Slytherin four ever

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Jotaka Rowling y a la Warner Bros.

Advertencias: Yaoi-Slash (Relación hombre x hombre) OoC (Out of Character) M-preg (Embarazo masculino) Chan (Relación Adulto x niño) Gary Stu.

Parejas: Lucius x Remus – Sirius x Severus – Voldemort x Harry & las que se me vallan ocurriendo en el camino.

Capítulo 1: ¿Qué haces aquí Harry Potter?

Severus Snape, toda su vida sirviendo al lado oscuro, siempre solo. Tenía muchos amigos, claro todos ellos mortifagos… o ex mortifagos, porque en octubre del '81 ocurrió lo que nadie se imaginó. Había una profecía, que debía ser cumplida, dos niños que nacieron el mismo día, Harry Potter, y Neville Longbottom.

Severus sufrió mucho cuando su amo desapareció. Tuvo que pedir ayuda a Albus Dumbledore para salir de Azkaban, la prisión mágica de alta seguridad.

Gracias a eso, tuvo que entrar a trabajar al colegio de Hogwarts de magia y hechicería de Inglaterra. Toda su juventud se perdió en ese colegio, al que un día había jurado no volver jamás. ¿Por qué? Porque había estaban sus peores recuerdos, todas sus humillaciones, todas las burlas que sufrió por culpa del grupo que se hacía llamar "Los merodeadores".

Pero cuando salió, la mayoría de eso cambio. Dos de ese grupo se unieron al bando oscuro. Excepto James Potter y Peter Pettigrew quienes quisieron mantenerse neutral durante la primera gran guerra. Sus amigos aceptaron eso. Pero cuando se descubrió la profecía, el traidor fue Pettigrew, aunque sus amigos no sabían que él era un mortifago, revelo el encantamiento fidelio a su amo Lord Voldemort.

Voldemort fue en busca de los Potter, quienes rogaron que le perdonara la vida a su único hijo. Pero este no cumplió y al lanzar la maldición asesina le reboto y desapareció.

Remus Lupin y Sirius Black, en venganza por la traición asesinaron a "la rata" de Pettigrew. Ocasionando que Sirius Black fuera sometido a Azkaban (No así Remus Lupin, quien fue ayudado por su esposo)

No se llevaba bien con ningún profesor en Hogwarts. ¡Todos seguían creyendo que era un mortifago! Y estaban en toda la razón.

Eran vacaciones de verano, aunque no le gustara, tenía que salir para hacer las compras de su casa. Salió siempre vestido de negro, si, su color favorito. Se acercó al supermercado, hizo todas sus compras y cuando ya salía choco con algo pequeño, que no hizo más que se tambaleara.

Por instinto gruño, asustando al niño quien se encontraba en el suelo.

Con una sola mano cargo las dos bolsas llenas de víveres. Y vio al niño con quien había chocado.

Se le hacía conocido… pero los únicos niños que conocía eran los gemelos Malfoy, y eran rubios, no morenos. Lo siguió observando, hasta que vio como el niño se comenzaba a levantar.

—Discúlpeme —pido perdón por haber chocado.

Severus no contesto, hasta que el niño volvió a hablar.

—¿No tiene unas monedas que me pueda regalar? —cuando dijo eso, se dio cuenta de las ropas que portaba el niño, todas sumamente grandes y muy sucias. Su carita estaba demasiado sucia. Los ojos verdes se veían muy tristes… ¡Momento! ¿Ojos verdes?

—¿Te conozco? —pregunto con su voz gélida, siempre frio. Ni con su ahijado hablaba diferente.

—No… no lo creo señor —hablo el niño. Estaba asustado por la vos gélida del hombre, aparte ¿¡Quien vestía de negro en pleno verano!

—¿Cómo te llamas? —pregunto, se le hacía conocido de algún lado.

—Ha… Harry Potter, señor —hablo el niño, dejando pasmado a Severus, quien recordaba de donde había visto ese niño.

—¿Y tu familia? —volvió a preguntar, el niño ya exasperado pensó "¿Qué esto es un interrogatorio?".

—Mi… mis papas están muertos… —callo. Seguramente alejaría al hombre con quien estaba hablando. —Murieron en un accidente de coche.

Harry vio como Severus fruncía el ceño.

—Tus padres no murieron en un accidente… —se quedó callado. Seguramente eso le habían dicho los Dursley, esa familia Muggle.

—¿Usted conoció a mis padres? —pregunto el niño. Severus volteo a ambos lados, buscando si había magia. Lo más seguro es que lo estuvieran siguiendo (a Harry), cuando no percibió magia hablo:

—¿Quieres hablar en otro lugar? —pregunto, vio como el niño asentía. —¿Traes algo más que lo que llevas puesto? —vio como el niño bajaba la cabeza apenado, iba a tomar eso como un no, pero vio como asintió.

Harry tomo la mano de Severus y comenzó a correr mientras jalaba al adulto. Se acercaron a una esquina, y Severus vio como en el suelo (en la banqueta) había lo que parecía ¿un trapo viejo? Conforme más se acercaba, su vista enfocaba mejor, era la funda de una almohada, se veía vieja y desgastada, vio como Harry la tomaba y le decía:

—Listo, ya estoy listo señor. —Tomo a Harry de la mano, mientras comenzaban a caminar a un callejón oscuro. Ya cuando Severus estuvo lo suficiente seguro de que no lo seguían, levanto a Harry y lo coloco sobre su brazo izquierdo.

—Agárrate fuerte —y madamas sintió como Harry agarraba con fuerza su túnica negra desapareció.

Cuando volvió a aparecer espero que se pasara el mareo (de Harry) y lo puso en el suelo. Vio como el pequeño se comenzaba a tambalear. Pero cuando lo iba a detener de una caída segura, recupero el equilibrio. Comenzó a caminar, vio como Harry arrastraba la funda de la almohada, así que la tomo para cargarla.

Entro a su casa, ni muy chica ni muy grande. Ya dentro dejo a Harry anonadado con todos los libros que había ahí.

—Wow —exclamo Harry, le encantaban los libros.

—¿Te gusta leer? —pregunto Severus mientras dejaba la funda en un sillón y los víveres en la mesa del ante-comedor.

Vio como el niño se sonrojaba. Iba a exclamar que si ya tenía cinco años (según su cuenta) tendría que saber leer. Pero vio como el niño iba a hablar:

—Me gustan los libros… pero no sé leer, porque no puedo ver —eso dejo pasmado a Severus "¿¡Que esos muggles nunca se dieron cuenta!"

—Oh — no pudo decir más. —¿Usas lentes? —pregunto.

—No, no tengo, mi tía dijo que si quería unos que juntara dinero y me los comprara, pero el problema es que nunca me dan dinero para ahorrar —Severus sintió como el niño quería llorar "¿Qué? No, que no llore, no se calmar a un niño que llora"

—Tran… —carraspeo la garganta para que la voz le saliera, su punto débil eran los niños llorando —tranquilo, no llores —

Para cambiar el tema Harry pregunto:

—¿Usted conocía a mis papas? —se sentó en el sillón después de que Severus le preguntara si se iba a quedar parado.

—Yo… —no sabía que decirle, ¿le diría que era un mago muy poderoso? Decidió arriesgarse.

—Harry, tus papas estudiaban en el colegio Hogwarts de magia y hechicería. —Y así la siguiente hora le comenzó a relatar toda la vida en el colegio, tanto la suya como la de sus papas y los amigos de estos. Veía como Harry se impresionaba seguro que eso no se lo esperaba, hasta que llego a la parte más importante, relatarle como fue la muerte de sus padres.

—Harry, tus padres fueron asesinados, ellos estaban neutrales en la guerra, no querían estar ni en el bando de la luz ni en el de la oscuridad. —se perdió en sus recuerdos, buscando las palabras para relatar eso —Un día se hizo una profecía, yo oí una parte de ella. Y corrí con mi amo para decirla. Mi amo pensando que peligraría su integridad, busco a los Potter y a los Longbottom, quienes se habían escondido bajo el encanto fidelio —vio como Harry iba a preguntar que era ese encanto, pero levanto una mano, indicando que las preguntas al final —Peter Pettigrew, era amigo de tus padres, nadie nunca supo que estaba marcado. Por eso cuando los Potter, tus padres, lo escogieron como guardián secreto, confiando en él. Delato a tu familia con el Lord, y este los busco… y los asesino, te dejo esa cicatriz.

—¿Fi…? ¿Fidelio? —pregunto —¿Qué es eso?

—El Fidelio Se trata de un hechizo sumamente complejo. Consiste en esconder a alguien "en la mente de otro". —Vio como el niño entendía lo que estaba explicando —Éste, llamado el "guardián secreto", es el único que puede percibir a la persona escondida. Cualquier otro no podrá verla ni oírla aunque la tenga delante.

—Oh —se quedaron callados por corto tiempo, hasta que Harry Bostezo. —Señor… me puedo quedar a dormir —antes de que Severus contestara volvió a hablar — ¡Juro que mañana mismo me levanto y no lo vuelvo a molestar! —grito, dejando un poco aturdido a Severus.

—Eh… —Severus se lo pensó, —Bueno —sonrió, nunca había sonreído, pero le encantaba la miradita sincera que le daba el pequeño, vio cómo se levantaba para acercarse a la funda de almohada donde traía todas sus cosas.

Le partió el alma al ver que el pequeño se acostaba en el suelo, para segundos después quedarse profundamente dormido, entre sueños escucho que el pequeño murmuraba:

—Gracias —sonrió al escucharlo —hace mucho que no dormía en algo tan suavecito —y eso hizo que su corazón se encogiera, se acercó al niño, y lo levanto en brazos. ¡No era tan desalmado para dejarlo dormir en el frio suelo!

Entro a una de las tantas habitaciones con las que contaba su casa, la habitación era sencilla, pero cómoda. Color verde pastel, tenía una cama amplia en el centro. Las sabanas que cubrían la cama eran de un color verde esmeralda. La base y los postes de la cama eran de un tono chocolate. Y el dorsal era del mismo color de las sabanas, pero más transparente.

A un lado de la cama se hallaban dos cómodas, en ambas había una lámpara. Había un armario sin ropa, y un baño no muy lujoso. La habitación de un digno Slytherin.

Con lentitud le saco la ropa al niño (sin malas intenciones), vio la ropa que traía en la funda. "¡Ninguna es de su talla!" pensó.

Salió de la habitación dejando al niño solo con los calzones. Poco después volvió con una blusa de él, le quedaría grande, pero almenas estaba limpia.

Se la puso al niño quien seguía dormido.

—Lily —murmuro antes de salir de la habitación del niño, lo volteo a ver, este dormía plácidamente —eras mi mejor amiga, me apoyaste en todo. Ahora cuidare a tu hijo… como si fuera mío —y salió de la habitación.

Se encamino a la suya que se encontraba a dos puertas. La habitación en desuso (sin cama ni nada) y el baño (solo la habitación de Harry y la de Snape tienen baño)

Entro a su habitación. Se quitó la larga túnica negra que traía, y se metió al baño. Se miró unos momentos al espejo, antes de quitarse toda la ropa, para después proseguir a bañarse.

Salió del baño después de diez minutos bajo la regadera.

Se puso un pantalón negro ¡Hasta para dormir usa negro!, con una blusa color verde limón. Un color demasiado extraño. Callo sobre la almohada, y en cosa de segundo acompaño a Harry en sus sueños, viajando con el dios Morfeo.

Mientras en otro lugar:

—No es posible que haya desaparecido así sin más Lucius —murmuraba una persona.

—Tranquilo, lo encontraremos. —sonrió Lucius.

—Pero… que tal si Dumbledore lo encuentra antes. ¡Y si le mete las cosas de que los Gryffindor son los buenos, los Slytherin los malos, que sus padres fueron asesinados por el loco de Voldemort y que ahora él lo debe mat… —todo el discurso que parecía ensayado se quedó atorado al sentir el beso que le planto su esposo.

—Tranquilo Remus —murmuro Lucius cuando se separaron. —Encontraremos a Harry, lo traeremos a vivir con nosotros, será otro Malfoy mas. —sonrió, solo como él sabe hacerlo. —te lo prometo, y si no lo cumplo… ¡me dejo de llamar Lucius Abraxas Malfoy! — sentencio el rubio.