un momento a su hijo, el paquete era algo grande para ser cargado con una sola mano. Con ayuda de su esposo abrió la caja encontrándose con una antigua hacha, estaba algo quemada pero intacta y en el mango estaba escrito "Mr. Hofferson".

Hipo noto la estupefacción en el rostro de Astrid en cuanto leyó aquello, por lo que busco algún remitente o nota de quien había enviado aquello. Los tres adultos estaban realmente ocupados con aquel paquete por lo que no notaron la ausencia de cierto niño.

El pequeño Estoico comenzó a caminar sin saber a dónde ir, pero teniendo muy claro que quería explorar, en cuestión de segundos se alejo de sus padres y se perdió entre la multitud del sitio hasta que se encontró una caja. En un intento de meterse en ella —y tomando en cuenta que esta mas grande que el—, esta se volteo tirando todas las semillas que contenía y cayéndole encima al niño, quien empezó a reír por lo sucedido y a divertirse con las pocas semillas quedaron en la caja.

El mercader decidió regalarle el hacha, al parecer había sido del padre de la rubia, y por alguna extraña razón llego hasta manos de él. Ya todos habían bajado del barco, este zarpo y era despedido por Hipo y Astrid que estaban a lado de los dragones. Tormenta se acerco a su jinete a admirar lo que traía en las manos, para que enseguida fuera guardado en una bolsa atada a la silla de su lomo. Hipo le sonrió acomodándole un mechón de cabello que volaba frente a los ojos de ella.

A ambos jóvenes se les borro la sonrisa al mismo tiempo, llegando una cara de preocupación, recordando un pequeño detalle muy importante, volteando a ver a sus espaldas y a todos lados con prisa corroborando que lo que temían era verdad.

— ¡Estoico! —gritaron al mismo tiempo, montando con rapidez a sus dragones.

Efectivamente, su hijo no estaba, sin perder más tiempo dieron la orden para emprender el vuelo y alcanzar el barco del mercader, por suerte no estaba lejos, lo encontraron rápido y aterrizaron en el.

— ¿Hipo? ¿Astrid? ¿Qué ocurre? —Cuestiono el dueño del barco con sorpresa al verlos llegar con esa cara de preocupación

— ¿No viste a mi hijo? —pregunto un muy preocupado padre buscando con la vista al pequeño

—No, ¿Acaso está en mi barco?

Comenzaron una especie pegunta respuesta, Hipo sin dejar de buscar y el mercader haciendo recuento de lo que paso intentado recordar algo sobre el niño, Astrid buscaba entre algunos costales que estaban cerca con ayuda de Tormenta, y Chimuelo buscaba cuidadosamente entre unos barriles, todos bien distribuidos por el enorme barco.

A cada segundo que pasaba Astrid se sentía más desesperada e Hipo no se quedaba atrás. Fue entonces cuando Chimuelo se encontró con un desastre de semillas y unas leves carcajadas, con curiosidad y cayendo en cuenta de que había encontrado al más joven de la familia, con un hábil momento de cabeza le quito de encima la caja a Estoico, quien al verlo le estiro los brazos, sintiéndose afortunado por encontrarlo, Chimuelo tomo de la camiseta al niño y lo llevo hasta donde estaba Hipo.

— ¡Estoico! —le nombro en cuanto lo vio, corriendo hasta el, abrazándolo y calmando sus nervios—, gracias Chimuelo

Astrid fue enseguida, agradeciéndole al alfa y yendo a su hijo que le pedía que lo cargara

—Hay Estoico ¿Te encanta que tu padre y yo nos preocupemos por ti verdad?

Una vez que se calmaran, arreglaran el desastre de Estoico y le ofrecieran un par de monedas al mercader —cosa que rechazo—, retomaron el vuelo de vuelta a Berk donde al parecer los esperaban Patapez, Patán y los gemelos.

— ¿Dónde se habían metido? —cuestiono con molestia Patán, ya que habían quedado de ir a entrenar entre ellos y con los dragones, ya llevaban una hora esperándolos

—Lo siento chicos—comenzó Hipo en cuanto bajo de Chimuelo, acomodando a Estoico en su espalda, seguido de Astrid—Pero tuvimos que alcanzar al mercader

—No me digas ¿Estoico otra vez? —resalto la obviedad con un toque de sarcasmo Brutacio

Todos voltearon a ver al pequeño que jugueteaba con una de las trenzas de su padre, no era necesario que lo afirmaran, Estoico siempre era la razón de situaciones así.

—Dejaremos a Estoico con Valka en la academia y enseguida los alcanzamos chicos—esta vez fue Astrid quien tomo la palabra.

Ante lo dicho todos montaron a sus dragones, la pandilla se dirigió al bosque, y la pequeña familia a la academia, el único lugar seguro donde podrían dejar a Estoico e ir a entrenar, después de todo la única persona que podía con el niño —evitando que se metiera e problemas— era su querida abuela Valka, controlar dragones bebés era más fácil que al hijo del jefe.


Bien, este no fue un drabble, me emocione xD espero que les haya gustado tanto como a mi ^^

Estoy trabajando arduamente para ser lo mas constate en actualizar C:

Espero sus comentarios, criticas constructivas, sus reviews por supuesto, es lo que me inspira.

Sin mas se despide Risu-chan xD

¡Nos leemos!